El arca en Asdod
1a de Samuel • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 3 viewsNotes
Transcript
Narrativa
Narrativa
Los filisteos han tomado el arca del Señor y se la llevan a la ciudad de Asdod. Ahí, la ponen en el templo del dios Dagon junto a su estatua. Hay cierto aire de triunfalismo en esta escena puesto que parece que se han salido con la suya. Sin embargo al dia siguiente la estatua se encuentra en el piso en posición de “boca abajo” frente al Señor. Los filisteos levantan a su dios y lo vuelven a poner en su lugar. Al dia siguiente la estatua de Dagon está en el piso, en posición de “boca abajo” frente al Señor pero sin cabeza y manos.
El narrador nos va a contar que esto está ocurriendo porque el Señor ha descargado su mano sobre Asdod y el territorio vecino. No solo el narrador se da cuenta, también los pobladores de Asdod reconocen que sus males son obra del Dios de Israel por lo que deciden que no se puede quedar en medio de ellos ya que está descargando su ira contra ellos y contra su Dios.
La asamblea decide que el arca sea llevada a Gat, otra de las ciudades de la pentapolis filistea. Sin embargo esto no trae ningún tipo de solución. Apenas está llegando el arca a esa ciudad y el narrador nos cuenta que el Señor castigó a la ciudad con tumores. Este evento provoca “pánico horrible” en medio e los de Gat por lo que se deshacen de inmediato del arca y la envian a Ecron. Sin embargo, en cuanto el arca está cruzando la entrada de la ciudad de Ecron los habitantes de ahí se pusieron a gritar: ¡el arca solo ha venido para matarnos! De inmediato convocan a una asamblea para decirle a los lideres que no quieren ver el arca en la ciudad.
El narrador finaliza este relato diciendonos que el terror de la muerte se habia apoderado de toda la ciudad y que quienes no murieron sufrieron los tumores, fue tal el grito que subió desde la ciudad al cielo
Reflexión
Reflexión
Dos grupos de personas han pensado que pueden controlar y manipular al Señor. Por un lado los israelitas sienten que diciendo lo correcto en el lugar correcto pueden retener a Dios y mas aún si su arca está en medio de ellos. Por otro lado, los filisteos piensan que al conquistar el arca, ahora el Señor se someterá a su dios.
Algunos investigadores suponen que esta practica era común. El ejército que derrotaba asumía que su dios era mas poderoso que el de los contrarios. Asi que el arca de Dios es una especie de trofeo para ellos. Sin embargo los filisteos y nosotros aprenderemos una lección de todo.
Al dia siguiente, cuando Dagón está en el suelo la actitud que muestra de estar boca abajo es interpretada como un acto de adoración. Increiblemente nosotros ponemos al Señor al lado de nuestras conquistas. Hemos alcanzado nuevas metas, algunas nos parecen que han llegado por nuestra propia mano y por saber hacer bien las cosas. Aparte, nos parece que dominamos perfectamente el culto o ritual para adorar al Señor. Sin embargo, tarde o temprano las circustancias nos descubren que no es posible realizar este tipo de acciones.
De un momento para otro nuestros ídolos amanecen en el suelo. He perdido la cuenta de cuantas personas he visto desesperados porque sus idolos están en el suelo y parece que la calamidad se les viene encima. Sin embargo, el mismo texto nos muestra la dureza de corazón e incluso la obstinación en continuar en el mismo plan. No bastó con ver al idolo en el suelo sino que lo volvieron a levantar y ponerlo en su lugar. El acto de encontrarlo sin manos y sin cabeza es una manera de expresar la total dominación.
No existe ningun otro poder al cual nuestro Dios se someta. Y cada que nosotros intentemos poner a nuestro Dios por debajo de estos poderes, Él saldrá a defenderse. Elí y su nuera murieron creyendo que el Señor necesitaba defenderse. Pero aqui, sin ademanes, lejos de la presencia de otros seres humanos, el Señor de una manera misteriosa pone a Dagón en el lugar que le corresponde. Todas las veces que el Señor note que su lugar está siendo usurpado, todas las veces saldrá a tomar lo que le corresponde.
Este texto podemos verlo desde 2 angulos. Desde la perspectiva nuestra mas de 4000 años después o desde la perspectiva de los filisteos. Los filisteos van a percibir en carne propia la ira de Dios. Existe la posibilidad de que Dios nos tenga que mostrar cual es su lugar y que esta manera sea en extremo dolorosa. 3 ciudades tienen que pagar el precio de que los jefes filisteos piensan que han dominado a Dios. La mano de Dios ya había librado a Israel de Egipto, esa misma mano que aplastó a los carros de Faraón fue la mano que los sostuvo en el desierto por 40 años. Y aún a pesar de esto, otra vez este pueblo se habia apartado neciamente del Señor.
Muchos de nosotros pasado un tiempo de prueba y dolor, creemos que nuevamente podemos empezar desde lo que llamamos “cero”. Pero el Señor no quiere que empecemos de cero. Él quiere volteemos a ver a nuestros idolos sin manos ni cabeza. En el suelo están esos idolos que nos roban la atención. Eso en que hemos puesto nuestra confianza aparte de Dios ¿de que nos sirve que parezca que Dios nos habla sino haremos nada para enmedarlo?
No hay nada que se le escape al Señor. Aunque en esta historia parezca que los filisteos le son ajenos a Dios, el profeta Amos nos dice que Dios también estuvo en control de la historia de este pueblo. Amos 9:7
«Israelitas, ¿acaso ustedes
no son para mí como cusitas?
¿Acaso no saqué de Egipto a Israel,
de Creta a los filisteos
y de Quir a los sirios?
—afirma el Señor—.
Podemos realizarnos infinidad de preguntas respecto a nuestra situación actual pero si ninguna nos lleva a entender a Dios como nuestro único Dios que quiere nuestra total y completa adoración, entonces hermanos me temo que lo único que escucharemos son nuestros gritos que suben hasta el cielo. Pánico, desolación, abandono, estos son los sentimientos que los filisteos experimentan. Dagon los ha abandonado y el Señor parece estar descargando su mano sobre de ellos. Le pidamos al Señor en esta mañana la humildad suficiente para reconocerlo como el único Dios. Aquel a quien se le ha dado un nombre que es sobre todo hombre y a quien toda rodilla se le unira en adoración.
