EL pan y la copa

The Table   •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 8 views
Notes
Transcript

LA MESA SIEMPRE NOS LLEVA A JESÚS

INTRODUCCIÓN
Iglesia… Hemos hablado de la invitación, hemos hablado del asiento, y hoy… llegamos al centro de la mesa.
La Mesa no se trata de comida. No se trata de tradición. No se trata de religión. La Mesa se trata de Jesús.
Porque en Su mesa… Él no solo nos invita. Él nos alimenta. Él nos fortalece. Él nos restaura. Él nos renueva. Él nos sana. Él nos perdona. Él nos llena.
Y en Lucas 22, el Rey mismo se sienta a una mesa… horas antes de ir a la cruz… y nos revela el significado detrás de todo lo que Él ha hecho. No en un sermón. No en una parábola. No en un templo. Sino… en una mesa.
Porque Jesús siempre revela el Reino alrededor de una mesa.

🙏 ORACIÓN DE APERTURA

Padre, venimos delante de Ti con corazones abiertos. Abre nuestros ojos para ver a Jesús. Abre nuestros oídos para escuchar Tu voz. Abre nuestro espíritu para recibir Tu presencia hoy.
Prepara nuestro corazón para el pan y la copa. Prepara nuestra mente para entender el pacto. Prepara nuestra alma para sentarnos a Tu mesa.
Quita toda distracción. Silencia la vergüenza. Rompe toda mentira.
Espíritu Santo, acércanos. Revelanos a Jesús. Siéntate con nosotros en la mesa.
En el nombre de Jesús, Amén.

🔥 MARCAR EL TONO — LO QUE ESTABA PASANDO EN ESA MESA

Esta no era una comida normal. No era rutina. No era tradición.
Era la última comida antes de la cruz. Horas antes de la traición. Horas antes del sufrimiento. Horas antes de entregar Su vida.
Y aun así Jesús no reúne soldados, no predica, no llama ángeles…
Él prepara una mesa.
Porque la mesa representa acceso. Acceso a Su cuerpo. Acceso a Su sangre. Acceso a Su Reino. Acceso a Su amor. Acceso a Su vida.
14Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. 
15Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! 
16Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios. 
17Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; 
18porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. 
19Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 
20De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. 

PUNTO 1 — “ESTE ES MI CUERPO QUE ES QUEBRANTADO POR USTEDES”

Cuando Jesús toma el pan, no empieza explicando — empieza agradeciendo.
“Tomó el pan, dio gracias y lo partió…”
¿Por qué es importante? Porque Jesús está agradeciendo por el cuerpo que muy pronto será golpeado. Está agradeciendo por el cuerpo que será clavado en la cruz. Está agradeciendo por el sufrimiento que salvará a la humanidad.
Esto revela una verdad del Reino: La gente del Reino agradece aun cuando viene el quebrantamiento.
Jesús bendice lo que está a punto de ser quebrado porque sabe que el quebrantamiento no es el final — el quebrantamiento es donde empieza el milagro.
El pan no se multiplica hasta que se parte. El grano no da fuerza hasta que es molido. El vino no fluye hasta que la uva es prensada. Todo lo útil en el Reino empieza con quebrantamiento.
La caja de alabastro tuvo que romperse. Las vasijas de Gedeón tuvieron que romperse. El cuerpo de Jesús tuvo que romperse. Nuestro orgullo tiene que romperse. Nuestra independencia tiene que romperse. Nuestra vieja identidad tiene que romperse.
Jesús no dice: “Mi cuerpo fue quebrantado.” Él dice: “Mi cuerpo es quebrantado por ustedes.”
Eso significa: Tu sanidad está conectada a Su quebrantamiento. Tu plenitud está conectada a Sus heridas. Tu perdón está conectado a Su sufrimiento.
Cada área donde tú te sientes quebrado… Jesús ya fue quebrado allí.
Si tu corazón está roto → el Suyo fue traspasado. Si tu cuerpo está débil → el Suyo fue desgarrado. Si tu identidad está dañada → la Suya fue avergonzada. Si te han traicionado → Él también fue traicionado.
Jesús no murió en lugar de ti — murió por ti.
Con tu nombre en Sus heridas.
Y en la mesa, Él no te da pan… Él se da a Sí mismo.

🍷 PUNTO 2 — “ESTA COPA ES EL NUEVO PACTO EN MI SANGRE”

En la Biblia, los pactos siempre se sellaban con sangre. Pero Jesús cambia todo:
Ya no más corderos. Ya no más sacrificios repetidos. Ya no más rituales.
El Cordero de Dios ofrece la sangre de Dios para hacer un pacto con Dios que no se puede romper.
Esta copa significa: Eres perdonado para siempre. No temporalmente. No hasta tu próxima falla.
La sangre de Jesús no solo cubre el pecado — lo borra.
Estás unido a Cristo. No solo perdonado — unido.
Su vida es tu vida. Su justicia es tu justicia. Su victoria es tu victoria.
No eres un invitado — eres hijo, eres hija.
Tienes acceso legal a Dios. La sangre es tu pasaporte. La sangre es tu código de acceso. La sangre es tu autoridad.
Dios está comprometido con Su promesa hacia ti. Él no miente. Él no cambia de opinión. Él no abandona el pacto sellado con la sangre de Su Hijo.
Esta copa no es vino — es un contrato del Reino firmado con la sangre de Jesús.
Cuando bebes la copa declaras: “Estoy en pacto con el Rey.”
Por eso el infierno odia la comunión. Porque cada vez que tomas la copa: la culpa pierde, la vergüenza pierde, la condenación pierde, las acusaciones del enemigo pierden.
La copa declara: “Estoy perdonado, estoy cubierto, estoy en pacto, y soy Suyo.”

🪑 PUNTO 3 — JESÚS COMPARTIÓ LA MESA CON GENTE IMPERFECTA

Iglesia… Jesús pudo haber escogido a cualquiera.
Horas antes de sufrir, horas antes de ser traicionado, horas antes de ser crucificado…
Él decide pasar Sus últimos momentos con hombres imperfectos.
• Pedro — impulsivo, emocional • Tomás — analítico, con dudas • Jacobo y Juan — ambiciosos, competitivos • Judas — el traidor • Los demás — temerosos, débiles
Y Jesús sabía todo eso… Y aun así les preparó una mesa.
Porque la Mesa de Jesús no es para perfectos — es para imperfectos que siguen regresando.
La Mesa es para: ✔ los que fallan ✔ los que dudan ✔ los que luchan ✔ los inconstantes ✔ los quebrantados ✔ los avergonzados ✔ los que aún quieren a Jesús aunque fallan
Tus imperfecciones no te descalifican — atraen Su presencia.
Jesús parte el pan sabiendo que está alimentando a hombres que lo van a fallar.
Pasa la copa sabiendo que uno lo traicionará.
Jesús no sirve la comunión con base en perfección… la sirve con base en promesa.

PUNTO 4 — JESÚS NO SOLO LES DIO PAN… LES DIO UN LUGAR

Antes de la cruz, antes de la traición, antes de los clavos…
Jesús se asegura de algo primero: su lugar en Su mesa.
¿Por qué? Porque la mesa representa: • Identidad • Pertenencia • Autoridad • Familia • Presencia
Jesús no nada más estaba compartiendo una comida — estaba estableciendo su posición.
Antes de que Dios trate con tu comportamiento, Él asegura tu pertenencia.
La comunión te recuerda: “Ya tienes un lugar. Ya perteneces. Ya importas. Ya llevas Mi Nombre.”
Y el enemigo odia este punto más que nada. Porque cuando un creyente sabe cuál es su lugar… cuando sabe cuál es su identidad… cuando sabe cuál es su acceso…
Camina con confianza de Reino.
La comunión no es un recordatorio de tu pasado. La comunión es un recordatorio de tu lugar.

🧠 PUNTO 5 — “RECUÉRDENME” SIGNIFICA “RECUERDEN QUIÉNES SON EN MÍ”

Jesús no estaba preocupado de que los discípulos “lo olvidaran” como si fuera un nombre más en una lista.
Él estaba hablando de memoria de Reino — de tu capacidad para vivir la verdad de quién es Jesús y quién eres tú por causa de Él.
En la comunión, Jesús te está diciendo: Recuerda tu perdón. Recuerda que Mi sacrificio pagó tu deuda. Recuerda que Mi sangre te hizo justo. Recuerda que eres Mío. Recuerda que no peleas solo. Recuerda que vives bajo un pacto. Recuerda que eres parte de un Reino. Recuerda que ya no eres quien eras antes. Recuerda que vengo por ti.
La vida nos hace olvidar. La comunión nos hace recordar.
La comunión reinicia tu identidad. Reinicia tu fe. Reinicia tu corazón. Reinicia tu enfoque.
Es un recordatorio de Reino que dice: “Eres Mío. Yo soy tuyo. Así es como vives ahora.”

⏳ PUNTO 6 — LA COMUNIÓN ES UN ENCUENTRO DE REINO

Pablo dice: “Cada vez que comen este pan y beben esta copa, anuncian la muerte del Señor hasta que Él venga.”
La comunión no es un ritual que mira hacia atrás — es una proclamación que mira hacia adelante.
Cuando tomas la comunión, tú declaras: Que la cruz sigue teniendo poder. Que la sangre sigue hablando. Que la resurrección sigue viva. Que el pacto sigue intacto. Que el Rey sigue viniendo. Que las tinieblas no tienen autoridad. Que la gracia vence la vergüenza. Que tu identidad en Cristo es real. Que tu lugar en la mesa está asegurado.
La comunión no es recordar un funeral — es proclamar una victoria de Reino.
Cada vez que comes y bebes, estás diciendo: “Jesús está vivo. Jesús es el Señor. Jesús viene. Y yo pertenezco a Su Reino.”
Esto no es rutina. No es religión. Es encuentro.

INSTRUCCIONES PARA LA COMUNIÓN (LISTO PARA PASTOR)

1. Transición a la Comunión

Iglesia, mientras nos preparamos para tomar la Santa Cena juntos… quiero recordarles algo importante:
La comunión no es un ritual. La comunión no es una rutina. La comunión no es algo que hacemos por costumbre.
La comunión es un momento de Reino. Un momento donde el cielo toca la tierra. Un momento donde el sacrificio de Jesús se vuelve personal otra vez. Un momento donde recordamos Su cuerpo y Su sangre.
Si tienes tu pan y tu copa, tómalo en tus manos.
Entremos delante del Señor con reverencia, con gratitud y con fe.

🍞 2. Instrucciones para el Pan

(Levanta el pan)
Este pan representa el cuerpo de Jesús — el cuerpo que fue quebrantado POR TI.
Las llagas que Él recibió… fueron por ti. El dolor que Él cargó… fue por ti. Las heridas que Él sufrió… fueron por ti. Cada parte de Su quebrantamiento… trae vida para ti.
Jesús dijo:
“Este es Mi cuerpo, que por ustedes es quebrantado. Hagan esto en memoria de Mí.”
Iglesia, donde sea que tú estés quebrado — físicamente, emocionalmente, mentalmente, espiritualmente — Su cuerpo trae sanidad.
Oremos:
“Padre, gracias por el cuerpo de Jesús. Gracias porque por Su quebrantamiento, nosotros somos hechos completos. Tomamos este pan con fe, recordando el sacrificio que nos salvó. En el nombre de Jesús, amén.”
— Ahora, tomen el pan. —

🍷 3. Instrucciones para la Copa

(Levanta la copa)
Esta copa representa el nuevo pacto sellado con la sangre de Jesús.
Su sangre te limpia. Su sangre te cubre. Su sangre te protege. Su sangre te da acceso al Padre. Su sangre rompe toda acusación del enemigo. Su sangre declara que perteneces al Reino.
Jesús dijo:
“Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre, que es derramada por ustedes.”
Iglesia, tú eres perdonado. Eres limpiado. Eres redimido. Eres Suyo.
Oremos:
“Padre, gracias por la sangre de Jesús. Gracias por el pacto, por el perdón, por la libertad y por la salvación. Mientras tomamos esta copa, declaramos que Te pertenecemos. En el nombre de Jesús, amén.”
— Ahora, tomen la copa. —

🙏 4. Oración Después de la Comunión

Señor, gracias por Tu mesa. Gracias por Tu sacrificio. Gracias por el perdón, la sanidad, la misericordia y los nuevos comienzos.
Fortalece a Tu pueblo. Restaura cada corazón. Recuérdanos que Te pertenecemos y que llevamos Tu pacto a dondequiera que vayamos.
En el poderoso nombre de Jesús, Amén.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.