La Fe a pesar de la Prueba

Edgar Ismael Barajas Alvarez
Predicando Hebreos  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 5 views

Ofrecer sacrificios es equiparable a la adoración. Y se hace por fe, porque sin fe, es imposible agradar a Dios... Abraham ofrece lo más valioso que tiene, no de su propia iniciativa, sino más bien en sujeción de lo que Dios le estaba pidiendo; lo cual, nos deja ver que la obediencia es equiparable también a la adoración.

Notes
Transcript

Lectura Inicial

[Salmo 139]
Salmo 139 NBLA
Para el director del coro. Salmo de David. 1 Oh Señor, Tú me has escudriñado y conocido. 2 Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; Desde lejos comprendes mis pensamientos. 3 Tú escudriñas mi senda y mi descanso, Y conoces bien todos mis caminos. 4 Aun antes de que haya palabra en mi boca, Oh Señor, Tú ya la sabes toda. 5 Por detrás y por delante me has cercado, Y Tu mano pusiste sobre mí. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Es muy elevado, no lo puedo alcanzar. 7 ¿Adónde me iré de Tu Espíritu, O adónde huiré de Tu presencia? 8 Si subo a los cielos, allí estás Tú; Si en el Seol preparo mi lecho, allí Tú estás. 9 Si tomo las alas del alba, Y si habito en lo más remoto del mar, 10 Aun allí me guiará Tu mano, Y me tomará Tu diestra. 11 Si digo: «Ciertamente las tinieblas me envolverán, Y la luz a mi alrededor será noche»; 12 Ni aun las tinieblas son oscuras para Ti, Y la noche brilla como el día. Las tinieblas y la luz son iguales para Ti. 13 Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre. 14 Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien. 15 No estaba oculto de Ti mi cuerpo, Cuando en secreto fui formado, Y entretejido en las profundidades de la tierra. 16 Tus ojos vieron mi embrión, Y en Tu libro se escribieron todos Los días que me fueron dados, Cuando no existía ni uno solo de ellos. 17 ¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, Tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! 18 Si los contara, serían más que la arena; Al despertar aún estoy contigo. 19 ¡Oh Dios, si Tú hicieras morir al impío! Por tanto, apártense de mí, hombres sanguinarios. 20 Porque hablan contra Ti perversamente, Y Tus enemigos toman Tu nombre en vano. 21 ¿No odio a los que te aborrecen, Señor? ¿Y no me repugnan los que se levantan contra Ti? 22 Los aborrezco con el más profundo odio; Se han convertido en mis enemigos. 23 Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis inquietudes. 24 Y ve si hay en mí camino malo, Y guíame en el camino eterno.

Lectura Bíblica

Salmo 66.10-12

Salmo 66:10–12 NBLA
10 Porque Tú nos has probado, oh Dios; Nos has refinado como se refina la plata. 11 Nos metiste en la red; Carga pesada pusiste sobre nuestros lomos. 12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestras cabezas; Pasamos por el fuego y por el agua, Pero Tú nos sacaste a un lugar de abundancia.

La Fe a pesar de la Prueba

[Hebreos 11.17-19]

Hebreos 11:17–19 NBLA
17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo. 18 Fue a él a quien se le dijo: «En Isaac te será llamada descendencia». 19 Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.

Introducción:

(2) Implicación
Ofrecer sacrificios es equiparable a la adoración. Y se hace por fe, porque sin fe, es imposible agradar a Dios...
Abraham ofrece lo más valioso que tiene, no de su propia iniciativa, sino más bien en sujeción de lo que Dios le estaba pidiendo; lo cual, nos deja ver que la obediencia es equiparable también a la adoración.
(3) Explicación / Bosquejo
I. La fe ofrece sacrificios (Hebreos 11.17)
II. La fe soporta la prueba (Hebreos 11:18-19)

I. La fe ofrece sacrificios

Hebreos 11.17

Hebreos 11:17 NBLA
17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo.
Lo que hemos visto de los héroes de la fe, es que ofrecieron sacrificios, en especial podemos tomar el ejemplo de Abel, quien ofreció sacrificio agradable a Dios, un cordero, el mejor de su rebaño, lo consagró a Dios y lo ofreció. Y fue agradable a Dios.
Noé también ofreció un sacrificio a Dios de los animales que habían sobrevivido en el arce y fue agradable a Dios.
¿Qué es ofrecer?
Significa “llevar ante… poner delante de...”
Principalmente se usa en cuanto a lo que se pone delante de un altar ante Dios para ser sacrificado o quemado.
Ofrecer es dar, si hablamos de que las ofrendas, principalmente se le dan a Dios, y por los testimonios de los primeros hombres de fe, ellos dieron lo mejor que podían ofrecer a Dios y lo hicieron en obediencia a lo que Dios les pidió.
Aquí no vemos el sacrificio de un cordero, sino de algo más valioso y especial para Abraham.
El texto dice:
Hebreos 11:17 NBLA
17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo.
En el texto, se enfatiza lo que Abraham ha recibido y lo que ha ofrecido.
Ha recibido prueba y promesas, y ha ofrecido a Isaac (un joven) y a su único hijo (el de la promesa, su heredero).
Abraham ha recibido la promesa de parte de Dios de una tierra, de una nación y de una bendición perpetua. (Génesis 12.1-3)
Pero al pasar de los años, Abraham no había recibido ninguna de estas cosas. La promesa llegó a los 75 años, (Génesis 12.4) y su hijo llegó a los 100 años (Génesis 21.5).
Pasa algo más de tiempo, cerca de 10 a 15 años y Dios prueba a Abraham:
Génesis 22:1–2 NBLA
1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: «¡Abraham!” Y él respondió: «Aquí estoy». 2 Y Dios dijo: «Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré»
Sin lugar a dudas, podríamos ponernos a cuestionar si era válida la petición de Dios, porque, en las costumbres paganas que se desarrollan en la tierra de Canaán se ve el sacrificio de sus propios hijos a Moloc, haciéndolos pasar por fuego. Por lo tanto, Abraham está conociendo a Dios, le ha hecho promesas y le ha pedido que le obedezca. Tal vez Abraham piensa que, al igual que las otras culturas, Dios le está pidiendo lo mismo.

El ritual de sacrificar niños pequeños se hacía especialmente en los

Jeremías 32:35 NBLA
35 »También edificaron los lugares altos de Baal que están en el valle de Ben Hinom, para hacer pasar por el fuego a sus hijos y a sus hijas en honor de Moloc. Esto nunca les había mandado, ni me pasó por la mente que ellos cometieran tal abominación, para hacer que Judá pecara.
El famoso rey malvado Manasés, abuelo del rey Josías, hizo este rito
2º Reyes 21:6 NBLA
6 (Manasés) Hizo pasar por fuego a su hijo, practicó la hechicería, usó la adivinación y trató con adivinos y espiritistas. Hizo mucho mal ante los ojos del Señor, provocándolo a ira.
El rey Josías se encargó de quitar estos lugares
2º Reyes 23:10 NBLA
10 También profanó al Tofet que está en el valle de Ben Hinom, para que nadie hiciera pasar por fuego a su hijo o a su hija para honrar a Moloc.
A pesar de que la petición de Dios, parece ser absurda o incluso abominable, Abraham muestra confianza (fe) y obediencia.
El ofrecer un sacrificio requiere precisamente esto, ceder a Dios algo que tenemos, por ejemplo, la primicia de la cosecha obtenida a lo largo del año, los primogénitos de los animales e incluso los primogénitos varones de nuestros hijos. (en este último caso, los hijos varones primogénitos, debían ser redimidos por sacrificios de animales, ya sea un cordero, o 2 palomas).

Las primera y mejor partes de la cosecha de cultivos o productos procesados, animales y primogénitos. “Primicias” también se refiere a las ceremonias en relación a la porción inicial de la cosecha.

Para Israel, el concepto de “primicias” significaba poner al Señor en el primer lugar en cada aspecto de la vida. Eso incluía la cosecha, el pastoreo de los rebaños y la natalidad humana.

Éxodo 22:29 NBLA
29 »No demorarás la ofrenda de tu cosecha ni de tu vendimia. Me darás el primogénito de tus hijos.
Éxodo 34:19 NBLA
19 »Todo primer nacido me pertenece, y de todo ganado tuyo, el primer nacido de vaca y de oveja, que sea macho.
La ofrenda es una parte con la que Dios nos prueba, nos lleva a ver si nuestro corazón está en el lugar correcto, si nuestra mirada está en el cielo y no en las cosas materiales.
Por medio de la ofrenda que hacemos a Dios, reconocemos que no necesitamos nada, porque todo es Suyo, incluidos nosotros. nos pfrendamos a nosotros mismos y a todo lo que poseemos, porque él está ejerciendo Su derecho de Propiedad.
¿Ofrendamos lo que nos pide? ¿Le ofrendamos nuestra obediencia?
Él es el dueño. Él se merece que lo honremos con lo que nos pida, y nos ha pedido nuestro corazón y nuestra confianza total en Él.

II. La fe soporta la prueba

Hebreos 11.18-19

Hebreos 11:18–19 NBLA
18 Fue a él a quien se le dijo: «En Isaac te será llamada descendencia». 19 Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.
En este sentido, la prueba sirvió para que la fe de Abraham fuera mostrada.
Dios le había dicho que en Isaac le iba a conceder todas las promesas que le había hecho, ¿pero cómo, si ahora Isaac va a morir?
Abraham ejerce Su confianza en que Dios sabe lo que hace y que es Poderoso para levantar si es necesario a Isaac de entre los muertos para cumplir Su promesa.
Ahí vemos la tremenda confianza de Abraham en Dios.
Si Dios me pide a mi hijo, se lo doy, si Dios me pide mi trabajo, se lo doy, si me pide mi familia, se la doy, si me pide lo que sea, se lo entrego inmediatamente.
Llama la atención cómo respondió Abraham ante la prueba:
Génesis 22:1–10 NBLA
1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: «¡Abraham!” Y él respondió: «Aquí estoy». 2 Y Dios dijo: «Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré» 3 Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus criados y a su hijo Isaac. También partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho. 4 Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos. 5 Entonces Abraham dijo a sus criados: «Quédense aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a ustedes» 6 Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos. 7 Isaac habló a su padre Abraham: «Padre mío». Y él respondió: «Aquí estoy, hijo mío». «Aquí están el fuego y la leña», dijo Isaac, «pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?» 8 Y Abraham respondió: «Dios proveerá para Sí el cordero para el holocausto, hijo mío». Y los dos iban juntos. 9 Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.
Hasta aquí, no vemos ningún titubeo de Abraham, ninguna treta por intentar escapar o engañar a Dios en manera alguna (aun no habían nacido Jacob y Labán)
Abraham obedece la voz de Dios, lleva cerca de 40 años caminando por fe delante de Dios y cada vez le conoce más y confía más.
Han pasado tantas cosas juntos, y cada que menciona el nombre de su hijo, estopy seguro que recordaba cuando se rieron él y Sara por saber que iban a tener un hijo propo, nacido en su vejez, en su incapacidad, pero confiando en el poder de Dios.
No era tiempo de dudar, no había por qué hacerlo.
Te pregunto hermano:
¿En tu vida hay titubeo por confiar en Dios?
¿Aun dudas si es mejor sufrir perderlo todo por causa de Cristo pero ganar tu alma o ganar el mundo entero y perder tu alma?
¡Mi querido hermano, ten la fe de Abraham. Confía de todo tu corazón en Dios, pues es poderoso para hacer cualquier cosa!
La conclusión de la prueba es preciosa:
Génesis 22:11–19 NBLA
11 Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y dijo: «¡Abraham, Abraham!» Y él respondió: «Aquí estoy». 12 Y el ángel dijo: «No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada. Porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único» 13 Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral. Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
Amado hermano: ¿Ves nuestro Señor Jesucristo en esta historia?
¡Mira bien, no te pierdas lo más hermoso de la historia! ¡Allí está nuestro Glorioso Sustituto!
¡Allí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo! (Juan 1.29)
Juan 1:29 NBLA
29 Al día siguiente Juan vio* a Jesús que venía hacia él, y dijo*: «Ahí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Seguimos la lectura:
Génesis 22:11–19 NBLA
14 Y Abraham llamó aquel lugar con el nombre de El Señor Proveerá, como se dice hasta hoy: «En el monte del Señor se proveerá». 15 El ángel del Señor llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y le dijo: «Por Mí mismo he jurado», declara el Señor, «que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, 17 de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos. 18 »En tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú has obedecido Mi voz» 19 Entonces Abraham volvió a sus criados, y se levantaron y fueron juntos a Beerseba. Y habitó Abraham en Beerseba.
Carl Gibbs. "Principios de interpretación bíblica" Separar lo eterno de lo temporal > EJEMPLO DE INTERPRETACIÓN DE LA NARRACIÓN HISTÓRICA

La verdad enseñada en este texto

Abraham está recibiendo a su hijo vivo, sano y salvo, aunque en el altar hubo sangre, hubo fuego, hubo muerte, pero no fue de su amado hijo, su único hijo.
Abraham vio, por así decirlo, la resurrección de Isaac. Isaac murió en el corazón de Abraham desde que Dios le dijo “Ve y ofrece a tu hijo en sacrificio” hace 3 días.
El corazón de un padre, sabiendo que su hijo va a morir es capaz de hacer cualquier cosa.
Abraham está dispuesto a hacer cualquier cosa y esa cosa es confiar en Dios, esa cosa es obedecer a Dios.
(4) Redención

Conclusión

Dios mismo sabe lo que es ver morir a Su propio hijo.
Él mismo lo entregó en sustitución de nosotros, para que podamos reconciliarnos con Él.
¿Acaso no ves el gran amor de Dios?
Juan 3:16 NBLA
16 »Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Imagina esto:
Si a Abraham le hubieran preguntado ¿Qué vida quieres salvar, la de tu hijo o la del cordero? ¿Qué hubiera respondido?
Sin duda, la vida de su hijo.
¿Y Dios, qué respondió?
¿Cuál vida decidió salvar, la de su hijo o la tuya y la mía?
Salmo 22:1 NBLA
1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?
¡Dios desamparó a Su propio Hijo!
¡Dejó caer el cuchillo sobre Él para darme vida a mí!
¡Pero, Él debió enterrar el cuchillo sobre mí, no sobre Él!
¡Yo soy culpable y Él no!
¡Gracias padre!
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.