Abraham intercede por Sodoma
Notes
Transcript
Objetivos:
a) Enseñar sobre la naturaleza de Dios: justo y misericordioso.
b) Nuesto papel como intercesores (amigos, familia y nación).
c) La intercesión no es solo orar, también es manifestar el amor y la misericordia de Dios.
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Saludo. Wow tenemos decoración navideña. Hola me alegra verte hoy.
Saludos de los M. Luis y Josmary. M. Juan está en chile.
Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
-MENSAJE-
VC: 23 “Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?”.
Introducción
En este pasaje, se continúa desarrollando la visita de Dios con dos ángeles. ¿Cómo sabemos que es Dios? Porque Génesis 18:1 dice "Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día" y el v33 dice “Y Jehová se fue”. Y ¿Cómo sabemos que son dos ángeles? Porque Génesis 19:1 dice "Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo".
Entonces, aparte del anuncio de que tendrá un hijo, se le informa de la inminente destrucción de Sodoma. Es entonces cuando Abraham intercede ante Dios, cuestionando si destruiría la ciudad si hubiera un número específico de justos en ella, mostrando su profunda preocupación por la justicia y la misericordia.
El pasaje de hoy muestra la naturaleza de Dios como justo y lleno de misericordia. También muestra el papel que desempeñamos como intercesores. Oremos.
Interceder significa intervenir ante Dios en favor de otra persona, actuando como mediador para pedir misericordia, ayuda o perdón. Esta palabra proviene del latín intercedere, que significa "intervenir" o "mediar". En hebreo, se traduce como "rogar" o "suplicar". La intercesión, es una expresión de amor que puede cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Tenemos diversos ejemplos en la biblia de intercesión:
a) Moisés intercede por el pueblo de Israel cuando pecan contra Dios en el desierto (Éxodo 32:11-14).
b) Job ora por sus amigos, y Dios acepta su intercesión (Job 42:7-9).
c) Jesús como intercesor supremo: el intercesor perfecto entre Dios y la humanidad. Romanos 8:34 dice: “Cristo es el que murió... el que también intercede por nosotros”.
El mensaje está dividido en dos partes:
I. Aceptar el plan de Dios (16-21)
II. Abraham intercede (22-33)
1. Aceptar el plan de Dios (16-21)
1. Aceptar el plan de Dios (16-21)
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
Los visitantes se levantaron para seguir su camino a la ciudad de Sodoma. Abraham los acompañó por un rato para despedirlos. Pero Dios pensó: «No puedo ocultarle a Abraham lo que voy a hacer, porque sus descendientes formarán una nación grande y poderosa. Por medio de ellos todas las naciones de la tierra van a ser bendecidas. Para eso lo elegí, para que les ordene a sus hijos y a toda su familia que me obedezcan, y que hagan lo que es bueno y justo.
Entonces Dios le dijo a Abraham: “Ya son muchas las quejas que hay en contra de Sodoma y Gomorra. Ya es mucho lo que han pecado. Iré allá y veré con mis propios ojos si es verdad todo lo que me han dicho”.
Dios no oculta su propósito a Abraham: Él sabe de la influencia que Abraham tendrá sobre su casa y las naciones, y anuncia que descenderá para investigar el clamor contra Sodoma y Gomorra; la intención es verificar si el mal es tan extremo como se ha reportado. Aquí se revela la transparencia de Dios con sus siervos y su preocupación por la justicia en la tierra.
Dios comunica su intención a Abraham, Dios no actúa en secreto respecto a su propósito, lo que revela una relación abierta entre Dios y el patriarca. Aceptar el plan de Dios comienza por escuchar: cuando Dios habla, la respuesta sabia es prestar atención y dejar que su palabra moldee nuestra actitud. Abraham escuchó atentamente el mensaje de Dios.
El plan de Dios tiene un propósito y alcance global, esto lo vemos con la promesa a Abraham: su vida y descendencia tienen un propósito que trasciende lo personal y busca bendecir a las naciones. Aceptar el plan de Dios implica ver más allá de intereses propios y alinearlos con un propósito mayor.
El libro de Job es un poderoso recordatorio de la soberanía de Dios. Job, al sufrir grandes pérdidas y dolor, no comprendía por qué Dios lo permitía. Sin embargo, a lo largo de su historia, Job aprendió que, aunque no entendemos el porqué de nuestras pruebas, debemos confiar en la sabiduría y el plan divino de Dios, que es más grande que nuestras circunstancias. En nuestra vida, a veces estamos llamados a plenamente confiar sin comprender.
Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."
Aunque Dios revela lo que hará, la narrativa también muestra la apertura a la interacción humana. A continuación Abraham dialoga e intercede por los habitantes de Sodoma. Aceptar el plan divino no excluye la oración ni la intercesión; más bien las incorpora como formas legítimas de participación en los designios de Dios. Esto enseña que la sumisión a Dios puede convivir con la responsabilidad humana de rogar, interceder y actuar con compasión.
El pasaje muestra dos atributos de Dios: justicia y misericordia. Dios es justo y examina la conducta humana, pero también es misericordioso y permite la mediación humana. Aceptar el plan de Dios exige reconocer ambos aspectos: confiar en su justicia y esperar su misericordia, por supuesto, sin minimizar la gravedad del pecado y la necesidad de arrepentimiento.
2. Abraham intercede (22-33)
2. Abraham intercede (22-33)
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
Abraham comienza a interceder: su primera pregunta es si Dios destruiría al justo junto con el impío. La escena muestra a un patriarca que no teme plantear preguntas difíciles y que confía en la rectitud de Dios para escuchar y responder. La intercesión de Abraham introduce el tema de la responsabilidad moral y la posibilidad de diálogo con Dios sobre el destino de otros.
La actitud de Abraham se anticipa la enseñanza bíblica sobre la labor de pedir misericordia por otros. Nosotros podemos acercarnos confiadamente al trono de gracia, seguros de que Dios oye nuestras oraciones y responde con justicia. Nos desafía a ser embajadores de esperanza y compasión intercediendo persistentemente por los que están en peligro.
Abraham muestra una confianza sólida en la justicia divina al interceder por Sodoma y en el v.27 reconoce que es polvo y ceniza.
50 justos
45 justos
40 justos
30 justos
20 justos
10 justos
La negociación de Abraham comienza en 50 y avanza hasta llegar a 10 justos. En cada sección el Señor le menciona que por amor a esa cantidad de personas, él no destruiría la ciudad, que sería perdonada.
Dios acepta la condición y la conversación concluye con Abraham regresando a su lugar. Este cierre subraya la misericordia de Dios dispuesta a salvar por causa de los justos y también la eficacia de la intercesión persistente y humilde. La escena no solo muestra la disposición de Dios a escuchar, sino también la dignidad del ser humano que intercede por la comunidad.
Esta petición de Abraham anticipa la idea de la intercesión que Jesús y las epístolas enseñan.
Un argumento conocido, es el que menciona que ¿Cómo Dios siendo amor, puede destruir una ciudad o a la humanidad? La realidad es que Dios es amor, pero también justicia. El corazón de Dios no se complace al enviar juicio.
Ezequiel 33:11 "Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?"
En el diluvio, así como Dios no destruyó a toda la humanidad, por amor a esos ocho. Dios le explica a Abraham que por amor a 10 no destruiría a una ciudad.
Abraham no solo es perseverante en la intercesión, sino también muestra un profundo respeto por Dios y su carácter justo.
Sal 135:6 Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
El cristiano debe interceder incluso cuando las expectativas disminuyen, confiando en la bondad y justicia del Señor. Este pasaje debe animarnos a comprometernos más con la obra redentora de Cristo, quien intercede por nosotros y nos llama a unirnos a Él, abogando por la misericordia en un mundo roto y sumergido en el pecado.
Resumen
Al no suplicar sólo por sus necesidades y por preocuparse por los demás, es un ejemplo de fe.
Este pasaje nos enseña sobre la importancia de la intercesión y la compasión hacia los demás. Al igual que Abraham, somos llamados a levantarnos en oración por aquellos que están perdidos o en peligro, confiando en la bondad y la justicia de Dios. Nos desafía a ser voz de los que no tienen voz y a tener un corazón quebrantado por aquellos que enfrentan juicio o dificultad en sus vidas.
La intercesión de Abraham prefigura la obra de Cristo, quien intercede por nosotros ante el Padre. Así como Abraham buscó la salvación de los justos en Sodoma, Cristo se presentó como el Justo que pagó el precio de nuestros pecados, brindando esperanza y salvación a todos los que creen.
Aplicación
Reconoce la soberanía de Dios
Acepta el plan de Dios. Interceder no anula la voluntad de Dios; es participar en su obra con humildad y aceptar el resultado.
Reconocer la soberanía de Dios significa aceptar que Él tiene autoridad y control absoluto sobre la creación, la historia y nuestras vidas; esa verdad produce confianza, humildad y obediencia.
Dios gobierna sobre todo: nada escapa a su voluntad ni a su conocimiento; su gobierno abarca lo cósmico y lo cotidiano.
Consuelo en la adversidad: la soberanía ofrece esperanza cuando enfrentamos dolor, porque Dios puede usar las pruebas para bien.
¿Aceptas la soberanía de Dios en este tiempo?
2. Ora con valentía y respeto
Presenta peticiones audaces pero humildes, confiando en la relación con Dios. Abraham demuestra que la intercesión requiere coraje, él no se conformó con aceptar pasivamente el anuncio de Dios y plantea una petición con respeto. Esta actitud enseña que la intimidad con Dios permite orar con franqueza y confianza.
Abraham no exige lo imposible, sino que negocia con humildad y constancia, lo que enseña a orar con perseverancia y con metas concretas.
Tengamos en cuenta que:
a) La oración es diálogo, no monólogo: Abraham conversa con el Señor y plantea preguntas y argumentos ante Dios.
b) La intercesión considera la soberanía de Dios: Abraham no pretende forzar la decisión de Dios; su oración reconoce la autoridad del Señor en medio de la súplica.
c) Eficacia y límites: La oración intercesora es poderosa y digna de esperanza, pero Dios responde conforme a su justicia y propósito, no simplemente a la presión humana.
Gloria a Dios porque tenemos un equipo de oración, quienes interceden frecuentemente por los tópicos de la congregación.
Gloria a Dios si este pasaje bíblico te anima a orar más, pero ten en cuenta algo: el pecado no confesado crea una barrera entre el cristiano y Dios. Debe haber arrepentimiento en ese proceso. Reconocer y confesar nuestros pecados, restaura nuestra comunión con Dios.
3. Intercede por comunidades, no solomente por individuos
La preocupación de Abraham fue por una ciudad entera; la intercesión por una región es legítima y necesaria. Oremos por regoniones donde el evangelio no tiene alcance o en donde el evangelio tiene mucha oposición.
En muchos países el evangelio enfrenta serias restricciones, en algunos está prácticamente prohibido predicar en público y en otros la predicación es posible solo de forma privada o clandestina. Las naciones con mayor dificultad incluyen: Corea del Norte, Somalia, Yemen, Libia, Eritrea, Nigeria, Pakistán, Irán y Afganistán
La violencia contra cristianos ha aumentado en muchos contextos, impulsada por conflictos armados, grupos extremistas, violencia étnico‑religiosa y, en algunos casos, represión estatal. Los análisis periodísticos y de organizaciones que monitorean la persecución señalan un incremento en asesinatos, secuestros y ataques contra comunidades cristianas durante los últimos años. Solo en nigeria se han registrado más de 3.000 asesinatos en el último año. Desde 2009 19.000 iglesias han sido atacadas u obligadas a cerrar.
Palabras finales
Génesis 18:16–33 nos confronta con dos verdades complementarias: Dios es justo y atento al clamor humano, y la fe humana puede responder con valentía, intercesión y responsabilidad. El pasaje nos invita a no permanecer indiferentes ante la injusticia, a orar con audacia por los demás y a vivir de tal manera que nuestra vida pueda ser causa de misericordia para la comunidad. Que este texto nos impulse a cultivar una fe que intercede, busca la justicia y confía en la misericordia de Dios.
Leamos el VC.
