Construir en tiempos peligrosos

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A veces como cristianos parece que se nos olvida el nombre de nuestro Dios, o parece que tenemos miedo a nombrarlo por el mandamiento. Jehová de los ejércitos, así que pensamos en el Señor Jesús y en ese pasaje.

7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Así que en ese momento Cristo vino a salvarnos, según nos dice:

47Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. 48El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

Nos olvidamos de la imagen que deberíamos de tener:
11Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. 14Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 16Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Reina Valera Revisada (1960) (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 1998), Ap 19:11–16.
Así que venimos aquí a prepararnos, y debemos de prepararnos en muchas áreas de nuestra vida, pero ciertamente él que conoce a Dios nunca permanece igual, sino que va aprendiendo y va avanzando día a día en diferentes áreas de su vida.
Nos llevaríamos mucho tiempo revisando cada una de las historias, pero hoy quiero que nos enfoquemos en una historia, la tuya. Es que muchas personas conocieron de Dios y cambio su vida, al día de hoy puedes seguir escuchando historias de como Cristo cambio su vida, pero han pasado muchos años y esas vidas dejaron de cambiar, solo recuerdan las glorias pasadas, incluso pueden vivir de esos recuerdos.
Una vida en Cristo es una vida constante de aprendizaje, de cambios, de gloria en gloria, así que debe de suceder algo entre tanto y tanto, y si no ha sucedido nada es que te has conformado.
Podemos ver la historia del pueblo de Israel que cada día caminando, tropezando, y a regañadientes pero siempre avanzando hasta entrar a la tierra prometida, y una vez ahí no se acabó la historia siguieron avanzando pero ahora con una mentalidad diferente, a entrar a pelear para conquistar la tierra, y entrar a poseer la promesa que Dios les dió.
Podemos ver la historia de Gedeón que cuando el pueblo se alejó de Jehová fueron entregados a padecer, pero el ángel de Jehová encontró un varón esforzado y valiente. Justo como años antes le había dicho a Josué.

12Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.

A Gedeón le dijo que debía derrotar a los madianitas, pero cuando se reunió el pueblo Jehová vió que al ser muchos confiarían más en la cantidad y no en que Dios pelee sus batallas.

2Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. 3Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil.

Ahora, nosotros también hemos sido llamados a presentar batalla.

10Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Tenemos que aprender a pelear las batallas, pero no sea que estes esperando a que haya mucha gente y que confíes en la cantidad de personas como sucedió con Gedeón. Por que si hay temor, mejor que se devuelva, así le dijo Jehová a Gedeón, y entonces que estaba esperando, que se quedaran los esforzados y valientes.
Después hubo una segunda prueba, al ver que todavía era mucho pueblo, pero solo los que estuvieron alertas y vigilantes, son los que Dios eligió para la batalla.
Cuantas recomendaciones podemos encontrar del Señor diciendo a sus discipulos lo mismo.

41Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil

La importancia de velar y orar es fundamental en la vida de un cristiano, nos ayuda a fortalecer la relación con Dios, prepararse para las adversidades, desarrollar una mayor consciencia, y recibir fuerzas y dirección.
Nehemías era copero del Rey de Siria, al estar decaído por su ciudad el rey lo envía a reconstruir el muro. Cuando llega y ve su ciudad dice:

17Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. 18Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos.

Otra vez, vemos nuevamente la palabra esforzarse para bien.
Ahora yo te pregunto, ¿eres de este estado?, ¿eres de está ciudad?, ¿tus hijos nacieron aquí?, ¿has visto la decadencia de está ciudad?, ¿cuando te afligiste por tu ciudad?
Apenas empezamos a construir y ya hay alguien que no está de acuerdo con que se construya en este lugar, con que haya luz en esta colonia.

1Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. 2Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? 3Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará.

El enemigo está poniendo zorras sobre lo que se ha empezado a construir, que tan difícil se la has puesto? que apenas con unos comentarios puede deshacer lo que Dios está haciendo en tu vida, ¿acaso te has resistido?, ¿acaso te has apercibido?, ¿estás alerta?

4Oye, oh Dios nuestro, que somos objeto de su menosprecio, y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y entrégalos por despojo en la tierra de su cautiverio. 5No cubras su iniquidad, ni su pecado sea borrado delante de ti, porque se airaron contra los que edificaban. 6Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.

7Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho; 8y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño. 9Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche. 10Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro. 11Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y hagamos cesar la obra. 12Pero sucedió que cuando venían los judíos que habitaban entre ellos, nos decían hasta diez veces: De todos los lugares de donde volviereis, ellos caerán sobre vosotros.

Muchas voces son las que desalientan, que no va a haber cambio, que no va a durar, que no va a permanecer.

13Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos. 14Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas. 15Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea. 16Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá. 17Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. 18Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí.

Muchas cosas pasan en tu ciudad, muchas cosas están pasando a consecuencia de haberse alejado de Dios. Han quedado expuestos y han permitido que la oscuridad se apodere de tu vida, de tu casa, de tus hijos, de tu colonia y de tu ciudad. Hasta cuando vas a tener las manos caídas y no te prepararas para presentar batalla. No te han tocado tiempos de paz, sino tiempos peligrosos, y ahora tienes que edificar mientras estás alerta y vigilante.
Estar listo para presentar pelea, pero como les dijo Nehemías, acordaos del Señor, grande y temible, la descripción que les da no es la de un cordero, sino la de un león, el león de la tribu de Juda, que se levanta para pelear, ese es el escudo que tenemos por logotipo.

7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo;

En él confió mi corazón, y fui ayudado,

Por lo que se gozó mi corazón,

Y con mi cántico le alabaré.

8 Jehová es la fortaleza de su pueblo,

Y el refugio salvador de su ungido.

Así que hoy te toca ponerte la armadura, entrenarte, esforzarte, ceñirte los lomos.

13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Recuerda que esta vida es para valientes, y no para cobardes, el que tenga miedo y se estremezca que se regrese a su casa, aquí solo es para los violentos.

12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan

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