El Nacimiento de Samuel
El Eco de una Oración
1 Samuel 1
1. Presenta tu Dolor
10 ”ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente”
2. Permanece en Paz
16No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción
3. Promete y Prevé
26Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. 27Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 28Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová.
Al evaluar la obra de Samuel, debemos reconocer que él fue un eslabón importante en la cadena que unía a dos épocas. Fue él el último de los jueces, y el primero de los profetas. Le tocó finalizar una época que, aunque obscura, era importante en la formación de la nación: el período inseguro y a veces anárquico del establecimiento del pueblo en su tierra. A la vez inauguraba un período nuevo: el de la monarquía, representativo como fue del gobierno universal de Dios, y típico del gobierno futuro del Mesías en el reino de los cielos sobre la tierra
