¿Juzgar o No Juzgar?

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¿Juzgar o No Juzgar?

Lucas 7:37-41, 42-46, 47-50 Hermanos, aquí vemos una historia en la vida de Jesús donde él fue a la casa de un fariseo para comer. Allá mientras estaban comiendo, una mujer quien se llamó María la hermana de Lázaro, entró a la casa y ungió sus pies con un perfume costoso y sus lagrimas. Tiene que leer esta historia en los otros evangelios para saber que es María.
Lucas 7:37–41 RVG
Y he aquí, una mujer de la ciudad que era pecadora, cuando supo que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con ungüento, y estando detrás de Él a sus pies, llorando, comenzó a regar sus pies con lágrimas, y los enjugaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Y cuando vio esto el fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Éste, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores; el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
Lucas 7:42–46 RVG
y no teniendo éstos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien le perdonó más. Y Él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no me diste agua para mis pies; mas ésta ha lavado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con los cabellos de su cabeza. No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta, ha ungido con ungüento mis pies.
Lucas 7:47–50 RVG
Por lo cual te digo que sus muchos pecados le han sido perdonados; porque amó mucho; mas a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es Éste, que también perdona pecados? Más Él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
Hermanos, aquí en esta historia, dice la palabra que María era una pecadora. Parece que ella era conocida así en esa ciudad y basado en esto, casi todos tenían una opinión negativa de ella. Entonces, hermanos, aquí mientras ella está lavando y ungiendo sus pies, ellos que están allá miran a ella y empiezan a juzgar a ella.
Vs. 39 dice éste si fuera profeta conocería.…Entonces, no solo juzgan a ella, sino a Jesús por permitir a ella ungir y lavar sus pies. Por qué? Porque dicen que ella era una pecadora, y de clase baja.
En ese momento, Jesús miró a Simón, un leproso quien, probablemente era sanado por Jesús y era el dueño de la casa, y dijo a él una historia de dos deudores. Por medio de esta historia, Jesús mostró que él había perdonado a María. Pero más importante en vs. 44-47, Jesús muestra que María había hecho mucho más que Simón.
Jesús mostró a todos allá y a nosotros que cuando se perdona mucho, ama mucho más a quien le perdona que los demás. Pero hermanos, el punto que quiero mostrar esta noche es que todos en esa casa juzgaron a María por lo que hizo.
Hermanos, nosotros como seres humanos, tenemos la tendencia de siempre juzgar cierto? Aun cuando no pensamos que juzgamos. Nuestro habito es observar a los demás y crear opiniones basadas en lo que hemos visto.
Por ejemplo, vemos una persona caminando en la calle y parece borracho. Qué pensamos? Debe estar en la casa, no debe beber, debe aprender como controlarse. Cierto? Así es como pensamos muchas veces. Pero que tal si no estaba borracho sino tenía un problema físico que no puede controlar que le hace caminar así?
Cómo juzgaron? Bien o mal? Hermanos, es importante para nosotros entender que cuando nosotros juzgamos, debemos tener mucho cuidado. Los fariseos y otras personas en esta casa juzgaron a la mujer simplemente porque ella siempre había sido una pecadora.
Pero Jesús había visto el cambio en la vida de ella. Jesús podía ver el cambio en su corazón. Hermanos, juzgar es formar una opinión acerca de alguien. Se puede hacer en su mente sin hablar con nadie, o personalmente, o en publico.
Hermanos, especialmente hoy en día hay muchos que dicen que no debe juzgar a nadie. Normalmente ellos están diciendo que no debe condenar los pecados. Pero juzgar biblicamente es otra cosa.
Juzgar a los demás biblicamente es difícil y de verdad no se puede hacer mucho. Esta noche vamos a ver por qué es así, y si nosotros podemos juzgar.
Autoexaminar sí mismo
Mateo 7:1-5 Hermanos, estos versículos son muy conocidos, porque muchos usan estos versículos para defenderse cuando alguien viene a ellos para tratar con algo negativo en su vida. Ellos dicen, no juzga para que no sea juzgado!
Mateo 7:1–5 RVG
No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os volverán a medir. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no consideras la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí hay una viga en tu propio ojo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, entonces mirarás claramente para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Pero hermanos, si lee el contexto entero de este pasaje, no dice que nunca debe juzgar a los demás, sino no juzga para no ser juzgado. Hermanos, debemos tener mucho cuidado que no somos hipócritas como dice vs. 5 cuando juzgamos a los demás.
Debemos siempre examinarnos, juzgarnos antes de juzgar a los demás. Vs. 3 dice… Hermanos, nosotros si somos honestos sabemos que tenemos problemas. Cada uno de nosotros tenemos debilidades, pecados, tentaciones.
Por eso, muchas veces no somos capaces de juzgar biblicamente porque tenemos un problema más grande en nuestras vidas. Hermanos, cuando empezamos a mirar a la vida de los demás y juzgar a ellos, primero debemos pararnos y examinarnos.
I Corintios 11:31 Hermanos, si nosotros juzgamos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Hermanos, siempre debemos juzgar a nosotros mismos antes de juzgar a los demás. Porque en ese momento, ya somos justos. Ya no podemos ser juzgados.
1 Corintios 11:31 RVG
Que si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
Cuando tratamos con nuestros propios pecados, y debilidades estamos más capaces de ayudar a los demás.
Observar antes de juzgar
Mateo 7:16-20 Hermanos, aquí, unos versículos despues de los versiculos acerca de no juzgar sin examinarse, vemos otra lección. Esta lección es que por observar el fruto de los demás, sabemos quienes son.
Mateo 7:16–20 RVG
Por sus frutos los conoceréis. ¿Se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así todo buen árbol da buenos frutos, mas el árbol malo da malos frutos. El árbol bueno no puede dar frutos malos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.
Si nosotros empezamos a juzgar a alguien más, pero no hemos visto fruto malo ni bueno en sus vidas, como podemos juzgar? Debe ver el fruto antes de juzgar. Esto parece sencillo, pero muchas veces una persona juzga a otra sin ver la prueba.
Cuando está observando a una persona por mucho tiempo, va a ver el fruto. Va a ver quienes son. Pero no puede ver el fruto sin observar por un tiempo. Nosotros muchas veces somos rápidos para juzgar. Debemos esperar, debemos mirar en las acciones de ellos para ver cual tipo de fruto está en su vida.
Apocalipsis 2:2 Hermanos, es intersante este versículo porque en este mismo versículo vemos dos ejemplos de juzgar. Primero Dios dice de esta iglesia en éfeso, yo conozco tus obras y tu trabajo, y tu paciencia, y que no puedes soportar a los malos.
Apocalipsis 2:2 RVG
Yo conozco tus obras, y tu trabajo, y tu paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos;
Él juzga a ellos basado en sus acciones. Basado en su fruto. Dios había visto en esta iglesia buen fruto. Pero despues, él dice que la iglesia había probado a los que dicen ser apóstoles.
La iglesia había juzgado a ellos por observar sus acciones, la iglesia había probado a ellos, y los había hallado mentirosos. La iglesia había visto malo fruto.
Entonces hermanos, es importante que nosotros observemos antes de juzgar para ver cual tipo de fruto está.
Comprender el propósito
Juan 7:24 Hermanos, aquí en este versículo aunque tan corto es una verdad muy importante acerca de juzgar. El propósito de juzgar biblicamente es que juzgamos justo juicio. El propósito siempre es la justicia.
Juan 7:24 RVG
No juzguéis según la apariencia, mas juzgad justo juicio.
Debemos juzgar con el propósito de promover la justicia de Dios. No debemos juzgar según nuestras opiniones o nuestros deseos, o nuestro propio justicia, sino la justicia de Dios.
La justicia de Dios es lo que debe llevarnos a juzgar biblicamente. Proverbios 31:9 Hermanos, claramente debemos juzgar con justicia, no la justicia propia sino la justicia de Dios.
Proverbios 31:9 RVG
Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende el derecho del pobre y del menesteroso.
Hermanos, nosotros necesitamos juzgar cuando vemos la injusticia en la vida de alguien más o en la iglesia. Esto es el juicio justo. Galatas 6:1 Aquí vemos un ejemplo. Alguien está tomado en alguna falta, ellos que son espirituales, ellos que no tienen una viga en sus propios ojos, restaurad al tal.
Gálatas 6:1 RVG
Hermanos, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal en espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
Hermanos, es importante entender que juzgar siempre es para ayudar, mejorar, restaurar.
Si su propósito de juzgar es destruir la vida de alguien o su reputación, no es bíblico. No es lo que Dios quiere. Hermanos, nosotros como seres humanos, merecemos castigo eterno, pero Dios nos juzgó con un juicio justo y hizo todo lo posible para restaurar la relación entre nosotros y él por medio de su sacrificio.
Ahora, en este contexto estoy hablando de juzgar delante de la persona o los demás. Si juzgamos a los demás en nuestras mentes, eso está entre Dios y usted. Entonces, Hermanos, debemos comprender el propósito de juzgar. Es siempre para restaurar, para ayudar a los demás estar justo delante de Dios.
Entonces hermanos, aunque a veces está bien juzgar a los demás, basado en lo que hemos estudiado esta noche, pocas veces es bíblico. Especialmente si no habla con esa persona y trata de ayudar y restaurar a esa persona.
Nunca debemos juzgar a alguien por algo que han hecho que no está en contra a la palabra de Dios y la voluntad de Dios. Hermanos, cuidado con juzgar. Cuidado con su actitud hacía los demás.
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