Del Miedo a la Adoración: Gratitud en Medio de la Tormenta
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 29 viewsNotes
Transcript
Texto Base: Jonás 1:16
Ocasión: Semana de Gratitud / Culto Divino
Introducción
Introducción
(Ilustración)
Hermanos, se cuenta la historia de un hombre rudo, blasfemo y traficante de esclavos llamado John Newton. En 1748, mientras navegaba en un barco llamado El Galgo, una violenta tormenta golpeó su embarcación frente a la costa de Irlanda. El barco se estaba llenando de agua, la madera crujía y la muerte parecía inminente. Newton, que se había burlado de la fe durante años, se encontró gritando desesperadamente: "¡Señor, ten misericordia de nosotros!".
La tormenta cesó. El barco, milagrosamente, no se hundió. Esa noche, empapado y temblando, John Newton comenzó a reflexionar. Ese momento de terror en alta mar se convirtió en el inicio de su conversión. Años más tarde, ese ex marinero impío escribiría el himno más famoso de la historia: Sublime Gracia ("Amazing Grace"). Su gratitud no nació en la calma de un templo, sino en el caos de una tormenta.
Hoy vamos a estudiar a unos hombres que vivieron una experiencia idéntica. Son personajes secundarios, casi improvisados en la historia bíblica.
No eran profetas, no eran sacerdotes; eran marineros paganos que se encontraron cara a cara con el Dios de Israel en medio del mar Mediterráneo. Jonás es enviado a Ninive, pero en oposición a Dios decide no ir, tomando un navio que se dirije a Jope.
Dios levanta una gran tormenta que deja a todos los expertos del mar sorprendidos, una tormenta no planeada y no pronosticada, luchas con todo lo que pueden, arrojan la carga al mar para intentar salvar sus vidas.
En su afán, comienzan a rogar a sus dioses, porque lo humano ya se hizo y nada funcionó. Jonás es despertado para que ruegue a su Dios, entonces Jonás descrubre una verdad que los sacude y les hace tener miedo. Jehová el Dios de Jonás es el que ha enviado esta tormenta.
Jonás tiene la solución: Arrójenme. Ellos en cambio, tienen en alto la vida y deciden seguir luchando contra el mar. Agotados ruegan al Dios de Jonás que si lo arrojan “esa sangre no sea reclamada a ellos”.
Cuando Jonás es arrojado la tormenta cesa. Entonces el profeta no estaba mintiendo, tampoco es una gran casualidad, el Dios de Jonás estaba hablando en serio por medio de la tormenta. Ningun otro Dios hizo cesar, pero este Dios retiró su ira cuando su voluntad fue hecha. Realmente era un Dios real, no como los que habían adorado hasta ahora.
Y su reacción al ser salvados nos deja el modelo perfecto de lo que significa una verdadera Semana de Gratitud.
Leamos juntos la Palabra de Dios en Jonás 1:16:
"Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos."
Estos hombres, improvisados en la historia, pero no improvisados para Dios, nos enseñan hoy tres acciones concretas de un corazón agradecido.
I. Temieron a Jehová (La Gratitud del Reconocimiento)
I. Temieron a Jehová (La Gratitud del Reconocimiento)
El versículo comienza diciendo: "Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor..."
Hermanos, notemos el cambio drástico en la atmósfera. Unos versículos antes, estos hombres tenían "miedo" (pánico) a la tormenta.
Estaban aterrorizados por las olas, por el viento, por la muerte inminente.
Pero una vez que lanzan a Jonás al mar, y el mar se aquieta instantáneamente (versículo 15), su miedo cambia de objeto.
Ya no temen al agua; ahora temen al que controla el agua.
Nunca olvidarán que fueron salvados
Nunca olvidarán que fueron salvados
Imaginen el silencio repentino en esa cubierta. Hace un minuto el viento aullaba; ahora, hay una calma sobrenatural. Ese silencio les gritó más fuerte que la tormenta: "No fue la suerte, no fue la naturaleza; fue Dios". La gratitud comienza allí: en nunca olvidar el momento exacto en que fuimos librados.
El miedo a la tormenta se convierte en temor a Jehová
El miedo a la tormenta se convierte en temor a Jehová
La palabra "temor" aquí no es terror satánico; es reverencia sagrada. Es el asombro de estar ante algo mucho más grande que uno mismo. Ellos ya eran religiosos (cada uno clamaba a su dios), pero nunca habían estado tan cerca del Dios vivo.
El Dios todopoderoso les mostró su poder y su misericordia
El Dios todopoderoso les mostró su poder y su misericordia
Ellos vieron dos cosas ese día: El Poder (capaz de levantar y calmar tormentas) y la Misericordia (capaz de perdonarles la vida a pesar de ser paganos).
Aplicación inmediata:
Hermanos, estamos terminando un año. Quizás para algunos de ustedes, este año fue una tormenta perfecta: una enfermedad, una crisis financiera, un problema familiar que amenazaba con hundir su barca. Pero hoy están aquí. La tormenta ha pasado o se ha calmado lo suficiente para que puedan respirar.
La pregunta es: ¿Le temes a Jehová? ¿Tienes esa reverencia profunda que dice: "Yo no debería estar aquí, pero Dios me sostuvo"? La verdadera gratitud durante esta semana no empieza en el bolsillo, empieza en el asombro del corazón.
La pregunta es: ¿Le temes a Jehová? ¿Tienes esa reverencia profunda que dice: "Yo no debería estar aquí, pero Dios me sostuvo"? La verdadera gratitud durante esta semana no empieza en el bolsillo, empieza en el asombro del corazón.
II. Ofrecieron Ofrendas (La Gratitud Tangible)
II. Ofrecieron Ofrendas (La Gratitud Tangible)
El texto continúa: "...y ofrecieron sacrificio a Jehová..."
Una frase un poco complicada de asimilar
Una frase un poco complicada de asimilar
Pensemos en esto lógicamente. Estaban en alta mar. Acababan de tirar toda la carga y los enseres para aligerar la nave (v. 5). Probablemente no tenían animales para sacrificar allí mismo en la cubierta. ¿Cómo ofrecieron sacrificio?
Fue en un momento posterior
Fue en un momento posterior
Los comentaristas bíblicos y el sentido común nos sugieren que este acto tiene una proyección. Al salir del mar, al tocar tierra firme, buscaron adorar al que los había salvado. O bien, improvisaron una ofrenda de alabanza y gratitud con lo poco que les quedaba en ese momento.
Al salir del mar buscaron adorar
Al salir del mar buscaron adorar
Lo impresionante es esto: pudieron haber dicho "¡Qué suerte tuvimos!", y seguir con sus vidas. Al tocar puerto, pudieron haber ido a las tabernas a celebrar que estaban vivos. Pero el texto dice que ofrecieron sacrificio a Jehová.
A menudo, cuando estamos en la crisis prometemos todo, pero cuando pisamos tierra firme (cuando el problema se resuelve), se nos olvida. Estos marineros gentiles nos dan una lección: La gratitud no se queda en el barco de la crisis; se lleva al altar de la adoración.
A menudo, cuando estamos en la crisis prometemos todo, pero cuando pisamos tierra firme (cuando el problema se resuelve), se nos olvida. Estos marineros gentiles nos dan una lección: La gratitud no se queda en el barco de la crisis; se lleva al altar de la adoración.
Aplicación:
Hermanos, ojalá que así como los marineros, nosotros también trajésemos nuestras ofrendas ante el Señor. En esta Semana de Gratitud, tu ofrenda no es un pago por los favores recibidos —no se puede pagar la salvación—, pero es la evidencia tangible de que reconoces quién te salvó. Es decir: "Señor, llegué a puerto seguro, y lo primero que hago es honrarte a Ti".
III. Hicieron Votos (La Gratitud del Compromiso)
III. Hicieron Votos (La Gratitud del Compromiso)
Finalmente, el versículo 16 cierra diciendo: "...e hicieron votos."
1. ¿Qué significa hacer un voto?
1. ¿Qué significa hacer un voto?
Un voto es una promesa solemne.
Muchos hacen votos durante la tormenta: "Señor, si me salvas de esta, iré a la iglesia todos los sábados". Pero noten que el texto dice que hicieron votos después de que la calma llegó.
Esto es crucial. No fue una negociación por desesperación; fue una respuesta por gratitud.
2. Decidieron seguir adorando a Dios
2. Decidieron seguir adorando a Dios
El hacer votos significa que hubo un cambio de lealtad. Probablemente prometieron que, de ahora en adelante, el Dios de Jonás, el Dios que hizo el mar y la tierra, sería respetado y honrado por ellos.
3. Debemos hacer votos de fidelidad
3. Debemos hacer votos de fidelidad
Hermanos, la gratitud incompleta es aquella que dice "Gracias" pero no cambia de vida. La gratitud completa dice: "Gracias, Señor, y en respuesta, me comprometo contigo".
Después de una experiencia de salvación tan grande, se tiene que hacer un compromiso. No podemos seguir siendo los mismos marineros de antes.
Después de una experiencia de salvación tan grande, se tiene que hacer un compromiso. No podemos seguir siendo los mismos marineros de antes.
Aplicación:
¿Qué votos harás tú en esta Semana de Gratitud?
No me refiero solo a una promesa económica, aunque es parte de nuestra adoración. Me refiero a votos de fidelidad.
"Señor, porque me libraste del COVID, haré el voto de servirte en el diaconado."
"Señor, porque cuidaste mi trabajo, haré el voto de ser fiel en mis diezmos."
"Señor, porque salvaste mi matrimonio, haré el voto de hacer el culto familiar."
Debemos hacer votos por lo que hizo (en el pasado), por lo que hace (en el presente) y por lo que hará (en el futuro).
Debemos hacer votos por lo que hizo (en el pasado), por lo que hace (en el presente) y por lo que hará (en el futuro).
Conclusión
Conclusión
Hermanos, de los marineros de Jonás capítulo 1 , no sabemos sus nombres, ni qué pasó con ellos después. Fueron improvisados en el relato.
Pero hicieron lo que Jonás, en ese momento, no estaba haciendo: Adorar, agradecer y obedecer.
Hoy, tú y yo estamos aquí porque Dios ha detenido muchas tormentas en nuestra vida.
Hemos sentido el Temor reverente de ver su mano poderosa.
Hemos venido a traer nuestras Ofrendas de gratitud.
Y hoy, es el momento de hacer Votos de fidelidad.
¿Hay alguien aquí que, al mirar atrás a este año, puede decir: "Yo también estuve en la tormenta, pero el Dios del cielo me salvó"?
Si es así, te invito a que selles tu gratitud hoy, no solo con palabras, sino con una entrega total.
Oración:
Padre nuestro que estás en los cielos, Señor de la tierra y del mar. Gracias porque aunque a veces somos infieles como Jonás, Tú muestras tu poder salvándonos de las tormentas. Recibe hoy nuestro temor reverente, recibe nuestras ofrendas de gratitud y acepta los votos que hacemos en nuestro corazón de servirte hasta que Cristo vuelva. En el nombre de Jesús, Amén.
