NO NOS CANSEMOS DE HACER EL BIEN
Apóstol Pablo exhorta a los creyente a no desanimar ni rendir en hacer el bien
la responsabilidad de hacer el bien es de todo cristiano
Pero los cristianos pueden desanimarse con la siembra espiritual, porque la cosecha a menudo tarda mucho en recogerse. A la luz de esta realidad, el apóstol pide a los gálatas: No nos cansemos, no dejemos, de hacer el bien, porque la siega es segura. (Pablo se incluye a sí mismo porque sin duda estaba pensando en lo frustrante que era tratar de convencer a los cristianos gálatas de que no siguieran a los legalistas.) La siega vendrá a su tiempo, en el tiempo de Dios. Tal vez tengamos una cosecha parcial en esta vida, pero recibiremos una completa en la vida venidera, cuando estemos ante el tribunal de Cristo.
4. HACIA TODOS LOS HOMBRES (6:10)
6:10. Los cristianos tenemos la responsabilidad de hacer bien a todos, cada vez que se presente la oportunidad. Cuando Jesús alimentó a los cinco mil, seguramente entre ellos había tanto creyentes como incrédulos. De la misma manera, los cristianos no deben restringir su benevolencia, pero siempre dando la prioridad a los de la familia de la fe, así como en un hogar primero se llenan las necesidades de la familia y después las de los prójimos.
Este pasaje habla claramente acerca de la responsabilidad social del cristiano, pero debe observarse que el apóstol se dirige a los creyentes en forma individual. La iglesia no es una organización dedicada al servicio social, aunque se encarga a los cristianos que ministren de esa manera en la medida de sus posibilidades y de las oportunidades que se les presenten (cf. Ro. 12:17–21).
