LLEGÓ DICIEMBRE Y LLEGA LA NAVIDAD
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Puntos:
1. La Promesa Profética
2. La Necesidad del Dios-Hombre
3. La Humillación Radical (Kénosis)
Texto: Génesis 3:15; Isaias 7:14; Miqueas 5:2; Mateo 2:6
¡La Navidad es una época del año muy especial y significativa!
Llega el mes de diciembre y empieza la ilusión en las familias y en especial la de los niños, empiezan los preparativos y los gastos destinados para celebrar la Navidad, esta alegría rebosa en especial en los niños.
Las ciudades y casas se revisten de luces y toda esta parafernalia a travez del tiempo a deslumbrado la verdad y esencia de esta celebración.
Es una festividad celebrada principalmente por los cristianos, aunque muchas personas alrededor del mundo la celebran como una fiesta cultural y familiar.
Ahora bien hay que saber diferenciar entre lo que es la Navidad y la Natividad de Jesús.
La Navidad es una festividad, un periodo de celebración de la Natividad, que proviene del latín nativitas, que significa "nacimiento". Se refiere específicamente al hecho bíblico del nacimiento de Jesús, narrado en los evangelios.
Así que en estas Navidades celebramos la Natividad o Nacimiento Jesús , este hecho es histórico y narrado en la biblia.
Como cristianos aceptamos por fe estos hechos históricos narrados en los evangelios, la enseñamos y la defendemos no solo en estas fechas si no todo el año a pesar de que algunas denominaciones no son susceptibles a celebrar esta fiesta cristiana y cultural la cual respetamos, pero que IBRM si celebra y tratamos de enfocarlo no en un muñeco o arbolito si no en lo esencial que es la Natividad de Jesús.
Ahora bien al ser una fiesta cristiana y cultural donde se reúnen las familias a celebrar esta fiesta debemos aprovechar para evangelizar y contar la verdadera historia fuera de lo que rodea esta festividad como arboles, luces, regalos, colores que esta bien pero no es la esencia de la natividad si no parte de este periodo de celebración cultural.
Ahora bien debemos aprovechar este periodo familiar para dar a conocer la verdadera historia de la navidad que no es un viejo en un trineo tomando un refresco gaseoso, si no el nacimiento de un niño que cambiaria la historia del mundo y el rumbo de la humanidad, este cambio cultural, político, social, espiritual removería cada uno de estos cimientos.
La reforma dice y defiende que el evangelio cambia nuestro entorno y nuestra cosmovisión, La Reforma Protestante, iniciada en el siglo XVI, defendió y provocó activamente cambios profundos en la cultura y la sociedad a través de la propagación del Evangelio.
Los reformadores, como Martín Lutero y Juan Calvino, sostenían que el evangelio, centrado en la justificación por la fe sola (sola fide) y la autoridad de la Escritura (sola scriptura), debía aplicarse a todos los ámbitos de la vida, no solo a la esfera eclesiástica.
Este mismo evangelio encarnado cambio todo en su momento, pero no pillo por sorpresa al mundo en especial al Judeo Israelita.
En el día cero de la historia a puertas de la llegada de un niño que cambiaria el mundo, la sociedad de Israel debía estar prepara y esperando su llegada que fue ya anunciada en sus libros divinos considerados también por los cristianos como inspirador por Dios.
La primera profecía sobre el nacimiento de Jesús se encuentra en el Proto-evangelio de Génesis 3:15 que habla de una descendencia de la mujer que aplastaría la cabeza de la serpiente.
15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Génesis 3:15 (El Protoevangelio):
1.Esta es considerada la primera profecía del Mesías, que fue pronunciada después de la caída de Adán y Eva.
2.Dios anuncia que habrá enemistad entre la serpiente y la mujer, y su "simiente" (descendencia) aplastará la cabeza de la serpiente.
3.La herida en el talón de la mujer representa el sufrimiento y la muerte que el Mesías sufriría por la humanidad, y la herida en la cabeza de la serpiente representa su victoria final sobre Satanás.
En la historia bíblica o teología bíblica, en su propia progresión de los hechos históricos de la natividad empecerán con esta promesa hechos a Adán y Eva.
14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaías 7:14 conocida como la Profecía Mesiánica, se considera una profecía mesiánica en el cristianismo, especialmente porque se cita en el Nuevo Testamento para anunciar el nacimiento virginal de Jesús.
1.El profeta Isaías predice que el Señor dará una señal: "una virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.
2.”Emanuel" significa "Dios con nosotros”.
3.Aunque la palabra hebrea puede tener una doble interpretación, los cristianos la ven como una profecía directa del nacimiento virginal de Jesús.
Cumplimiento doble: Se entiende que la profecía tenía un significado inmediato para el rey Acaz (la invasión de Jerusalén será un fracaso) y, al mismo tiempo, un cumplimiento futuro en Jesús.
¿En qué parte del Nuevo Testamento se cita esta profecía mesiánica?
Mateo 1:22-23
22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
Otra de las profecías mesiánicas del antiguo testamento es:
2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
1.Este versículo predice que el gobernante que vendrá a Israel nacerá en la humilde ciudad de Belén.
2.”Oh tú, Belén Efrata, eres la más pequeña entre los miles de Judea, de ti saldrá hacia mí aquel que será el gobernante en Israel”.
3.Este detalle bíblico es significativo, ya que Jesús nació en Belén, la ciudad natal de David, que era un pastor de ovejas.
Esta profecía mesiánica también es mencionada en el nuevo testamento en Mateo y Juan.
El Nuevo Testamento cita Miqueas 5:2 en Mateo 2:6, donde los sumos sacerdotes y escribas responden a Herodes que el Mesías nacería en Belén de Judea basándose en esta profecía.
6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.
Este versículo es la cita más directa y explícita, ya que es la respuesta de los líderes judíos cuando Herodes les pregunta dónde había de nacer el Mesías, citando a los profetas y refiriéndose a Miqueas 5:2.
Además, Juan 7:42 hace una referencia implícita a la misma profecía al discutir el linaje del Mesías.
42 ¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?
En este pasaje, los fariseos mencionan que las Escrituras dicen que el Cristo vendría de la descendencia de David y de la aldea de Belén, haciendo una clara referencia a la profecía de Miqueas 5:2.
Teniendo en mente que hoy mes de diciembre empezamos a celebrar la natividad de Jesús y con este colchón de citas de profecías mesiánicas que apuntaban a ese Cristo Ungido, ese Salvador y Rey esperado desde que fueron expulsados nuestros padres Adan y Eva podemos seguir avanzando en la historia como hemos visto en la palabra inspirada por Dios el Antiguo Testamento.
Se espera el nacimiento de un niño que salvaría el mundo, pero quiene es ese niño que contiene semejante poder par salvar y perdonar los pecados.
¿Acaso no es verdad que el único que puede salvar es Dios?
¿Acaso no es verdad que el único que puede perdonar los pecados es Dios?
¿Cómo es posible que ese perdonador de nuestra pecados y salvador del mundo sea un bebe de carne y hueso?
¿Cómo es posible como un bebe contenga al todopoderoso?
Pero vamos por partes para poder intentar entender este plan da salvación diseñado en la únicamente santa y inteligentemente pura que existe.
Antes de la fundación del mundo y de todo lo creado existían El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo entre las tres personas de la Trinidad acordaron salvar al hombre de su inminente caída, este acuerdo, alianza se le llama dentro de ese concejo de paz el Pacto de Redención, En este pacto, la doctrina cristiana sostiene lo siguiente:
1.El Padre (como el autor del plan) determina salvar a un pueblo específico.
2.El Hijo (Jesucristo) se compromete a encarnarse, vivir una vida de obediencia perfecta y ofrecerse como sacrificio por los pecados de ese pueblo, cumpliendo así toda justicia.
3.El Espíritu Santo se compromete a aplicar la obra del Hijo a los creyentes, capacitándolos para responder a la gracia y vivir una vida transformada.
Este plan de salvación se estableció desde la eternidad, demostrando el amor y la misericordia de Dios, y no se basa en la valía humana, sino enteramente en Su carácter. La Biblia alude a esta idea en pasajes como Tito 1:2, que menciona la esperanza de vida eterna que Dios prometió "desde antes del comienzo del tiempo”.
2 en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos,
¿Por qué tenía que ser Dios quien salve al hombre y cómo?
Si tenía que ser Dios quien salve al hombre.
Esta es una afirmación fundamental dentro de la teología reformada, esta doctrina es una de los pilares dentro de la doctrina de la salvación y estoy seguro que an escuchado la frase Completamente Dios y Completamente Hombre.
¿Por qué tiene que ser Complemente Dios nuestro salvador?
Tenía que ser Dios (totalmente divino): Para que su sacrificio tuviera un valor infinito y fuera suficiente y eficaz para expiar los pecados de la humanidad a lo largo de la historia. Un mero hombre, al ser una criatura finita y manchada de pecado, no podría ofrecer un sacrificio de valor ilimitado y puro para redimir al hombre.
Además, su naturaleza divina le daba el poder de vencer el pecado y la muerte. Jesús es plenamente divino, parte de la Trinidad, lo que significa que comparte la misma esencia que el Padre y el Espíritu Santo. Juan 1:1(En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.) y 14 lo describe como "el Verbo" que "era Dios" y fue "hecho carne”(Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad).
Confesión Bautista de Fe de 1689
8. De Cristo el mediador
1.Agradó a Dios, en su propósito eterno, escoger y ordenar al Señor Jesús, su Hijo unigénito, conforme al pacto hecho entre ambos, para que fuera el mediador entre Dios y el hombre; profeta, sacerdote, y rey; cabeza y Salvador de la iglesia, el heredero de todas las cosas y juez del mundo; a quien dio, desde toda la eternidad, un pueblo para que fuera su simiente y para que a su tiempo lo redimiera, llamara, justificara, santificara y glorificara.
Necesidad de un mediador: La doctrina sostiene que el pecado había roto la relación entre Dios y la humanidad. Para restaurar esta relación, se necesitaba un mediador que pudiera representar a ambos lados de manera perfecta.
Capacidad de la naturaleza divina: Al ser plenamente Dios, el sacrificio de Jesús tenía una eficacia infinita y podía satisfacer la justicia divina por todos los pecados de la humanidad.
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
Este texto profético del Antiguo Testamento habla del "trabajo de su alma" con el que Jehová (Dios Padre) quedaría satisfecho al ver el resultado redentor del sacrificio de su siervo (Jesús).
2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
La obra de Cristo es descrita como una ofrenda que produce un "olor fragante" para Dios, una imagen que denota plena satisfacción y agrado.
¿Por qué no podía salvarse el hombre así mismo?
1.La Caída y el Pecado Original: El hombre, en su estado de inocencia original, tenía la libertad y el poder de obedecer a Dios, pero era inestable y cayó en el pecado. Por la desobediencia de Adán, toda la humanidad se puso bajo la maldición de la ley de Dios, espiritualmente muerta e incapaz de cumplir Sus términos.
2.Incapacidad Humana: Debido a esta naturaleza caída, el hombre es ahora "completamente incapaz de ser aceptado por Dios" mediante las condiciones del pacto original (el pacto de obras). El hombre no puede, por su propia voluntad o esfuerzo, volverse a Dios ni creer en Cristo para la salvación.
3.La Soberanía de Dios y el Pacto de Gracia: La salvación no surge de ninguna capacidad o mérito humano, sino únicamente del "pacto de gracia" que agradó a Dios establecer. En este pacto, Dios ofrece libremente vida y salvación por medio de Jesucristo.
4.La Gloria de Dios: El propósito final de la salvación es manifestar la "riqueza de su gloria", mostrando tanto Su justicia (en el castigo del pecado) como Su misericordia (al salvar a los inmerecedores).
¿Por qué tiene que ser Complemente Hombre nuestro salvador?
Tenía que ser Hombre (totalmente humano): Para poder representar a la humanidad, vivir bajo sus condiciones, y sufrir y morir en lugar de ella. Su naturaleza humana le permitía ser el sustituto perfecto para ofrecer el sacrificio en nombre de los hombres, asumiendo su castigo.
Jesús también es verdaderamente humano, con un cuerpo y alma racionales, nacido de la virgen María, sujeto a tentaciones (aunque sin pecado) y experimentando la muerte.
El Nuevo Testamento presenta a Jesús como una figura histórica que nació en Belén y creció en Nazaret. Él experimentó la totalidad de la existencia humana: limitaciones físicas, emociones y tentaciones. Jesús sintió hambre, sed, fatiga y tristeza. También mostró compasión hacia los necesitados y experimentó el dolor de la traición.
En Su humanidad, Jesús es una representación perfecta de lo que significa ser humano.
Experimentó la vida humana: Jesús sintió las necesidades y debilidades humanas, como hambre, sed y cansancio.
Vida sin pecado: A pesar de ser humano, vivió una vida sin pecado, cumpliendo la voluntad de Dios perfectamente tanto activa como pasivamente al entregarse en obediencia y sin que al sufrimiento e la cruz y la muerte.
22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
Era necesario que sea Una sola persona: Estas dos naturalezas, divina y humana, están unidas en una sola persona, Jesús, sin confundirse ni dividirse. Esto hace posible su función como mediador único entre Dios y la humanidad.
Confesión Bautista de Fe de 1689
8. De Cristo el mediador
2. El Hijo de Dios, la segunda persona en la Santa Trinidad, siendo Dios verdadero y eterno, el resplandor de la gloria del Padre, consustancial con aquel e igual a él, que hizo el mundo, y quien sostiene y gobierna todas las cosas que ha hecho, cuando llegó la plenitud del tiempo, tomó sobre sí la naturaleza del hombre, con todas sus propiedades esenciales y con sus debilidades concomitantes, aunque sin pecado; siendo concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, al venir sobre ella el Espíritu Santo y cubrirla el Altísimo con su sombra; y así fue hecho de una mujer de la tribu de Judá, de la simiente de Abraham y David según las Escrituras; de manera que, dos naturalezas completas, perfectas y distintas se unieron inseparablemente en una persona, pero sin conversión, composición o confusión alguna. Esta persona es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, aunque un solo Cristo, el único mediador entre Dios y el hombre.
¡Tu salvador en forma de bebe!
El Silencio del Verbo: La Teología de la Indefensión en la Encarnación
En el corazón palpitante de la Teología Reformada, la Encarnación no se interpreta simplemente como un milagro de conveniencia, sino como la estrategia definitiva de la soberanía divina. Para redimir a la humanidad caída, el Dios Trino no irrumpió en la historia con una demostración abrumadora de poder cósmico. En cambio, optó por la humildad más radical: el nacimiento vulnerable y dependiente de un bebé.
El Verbo Eterno, por quien los mundos fueron tejidos, no irrumpió con el estruendo de un trueno celestial. En cambio, se plegó, se comprimió, y aceptó la humillación radical de un cuerpo envuelto en tela y pañales.
I. La Humillación Radical como Estrategia Redentora (Kenosis)
La elección de la fragilidad no fue un detalle accidental, sino el corazón de la kénosis (el vaciamiento de sí mismo) de Cristo. El Apóstol Pablo lo captura en $Filipenses\ 2$, pero la teología reformada extrae la implicación completa de la escena de Belén.
El “Logos” (la Razón Eterna, la Palabra) abandonó el modo de existencia glorioso y sin restricciones de la deidad para adoptar el modo de existencia más limitado y dependiente de la criatura. La condición de bebé fue la humillación máxima:
1.Dependencia Absoluta: El Hijo co-eterno de Dios, autosuficiente y todopoderoso, se hizo totalmente dependiente de los cuidados de sus padres humanos. Requirió nutrición, limpieza, protección y consuelo. Esta dependencia anula nuestra noción de que el ser humano puede alcanzar la salvación por su propia autonomía o fuerza moral. La salvación debe venir de alguien que, aunque poderoso, abrazó la debilidad para liberarnos de la nuestra.
2.Vulnerabilidad Extrema: El bebé es el ser menos equipado para la supervivencia. Estaba sujeto a enfermedades, al frío y a la amenaza de Herodes, necesitando ser rescatado y llevado a Egipto. Esta vulnerabilidad garantiza que el Mediador experimentó la vida humana en su forma más cruda y peligrosa, sentando las bases de Su perfecta empatía.
II. El Inicio de la Obra Mediadora: La Obediencia Activa (Opus Christi)
La teología reformada subraya que la vida de Cristo se divide en dos aspectos cruciales de Su obra:
1.Obediencia Pasiva: Su sufrimiento, su muerte y la asunción del castigo por nuestros pecados.
2.Obediencia Activa: Su vida perfecta de obediencia a la Ley de Dios, cumpliendo todos los requisitos que Adán falló en cumplir y que nosotros fallamos continuamente.
La condición de bebé es el inicio de la Obediencia Activa.
Jesús, como bebé, niño y adolescente, estaba bajo la Ley y sujeto a las ordenanzas mosaicas (circuncisión, purificación, crecimiento en sabiduría y estatura). Cada momento de Su vida fue un acto de sumisión perfecta. El recién nacido no podía transgredir la Ley, sino que, por su mera existencia como humano bajo el pacto, ya estaba cumpliendo con los requisitos fundamentales.
La Tesis Reformada: El Salvador tenía que nacer impecable para vivir impecable y morir en el lugar de los pecadores. El pesebre es la promesa de un "Segundo Adán" (como lo llama Pablo en $Romanos\ 5$) que, a diferencia del primero, comenzó su vida en perfecta sumisión a Dios y no falló en ninguna etapa de su desarrollo.
III. El Sello de la Humanidad Verdadera: La Assumptio Carnis
Para que la sustitución fuera legítima y el sacrificio de valor infinito, el Salvador tenía que ser plenamente Dios y plenamente Hombre (Unión Hipostática). La condición de bebé es la prueba irrefutable de Su verdadera humanidad.
Si Jesús hubiera aparecido en la tierra como un adulto completamente formado (como Adán), la naturaleza real de Su humanidad podría haber sido cuestionada. Su nacimiento, crecimiento y desarrollo como cualquier niño (aunque sin pecado) valida:
1.La Plena Asunción de la Carne (Assumptio Carnis): Él asumió toda la naturaleza humana, con todas sus limitaciones esenciales y no pecaminosas (hambre, sed, fatiga, crecimiento y, sí, indefensión). Nacer como un bebé asegura que no era un espíritu disfrazado, sino el Verbo "hecho carne" ($Juan\ 1:14$).
2.La Conexión con la Humanidad Caída: Al nacer de María, Jesús se inserta directamente en el linaje de Adán, compartiendo nuestra naturaleza, aunque purificado por el Espíritu Santo. Él es nuestro pariente consanguíneo, un requisito esencial para ser nuestro redentor bajo la Ley (el concepto bíblico de goel o pariente redentor).
IV. La Infinitud del Sacrificio (Soli Deo Gloria)
Finalmente, la teología reformada utiliza la indefensión de Cristo para magnificar la gracia y la gloria de Dios.
Si el Hijo de Dios, con toda Su divinidad inmutable, elige el recipiente más frágil (un bebé) para comenzar Su obra, el contraste entre la Majestad y la Misericordia es insuperable. Esto demuestra que el valor de Su obra no reside en el tamaño de Su manifestación terrenal, sino en la Persona que está bajo esa humillación.
El Paradigma Teológico: La fragilidad del bebé es el conducto de la fuerza divina. La vulnerabilidad de la cuna garantiza la eficacia ilimitada del sacrificio en la Cruz. Solo un sacrificio ofrecido por una persona que es Dios infinito puede satisfacer la justicia infinita de Dios por los pecados de una multitud incontable a lo largo del tiempo.
El bebé de Belén, por lo tanto, no es solo una imagen pastoral, sino el fundamento de la Doctrina de la Expiación Sustitutoria Penal. Es el Dios-Hombre quien, desde Su humilde comienzo en la dependencia total, está cumpliendo un pacto eterno para nuestra salvación.
El Desmantelamiento de la Soberbia (Soli Deo Gloria)
La elección divina de la vulnerabilidad es un espejo que destroza toda la soberbia humana. El Creador, libre de toda necesidad y autosuficiente, se hizo totalmente dependiente de una madre terrenal, de la leche, del sueño y de la protección de un carpintero. Él que sostiene el universo se dejó sostener.
La afirmación "nuestro salvador debía ser completamente Dios y completamente hombre" describe la doctrina cristiana de la naturaleza dual de Jesús, que significa que posee dos naturalezas completas en una sola persona: la divina y la humana. Esta dualidad es central para su papel como salvador, ya que su divinidad es lo que le da poder para salvar, y su humanidad es lo que lo vincula con la humanidad y le permite ser el mediador entre Dios y los hombres.
Aplicación
¿Cómo Vivir esta Verdad?
El sermón nos ha llevado desde la parafernalia de diciembre hasta el corazón de la teología reformada: El Dios-Hombre en el pesebre. La aplicación de esta verdad debe transformar tanto nuestra perspectiva interna como nuestra acción externa durante estas fiestas.
1.Reorientación del Corazón: De la Parafernalia a la Persona
1.Aplicación de la Kénosis (El Vaciamiento de Sí Mismo): Se a explicado que Jesús, siendo el Dios Todopoderoso, eligió la vulnerabilidad de un bebé.
Acción: Desmantela el espíritu de soberbia, autosuficiencia y control que a menudo rige nuestra vida. Si el Dios autosuficiente se hizo dependiente, ¿Cuanto más nosotros debemos hacernos dependientes de Dios?
Pregunta de Reflexión: ¿Dónde estás confiando en tus propias fuerzas (en tus logros, tus finanzas, tu reputación) en lugar de depender totalmente de la gracia que se manifestó en esa debilidad?
2.Aplicación de la Indefensión de Cristo: El pesebre anula nuestra noción de que la salvación se logra por mérito o autonomía.
Acción: Vive la Navidad no como una temporada para "ganarte" bendiciones con buenas obras, sino como un recordatorio de que tu salvación es totalmente ajena a ti, un regalo que vino en el paquete más frágil posible.
2.Redefinición de la Celebración: De la Cultura a la Doctrina
1.Aplicación de la Unión Hipostática (Completamente Dios y Completamente Hombre): Esta doctrina nos asegura un Mediador perfecto.
Acción: Símbolos culturales (luces, regalos, reuniones) como puntos de conexión con la Verdad.
Regalos: Recuerda que el único regalo que satisface la justicia de Dios fue la vida y obediencia activa de Cristo (el Segundo Adán). Cada regalo dado debe ser una sombra del don incomprensible de la encarnación.
Reuniones Familiares: Son oportunidades para ser un testigo vivo de la naturaleza humana de Jesús. Demuestra amor, paciencia y perdón, reflejando al Pastor que se hizo hombre para apacentar a Su pueblo (Mateo 2:6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.).
3. La Misión Evangelística: La Verdadera Historia
Aplicación del Evangelio Cambia el Entorno: La Reforma defendió que el Evangelio transforma toda cosmovisión.
Acción: Aprovecha las reuniones familiares (culturales) para evangelizar. Con la claridad que nos da el sermón, podemos diferenciar la historia del "viejo en trineo" del nacimiento del niño que cambiaría el rumbo de la humanidad.
Estrategia: Cuando hablen de la Navidad cultural, dirige la conversación suavemente hacia la Natividad. Pregunta: "¿Sabías que el bebé de Belén tenía que ser Completamente Dios para que Su muerte tuviera valor infinito y Completamente Hombre para poder representarnos?" Esto siembra semillas teológicas profundas.
Llamado Pastoral
(Dirigido a la congregación)
El Llamado a la Adoración Inteligente y Fiel
Hermanos y hermanas, la verdad que ha resonado hoy desde el pesebre de Belén es pesada, gloriosa y transformadora. La Navidad no es un sentimiento fugaz de diciembre; es el fundamento inmutable de nuestra fe para siempre.
1. Despojémonos de la Frivolidad y la Deuda (La Llamada a la Sencillez)
El mundo nos grita con sus luces y sus gastos excesivos, tratando de ahogar el silencio sagrado de la cuna. Este año, les hago un llamado a despojar a la Navidad de la carga de la obligación cultural y a revestirla con la liviandad de la verdad redentora.
No se endeuden ni se agoten persiguiendo una perfección cultural vacía. Enfocad vuestra energía y recursos en la esencia: Jesús es Emanuel, Dios con nosotros. Él, que sostiene el universo, se dejó sostener por una mujer su madre.
2. Abracemos la Totalidad de Cristo (La Llamada a la Fe Plena)
Ustedes han escuchado las profecías: la simiente de la mujer aplastando a la serpiente (Génesis 3:15), el nacimiento de la virgen en Belén (Isaías 7:14; Miqueas 5:2). Cada profecía no apuntaba a un mero profeta o un buen hombre; apuntaba al Dios-Hombre, el único Mediador. Les hago un llamado a renovar su fe en la unión hipostática:
a.Confíen en Su divinidad infinita para la satisfacción total de vuestros pecados. Su sacrificio en la cruz es suficiente, porque Él es Dios.
b.Descansen en Su humanidad perfecta (Su Obediencia Activa) sabiendo que Él, el Segundo Adán, cumplió toda justicia en vuestro lugar.
3. Seamos Heraldos de la Verdad (La Llamada al Evangelismo)
El Evangelio, como enseñó la Reforma, cambia nuestro entorno. En estas reuniones familiares, en los lugares de trabajo, en la mesa: ¡no seamos cristianos silenciosos! Esta es la temporada de la historia más importante jamás contada.
a.Cuenten la historia: No teman contarle a vuestros hijos, nietos y vecinos que la razón por la que celebramos no es un muñeco de yeso, sino el nacimiento de un Rey eterno que voluntariamente eligió la humillación radical de un bebé para asegurar nuestra salvación eterna.
b.Prediquen el pesebre como el inicio de la cruz: El Niño envuelto en pañales es la garantía de que el Hombre colgado en el madero es nuestro perfecto, suficiente y eficaz Sustituto.
Que en este diciembre, la luz que más brille en vuestros hogares no sea la de los adornos, sino la luz de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo, el bebé, el Verbo, tu Mediador, tu Redentor, tu salvador por la gloria de Dios solamente y que Jesucristo regrese pronto ¡Amén!
