Reformas de Josías
Enseñanza • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 20 viewsLa piedad de Josías se evidencia en su amor por la tierra y por el pueblo de Dios.
Notes
Transcript
Reformas de Josías
Reformas de Josías
2º Crónicas 34:1–2 “1De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén. 2Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.”
Introducción
Introducción
Continuamos estudiando el reino de Judá y sus reyes. Recordemos que a estas alturas el reino de Israel ha sido conquistado por los Asirios y llevado cautivo sus habitantes.
El último rey que estudiamos fue Manasés, quien hizo lo malo delante de los ojos de Jehová, pero después de ser disciplinado por Dios se humilló y hizo lo bueno delante de Dios.
Toma luego el trono su hijo Amón que hizo lo malo delante de Jehová y de quien la Biblia en Crónicas dedica solo 5 versículos (2 Crónicas 33:21-25), fue asesinado por sus siervos pero vengado por el pueblo, colocando en el trono a su hijo Josías.
Josías toma el trono muy joven (8 años), es el segundo más joven después de Joás quien comenzó a reinar a los 7 años.
Josías desde muy joven buscó a Dios, es muy probable que su madre Jedida fue temerosa de Dios y quizá también fue instruido por buenos consejeros y tutores. Proverbios 22:6 "Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él."
Veremos algunas características del reinado de Josías.
Limpia la tierra
Limpia la tierra
2º Crónicas 34:3–5
“3A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas. 4Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios. 5Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén.”
A los 16 años de edad comenzó a buscar a Dios y a los 20 años personalmente hizo una limpieza espiritual en todo el reino eliminando todos los ídolos y altares paganos.
Josías quema los huesos de los sacerdotes paganos con dos objetivos: 1. Profanar los altares paganos y 2. Profanar la tumba de los sacerdotes para que no fueran venerados.
En 1 Reyes 13 un profeta profetizó esta acción Jeroboam.
Esta limpieza que también en su momento la hizo su bisabuelo Ezequías, pero Josías procuró hacerlo más profundamente en toda la nación.
Josías incluso lo hizo en lo que fue el reino de Israel.
2º Crónicas 34:6–7 "Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados alrededor. Y cuando hubo derribado los altares y las imágenes de Asera, y quebrado y desmenuzado las esculturas, y destruido todos los ídolos por toda la tierra de Israel, volvió a Jerusalén."
Aunque ahora esta tierra no pertenecía al reino de Judá, Josías sabía que también era tierra de Jehová y actuó como ministro de Dios y no como gobernante político.
Este acción era muy importante para retomar la santidad de la nación porque la tierra estaba contaminada: Números 35:34 "No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel."
No puede manifestarse la presencia de Dios en un lugar donde está contaminada de pecado o donde aún se conservan objetos que pueden hacer caer a los hijos de Dios.
Es necesario limpiar nuestras casas, lugares de trabajo. (En Chimaltenango tuve que sacar objetos religiosos).
Restaurar el templo
Restaurar el templo
2º Crónicas 34:8 "A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios."
Ahora que había limpiado la tierra, retornó a Jerusalén a ocuparse del templo.
Ordenó a sus funcionarios a que contrataran carpinteros, albañiles y artesanos para reparar el templo descuidado por sus antepasados.
El propósito era restaurar el culto a Jehová.
Todo el pueblo colaboraba económicamente para este proyecto. 2º Crónicas 34:9 "Vinieron éstos al sumo sacerdote Hilcías, y dieron el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, que los levitas que guardaban la puerta habían recogido de mano de Manasés y de Efraín y de todo el remanente de Israel, de todo Judá y Benjamín, y de los habitantes de Jerusalén."
El mantenimiento y reparaciones de la casa de Jehová era responsabilidad de los gobernantes y del pueblo, así como hoy día los hijos de Dios colaboran para el mantenimiento, reparación y engrandecimiento de la casa de Dios.
Los funcionarios del rey actuaban como administradores de las cosas materiales más no de las espirituales, para ello estaban los levitas.
Sin embargo, estos funcionarios eran muy honestos: 2º Reyes 22:4–7 “4Ve al sumo sacerdote Hilcías, y dile que recoja el dinero que han traído a la casa de Jehová, que han recogido del pueblo los guardianes de la puerta, 5y que lo pongan en manos de los que hacen la obra, que tienen a su cargo el arreglo de la casa de Jehová, y que lo entreguen a los que hacen la obra de la casa de Jehová, para reparar las grietas de la casa; 6a los carpinteros, maestros y albañiles, para comprar madera y piedra de cantería para reparar la casa; 7y que no se les tome cuenta del dinero cuyo manejo se les confiare, porque ellos proceden con honradez.”
La honestidad debe ser una virtud que caracterice a todos los hijos de Dios, no tenemos de tomar nada que no nos pertenece, de esa manera Dios nos honrará y recompensará.
Proverbios 20:7 "Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él."
Está también es una figura espiritual del cristiano, debe primero limpiar su vida con la Sangre de Cristo, luego podrá restaurar su corazón, morada del Espíritu Santo.
Fruto de la piedad
Fruto de la piedad
2º Crónicas 34:14 "Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés."
Después de ocuparse de limpiar la tierra y ocuparse de la casa de Dios, el sumo sacerdote encontró en el templo el libro de la ley que había sido abandonado por sus antepasados.
Al despreciar a Dios y su Palabra, Dios había privado de su enseñanza a los antepasados, Mateo 7:6 "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen."
Pero ahora Josías que actuaba con temor y fidelidad Dios permite que encuentren su Palabra. Jeremías 29:13 "y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón."
El sacerdote llevó la Palabra al rey y la leyó.
En el rollo que encontraron se revela lo maldición por apartarse de Jehová.
Josías era consiente de que el pueblo se había apartado de Dios y temía sufrir lo que la Biblia declaraba.
Josías se humilló: 2º Crónicas 34:19–21 "Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos; y mandó a Hilcías y a Ahicam hijo de Safán, y a Abdón hijo de Micaía, y a Safán escriba, y a Asaías siervo del rey, diciendo: Andad, consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro."
Es de resaltar que Josías no confió en las buenas obras que hasta ahora había echo para creer que sería librado del juicio.
Él reconoció el pecado de su pueblo y se humilló. Esta es la correcta actitud delante de Dios.
No somos librados por nuestra justicia sino por su misericordia.
Envía consultar a Dios: 2º Crónicas 34:22 "Entonces Hilcías y los del rey fueron a Hulda profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en el segundo barrio, y le dijeron las palabras antes dichas."
En los días de Josías ejercía su ministerio el profeta Sofonías e iniciaron sus ministerios Habacuc y Jeremías.
Posiblemente estos profetas no estaban al servicio del rey por lo que consultó a una profetiza llamada Hulda (En la Biblia se mencionan algunas mujeres profetas como María hermana de Moisés, Debora y la esposa de Isaías entro otras).
Esta profeta confirmó los temores de Josías: 2º Crónicas 34:23–25 “23Y ella respondió: Jehová Dios de Israel ha dicho así: Decid al varón que os ha enviado a mí, que así ha dicho Jehová: 24He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los moradores de él, todas las maldiciones que están escritas en el libro que leyeron delante del rey de Judá; 25por cuanto me han dejado, y han ofrecido sacrificios a dioses ajenos, provocándome a ira con todas las obras de sus manos; por tanto, se derramará mi ira sobre este lugar, y no se apagará.”
Notemos hermanos que la Palabra de Dios es firme, a pesar de las cosas buenas que Josías había hecho, aún así persistía el juicio debido a las abominables cosas que hicieron sus antepasados.
Las cosas buenas eran los cosas normales que debían hacer sin esperar recompensa. Lucas 17:10 "Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos."
Isaías 43:7 "todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice."
Pero hay buenas noticias para Josías: 2º Crónicas 34:26–28 "Mas al rey de Judá, que os ha enviado a consultar a Jehová, así le diréis: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta."
Dios tomó en cuenta la piedad de Josías para guardarlo del mal: Isaías 3:10 "Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos."
Conclusión
Conclusión
Cuando Josías escuchó la respuesta profética se humilló e hizo pacto con Dios: 2º Crónicas 34:31–32 “31Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. 32E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres.”
Josías no tenía porqué haber echo esto, pues Dios le daba la seguridad que estaba a salvo.
Pero a diferencia de Ezequías su bisabuelo, que recibió una palabra parecida se alegró que no sucedería en su tiempo, Josías no se alegró sino que se humillo por amor a su pueblo.
Dios busca hombre y mujeres que clamen por la tierra, para que no caiga sobre nuestra nación la desgracia por el pecado. Ezequiel 22:30 "Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé."
Dios busca hombre y mujeres que tengan compasión por las almas, que no se sientan aliviados porque ellos son salvos sino que sientan dolor por el pecado de su pueblo como Josías. Lucas 10:2–3 "Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos."
