La cura para la ansiedad

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Introducción

Hagamos una agudeza mental:
Yo voy a describir una nación y usted me va a decir a qué país me refiero ¿estamos?
Una nación controlada por una clase política que oprime y quiere controlar las masas y los pensamientos de todos.
La mayoría de las personas vive con poco dinero.
Hay mucha desigualdad económica entre las clases: unos tienen de sobra y otros mueren de hambre.
Los pobres se hacen más pobres y los ricos cada más tienen más
La mayoría de esa nación espera gran un líder que los saque de esta situación de profunda corrupción y se deshaga de las diferencias entre las clases.
Hay muchas injusticias en las calles, la gente toma la justicia en sus propias manos.
Se observa que los más ricos y poderosos obtienen sus ganancias de formas cuestionables
¿A qué nación me refiero?
Ese pueblo del que hablo no es nuestra Honduras, es el Israel del tiempo de Jesús. Se parece ¿o no?
¿Por qué hicimos este ejercicio? Porque algunos podrían pensar que en el país que vivimos no es posible vivir sin ansiedad, pero ya vimos las condiciones del auditorio de Jesús.
Entonces podríamos preguntar:
¿Se puede curar la ansiedad futuro viviendo así?
¿Cómo curar una enfermedad de la que todos padecen?
¿Cuál es la salida?
Y por último pero no menos importante ¿Cuáles son los antídotos para curarla?

Mateo 6:25-34

Mateo 6:25–34 NBLA
25»Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? 26»Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? 27»¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? 28»Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan. 29»Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. 30»Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe? 31»Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. 32»Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. 33»Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. 34»Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.

IC: La ansiedad se cura, cuando eres libre de la preocupación, cuando Observas el cuidado de Dios y cuando Buscas su reino.

La pregunta es ¿Usted quiere sanar de la ansiedad por tener control de su futuro? Porque para ser sano de la ansiedad, veamos entonces en primer lugar qué debes hacer: ESTO ES LIBERARSE DE LA PREOCUPACIÓN.

1. LIBÉRESE DE LA PREOCUPACIÓN - En los versos 25, 28, 31, 34.

Mateo 6:25 "25»Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?"
Mateo 6:28 "28»Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan."
Mateo 6:31 "31»Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”."
Mateo 6:34 "34»Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas."
Explicación: Jesús insiste en una frase: No se preocupen.
La semana anterior venimos de no afanarnos en acumular riquezas a no preocuparnos por lo básico ¿Entonces Jesús no quiere ni que sea rico ni que coma? Sigamos viendo…
En el pasaje anterior Jesús nos enseñó que no se puede ser leal a Dios y a las riquezas, porque el cristiano debe tener su mayor riqueza en Dios y en los cielos, sin enamorarse ni obsesionarse por tener riquezas en esta vida.
Ahora Jesús enseña sobre preocuparse por lo más básico, es decir:
La comida, bebida y vestido: el sustento y el vestido.
En pocas palabras Jesús pasa de decir, “no vayas detrás de las riquezas” a decir “no te preocupes ni siquiera por lo más básico” y esto solo quiere decir que Jesús quiere que nosotros practiquemos un principio vital en la vida del cristiano que es pleno y feliz: depender completamente de Dios. Y repito, Jesús le está refiriendo esta enseñanza a oyentes que en su mayoría están en opresión, pobreza, escasez y dificultades; pero les dice: NO SE PREOCUPEN. Incluso Él mismo estaba en situación de necesidad porque también dijo Mt 8:20: “el hijo del hombre no tiene dónde reposar la cabeza…”
La realidad es que desde Adán hasta nuestros días, vemos a un Dios que proveyó para el hombre, a Adán lo puso en el huerto y Adán no no sembró ningún árbol pero comía, no crió ningún animal pero se enseñoreaba de ellos; en otras palabras Dios dio y Adán comió.
Pero si seguimos viendo no es preocuparse por lo básico hoy, Jesús no quiere que te preocupes del futuro, por eso dice no se preocupen por “qué comerán o beberán”, y “qué vestirán” Jesús dijo a su audiencia y nos dice hoy a nosotros: no te preocupes por tu futuro, confía HOY en el Dios que cuida de tu MAÑANA, Él te proveerá de lo que necesitas.
Hermano, para ser sanos de la ansiedad debemos ser libres de la preocupación por el futuro.
Dios nos dio un regalo que todos los días pasamos por alto ¿quiere saber qué regalo es?
Es lo único “seguro” en este mundo y es: este pequeño instante llamado: presente. Pero Jesús enfatiza en no preocuparnos ni por lo básico cuando tenemos lo esencial:
Vida y cuerpo: verso 25: “¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?”
Con estas palabras el Señor nos dice: tienes el regalo de lo esencial que Dios te ha dado:
Tienes vida y tienes tu cuerpo. Un regalo de Dios. Solo con el hecho de estar vivos es un regalo que tenemos para ante todo poder demostrarle a Dios, que basta lo esencial para:
En primer lugar: amar a Dios por sobre todas las cosas.
En segundo lugar: tener enfoque en lo eterno. Nuestra gran riqueza debe estar en los cielos ¿Lo recuerda? Hermano, no nos llevaremos nada. Tenemos lo esencial: vida para amar a Dios, y un cuerpo para servirle.
En otras palabras, aun cuando falta lo más básico, Jesús nos llama a enfocarnos en lo más importante. Por eso el apóstol Pablo le dijo a los filipenses:
Filipenses 4:4–7 NBLA
4 Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense! 5 La bondad de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. 6 Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
Filipenses 4:10–13 NBLA
10Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han reavivado su cuidado para conmigo. En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. 11 No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Y con esto no estoy diciendo que no es importante la comida y el vestido, Jesús no está diciendo eso tampoco. Es al contrario, el Señor quiere que confiemos hasta lo más básico del sustento a nuestro Dios que nos suplirá. Él quiere que tengas confianza que Dios está en control, el Señor quiere que aprendamos como Pablo en la escasez y en la abundancia, que aprendamos a valorar lo más básico y confiemos a Dios nuestras necesidades:
Te doy un ejemplo
La ropa vieja es un ejemplo. Se lo explico: si usted es como yo cuando salimos de casa, nos vestimos, nos ponemos la ropita que llamamos “ropa de salir”, así que la cuidamos, la planchamos, nos cambiamos con ella y nos vamos al trabajo, a la fiesta que nos invitaron, o al mandado, procuramos ir bien cambiados para la ocasión. Y usted puede pasarla muy bien paseando, trabajando o haciendo sus mandados, pero luego de un laaargo día de paseo, de celebración o especialmente de trabajo uno solo quiere llegar a la casa ¿Y qué es lo que uno más desea al final de ese día?:
R: ¿No será solamente esa sensación de llegar a la casa, de percibir el olor peculiar del hogar, ese aroma que le recuerda que no importa cómo la pasó, ya está de regreso al techo que Dios le permite, pero también, esa sensación tan básica y que a veces olvidamos, la sensación de quitarse la ropa de salir para ponerse esa ropa vieja, rota, estirada y hasta fea pero que es tan pero tan cómoda?
La ansiedad puede llevarnos a la queja y a la explosión de emociones, de ahí que muchos de nosotros nos quejamos por la rutina ¿Pero qué pasa cuando la rutina se rompe porque pierdes lo esencial? Es decir, cuando tienes riesgo de perder la vida o tu cuerpo, tu salud.
Debemos darnos cuenta que en las cosas simples puede haber una felicidad tremenda, si tan solo valoramos lo que Dios nos ha dado a través de la gratitud. En saber que tenemos un lugar al cual volver, que tenemos al Señor y dejar de preocuparnos por un futuro que no podemos controlar.
Porque el afán siempre se centra en el futuro, pero Dios quiere que vivas el regalo del presente que te ha regalado, en otras palabras:
EL PRESENTE ES UN REGALO, NUESTRO FUTURO LE PERTENECE A DIOS…
Por eso el apóstol Pablo y también Santiago utilizaron la frase: “Si Dios quiere”, porque nuestro futuro está en las manos de Dios. Y hoy te invito hermano amado a que dejemos de preocuparnos por el futuro, vivamos el presente valorando lo que Dios nos ha dado, comenzando por todo aquello que cuando lo perdemos recordamos el refrán: “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”:
No hace falta perder la salud del cuerpo para valorar la salud que tenemos.
No hace falta perder la vida de un ser amado, para amarles, cuidarles, valorarles antes de que eso suceda.
Valora tu presente, porque no tienes certeza del futuro.
Aplicación:
La preocupación para lo único que nos sirve es para generarnos ansiedad, porque la ansiedad viene de no poder controlar algún aspecto de la vida, en este caso, el futuro. La ansiedad y la preocupación, es enemiga de la fe [esto es] la confianza que debemos de tener en Dios.
La preocupación te alejará también de experimentar la paz de Dios.
El remedio para la ansiedad es la confianza, pero no solo una confianza optimista, debe ser una confianza completamente sumergida en Dios.
Isaías 26:3 "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado."
Jeremías 17:7–8 "Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto."
El remedio para la preocupación es CONFIAR EN DIOS. Creer que estamos en Sus manos. Aprendamos a CONFIAR.
Si te preocupas demasiado, es porque tú quieres el control de tus necesidades, y no quieres dejarle tus necesidades al Señor.
Para confiar en Dios, tenemos que creer en su poder, en su provisión, en su capacidad, para confiar tenemos que decidir creer; y aún que nuestra mente pueda descansar de pensar porque YA HEMOS CREÍDO.
Para confiar debemos decidir. Decidir soltar en nuestra mente y nuestro corazón algo que no podemos controlar. SUELTE en su corazón, porque de todas formas no podemos controlar nada hermano.
Si no confiamos vivimos como mundanos, dice el Señor: Mateo 6:31–32 "31»Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. 32»Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas."
Quien vive en ansiedad, ha desconfiado, y vive como quien vive sin Dios.
Y usted ¿Cómo quiere vivir?
¿Confiando o desconfiando de Dios?
¿Preocupado o confiado en Dios?
¿Afanado y ansioso o lleno de la paz de Dios?
¿Alguna vez te has sentido ansioso por tu provisión o por cómo te vestirás? Jesús sabía que estas cosas nos afectan en el día a día, Jesús sabía que en este mundo no la íbamos a tener fácil, así que nos ayuda dice como lograr dejar la preocupación para confiar en Dios ¿quiere saber cómo? Si quieres sanar esa ansiedad por la preocupación, debes afinar tu vista, afinar tus sentidos: OBSERVA EL CUIDADO DE DIOS.

2. OBSERVA EL CUIDADO DE DIOS, en los versos 26 al 30.

Mateo 6:26–30 NBLA
26»Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? 27»¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? 28»Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan. 29»Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. 30»Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
Explicación:
La atención siempre la tienen las cosas más “relevantes” del día a día, pero ¿A Dónde quiere Jesús que dirijamos nuestra atención?
A las cosas que pasamos por alto a menos que verdaderamente nos detengamos a meditar en lo que Dios hace:
Las aves: quien nota a las aves, Lucas 12:24 dice “los cuervos” ¿Alguien se detiene a ver los zanates, que son los hondureños verdad?
Dios quiere que medite en su gran cuidado, viendo a las aves que día a día pasan desapercibidas a nuestra vista.
La hierba y los lirios del campo: hace cuánto nos pusimos a ver la hierba para pensar en que Dios la cuida. Más buscamos cortarla, caminamos sobre ella, ni nos damos cuenta porque para nosotros es insignificante pensar en eso… AH ES QUE TENEMOS PREOCUPACIONES MÁS GRANDES.
Jesús nos dice: mira, mira, mira, obseeeerrva, cuando lo hagas y medites en Dios, tus afanes desaparecerán.
Ilustración:
Hace unos años mi esposa comenzó con una pasión por las plantas. Yo le decía: “no siembre plantas que no den fruto” pues porque flores no vamos a comer, incluso le llegaba a decir que pronto iba a entrar apartando las lianas de las plantas que llevaba, porque ya teníamos varias. Mi esposa tiene la capacidad de reflexionar a través de las flores sobre la creación de Dios, se detiene, las mira, suspira y luego dice: “qué bonita te quedó esta flor Señor”. Algunas de esas plantas, especialmente las que dan flores, terminaron por darme una lección. Incluso ella consiguió unas amarillas que me gustaban, y en varias ocasiones me detengo a verlas, ver los colores, combinaciones, contrastes y las formas complejas que tienen algunas. Ahora le tomo foto a las plantas bonitas y se las mando. Dios me habló a través de ella, que siendo mucho más sensible que yo, veía y valoraba lo que yo pasaba por alto porque estaba demasiado ocupado.
Así vivimos muchas veces, tristemente acelerados, apurados, ocupados, estresados, afanados, preocupados por lo que vendrá mañana, pero irónicamente no hemos aprendido a vivir el presente…
¡Cuán importante es detenerse! Porque: El que mucho se OCUPA, mucho se PREOCUPA
Tan ocupados estamos que olvidamos que Dios es más que conocimiento, a Dios se le conoce por lo que ha hecho: ¿Cómo? Detente, observa, mira atentamente…
Salmo 46:10 "10Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra."
Detente un poco de tus ocupaciones para reconocer al Dios que mantiene toda la Creación andando.
TODA CURA LLEVA ALGO DE EJERCICIO ASÍ QUE: ejercitemos EL DETENERNOS Y OBSERVAR EL CUIDADO DE DIOS.
Marta, Marta: detente… Yo también he escuchado la voz del Espíritu Santo decirme: César, César afanado y turbado estás con muchas cosas.
Detengamos nuestro afán para orar, para adorar a Dios, contemplemos su majestad. En medio de los salmos siempre se repita la palabra “Selah” se cree que son silencios musicales, pero también son aplicables a la vida para pensar en esto: “estén quietos, y sepan que Yo soy Dios…”
Detengamos nuestros pensamientos que corren a mil por hora y que ni siquiera nos dejan dormir por las noches.
Recuerdo que mi abuela siempre se enojaba cuando le preguntaban un día antes “¿qué vamos a comer mañana?” Y respondía mansamente con un: “ni les ha bajado la comida del pescuezo y ya están pensando en qué van a comer mañana, ni saben si van a amanecer.”
Confiemos en Dios, Él tiene el control de nuestras necesidades.
Dios no le dejará de proveer, Él le cuida, “no teman manada pequeña” les dijo el Señor a los discípulos, “porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino” Lc 12:32 ¿cuántos lo creen? ¿Cuántos creen que Él nos ha dado su reino?
Salmo 37:25 "25 Yo fui joven, y ya soy viejo, Y no he visto al justo desamparado, Ni a su descendencia mendigando pan." En otras palabras, el tiempo pasa pero Dios no cambia, por más que me envejezca Él sigue siendo el mismo Dios proveedor que cuida de mí y de los míos.
Pero es irónico, queremos el control de algo que no podemos controlar:
Mateo 6:27 "27»¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?"
Y en el pasaje paralelo de Lucas 12:26 "26»Si ustedes, pues, no pueden hacer algo tan pequeño, ¿por qué se preocupan por lo demás?"
En ambos pasajes Jesús está dando la misma enseñanza: si no pueden cambiar lo más pequeño de sus vidas ¿por qué se preocupan? Como la frase conocida: si lo puedes cambiar ¿por qué te preocupas? Y si no lo puedes cambiar ¿por qué te preocupas?
La cuestión es que vivimos tan apurados, que pensamos demasiado en el mañana. Un futuro que no podemos controlar.
Hermano amado, amigo que nos visitas, no vivas tan apurado y tampoco te compares con el hermano al que le va bien o peor aún, cuando te comparas con alguien que sabes que se porta mal, pero ves su vida “próspera”…
Jesús nos dice, cuando te quiera venir la duda, mira, observa y recuerda estas palabras del verso "30»…si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe?"
Entonces ¿Qué debemos hacer para comenzar a ejercitar nuestra fe?
Aplicación:
En primer lugar: detenernos del apuro diario: a mirar, a observar, porque Dios ha sido bueno, muy pero muy bueno con nosotros.
Segundo: cuando mires las aves y la hierba, recuerda las palabras de Jesús que hablan del lugar que tenemos para Dios “¿no son ustedes de mucho más valor?”
Para Dios, somos importantes así también nuestras necesidades.
Tercero: no nos preocupemos por aquello que no podemos cambiar ¿O alguien tiene asegurado que sí amanecerá mañana?
En cuarto lugar: hermano, recuerda que si vivimos preocupados, entonces hemos empezado a vivir como los que no conocen a Dios. El verso 32 dice “porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas”.
Es normal dudar, pero la duda no se debe estacionar en nuestros corazones. Cuando sientas preocupación o miedo de que Dios se olvide de tus necesidades, acuérdate de esto:
Detente y observa el cuidado de Dios porque: Dios - está - en control — ¿Lo crees?
¿Alguna vez te han dicho: hay que creer pero también usted busque la forma?
¿Pero cuál es esa forma de confiar accionando?
¿Es como me la pintan? ¿Qué dice la Palabra?
Aquel que ha aprendido a ser libre de la preocupación a través de mirar el cuidado de Dios, de observar su providencia, es uno que luego acciona, pero no como espera el mundo sino como Dios lo dice. Esa persona es sana de la enfermedad que todos padecen, de la ansiedad del futuro, cuando BUSCA PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS:

3. BUSCA PRIMERO SU REINO - Versos 33-34

Mateo 6:33–34
"33»Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
34»Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas."
Busqué en todas las versiones que pude, y siempre el énfasis es BUSCAR “ANTE TODO, PRIMERAMENTE, PRIMERO, COMO MÁS IMPORTANTE: EL REINO DE DIOS.
Y como usted verá, tenemos muchas similitudes. Jesús le está diciendo a esa audiencia oprimida, pobre y menospreciada diciéndoles:
Busquen el reino de Dios, no se preocupen por comida y vestido. Busquen el reino:
Jesús se lo dijo a gente pobre y menospreciada.
Se lo dijo a muchos que le buscaban solamente para que les diera de comer: y aquí hay una graaaan verdad, buscar el reino de Dios no se trata de buscar a Dios para que nos dé de comer, se trata de buscarle a Él.
Para buscar el reino no es necesario meditar en nuestra condición social o económica, de hecho, en el tiempo de Jesús existían esclavos y aún para ellos era el reino. El reino de Dios es más grande que nuestra situación económica, el reino de Dios puede llegar a una casa modesta, el reino de Dios es para la gente que lo busca, para la gente que no anhela lo perecedero sino lo eterno.
Pero también, Jesús le está hablando a la clase que oprime, les dijo:
“Busquen lo que creen que ya tienen”. Los fariseos, los oyentes, los escribas, creían que por ser descendientes de Israel ya tenían el reino. Esos mismos hipócritas que creían que eran aprobados por Dios, pero realmente solo se auto-aprobaban a sí mismos.
Yo pregunto hoy mi hermano, hermana, amigo y amiga que nos visitas
¿Usted quiere el reino y también al Dios del reino?
¡Que bueno, porque es PARA NOSOTROS! ¿Recuerda? El Padre ha decidido darnos el reino. Ahora bien ¿Cómo obtener el reino?
Para saber qué es Buscar el reino de Dios o cómo buscarlo, también debemos saber: qué no es buscar el reino:
Buscar el reino no es, buscarlo solo por sus beneficios. Como le dijo Jesús a quienes le seguían luego de haber visto el milagro de la multiplicación de los panes y los peces: “me siguen porque han comido de los panes y se han saciado” Jn 6:26
Buscar el reino, no es buscarlo solo para obtener la paga como hacen muchos con las ofrendas.
Buscar el reino, no es buscarlo solo para “hacer” de Dios un “instrumento por medio del cual podemos obtener algo”
Si buscas a Dios por cualquiera de estas cosas, te digo, eso no es buscar el reino. Él en su misericordia te las puede conceder pan, pero te quedas con lo barato, con lo terrenal, con lo que buscabas, quizás te sacies como las personas que comieron del milagro de los panes y los peces pero te volverá a dar hambre. Quizás obtengas algún beneficio terrenal, pero no obtendrás el reino:
Jesús siempre tiene muchos que aman su reino celestial, pero pocos que estén dispuestos a llevar su cruz.
Tomás de Kempis (Escritor ascético)
Buscar el reino implica:
Negarnos a nosotros mismos.
Negarnos a nuestras necesidades para priorizar las de Dios.
Negarnos a lo terrenal, por enfocarnos en lo celestial.
NUESTRA PRIORIDAD ES BUSCAR EL REINO. ESA ES LA SALIDA, ESA ES LA CURA PARA LA ANSIEDAD, LA BÚSQUEDA DE NUESTRO PROPÓSITO ESTÁ EN NEGARNOS A NOSOTROS MISMOS.
Solo así buscaremos a Dios, sin olvidar que mientras yo me ocupo de buscarlo a Él, a mí me buscarán sus beneficios. Así seremos sanos de la ansiedad. La ansiedad nos enferma cuando buscamos lo terrenal pero somos sanos cuando buscamos el reino.
La cura para la ansiedad está en enfocarnos en el reino y aprender a vivir hoy: Mateo 6:34 "34»Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas."
Buscar el reino es similar a lo que hizo María, se sentó a los pies del Maestro para estar con Él en su Presencia, y disfrutar de lo que solo Él nos puede dar: Su amor, Su paz y sobre todo Él mismo, su compañía.
Canción: un día a la vez - Salvador: y decirle
Necesitado, me encuentro Señor.
Ayúdame hoy, yo quiero saber lo que debo hacer
Muestra el camino, que debo seguir,
Señor por mi bien, yo quiero vivir, un día a la vez
Un día a la vez, mi Cristo
Es lo que pido, de Ti
Dame la fuerza para vivir, un día a la vez
Ayer ya pasó, mi Cristo
Y mañana, quizás no vendrá.
Ayúdame hoy, yo quiero vivir un día a la vez.

Para terminar [Conclusión]:

¿Cómo puedes curar la ansiedad del futuro? El remedio comienza con una dosis de confianza, Deja de preocuparte y confía. En segundo lugar, afina tu remedio y observa el cuidado de Dios y en tercer lugar, toma de un sorbo la búsqueda del reino de Dios. Esa es la medicina más eficaz para el afán que provoca el futuro.
Cristológica: enfoquémonos en Jesús y su belleza, veámoslo a Él. Él está en control de nuestras vidas.
Misionológica: tu misión y la mía en esta vida es mostrar el carácter de Cristo sin importar la situación que atravesemos, demostrarle al mundo que confiamos en Dios y que no nos doblegamos porque mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.
Esperanzadora: nuestra certeza debe ser que le tenemos a Él, que Él tiene el control de todas las cosas y que siempre cuidará de nosotros hoy, mañana y siempre.
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