PABLO Y BERNABE EN LISTRA (Hch.14:8-20)

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INTRODUCCIÓN

Es una revuelta popular instigada por los judíos “que no creían” la que provoca la huida. Pablo y Bernabé tienen que escapar hasta un lugar donde puedan utilizar el idioma griego, es decir otra ciudad. tiene poco comercio y en consecuencia no hay comunidad judía ni sinagoga. La gente habla el griego y por lo tanto puede comprender a los misioneros. Es oportuno recordar que aunque no hay una comunidad judía, hay por lo menos una familia hebrea piadosa, Le es muy difícil a Pablo inculcar la fe en un Dios invisible a los corazones paganos e ignorantes de las esperanzas y promesas cumplidas o a lcumplirse. Parece que las dificultades con el idioma—aunque lo entendían—y lo difícil del contenido del mensaje, son un tropiezo duro desde el comienzo
Me gusta imaginarlo como el salvaje oeste. Los listranos eran generalmente incultos y, al parecer, también crédulos. los griegos controlaban el comercio y los judíos tenían poca influencia” (Acts, 184–85). Era, pues, un lugar muy diferente a Iconio. Aparentemente no había allí ninguna sinagoga judía, pero sí sabemos de al menos una familia de origen judío que vivía allí, la de Timoteo y su madre judía (16:1) porque es “su único discurso registrado a paganos analfabetos” (Message of Acts, 231). En el capítulo anterior, Pablo predicó en una sinagoga a un público judío que estaba familiarizado con el Antiguo Testamento, pero con esta multitud Pablo tiene que empezar con lo que pueden ver en la creación en lugar de lo que pueden leer en las Escrituras. Esto no significa que Pablo ignore la Biblia.

EL PODER DE DIOS (Hechos 14:8-10)

El hombre imposibilitado (Hechos 14:8)
8Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado.
Tanto Pedro como Pablo sanaron hombres lisiados de nacimiento (Hechos 3). Si su cojera hubiera sido por enfermedad o accidente, la curación podría haberse atribuido a un repentino cambio en su salud. Pero, como era cojo de nacimiento, fue obviamente milagrosa. Tanto Pedro como Pablo sanaron hombres lisiados de nacimiento (Hechos 3). Si su cojera hubiera sido por enfermedad o accidente, la curación podría haberse atribuido a un repentino cambio en su salud. Pero, como era cojo de nacimiento, fue obviamente milagrosa.
El hombre de fe (Hechos 14:9)
9Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado,
Es probable que Pablo simplemente estuviera conversando con algunos de los ciudadanos en la plaza, hablándoles de Jesús, y que el lisiado oyó lo que decía sin necesariamente proponérselo. La Palabra produjo fe (Romanos 10:17) y la fe produjo sanidad. un día se presenta una oportunidad única. Mientras Pablo predica—posiblemente en la plaza pública—observa a un oyente ansioso en medio de tantos indiferentes. Es un paralítico, imposibilitado y sediento de la predicación. Pablo lo mira y ve que ha llegado la oportunidad para sacudir a la multitud ayudando a este hombre. Un hombre cojo de nacimiento escuchaba las palabras de Pablo. El Espíritu Santo dio a Pablo la capacidad de ver lo que ocurría en el ámbito espiritual, permitiéndole percibir la fe de este hombre cojo. Así, el apóstol le ordena que se levante Tal vez fue en respuesta al discurso de Pablo; bien podría haber estado dando testimonio del evangelio. En cualquier caso, la sanación se cuenta con la mayor brevedad. Pablo le ordenó que se pusiera de pie, y el hombre inmediatamente se puso de pie y comenzó a caminar. No se menciona el nombre de Jesús ni el poder de Dios, pero el lector de los Hechos ya ha tenido suficientes ejemplos para saber que, en efecto, el milagro se realizó por el poder divino
el hombre sanado (Hechos 14:10)
10dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.
la fe del hombre le permitió ser un participante activo, y no solo un receptor pasivo en el milagro; de esa manera experimentó los resultados espirituales y físicos de la curación. Debió de haber sido asombroso verlo ir y venir del deleite físico al gozo espiritual. esta curación lleva a los nativos de Listra a honrar a los misioneros como dioses (vv. 11–13). Pablo y Bernabé protestan por este intento de idolatría, y Pablo predica un mini sermón a la multitud Lucas agrega que “el hombre tenía fe como para ser sanado”. ¿De qué clase de fe se está hablando aquí? Poniéndolo en la forma más simple, la fe que es necesaria para salvación. El verbo ser sanado también puede significar ser salvado cuando el hombre pone a prueba su fe. Se para, recto, salta, y por primera vez en su vida empieza a caminar. Podemos imaginarnos el gozo y la tremenda alegría y los gritos de júbilo del hombre y las expresiones de maravilla de la multitud. Todos pueden ver que de veras ha ocurrido un milagro, porque el hombre mismo es un testimonio vivo del milagro.

LA FAMA DE LOS APÓSTOLES (Hechos 14:11-18)

El problema de los apóstoles: considerados dioses (Hechos 14:11-13)
11Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros. 12Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra. 13Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios.
la cual era una de las varias lenguas indígenas que se hablaban en esa parte del mundo. Sabían griego y latín, sin embargo, la lengua que usaban comúnmente en su discurso cotidiano era el licaónico; La respuesta real fue bastante trágica, ya que la gente vio el milagro y asumió que “los dioses” habían llegado a visitarlos “en forma humana”, llamando al líder del grupo, Bernabé Pablo y Bernabé son dioses. Al principio, Pablo y Bernabé no se dan cuenta porque los habitantes de Listra están hablando su lengua nativa licaónica. Los salvajes llaman a Pablo “Hermes”, el dios griego de la oratoria y el inventor de la palabra, el que hablaba, el mensajero de sus dioses. Al noble Bernabé lo llaman “Zeus”, el dios principal. Júpiter era el patrono de la ciudad, así que, fue una gran oportunidad para que el sacerdote de Júpiter cobrara gran importancia y dirigiera al pueblo para honrar a su dios.
Existía una leyenda local atribuida al poeta latino Ovidio, que el dios supremo Júpiter (Zeus para los griegos) y su hijo Mercurio (Hermes para los griegos) en una oportunidad visitaron, simulando ser seres mortales. De incógnito buscaron hospitalidad pero fueron rechazados. Finalmente, les dieron alojamiento en una pequeña choza. Aquí vivía una pareja de ancianos campesinos llamados Filemón y Balleis que los recibieron con gusto a pesar de su pobreza. Posteriormente los dioses los recompensaron pero destruyeron con un diluvio los hogares de los que no los recibieron, después construyeron un gran templo para Zeus, e hicieron a la pareja de ancianos el sacerdote y la sacerdotisa de este.
A partir de ese momento, toda la región esperó a que regresaran los dioses para poder compensarlos. Por lo tanto, al ver a Pablo y Bernabé, pensaron que les estaban dando esa oportunidad. Como resultado, el sacerdote de Zeus ―cuyo templo se situaba justo afuera de las puertas de la ciudad, tal como en muchas ciudades, como Éfeso con el famoso templo de Diana― sorprendió profundamente a los dos cuando de repente sacó toros adornados con guirnaldas hechas de lana (coronas de flores) para ofrecer como sacrificios a estas dos “deidades” que les habían hecho el honor de visitarlos. El templo evidentemente estaba justo fuera de las puertas de la ciudad, y no está claro si el sacrificio que se pretendía hacer tenía lugar en las puertas de la ciudad o ante las puertas del templo. Este último sería el procedimiento más normal. El sacrificio debía ser cualquier cosa menos superficial, ya que las víctimas eran adornadas con coronas de lana festivas. ¡Solo lo mejor para los dioses visitantes! En este punto Pablo y Bernabé no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo porque la exclamación de la multitud estaba en su propio dialecto nativo de Licaonia. La gente incluso delineó qué dioses habían venido a visitarlos. Rápidamente éste quiere celebrar la ocasión. Los misioneros advierten la situación cuando ven que toman “toros y guirnaldas” para ofrecer sacrificios. Seguramente quedan aun más perplejos al observar que preparan un altar delante de ellos. Cuando entendieron lo que estaba sucediendo, Bernabé y Pablo “rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces”
La plegaria de Pablo (Hechos 14:14-18)
Qué fácil habría sido aceptar esta adoración y tratar de usar esa honra para enseñar la verdad al pueblo, pero los verdaderos siervos de Dios no ministran así (2 Corintios 4:1–2; 1 Tesalonicenses 2:1–5). Pablo y Bernabé se opusieron a lo que el pueblo hacía y valientemente le dijeron que los dioses de Listra eran vanidades. Los ministros de hoy deben tomar nota del intenso desvío de gloria de los misioneros. Herodes habría disfrutado de tales alabanzas, pero los cristianos fieles entienden que solo se debe adorar a Dios. Pablo y Bernabé les aseguran tanto al sacerdote como a la multitud, que ellos no son dioses sino simples mortales cuyo propósito es precisamente librarlos de esas falsas creencias. solo querían glorificar a Dios. su amonestación a que se conviertan al Dios vivo
porque Pablo y Bernabé rasgaron sus vestiduras? (14:14)
14Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces
esta altura los dos apóstoles estaban plenamente conscientes de lo que estaba ocurriendo. Se precipitaron hacia la multitud, rasgando sus vestiduras. El desgarro de la ropa es un gesto que se encuentra en otra parte de la Biblia. Puede dramatizar un estado de luto (cf. Gn 37:29, 34), expresar una angustia extrema (Josué 7:6), o protestar por una supuesta blasfemia (Marcos 14:63). Aquí el gesto expresaba una protesta ardiente y estaba diseñado para poner fin al sacrificio previsto.
La protesta contra la idolatría que Pablo ha formulado, disgustó al sacerdote de Júpiter y sus seguidores. Se hallan ahora preparados para escuchar cualquier propuesta contra lo que han oído. Una chispa puede encender una conflagración. Así ocurre cuando llegan “unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud.”
Dios viviente” es el Dios Creador que sostiene toda su creación, e “hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos”. El punto es que el Dios de los judíos y cristianos no es distante, sino que participa en los asuntos humanos. Creó todo en este mundo, sin embargo, lo controla en nombre de su gente, en cuyas vidas está profundamente involucrado
cual fue el mensaje de los apóstoles a la multitud? (14:15–17)
15y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. 16En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; 17si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones.
Señores, ¿por qué hacen esto?” (v. 15, NVI). En otras palabras, quiere que dejen la locura. Esto nos recuerda una escena similar cuando Cornelio se inclinó ante Pedro en la adoración. Pedro le dijo a Cornelio: “Levántate. Yo también soy un hombre” (10:26). Aquí Pablo dice: “Nosotros también somos hombres mortales como ustedes” (v. 15, NVI). Ambos hombres enfatizan la locura de adorar a los humanos.
Pablo exhorta al pueblo a que abandone a estos no dioses y se vuelva al único Dios vivo y verdadero. Por eso el arrepentimiento es una buena noticia. La gente puede conocer y adorar al Dios vivo, en lugar de a los ídolos sin valor, mediante el arrepentimiento y la fe en Jesús. El arrepentimiento puede no sonar como una buena noticia para algunas personas, ¡pero lo es! Al abandonar los ídolos muertos y confiar en Jesús, cualquiera puede experimentar el perdón misericordioso y completo del Padre; puede ser liberado de la esclavitud del pecado y puede tener vida eterna. Un resumen similar del evangelio se encuentra en la carta de Pablo a los Tesalonicenses: Pues ellos mismos cuentan de nosotros la buena recepción que tuvimos por parte de vosotros, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero y para esperar de los cielos a su Hijo, a quien resucitó de entre los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. (1Ts 1:9–10, RVA)
Los habitantes de Listra creían en muchos dioses y no conocían al único Dios verdadero, que creó y sostiene el mundo. Si Pablo hubiera saltado directamente a la vida y el ministerio de Jesús, muchos podrían haber aceptado a Jesús como un dios entre los muchos otros dioses de su cosmovisión politeísta. Pablo necesitaba establecer que solo hay un Dios sobre todas las cosas.
Al traer las buenas nuevas a estas personas, Dios ahora está llevando la salvación a las naciones a las que anteriormente permitió que “siguieran su propio camino”, adorando al panteón de dioses, construyendo templos paganos y participando en ritos vacíos. No más. El único Dios verdadero ahora se vuelve hacia los gentiles y les trae las buenas nuevas, lo que significa que ya no pasará por alto su religión inútil y sus prácticas vacías. Las estaciones son un gran beneficio, ya que a través de ellas Dios les proporciona “comida y alegría de corazón”. Mientras las naciones sigan “su propio camino”, nunca conocerán esta alegría, ya que solo pueden reaccionar a los cambios que ocurren día a día en la creación. Nunca podrán experimentar al Creador amoroso y ver su mano en todas las cosas buenas que él proporciona. Sin embargo, ahora este Dios se está revelando a sí mismo en el mensaje del evangelio, y cuando lo escuchan, deben reconocer al Dios de la creación que se preocupa por ellos. Así que ahora esta alegría será disfrutada por ellos. El mensaje de Pablo no se basó en el Antiguo Testamento, porque era un público pagano. Empezó con el testimonio de Dios en la creación (ve Hechos 17:22 en adelante). Dejó en claro que hay solo un Dios viviente, el Dios que da y el Dios que perdona; que ha sido paciente con las naciones que pecan (Hechos 17:30) y no las ha juzgado como se merecen.
Pablo prueba que Dios “nunca se dejó sin testigos”. El testigo, por supuesto, es el testimonio elocuente de la naturaleza. Toda la creación canta alabanzas a Dios y testifica de su bondad. Pablo da tres ejemplos que prueban claramente el testimonio a los gentiles:
a. Les muestra bondad. Dios concede a los gentiles el beneficio de la lluvia en el tiempo apropiado. Gracias a la lluvia es posible cosechar el alimento para ellos y para sus animales. El hecho de que se mantiene el ciclo constante de lluvias y cosechas es prueba abundante que Dios, creador de todas las cosas, sostiene todo lo que ha creado.
b. Les provee de alimento. Dios abre su mano y da alimento a todo hombre y a toda bestia sin recelos ni discriminación. Como lo dijo el salmista, “Dios hace que su sol salga sobre buenos y malos y él envía la lluvia sobre justos e injustos” (Mt. 5:45) Dios da a sus creaturas las cosechas a su tiempo: pasto para forraje y grano para el consumo humano. De vez en cuando la sequía hace que se pierdan algunas cosechas, pero Dios no abandona a su creación. Por el contrario, él siempre provee lo necesario para sostener al hombre y a la bestia.
c. Da corazones alegres. Dios no sólo provee la comida necesaria para toda su creación, sino que también llena de gozo el corazón del hombre. Aun cuando el hombre pecador niega o rehusa dar gracias a Dios por todas sus bendiciones, Dios de todos modos sacia el corazón del pecador con placer y deleite. El hombre por sí mismo es incapaz de crear gozo, pero Dios le concede ese gozo. En una palabra, Dios suple al hombre con todo lo que necesita y lo hace feliz también ¿Es usted consciente de la bondad de Dios en su vida diaria? Cada vez que come una buena comida, se relaja en un cómodo sillón después de un día de trabajo, se ríes con sus amigos y familiares alrededor de una fogata, escucha el océano, ve el amanecer y respira el aire fresco, está experimentando la bondad de Dios. Pero ¿habla de la bondad de Dios a los no creyentes durante las comidas o en otros lugares como hablas de la belleza de la creación? Como creyentes, deberíamos deleitarnos en la bondad de Dios con gratitud y describir su bondad en la evangelización.
Tal vez piense que no puedo utilizar este enfoque porque la mayoría de la gente de hoy cree en la evolución. Ni siquiera creen en Dios. Pero debemos recordar que la realidad de la existencia de Dios está plantada dentro de cada persona (Ro 1). Cuando escuches la afirmación: “Los ateos no creen en Dios”, recuerda esto: Dios no cree en los ateos. Cuando hables con los incrédulos, no sientas que debes demostrarles la existencia de Dios. Pablo presupone la existencia de Dios en su predicación en Listra. Comienza con lo que es visible en la creación y lo atribuye a Dios.
Los signos de la bondad de Dios son todos “testigos” de Dios de su existencia, sabiduría y benevolencia. La propia creación es una predicación continua (Sal 19:1–6). El propósito de Dios en el pasado no era proporcionar una revelación específica a todo el mundo sobre sí mismo y sus caminos, como hizo con Israel. Sin embargo, Dios se reveló a las naciones a través de la creación y, en consecuencia, todos siguen siendo responsables ante Dios y no tienen excusa ante Él.
a pesar del mensaje de los apóstoles, ¿porque era difícil contener a la multitud? (14:18)
18Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio.
Oyen a Pablo predicar, pero no se dejan impresionar por sus palabras. Sin embargo, Pablo tendría la oportunidad de desarrollar su mensaje más adelante en Listra, ya que Lucas menciona a los “discípulos” de la ciudad (vv. 20, 22). Timoteo y su madre estaban entre ellos. Esto significa que, finalmente, muchos en Listra escucharon el evangelio y lo creyeron. Esta escena inicial, sin embargo, muestra el desafío al que se enfrentaron los misioneros. Pero esto es solo el principio.
Pedro y Pablo y sus respectivos ministerios. Pedro sana a un paralítico en Jerusalén y Pablo restablece la salud del tullido de Listra. Pero nótese la diferencia: Después que hubo sanado al hombre, Pedro predica a una multitud del pueblo judío y se añaden a la iglesia de Jerusalén unos cinco mil hombres. Pablo realiza el mismo milagro en Lista y las multitudes de gentiles creen que él y Bernabé son dioses a los cuales quieren honrar con sacrificios. El efecto del mensaje de Pablo es mínimo en comparación con el efecto que el sermón de Pedro tiene en Jerusalén. Esta es una de las pocas ocasiones en que las buenas noticias no son efectivas. Estas personas supersticiosas han pasado sus vidas inmersas en su religión idólatra, y no la abandonarán fácilmente. Esta situación también proporciona una lección importante para todos nosotros: no podemos esperar resultados instantáneos en cada ocasión. Muy a menudo, como en este caso, las personas no se convencerán fácilmente de cambiar sus vidas. Dios es paciente, y nosotros también debemos serlo. La gente no hace un acercamiento fácilmente, y debemos darles el tiempo que necesitan para hacer ese cambio.
Uno habría pensado que Listra sería particularmente receptiva, dada su población principalmente gentil y el hecho de que incluso habían tomado a los apóstoles como dioses. Pero las multitudes son volubles, especialmente cuando sus expectativas no se cumplen. Tal vez su consideración por los apóstoles se agrió cuando descubrieron que no les traían las bendiciones materiales de los dioses. En cualquier caso, se volvieron contra Pablo y Bernabé por un grupo de antiguos oponentes judíos de Pablo que habían venido de Iconio e incluso de las 100 millas de Antioquía de Pisidia.
La multitud se calmó, pero cuando algunos judíos buscapleitos llegaron de Antioquía e Iconio, la gente los obedeció y apedreó a Pablo. En un instante, Pablo era un dios al que debía adorar; al siguiente, ¡era un criminal que querían matar! Émerson definió a una chusma como “una sociedad de cuerpos que voluntariamente pierden la razón”.

PABLO APEDREADO EN LISTRA (Hechos 14:19-20)

quien vino de Antioquía e Iconio para envenenar las mentes del pueblo contra los misioneros? (14:19)
19Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.
Un grupo de judíos furiosos viajó veinte millas desde Iconio, y unas cien millas desde Antioquía de Pisidia, para perseguir a Pablo. Estos tipos eran despiadados. Muchos de ellos renunciaron a días de paga con tal de arrojar piedras a Pablo. Desgraciadamente, los opositores consiguen convencer a los inconstantes lugareños para que se unan a ellos, y como resultado de la violencia de la turba, “apedrearon a Pablo” (v. 19). Uno se pregunta al leer este relato si Pablo reflexionó sobre la lapidación de Esteban, e incluso sobre la oración de este por los asesinos, durante la prueba Otra cosa que veremos a medida que avancemos en Hechos es cómo los oponentes de Pablo lo siguen de pueblo en pueblo para poner a la gente en su contra y obligarlo a irse. indudablemente por blasfemia, al predicar en nombre de Jesús. No sabemos por qué solo van en contra de Pablo y no de Bernabé. Quizás él no estuviera con Pablo en esta ocasión, o quizás para ellos Pablo, visto como el portavoz, es quien representa el verdadero peligro para la religión ancestral.
Que hizo la multitud a Pablo? (14:19)
19Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.
Identifican a Pablo predicando en la plaza pública y comienzan a rebatirlo, predisponiendo a todos para el asalto. Pablo no puede huir y sufre una dura apedreada hasta que creen “que estaba muerto” (2 Co. 11:25). La lapidación fue tan fuerte y horrible que hizo que Pablo fuera dado por muerto; es probable que hubiera quedado inconsciente, posiblemente en coma, y definitivamente con las extremidades rotas, pero permaneció en esa condición el tiempo suficiente para que todos se fueran, pensando que su contrincante estaba muerto. Pablo se levantó en medio de ellos y pudo acompañarlos de vuelta a la ciudad. A menudo se ha planteado la pregunta de si Pablo realmente se recuperó de la muerte. La referencia de Lucas a su “pensamiento de que estaba muerto” (v. 19) indicaría que no fue así. Sin embargo, ocurrió un milagro. La liberación de Dios de una amenaza tan grave como esta es un testimonio especial de su providencia protectora, y eso siempre es un milagro. En su catálogo de sus pruebas, Pablo mencionó en 2 Co 11:25 la única vez que fue apedreado, probablemente refiriéndose a este incidente en Listra Es un acto inicuo que los ejecutores temen. Por lo tanto, lo arrastran fuera de la ciudad tratando de evadir las consecuencias judiciales. Cinco veces me dieron los judíos los treinta y nueve azotes de rigor; tres veces me azotaron con varas; una vez me apedrearon; naufragué tres veces y pasé un día entero flotando a la deriva en alta mar. Continuos viajes con peligros de toda clase: peligros al cruzar los ríos o al caer en manos de bandidos; peligros procedentes de mis propios compatriotas, de los paganos, de los falsos hermanos; peligros en la ciudad, en despoblado, en el mar. Fatigas y agobios, innumerables noches sin dormir, hambre y sed, ayunos constantes, frío y desnudez. Y para no seguir contando, añádase mi preocupación diaria por todas las iglesias. (2Co 11:24–28, BLPH)
Todo cristiano que desee seguir a Jesús con fidelidad y desee que la gente conozca al Salvador tendrá que soportar alguna medida de sufrimiento. Es lo que me gusta llamar la ley de las misiones. Sencillamente, no llegaremos a la gente sin sacrificio. Aunque por alguna razón Bernabé no fue apedreado junto a Pablo, también estaba soportando muchas pruebas a lo largo de este viaje; su agonía por la paliza que sufrió su amigo fue sin duda una de ellas.
quien ayudó a Pablo? (14:20)
20Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe.
Otra cosa que veremos a medida que avancemos en Hechos es cómo los oponentes de Pablo lo siguen de pueblo en pueblo para poner a la gente en su contra y obligarlo a irse. la actitud de los discípulos (seguramente nuevos convertidos de la ciudad) de rodearlo (v. 20) como había ocurrido con Dorcas (9:39), podría dar lugar (como sostienen algunos comentaristas) a que Pablo realmente hubiera muerto y los hermanos oran para que Dios intervenga (comp. 2 Co. 4:9). Aunque no sabemos si esto es realmente así, podemos decir que ocurre un verdadero milagro. El herido de muerte, con severas contusiones a causa de la pedreada (Gá. 6:17), Durante la noche recupera sus fuerzas y al otro día juntamente con Bernabé se ausenta de la ciudad hostil. Se dirigen hacia el sudeste—un trayecto de aproximadamente 100 kilómetros—a la ciudad de Derbe (v. 20). El lugar exacto de esta ciudad es desconocido Todos creían que Pablo estaba muerto, pero mientras los discípulos lo rodeaban —en señal de amor, protección y seguramente en espíritu de oración—, Pablo se levantó de repente. Entonces acompañó a los discípulos de vuelta a la ciudad donde la gente lo había apedreado, y pasó la noche. Esta escena me recuerda otra de las afirmaciones clásicas de Pablo sobre la resistencia que permite la gracia: Con todo, tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; abatidos, pero no destruidos. (2Co 4:7–9, RVA) Me imagino a los discípulos de Pablo formando un círculo alrededor de su cuerpo y protegiéndole de cualquier nuevo ataque. Su alegría es indescriptible cuando Pablo da señales de vida, que después de un tiempo se incorpora y camina. Quizás amparado por la oscuridad de la noche, Pablo cobró ánimo y regresó a Listra, pasando la noche en la ciudad. Su ministerio allí ha terminado temporalmente, y al día siguiente los dos misioneros deciden irse a otra parte.
despues de que Pablo y Bernabé salieron de Listra ¿a donde fueron? (14:20)
20Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe.
Pablo se puso de pie, caminó de regreso a Listra y al día siguiente se embarcó en un largo viaje, probablemente caminando. Eso solo me dice una cosa: milagro. Todas las extremidades rotas, heridas en la cabeza, etc., estaban curadas. ¡Es probable que hubiera vuelto a la vida! ¿Se imagina la reacción de las personas que lo apedrearon cuando pasó junto a ellos esa noche? Resulta sorprendente y difícil de imaginar. Aunque estaba magullado y maltrecho, Pablo y los demás iniciaron al día siguiente un viaje de sesenta millas hasta Derbe. ¿Qué motivaría a una persona a soportar tales pruebas físicas? Era el evangelio (v. 21). A Pablo le importaba más la salvación y la santificación de la gente que su propio bienestar (cf. 2Ti 2:8– 10). La persistencia de Pablo puede animarnos en los ministerios en los que Dios nos ha colocado. Cuando era un joven pastor desanimado, Art Azurdia le preguntó una vez a un pastor de treinta años: “¿Cómo ha logrado estar en el ministerio tanto tiempo?”. El pastor mayor respondió: “Sabes, Art, mi padre me dijo una vez: ‘Nunca decidas dejar el ministerio cuando estés cansado o deprimido’, ¡así que nunca he dejado el ministerio!”. (Azurdia, “Progression by Intention, Part 5”). Me encanta el humor y la verdad de la afirmación, pero la historia me hace preguntarme si persistir en el ministerio implica que debemos vivir en un estado perpetuo de depresión y decepción. ¿Cómo podría alguien persistir ante eso?
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