La Fe de Moisés y los Israelitas
La fe mostrada por Moisés, sus padres, y los israelitas, confirma la definición de Hebreos 11:1 pues ellos tuvieron la certeza de lo que esperaban y la convicción de lo que no veían. Para ellos, la fe es como tener unos “ojos especiales para ver la voluntad de Dios.”
Lectura Inicial
Lectura Bíblica
Éxodo 2:1-10
La Fe de Moisés y los Israelitas
[Hebreos 11.23-31]
Introducción:
I. La fe para ver lo invisible
Hebreos 11.23-29
A. La Fe de las Parteras
B. La fe de los padres de Moisés
Advirtiendo Termutis (hija del Faraón) lo notable que era el niño, lo adoptó como hijo porque ella no los tenía. Un día se lo llevó a su padre y le dijo que pensaba hacer de él el sucesor del rey, si Dios quería que no tuviese un hijo propio.
—He criado un niño —dijo—, de forma divina y de mente generosa. Y como lo he recibido por la merced del río, de manera maravillosa, he creído conveniente adoptarlo como hijo y heredero de tu trono.
Diciendo esto puso al niño en los brazos de su padre, quien lo oprimió sobre su pecho y, para subrayar las palabras de su hija, le puso amablemente su corona en la cabeza. Pero Moisés la arrojó al suelo y con ademanes pueriles la hizo rodar y la pisó, lo que pareció traer un mal presagio para el reino de Egipto.
Cuando lo vio el escriba (el mismo que había pronosticado que su nacimiento derribaría el dominio del reino), hizo una violenta tentativa para matarlo, y con voz terrible exclamó:
—Este, ¡oh, rey!, es el niño de quien Dios nos previno que si lo matábamos nos libraríamos del peligro. Ahora él mismo confirma la predicción, atropellando tu autoridad y pisoteando tu corona. Elimínalo, y libra a los egipcios del miedo que tienen por su causa; y quita a los hebreos las esperanzas de ser animados por él.
“Pero Dios protegió a Moisés induciendo al rey a salvarle la vida. Fue luego educado con gran esmero en toda la sabiduría de Egipto.”
