Los Huesos de Muertos

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Los Huesos de Muertos
Los Huesos de Muertos
Mateo 23:27-28 Acá en estos versículos, Jesús está hablando a los fariseos. Por todo su tiempo en la tierra, Jesús habló a los fariseos y escribas con mucha fuerza y dureza. Entiende bien hermanos que Jesús todavía amó a los fariseos. Pero al mismo tiempo Jesús vio en ellos algo malo que se debía mostrar a los demás.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros, por fuera a la verdad, os mostráis justos a los hombres; pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
Acá Jesús dijo a los fariseos que ellos son hipócritas. Por qué lo dijo así? Un hipócrita es alguien que finge algo que no es. Los fariseos eran religiosos, ellos siguieron la ley de Moises, pero al mismo tiempo crearon costumbres y tradiciones que no se hallan en las escrituras.
Entonces, Jesús dice a ellos que son hipócritas, y despues usó un ejemplo de lo que ellos estaban. Él dice que ellos son semejantes a los sepulcros blanqueados. Los sepulcros blanqueados tenían un significado histórico.
En esos días los sepulcros eran hechos en cuevas y montañas ahuecadas. Por eso, a veces fue difícil ver y identificar los sepulcros y también para ser puro bajo de la ley, no podía acercarse a los sepulcros.
Entonces, había dos razones por las cuales blanquearon los sepulcros. Primero, para que se ven bonito y para honrar a ellos adentro. Pero tambien para avisar a los demás y especialmente los sacerdotes que no deben acercarse a los sepulcros porque serían impuros y tendrán que purificarse por 7 días como costumbre.
Entonces, hermanos, Jesús está usando este ejemplo del sepulcro blanqueado, para no solamente mostrar a los fariseos lo que realmente eran, sino tambien para avisar a los demás que no deben acercarse a los fariseos.
Hermanos, lo que Jesús dijo a los fariseos era algo duro. Para ser comparado a un sepulcro blanqueado era algo horible. No era algo agradable. Pero hermanos, lo que Jesús quiere decir a ellos, a los demás, y a nosotros es algo que necesitamos entender bien para nuestras vidas.
Los fariseos siguieron la ley, eran religiosos, hicieron todo bien por afuera, pero solamente eran sepulcros blanqueados. Adentro estaban llenos de huesos de muertos.
Hermanos, nosotros como Cristianos debemos estar atentos a lo que Cristo dijo acá acerca de los Fariseos, porque fácilmente nosotros también podemos estar así. Hay dos grupos de personas que pueden estar como los fariseos.
Primero, hay ellos que son religiosos pero perdidos. Yo creo que los fariseos eran parte de este grupo. Hicieron todo bien. Siguieron la ley. Pero nunca creyeron en Jesucristo como salvador. Nunca entendieron su propio estado, que ellos son pecadores, y que necesitan un salvador.
Hermanos, hay tanta religión en este mundo cierto? Hay muchas iglesias, y mezquitas, y templos, y sinagogas que son llenos de gente tratando de hacer lo bueno, lo mejor, pero no vale nada porque no tienen la verdad. Son como los fariseos. Sepulcros blanqueados, llenos de los huesos de muertos. Perdidos en sus pecados.
Eso es la realidad de este mundo hermanos, pero hay otro grupo que es como los sepulcros blanqueados, y a mi es más triste. Este grupo son los creyentes que son alejados de Dios.
Hermanos, es triste que hay Cristianos que vienen a la iglesia, que dicen que son salvos, que hacen todo lo correcto, que hablan bien, que saben la Biblia, y de pronto están sirviendo en una manera en la iglesia, pero la verdad es que están como sepulcros blanqueados.
Están jugando un juego, están haciendo lo que piense que deben hacer para que todos piensen que están buenos Cristianos, y para que se vean como alguien perfecto y bueno.
Hermanos, yo creo que hay personas así en esta iglesia. Hay Cristianos que están llenos de inmundicia como los fariseos. Sus pecados son escondidos de los demás, pero Dios puede ver sus pecados, y a ellos así, él dice que son como sepulcros blanqueados. Se ven muy bonito por afuera, pero adentro, hay pecado, hay inmundicia, hay huesos de los muertos.
Nunca debe ser así hermanos. Tantas veces he visto Cristianos que están tratando de ser visto como alguien perfecto afuera, pero adentro hay pecado, y hay inmundicia. Hermanos, Dios puede ver todo. Hebreos 4:13
Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de Aquél a quien tenemos que dar cuenta.
Hermanos, nosotros, en los ojos de Dios estamos abiertos a Él. Él puede ver todo. Él sabe todo. Y hermanos, nosotros si seguimos como los fariseos, como los sepulcros blanqueados, aunque no podemos perder nuestra salvación, nosotros no podemos tener una relación con él, y estaremos juzgados, y castigados.
Pero hermanos, aunque Dios es un Dios justo y debe castigarnos por nuestros pecados como un Buen Padre debe hacer, él tambien es un Dios misericordioso. Él quiere restaurarnos a Él. Él quiere tener una relación con nosotros. Entonces, hermanos, quiero mostrar esta mañana de la palabra de Dios, como podemos cambiarnos, y como podemos ser restaurados y no seguir como los sepulcros blanqueados, llenos de los huesos de los muertos.
Reconocer su pecado
El problema muchas veces entre creyentes es que están viviendo en el pecado, y no están listos para reconocer su carnalidad. No quieren admitir que tienen un problema y que no es bueno en los ojos de Dios.
Lo que vimos es que los fariseos eran lo mismo. Pensaban que eran perfectos, pensaban que no podían hacer nada mal. Pero su carnalidad era evidente a Jesús. Hermanos, si quiere convertirse a no ser hipócritas, a no ser lleno de huesos de muertos, debe reconocer que su pecado, es pecado, y no es agradable a Dios.
Salmos 32:5 Hermanos, Davíd acá está hablando con sinceridad. Él dice que declará su pecado a Dios. No va a encubrir su iniquidad. Hermanos, esto es el primer paso a la restauración. Si quiere estar bien con Dios, si quiere estar limpio afuera y adentro, debe reconocer su pecado.
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah)
Nosotros sabemos de los pecados de David. 2 Samuel 12:13 Hermanos, cuando Natán vino a David, y declaró que Dios sabe de sus pecados, hizo excusas? No. Él simplemente dijo, Pequé contra Jehová. No dijo nada más. David reconoció su pecado. Eso es el primer paso a la restauración.
Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.
Reconocer quien tiene la culpa
Hermanos, si quiere estar restaurado. Si no quiere ser lleno de los huesos de muertos, debe reconocer quien tiene la culpa. Es sí mismo. Nadie más. Vimos que Davíd dijo, Pequé contra Dios. Aunque sí es importante a reconocer su pecado y que ha pecado contra Dios, debe entender quien tiene la culpa.
Obviamente es nosotros, pero más específicamente es nuestra carne, nuestro hombre viejo. Romanos 8:1-8 Hermanos, vemos la carne acá. La carne es nuestra naturaleza que ha existido en nosotros para siempre. Esta naturaleza es lo que pone en nosotros el deseo de pecar. Es la parte de nosotros que es débil.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne, en las cosas de la carne piensan; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque la mente carnal es muerte, pero la mente espiritual, vida y paz: Porque la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Así que, los que están en la carne no pueden agradar a Dios.
Hermanos, nunca vamos a estar restaurado y mantenernos como debemos si no podemos ver y reconocer quien tiene la culpa. Muchas veces pensamos que es imposible ganar la batalla contra la carne, y que simplemente es como estamos. Pero hermanos, yo digo que si está salvo, tiene el Espíritu Santo dentro de usted quien puede vencer esta batalla contra la carne cada día.
Hermanos, por qué es importante este paso? Porque si no puede entender quien es su enemigo y quien tiene la culpa, muy pronto va a volver a su pecado. Debe saber quien es su enemigo, y debe entender sus debilidades.
Arrepentirse de su pecado
Hermanos, es bueno reconocer su pecado, es bueno reconocer quien tiene la culpa, pero si nunca pide el perdón de Dios, y se arrepiente de su pecado, no puede ser restaurado.
Arrepentirse significa un cambio de dirección impulsado por un sincero dolor por tu pecado. Hermanos, si no se siente ese dolor y tristeza por su pecado, no va a cambiar. No va a dejar su pecado, y siempre será lleno de inmundicia, lleno de huesos de muertos. I Juan 1:9
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Hermanos, debe confesar sus pecados a él, debe arrepentirse. La cosa más importante acerca de este punto es que no estamos confesando nuestros pecados como si fueran una sorpresa a Dios. Ya Dios sabe, como él sabía de los pecados de Davíd.
Lo que hacemos cuando nos arrepentimos a Dios, es mostrar que nosotros entendemos nuestros pecados, entendemos que estamos en contra a Dios, reconocemos los pecados, y nos sentimos una tristeza por nuestros pecados, y verdaderamente queremos cambiar.
Eso es el arrepentimiento verdadero. Proverbios 28:13 Mira lo que dice, el que los confiesa alcanzará misericordia. Lo dice así cierto? NO, dice y se aparta. Hermanos, nunca puede tener la restauración si no puede arrepentirse, y eso incluye dejando sus pecados.
El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
No vale nada si se arrepiente y inmediatamente vuelve a sus pecados. Es un señal, que no había un arrepentimiento verdadero en su corazón.
Mantener una relación cercana con Dios
Hermanos, es posible reconocer su pecado, reconocer quien tiene la culpa y arrepentirse verdaderamente de su pecado y ser restaurado a Dios. Pero no será por mucho tiempo si no cambiamos nuestros hábitos.
Si quiere estar lejos de los pecados, si no quiere pecar, si no quiere formar habitos pecaminosos, y no quiere vivir en el pecado, lo que es más importante es que mantiene una relación cercana con Dios. Efesios 6:14-18
Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la coraza de justicia; y calzados vuestros pies con el apresto del evangelio de paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno; y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
Hermanos cuantas veces hemos leído este pasaje, y no entendemos lo que significa. Hermanos, en cada parte de la armadura de Cristo podemos ver el resultado de una relación cercana con Dios.
Cada parte de la armadura de Cristo viene por rendirnos al Espíritu Santo, leer la palabra de Dios, orar a Dios, y servir a Dios. Cuando está cerca a Dios, y hace todos los básicos que hemos escuchado en los mensajes anteriores en los domingos, es muy difícil volver a su pecado y vivir en el pecado.
Yo quiero decir claramente a cada persona acá. Cuando se revela que alguien está viviendo en pecado, y es como los hipócritas, los fariseos, sepulcros blanqueados, llenos con huesos de muertos, siempre es porque no tenían una relación cercana con Dios.
Hermanos, es vital que mantiene esa relación con Dios.
Lo que Dios quiere es que cada persona sea santo, y no vivir en el pecado. Entonces, hermanos, cada uno debe examinarse esta mañana. Debemos estar como Davíd. Salmos 139:23-24
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
Hermanos, debemos examinarnos. De pronto está acá, y está viviendo en pecado, y lo sabe. Si quiere cambiar, si quiere ser restaurado. Debe tomar estos pasos. Debe reconocer que su pecado es pecado, debe reconocer quien tiene la culpa quien es su carne, debe arrepentirse, y finalmente debe mantener una relación cercana con Dios.
Si lo hace, puede ser restaurado, puede vivir su vida pura, y santa delante de Dios. Quiero estar claro, no tiene que ser un pecado muy grande o grave comos los de Davíd. Pero en los ojos de Dios, el pecado es pecado. Es importante estar restaurado.
