Abraham y Abimelec
Notes
Transcript
Objetivos:
a) Enseñar sobre la naturaleza de Dios: justo y misericordioso.
b) Nuesto papel como intercesores (amigos, familia y nación).
c) La intercesión no es solo orar, también es manifestar el amor y la misericordia de Dios.
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Saludo. Wow último domingo de noviembre . Servicio Especial de Agradecimiento.
Hola me alegra verte hoy.
Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
-MENSAJE-
VC: 17 “Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos”.
Introducción
En este pasaje vemos a Abraham en Gerar y nos muestra la fragilidad humana y la soberanía divina. Vemos a un patriarca que, por miedo, repite una mentira sobre su esposa Sara y a un rey que experimenta las conscuencias de la mentira de Abraham. Esta historia nos invita a mirar nuestras propias decisiones, la protección de Dios y la necesidad de arrepentimiento.
Oremos.
A Abraham se le conoce como el padre de la fe, pero en este capítulo el padre de la fe vuelve a fracasar. Y es que los grandes hombres de Dios no eran perfectos, pero aún en nuestra fragilidad, nosotros podemos ser vencedores en Cristo Jesús.
El mensaje lo dividí en tres partes:
I. Abraham miente nuevamente (1-7)
II. Abimelec actúa con integridad (8-13)
III. La restauración y fidelidad de Dios (14-18)
I. Abraham miente nuevamente (1-7)
I. Abraham miente nuevamente (1-7)
1 De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.
2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.
Abraham se fue de Mamré. No se nos dice cuál fue el motivo de su traslado.
Se describe el engaño de Abraham y la intervención divina: Abraham presenta a Sara como su hermana, Abimelec la toma y Dios aparece en sueño para advertir que ha tomado a una mujer casada.
Abimélec por su pare, ni siquiera se había acercado a ella y le dijo al Señor, Dios mío, ¿cómo vas a destruir a un pueblo inocente? Abraham me dijo que Sara era su hermana, y ella no lo negó. En este asunto me siento tranquilo, pues no he hecho nada malo.
En ese mismo sueño Dios le dijo: sé que no has hecho nada malo, pues yo no te dejé que la tocaras ni que pecaras contra mí. Pero ahora devuélvele su esposa a ese hombre. Él es profeta, y va a orar por ti para que vivas. Si no se la devuelves, te aseguro que tú y los tuyos morirán.
Dios reconoce la inocencia del rey y ordena la restitución porque Abraham es profeta y puede interceder por él.
Su pecado en negar a su esposa tuvo aquí dos agravantes:
a) Era reincidente en el mismo pecado, del cual ya había sido reprendido. Refleja la debilidad de nuestra carne.
b) Sara estaba ahora encinta de Isaac, el hijo de la promesa. Por eso, debió haber tenido ahora un cuidado especial de ella.
Aquí podemos extraer dos aspectos claves:
• La mentira por miedo nos aleja de la confianza en la voluntad de Dios.
• Dios protege su propósito aun cuando sus siervos fallan; su intervención revela que la historia no depende solo de nuestras fuerzas.
Cuando tememos, recordemos que la verdad y la fe son caminos más seguros que cualquier estrategia que podamos diseñar; busquemos la guía de Dios y la oración.
La historia de la Torre de Babel (Génesis 11:1-9) ilustra perfectamente las estrategias humanas que salieron mal. Los hombres querían hacerse un nombre y construir una torre que llegara al cielo. En su orgullo y deseo de independencia de Dios, sus planes fueron frustrados. Esto nos recuerda que las ambiciones sin la dirección divina pueden llevar al fracaso, y que no debemos confiar en nuestra imitada sabiduría.
Salmo 4:1 "Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración."
II. Abimelec actúa con integridad (8-13)
II. Abimelec actúa con integridad (8-13)
8 Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera.
9 Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo.
Aquí Abimelec confronta a Abraham y recibe la explicación: Abraham justifica su mentira por temor a ser muerto por causa de Sara; él repite la fórmula “es mi hermana” y admite su falta de confianza en Dios.
Abimelec se levanta temprano para obedecer las órdenes que se le han dado.
Abimelec Regaña fuertemente a Abraham y le señala:
a) Llama «tan grande pecado», al que se dió cuenta que estuvo a punto de cometer.
b) Confiesa que, si hubiese sido culpable de tal pecado, aun en su ignorancia. Él y su reino habrían estado expuestos a la ira de Dios.
c) Acusa a Abraham de hacer lo que no tiene ninguna justificación, negar su estado de casado.
Aspectos clave:
• La responsabilidad personal debe ser asumida: Abraham no evade su culpa.
• La honestidad es esencial para la confianza y la paz en nuestras relaciones.
En nuestras relaciones, admitir el error abre la puerta a la reconciliación; la confesión sincera es el primer paso hacia la restauración.
El rey David es un claro ejemplo de alguien que admitió su error. Después de su pecado con Betsabé, el profeta Natán le confrontó y David, lejos de esconder su transgresión, la confesó abiertamente. Su sincero arrepentimiento está plasmado en Salmos 51, donde clama por purificación. Este acto de humildad nos enseña que admitir nuestros errores no nos hace más débiles, sino más fuertes ante los ojos de Dios.
Salmos 38:18 Por tanto, confesaré mi maldad, y me contristaré por mi pecado.
Agradecimiento a Dios
III. La restauración y fidelidad de Dios (14-18)
III. La restauración y fidelidad de Dios (14-18)
14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer.
15 Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti; habita donde bien te parezca.
16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así fue vindicada.
La conclusión del relato muestra la restitución: Abimelec devuelve a Sara, ofrece compensación a Abraham y Dios bendice la casa del rey por causa de Sara, confirmando la protección divina sobre la promesa de descendencia. Dios honra su pacto y restaura lo que fue puesto en riesgo.
Aspectos clave:
• La gracia restauradora de Dios puede convertir una crisis en bendición.
• La integridad trae paz y la generosidad del rey refleja un corazón dispuesto a reparar el daño.
Cuando fallamos, busquemos reparar y permitir que Dios transforme la situación en oportunidad de crecimiento.
Este acto de gracia nos recuerda que los errores no son el final de la historia si regresamos a Dios con un espíritu arrepentido. Debemos aceptar la gracia de Dios y avanzar con una nueva perspectiva de fe, recordando que su fidelidad permanece inalterable.
Abraham le pidió a Dios que sanara a Abimélec, y Dios lo hizo. Además, Dios permitió que la esposa y las esclavas de Abimélec pudieran volver a tener hijos, pues por causa de Sara, Dios no dejaba que los tuvieran.
La historia de Pedro, quien negó a Jesús y luego fue restaurado en la playa, es un poderoso recordatorio de la gracia de Dios. Al preguntarle tres veces si lo amaba, Jesús le dio a Pedro la oportunidad de sanar y restaurarse. A veces, podemos sentir que nuestros fracasos son irreparables, pero Jesús nos busca y nos restaura, mostrándonos que Su amor siempre está presente, incluso cuando fallamos. Podemos ser restaurados y usados nuevamente por Su gloria.
Eclesiastés 3:15 Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.
Agradecimiento a Dios
Resumen
La historia de Abraham y Abimelec refleja la fidelidad de Dios en medio de la infidelidad humana, un principio que se encuentra a lo largo de toda la Biblia, culminando en Cristo, quien es la verdad y la representación perfecta de la fidelidad de Dios hacia Su pueblo.
La fidelidad de Dios brilla incluso en nuestros momentos de duda y desconfianza, recordándonos que siempre podemos volver a Él en busca de perdón y dirección.
Aplicaciones
1) El peligro de la mentira
Muchas veces nosotros también actuamos en base a nuestros temores y no en la confianza de que Dios tiene el control. Tal vez podamos identificar las áreas en nuestras vidas donde debemos soltar el miedo y dejar que Dios intervenga.
En Proverbios 6:16-19, se nos advierte sobre los siete pecados abominables, entre ellos, la lengua mentirosa. Este pasaje enfatiza no solo la gravedad de mentir, sino que relaciona la mentira con la destrucción de relaciones y la deshonra ante Dios. Reconociendo la severidad de este tema, podemos reflexionar sobre cómo nuestras palabras impactan a los demás.
2) La soberanía protectora de Dios
Aunque Abraham falla, Dios interviene directamente en la situación para proteger a Sara y preservar el plan prometido. Dios no depende de nuestra perfección para cumplir sus propósitos; actúa para corregir y proteger.
Imagínate un pueblo temeroso de Dios rodeado de murallas altas y fuertes. Sus habitantes viven confiados, no porque las murallas son impenetrables, sino porque tienen la fe en que Dios los protege. Esa misma protección divina rodea nuestras vidas hoy. Aunque enfrentemos temores y desafíos, podemos recordar que Dios es nuestro refugio y fortaleza, como nos enseña el Salmo 46:1 "Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones."
3) La importancia de la responsabilidad y la confesión
Cuando Abimelec confronta a Abraham, éste explica su temor y admite su conducta (Génesis 20:8–13). Asumir la culpa y hablar con honestidad abre la puerta a la reconciliación; la confesión sincera evita que la culpa se enraíce y permite la reparación de relaciones.
En el evangelio de Juan, Jesús se encuentra con la mujer samaritana. Al revelar sus pecados, ella no solo se siente expuesta, sino también liberada. La confesión puede ser dolorosa, pero como en el caso de esta mujer, también puede ser el inicio de un nuevo camino. Al confesar sus pecados, fue transformada, dejando atrás su vida de pecado y convirtiéndose en portadora de la buena noticia. Dios usa la confesión como un puente hacia la salvación.
4) La restitución y la justicia restauradora
Abimelec devuelve a Sara y compensa a Abraham; además, Dios bendice la casa del rey por causa de Sara (Génesis 20:14–18).
Job_42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.
Reflexiones finales
Agradecimiento a Dios
Génesis 20 nos recuerda que Dios actúa en medio de nuestras debilidades para proteger su propósito, que la verdad y la confesión son caminos hacia la reconciliación, y que la restauración es posible cuando hay arrepentimiento y acción justa. Que esta historia nos impulse a vivir con valentía, honestidad y confianza en la providencia divina, sabiendo que incluso nuestras caídas pueden ser usadas por Dios para cumplir su plan.
Este pasaje relata la historia de Abraham y Abimelec, donde Abraham por miedo, presenta a Sara como su hermana en lugar de su esposa ante el rey Abimelec, lo que desencadena una serie de eventos que ponen a prueba la fe y la rectitud de ambos personajes. A través de un sueño, Dios advierte a Abimelec del engaño, lo que lleva a la confrontación y eventual restauración.
Leamos una vez más el VC.
