Su poder manifestado
Jesus - Rey de Reyes • Sermon • Submitted • Presented
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Poder sobre la enfermedad
Poder sobre la enfermedad
Sanando un leproso - Mateo 8:1-1
Sanando un leproso - Mateo 8:1-1
1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. 2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. 3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. 4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.
La lepra es una enfermedad que hace que la piel de la persona pierda sensibilidad y se caiga a pedazos. Además, según la ley de Moises las personas con lepra se consideraban impuras, por lo que no podían vivir entre el pueblo.
Eran personas que vivian apartadas de los demas y que además al andar por las calles debian gritar: Impuro! Para que la gente no los tocase, porque tocar una persona con lepra hacía ritualmente impura a esa persona.
Leviticus 5:3 “3 O si tocare inmundicia de hombre, cualquiera inmundicia suya con que fuere inmundo, y no lo echare de ver, si después llegare a saberlo, será culpable.”
El leproso se arrodilló en actitud de adoración y le reconoció como Señor, quien tiene poder sobre la enfermedad.
Lo que Jesus hizo fue una sorpresa para todos, extendió la mano y le tocó. Y al instante la lepra de aquel hombre desapareció.
El Rey tiene autoridad sobre cualquier enfermedad y era incapaz de volverse impuro.
¿Cómo se presentó el leproso frente a Jesús?
¿Que hizo Jesús con el leproso que era contrario a las practicas de los judíos de su tiempo?
Sanando al criado del centurión - Mateo 8:5-13
Sanando al criado del centurión - Mateo 8:5-13
5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, 6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. 7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. 8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. 9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
Un centurión romano era un militar que comandaba alrededor de 80 soldados. Eran tenidos en gran estima por su capacidad militar y liderazgo.
Este centurión vino a Jesus rogándole y aun le reconoce como Señor.
Jesús se muestra dispuesto a ir hasta la casa del centurión, aun en contra de las costumbres de su tiempo. Pero la humildad del centurión no le permitió dejar entrar a Rey hasta su casa.
Aún así, la fe de aquel hombre que reconoce la autoridad absoluta de Jesus sobre la enfermedad y también sobre el espacio y el tiempo hace que el Señor se maraville.
En aquella misma hora el criado del centurión fue sanado.
De todas partes del mundo se sentaran con Abraham, Isaac y Jacob pero muchos de los hijos de Israel, el pueblo escogido por Dios, serán echados fuera de la presencia de Dios al lloro y crujir de dientes.
¿De que se maravilló Jesús?
Sanando a la suegra de Pedro - Mateo 8:14-7
Sanando a la suegra de Pedro - Mateo 8:14-7
14 Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. 15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. 16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
Jesús manifestando su poder sobre la enfermedad y los demonios sanó a muchos y así cumplió la profecía de Isaias.
El Rey Jesús manifestó su poder sobre la enfermedad ampliamente.
¿Cómo demostro Jesús ampliamente su poder sobre la enfermedad?
Poder sobre la Creación - Mateo 8:23-27
Poder sobre la Creación - Mateo 8:23-27
23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. 24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. 25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! 26 El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. 27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?
Ademas del poder sobre la enfermedad, Jesús tiene poder absoluto sobre la creación.
El Señor estaba tranquilamente durmiendo en la barca, mientras los discípulos estaban asustados pr la tempestad alrededor de ellos. Su fe no era suficiente.
Recordemos que varios de los discípulos era pescadores de profesión.
¿Qué hombre es este que aún el viento y el mar le obedecen?
¿Cómo demostró Jesús su poder sobre la creación?
Poder sobre los demonios - Mateo 8:28-34
Poder sobre los demonios - Mateo 8:28-34
28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo? 30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos. 31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. 32 El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas. 33 Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. 34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.
Aún los demonios dentro de aquellos hombres reconocían la autoridad de Jesús como Hijo de Dios, de manera que estaban furiosos. Ellos saben bien que el Hijo de Dios les va a hechar al castigo eterno.
Le rogaron, le suplicaron, completamente sumisos a la voluntad de Cristo.
Jesús solo dijo una sola palabra: Id. Y con esa autoridad les hecho fuera de aquel hombre y los envió a los cerdos.
¿La respuesta ante este despliegue de poder sobre el mundo espiritual? Le rogaron que se fuera.
¿Qué titulo le dieron los demonios a Jesus al verlo?
¿Cómo demostró Jesús su poder sobre los demonios?
Poder para perdonar pecados - Mateo 9:1-8
Poder para perdonar pecados - Mateo 9:1-8
1 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. 2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. 3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. 4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? 5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. 7 Entonces él se levantó y se fue a su casa. 8 Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.
Jesús continua su despliegue de poder y ahora sobre lo más personal, el poder de perdonar pecados.
El paralítico no busco a Jesús para sanarse sino que se dio cuenta que necesitaba algo mucho más importante, el perdón de sus pecados. Su condición física palidecía en comparación a su condición espiritual.
Este paralítico necesitaba a Cristo para perdón de pecados y al verlo el Señor reconoció su fe y le perdonó.
Ahora, algunos de los escribas que estaban presentes decían: este blasfema. Porque nadie puede perdonar pecados sino Dios.
Pero el asunto es este, Jesus es Dios. Y para probarlo les mostró una señal, hizo que aquel hombre se levantara de su cama y saliera caminando frente a sus ojos.
Sanarlo fisicamente fue una demostración de poder, pero el verdadero poder y fortaleza de Cristo esta en su autoridad para perdonar pecados, porque él mismo pagaría por todos y cada uno de ellos.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
¿Qué debemos hacer para permitir que Jesús nos limpie de pecado?
