EL REY VIENE
the king has come • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 3 viewsNotes
Transcript
EL REY HA Llegado — SEMANA 1
EL REY HA Llegado — SEMANA 1
“EL REY VIENE”
“EL REY VIENE”
BIENVENIDA
BIENVENIDA
Buenos días, familia Vine.
Es una bendición estar juntos hoy.
Y quiero decir esto claramente desde el principio —
ya sea que has seguido a Jesús por muchos años,
ya seas un creyente completamente nuevo,
o incluso si todavía estás haciendo preguntas sobre la fe…
Tú perteneces en este lugar.
Somos una iglesia multigeneracional.
Somos una iglesia multicultural.
Y eso significa que nos tomamos el tiempo para explicar, no para asumir.
Hoy comenzamos una serie de Navidad de dos semanas llamada:
“El Rey Ha llegado.”
Y el mensaje de hoy se titula:
“El Rey Viene.”
Porque antes de que Jesús viniera como un bebé en un pesebre,
antes de que los ángeles cantaran,
antes de que los pastores corrieran…
Dios ya había anunciado a un Rey.
INTRODUCCIÓN: LA NAVIDAD ES MÁS GRANDE QUE UNA HISTORIA DE NACIMIENTO
INTRODUCCIÓN: LA NAVIDAD ES MÁS GRANDE QUE UNA HISTORIA DE NACIMIENTO
Para muchos de nosotros, la Navidad se siente familiar.
Conocemos los cantos.
Conocemos las decoraciones.
Conocemos la historia.
Pero la familiaridad a veces nos hace perder el significado.
Porque la Navidad no se trata solo de que Dios se acercó.
Se trata de que Dios vino a reinar.
Y si solo vemos a Jesús como un bebé,
pero nunca lo entendemos como Rey,
vamos a malinterpretar por qué vino.
Para entender la Navidad,
tenemos que ir todo el camino atrás —
hasta Génesis.
FUNDAMENTO: LA NAVIDAD COMENZÓ EN EL HUERTO
FUNDAMENTO: LA NAVIDAD COMENZÓ EN EL HUERTO
La Navidad no comenzó en Mateo.
No comenzó en Lucas.
No comenzó con María.
La Navidad comenzó en Génesis.
En Génesis capítulo 3, la humanidad cae en pecado.
La Biblia nos dice que la serpiente — Satanás — entra al huerto.
Y aquí hay algo muy importante de entender:
👉 Satanás entró a la creación de Dios ilegalmente.
Dios le dio autoridad sobre la tierra a la humanidad — no a Satanás.
Así que Satanás no vino por permiso.
Vino por engaño.
Usó a la serpiente.
Torció las palabras de Dios.
Se brincó el orden de Dios.
Esa siempre ha sido la estrategia de Satanás.
Él no crea.
Falsifica.
Él no construye.
Roba.
LA RESPUESTA DE DIOS: UNA PROMESA LEGAL
LA RESPUESTA DE DIOS: UNA PROMESA LEGAL
Inmediatamente después de la caída, Dios habla — no a Adán, no a Eva — sino a la serpiente.
Génesis 3:15 dice:
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer,
y entre tu simiente y su Simiente;
Él te herirá en la cabeza,
y tú lo herirás en el talón.”
Esta es la primera profecía de Jesús en toda la Biblia.
Y nota algo poderoso:
Dios dice que la victoria vendrá por la Simiente de la mujer.
En la Escritura, la simiente normalmente se asocia con el hombre.
Así que Dios está anunciando algo sobrenatural:
👉 El Redentor vendrá legalmente
👉 A través de una mujer
👉 Sin la corrupción del pecado
Dios le está diciendo a Satanás:
“Tú entraste ilegalmente por engaño.
Yo te derrotaré legalmente por nacimiento.”
Satanás vino por una serpiente.
Dios vendría por un vientre.
POR QUÉ IMPORTA EL NACIMIENTO VIRGINAL
POR QUÉ IMPORTA EL NACIMIENTO VIRGINAL
Por esto el nacimiento virginal no es solo un detalle navideño.
Es un asunto legal.
Jesús no heredó la naturaleza pecaminosa de Adán.
Él no vino bajo el reclamo de Satanás.
Él no entró ilegalmente.
Gálatas 4:4 dice:
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo,
Dios envió a Su Hijo,
nacido de mujer…”
Nacido de mujer — legalmente.
Nacido en pureza — intencionalmente.
Nacido a tiempo — proféticamente.
La Navidad es Dios restaurando el orden.
LA GUERRA ENTRE SIMIENTES
LA GUERRA ENTRE SIMIENTES
Desde Génesis en adelante, la Biblia cuenta una sola historia continua:
👉 Satanás tratando de detener la Simiente prometida
👉 Dios preservando la línea de la promesa
Por eso:
• Faraón intentó matar a los bebés hebreos
• Herodes intentó matar a Jesús
• Satanás tentó a Jesús en el desierto
Nunca fue algo al azar.
Era una guerra por la Simiente.
LA CRUZ SIEMPRE FUE PARTE DEL PLAN
LA CRUZ SIEMPRE FUE PARTE DEL PLAN
Dios le dijo a la serpiente:
“Tú lo herirás en el talón.”
Eso apunta a la cruz.
Jesús sufriría.
Jesús sangraría.
Jesús moriría.
Pero Dios también dijo:
“Él te aplastará la cabeza.”
Un talón herido sana.
Una cabeza aplastada es final.
La cruz parecía derrota —
pero en realidad era victoria.
La Navidad lleva a la cruz.
La cruz lleva a la corona.
PUNTO 1: DIOS PROMETIÓ UN REY — NO UNA RELIGIÓN
PUNTO 1: DIOS PROMETIÓ UN REY — NO UNA RELIGIÓN
Isaías 9:6–7 dice:
“Porque un niño nos es nacido…
y el gobierno estará sobre Su hombro…”
Dios no dice que la religión estará sobre Su hombro.
Dice el gobierno.
En tiempos bíblicos, gobierno significaba:
• Autoridad
• Gobierno / dominio
• Posesión
• Lealtad
Así que la Navidad no es Dios introduciendo un sistema de creencias.
Es Dios anunciando un Reino.
La religión pregunta: “¿Qué hago?”
El Reino pregunta: “¿Quién es mi Rey?”
Por eso Isaías dice:
“Lo dilatado de Su reino y Su paz no tendrán fin.”
Su gobierno no expira.
Su paz no se agota.
Su autoridad no se debilita.
La Navidad no es alegría de temporada.
Es un reinado eterno.
PUNTO 2: ISRAEL ESTABA ESPERANDO — PERO ESTABA CANSADO
PUNTO 2: ISRAEL ESTABA ESPERANDO — PERO ESTABA CANSADO
Para cuando Jesús nace, Israel ha esperado cientos de años.
Sin profetas.
Sin palabra fresca.
Solo silencio.
Vivían bajo la ocupación romana.
Eran fuertemente taxados.
Los soldados romanos controlaban la vida diaria.
El emperador romano se llamaba a sí mismo:
• Señor
• Salvador
• Hijo de Dios
Así que cuando los ángeles anuncian otro Hijo de Dios,
esto es un desafío directo al sistema del mundo.
Dios está declarando:
“Hay un Rey más grande que César.”
PUNTO 3: POR QUÉ DIOS ENVÍA UN BEBÉ
PUNTO 3: POR QUÉ DIOS ENVÍA UN BEBÉ
En vez de enviar un guerrero,
Dios envía un bebé.
¿Por qué?
Porque el Reino de Dios avanza por rendición, no por fuerza.
Un bebé invita confianza.
Un bebé requiere cuidado.
Un bebé demanda presencia.
Dios no aplastó a la humanidad.
Dios invitó a la humanidad.
Jesús vino en humildad para que las personas pudieran escogerlo.
PUNTO 4: BELÉN — EL PATRÓN DE HUMILDAD DE DIOS
PUNTO 4: BELÉN — EL PATRÓN DE HUMILDAD DE DIOS
Miqueas 5:2 nos dice que el Rey vendría de Belén.
Belén era pequeña.
Pasada por alto.
Sin importancia.
Sin palacio.
Sin poder.
Y Dios a menudo trabaja de esta manera.
Porque el orgullo no puede cargar el Reino.
Esto significa:
• Dios puede usarte donde estás.
• Dios puede obrar a través de tu debilidad.
• Dios puede sacar propósito de lo que el mundo llama insignificante.
PUNTO 5: MARÍA — CÓMO SE RECIBE AL REY
PUNTO 5: MARÍA — CÓMO SE RECIBE AL REY
Cuando el ángel habla con María, le dice:
“No temas.”
El miedo siempre aparece cuando Dios nos invita a algo más grande que nosotros mismos.
María era joven.
Era pobre.
Era desconocida.
Pero estaba dispuesta.
Ella dijo:
“Hágase conmigo conforme a Tu palabra.”
Así es como se recibe al Rey.
No por perfección.
No por fuerza.
Sino por rendición.
APLICACIÓN MODERNA: POR QUÉ ESTO SIGUE IMPORTANDO
APLICACIÓN MODERNA: POR QUÉ ESTO SIGUE IMPORTANDO
Nuestra cultura valora:
• Independencia
• Control
• Autogobierno
Pero el Reino dice:
“Niégate a ti mismo y sígueme.”
No batallamos con Jesús como Salvador.
Batallamos con Jesús como Rey.
Los salvadores nos rescatan.
Los reyes nos gobiernan.
QUÉ SIGNIFICA REALMENTE ADVIENTO
QUÉ SIGNIFICA REALMENTE ADVIENTO
Adviénto significa llegada.
Y toda llegada requiere preparación.
La pregunta que el Adviento nos hace es simple:
¿Qué necesita moverse para que el Rey tome Su lugar?
Jesús no es rechazado hoy.
A menudo simplemente está desplazado.
EXHORTACIÓN FINAL
EXHORTACIÓN FINAL
Hoy se trata de entender.
La próxima semana vamos a celebrar:
“El Rey Ya Ha Venido.”
Pero hoy, preparamos espacio.
Porque cuando el Rey viene,
Él no viene a visitar.
Él viene a reinar.
RESPUESTA SUAVE
RESPUESTA SUAVE
Si algo está moviéndose en tu corazón,
eso no es culpa.
Eso es invitación.
Esta semana, prepara espacio.
ORACIÓN FINAL
ORACIÓN FINAL
Jesús, abrimos nuestro corazón a Ti.
Enséñanos lo que significa vivir bajo Tu gobierno.
Quita todo lo que compite contigo.
Prepáranos para Tu llegada.
No solo como Salvador,
sino como Rey.
En el nombre de Jesús,
Amén.
