Dependiendo de un Hilo: Tema 2 - Cinco bendiciones de poner a Dios en primer lugar
Pr. Erick Espíndola
Dependiendo de un Hilo • Sermon • Submitted • Presented
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Cita bíblica: Daniel 1:1-21
Daniel 1:8 "Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse."
Introducción
Introducción
El contexto en que se escribe el libro de Daniel es uno con tremendos episodios. Asiria había sido elimina para siempre por los babilonios, los medos y los escitas. Egipto había sido sujetada y Babilonia está en su auge de ascenso en poder.
Nabucodonosor era un genio jefe militar, organizador político y constructor cívico. Es con este rey que los caldeos encuentran una posición de poder, riqueza y liderazgo mundial hasta ese tiempo conocido.
Es en medio de todo esto que el pueblo de Daniel está teniendo su descenlace. Daniel y todos sus hermanos estaban siendo exiliados de su tierra y llevados a Babilonia.
¿Cómo se hace posible para un joven poner en primer lugar a Dios en medio de un pueblo con dominio mundial? ¿Qué le esperaría a un muchacho en plena adolescencia?
Daniel era alguien que sabía muy bien quién era su Dios y lo que tenía que hacer. No tenía duda alguna, el poner a Dios en primer lugar en su vida lo había llevado a él a tener una juventid bendecia. Veamos estas 3 bendiciones:
I. Privilegios v. 9
I. Privilegios v. 9
La determinación en el corazón de Daniel de no manchar vida le dio la gran bendición de recibir privilegios. Daniel fue puesto “en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos”.
Este privilegio era recibir el favor del jefe de los eunucos. Esto significa que tuvo el privilio de tener de su lado al Jefe de los eunucos. El privilegio de tomar la decisión si comer o no aquellos que les estaban ofreciendo.
El jefe pudo reaccionar de una manera diferente a la que se nos muestra, bien puedo haber dicho: ¿Quién te creer para dar órdenes?, Deberías estar agradecido por la comida que tienes.
La fidelidad de Daniel de poner primero sus principios antes que los deleites del mundo lo llevó a ser visto con ojos agradables.
¿Qué privilegios recibo por poner a Dios en primer lugar? En primera instancia, ser tomado por Dios como alguien en quien la gracia puede ser manifestada. Alguien que recibe la libertad de servirles sin restricciones.
II. Seguridad v. 12-13
II. Seguridad v. 12-13
El Jefe de los eunucos estaba aterrorizado por la petición de Daniel. Aparecentemente estaba habiendo un choque de principios entre Dios y Nabucodonor, ya que el jefe de los eunucos nos rebela que para entonces, Nabucodonosor era visto como un dios en ese lugar.
El término que usa para “señor” es “adonai”, los principos del adonai babilónico no encajaban con los principios del verdadero Adonai.
La segunda bendición por poner a Dios en primer lugar es recibir seguridad sobre lo que se quiere hacer. Daniel había pedido que se haga la prueba con ellos de no darles de comer la comida contaminada y en su lugar comer legumbres y agua.
Daniel estaba convencido que Dios haría lo mejor con ellos por mantener sus principios intactos.
Una de las más grandes bendiciones de la vida cristiana es tener la seguridad de que lo que estamos haciendo es lo que Dios quiere que hagamos. Nadie quiere encontrarse “luchando contra Dios” (Hch. 5:39).
Cuando pones a Dios en primer lugar te sientes seguro de que lo que haces está respaldado por él (2 Corintios 8:21).
III. Credibilidad v. 15-16
III. Credibilidad v. 15-16
La tercer bendición por poner a Dios en primer lugar es tener credibilidad. La seguridad que tuvieron y el cumplimiento de aquello que dijeron los puso a ellos en una posición de credibilidad.
Cuando el tiempo de los 10 días se había cumplido el jefe de los eunucos se había dado cuenta que verdaderamente ocurrió como Daniel y sus amigos dijeron. Entonces no insistió más en darles esa comida y continuó con la dieta de los judíos.
Él sabía que ese camino era el mejor para estos muchachos. Seguramente el jefe de los eunucos ya no tenía miedo, sino que la credibilidad de Daniel le dio confianza.
La credibilidad es una bendición que todos los creyentes deberían recibir, pero que pocos le ejemplifican en su vida. La palabra nuestra ya no suele ser creíble a raíz de una mentira (Pr. 12:22). Dice el Señor: “sea vuestro hablar sí, sí; no, no”.
Cuando pones a Dios en primer lugar tu vida, palabra y acciones reciben credibilidad (Salmo 15:1-2).
IV. Bendición especial v. 17
IV. Bendición especial v. 17
La cuarta bendición de poner a Dios en primer lugar es recibir la bendición especial.
Estos cuatro muchachos, firmes en sus principios, seguros de lo que estaban haciendo Dios les concedió un desarrollo intelectual sobresaliente durante sus tres años de educación babilónica.
Comentario Bíblico de Matthew Henry Versículos 17–21
La gran sabiduría que otorgó Dios a Daniel y a sus compañeros fue:
1. Un contrapeso a sus pérdidas. Por la iniquidad de su padres, estos jóvenes habían sido privados de sus honores, riquezas y honestos deleites de que habrían podido disfrutar en su patria; pero, a fin de contrapesar esas pérdidas, Dios les dio (v. 17) conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias y, con ello, mejores honores y placeres.
2. Una recompensa por su integridad. Ellos guardaron las normas de su religión aun en los detalles más minuciosos, y Dios les recompensó por eso. A Daniel le dio doble porción, pues, además del conocimiento y la sabiduría en ciencias y letras, le dio (v. 17b) facilidad para interpretar toda clase de visiones y sueños.
Cuando Dios es el primero en nuestras vidas él es capaz de darnos capacidades y dones que jamás imaginamos tenerlas. Así fue con los 4 amigos. El Señor mismo dijo que cuando uno es fiel en lo poco también nos pondrá en lo mucho (Mt. 25:21).
V. Posición de honor v. 19-20
V. Posición de honor v. 19-20
Y así fue, Dios los puso en una posición totalmente diferente al de los demás. No eran igual que los otros, sus vidas estaban marcadas por Dios, con el sello de su aprovación. Ellos llegaron a ser obreros aprovados que no tenían de que avergonzarse, que usaron bien la palabra de verdad (2 Tim. 2:15).
La posición de honor era que no había otros como ellos. Ellos era auténticos. Ellos eran auténticos y superiores a los demás, pero todo tenía que ver con la gracia de Dios manifestada en ellos.
Poner a Dios en primer lugar significa tener la bendición de recibir una posición de honor frente a Dios.
Aplicación
Aplicación
Poner a Dios en primer lugar es una decisión que trae grandes bendiciones:
Privilegio de ser visto agradable delante de Dios
Seguridad en que lo que haces tiene el respaldo de Dios
Credibilidad sobre la palabra que hay en nuestra boca
Bendición especial como capacidades para servirle mejor
Posición de honor frente a Dios por ser vistos como auténticos ante el cumplimiento de su palabra.
¿Quieres tener una vida bendecida? toma la decisión hoy de que él sea el primero en tu vida y que así todo lo demás venga como añadidura.
No seas como el montón que prefiere disfrutar de los deleites temporales que arruinan la vida y condicionan la eternidad.
