EL REY ANTE EL CAOS

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INTRODUCCIÓN

Lectura: Marcos 4:35-6:6
Oración
Adorno: El 22 de Noviembre del año 2018 se estrenó en Madrid un musical bajo el título “33, el mayor influencer de la historia”. Una obra musical que tenía el propósito de dar a conocer la historia de Jesús, quien es mostrado como el personaje más influyente en la historia de la humanidad. Un espectáculo hecho para toda la familia y sobretodo, para un público creyente y no creyente.
En una de las entrevista que concedió Toño Casado, productor de la obra, dijo que “buscaban huir de lo beatífico en el mal sentido de la palabra” y con esto pretendía mostrar a un Jesús más humano y más cercado, un Jesús más accesible. En palabras del productor, quería mostrar al “verdadero Jesús”.
La pregunta es, ¿acaso es necesario separar lo divino de lo humano para mostrar al Jesús verdadero? ¿Acaso es necesario mostrar a Jesús como un como un personaje humano pintoresco a fin de que la gente pueda relacionarse más con Él?
No tengo ánimos de criticar la obra musical, pero creo que podemos inferir las “suposiciones teológicas” que guiaron esta producción. Y estas suposiciones no son únicas del musical 33. Como bien dijo este productor en otra entrevista “cada uno tiene una idea de Jesús”, y esto es verdad. Y ha sido verdad desde que nuestro Señor Jesús estuvo en este mundo.
Verás, la persona de Jesús siempre ha causado polémica, división y confusión desde que vino a este mundo, y cada uno se ha formado una idea propia de quién es Jesús.
En el pasaje que acabamos de leer vemos esto con mayor claridad. En Marcos 4-6, vemos que el texto comienza e inicia con la misma pregunta:
Lee nuevamente lo que se preguntaban sus propios discípulos en Marcos 4:41… se decían unos a otros: «¿Quién, pues, es éste que aún el viento y el mar le obedecen?»
Pero no eran los únicos, la misma gente de su propia tierra no entendían verdaderamente quién era Jesús. En Marcos 6:2–3 leemos: «¿Dónde obtuvo Este tales cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros que hace con Sus manos? »¿No es Este el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están Sus hermanas aquí con nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él."
Tantos sus discípulos como los fariseos y aún quienes lo vieron nacer y crecer tenían una opinión acerca de quién es Jesús.
Ahora, ¿Cómo responde Marcos el evangelista esta pregunta? Pues, eso es lo que leemos en el capítulo 5. Marcos hace una especie de sandwich teológico, comenzando y finalizando esta porción con la misma pregunta: ¿Quién es éste? Pero en el capítulo 5, nos muestra quién es: Jesús es el Rey que tiene toda la autoridad definitiva sobre la creación, los demonios, el pecado, la enfermedad y la muerte misma.
Y amados hermanos y amigos que nos visitan, ésta no es una verdad filosófica o abstracta, sino una verdad que afecta nuestra vida de la forma más práctica posible. Porque es Jesús quien tiene la autoridad para gobernar en un mundo lleno de caos. Y veremos a lo largo de estas historias un patrón constante, veremos un mundo lleno de caos que se manifiesta de diferentes formas, y al mismo tiempo la autoridad restauradora del Rey.
Así que quiero que me acompañes en la lectura de nuestra primera historia Marcos 4:35-41.

CAOS NATURAL: LA TORMENTA

EL CONFLICTO: LA TORMENTA (Marcos 4:35-38)
En esta primera historia Jesús ha terminado de enseñar junto al mar de Galilea. En Marcos 4:1, el Señor tuvo comenzó a enseñar desde una barca y debido a la gran multitud. Y comenzó a enseñar acerca de cómo es el reino de Dios por medio de parábolas.
Cuando termina, el Maestro les dice a sus discípulos que quiere al otro lado del mar de Galilea. Ellos estaban en Capernaúm, que está al norte del mar de Galilea, y van al lado opuesto, una región llamada Gádara.
Pero éste no sería un viaje tranquilo por el mar. Rápidamente Marcos el evangelista nos dice que se levantó una gran tormenta. En el v. 37 la describe como una violenta tempestad, y con olas tan grandes y fuertes que la barca ya se estaba inundando. Las barcas pesqueras en aquellos tiempos, solía medir unos 8 metros de largo por unos 2,5 metros de ancho, y con una altura aproximada de 1,5 metros, no eran muy altas pero sí estaban diseñadas para resistir fuertes vientos. No estamos hablando de una patera pequeña e inestable.
Estamos hablando de una embarcación pensada para llevar unos 2500 kg, y al menos una 13 personas, ya que iban Jesús y sus discípulos. De modo que, la barca era un medio apropiado para navegar esas aguas. Sin embargo, la tormenta era tan violenta que rápidamente comenzó a llenarse de agua y a hundirse.
Y es aquí donde vemos el primer tipo de caos en este mundo, el caos natural. La creación misma es un problema debido al pecado. Hay terremotos, huracanes, tsunamis y cualquier tipo de desastre natural que ocasiona dolor, sufrimiento y temor. Este es el caos que estaban enfrentando los discípulos en la barca. Se veían sobrepasados por una situación que estaba completamente fuera de su control.
Ahora, estos eran marineros experimentados. Cuando Jesús los llamó, al menos 4 de ellos estaban trabajando como pescadores. Seguramente no era la primera tormenta a la que se habían enfrentado, pero sí era la primera en la que se sentían completamente aterrorizados. Estoy seguro de que antes de despertar a Jesús, los discípulos habrían intentando navegar a través de la tormenta con sus conocimientos y habilidades marítimas. Pero rápidamente se dieron cuenta que el caos natural superaba completamente todas sus experiencias.
EL CLIMAX: ¿ACASO NO TE IMPORTA? (Marcos 4:38)
Y es aquí cuando llegamos al punto más álgido de toda esta historia. Los discípulos están completamente atemorizados y saben que de ésta no pueden salir por sí mismos.
Y es, entonces, cuando despiertan al maestro. Escucha lo que dicen los discípulos - Marcos 4:38 "Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre una almohadilla; entonces lo despertaron* y le dijeron*: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?»"
Siempre me ha llamado la atención esta pregunta de los discípulos. Cuando vemos el caos en este mundo, muchas veces nos preguntamos si Dios es indolente ante el sufrimiento humano. Y esto es lo que estaba en la mente de los discípulos.
LA RESOLUCIÓN: ¡SOSIÉGATE! (Marcos 4:39-41)
Leer: Marcos 4:39-41
El Maestro se levanta, muestra su poder y autoridad como Rey sobre la creación, sobre la naturaleza misma, y sobre todo viento y mar. Amados, nosotros sabemos que ningún ser humano puede hacerle frente al viento y al mar que se levantan de forma violenta para arrasar con todo.
Y Jesús solo con el poder de su Palabra es capaz de poder orden y calma en una caos tan violento e incontrolable como la tormenta.
El Rey muestra su gobierno ante el caos natural.
APLICACIÓN: Ahora, quiero que pienses nuevamente en la pregunta de los discípulos: ¿Acaso no te importa Señor? ¿Cuántas veces hemos preguntado lo mismo en nuestra mente? Cuando vienen situaciones a nuestra vida que nos hacen sentir que nos estamos ahogando y no podemos hacer nada al respecto, ¿cómo nos sentimos? ¿Abandonados por Dios? ¿Como si a Él no le interesara nuestra vida?
Ahora quiero que en vez de la pregunta de los discípulos, veas la pregunta que Jesús les hace en el versículo 40.
Jesús pone de manifiesto la incredulidad en el corazón de los discípulos. Pero es una incredulidad sutil, porque no se manifiesta en un rechazo a Cristo, sino en temor.
¿Qué cosas en tu vida te llevan a dudar del cuidado de Dios hacia ti?
Cristo le muestra a estos discípulos que el problema no era la tormenta en sí, sino su falta de confianza en el Rey Jesús que tiene autoridad para clamar el caos natural de este mundo.

CAOS ESPIRITUAL: LOS DEMONIOS (Marcos 5:1-20)

Pero veremos este contraste entre el temor y la fe, también de una forma sutil, en nuestra siguiente historia. Quiero que leas conmigo Marcos 5:1-20.
EL CONFLICTO: DEMONIOS (Marcos 5:1-5)
Después de la tormenta, Jesús y sus discípulos llegan a Decápolis, una región de población griega y gentil. De hecho, apacentaban cerdos, algo que ningún judío haría. Y llegando a esa región, como si la tormenta no hubiese sido lo suficientemente intensa, los discípulos ahora se enfrentan al segundo tipo de caos que vemos en este mundo.
Un caso espiritual donde la maldad reina.
La historia nos dice que una vez que Jesús piso tierra, inmediatamente, del cementerio de esa región salió un hombre endemoniado. Es decir, una hombre que estaba poseído por uno sino por muchos espíritus inmundos, aunque uno es el que hable con Jesús.
Este hombre era incontrolable. Casi como el viento y el mar de la escena anterior, muchos habían intentado por su propio esfuerzo atar a este hombre para controlar el caos espiritual que vivían en esa región. Pero ninguno podía. El endemoniado era más fuerte que cualquiera, y aún rompía las cadenas y los grilletes con los que intentaban controlarlo.
EL CLÍMAX: ¿QUÉ TENGO QUE VER CONTIGO? (Marcos 5:6-7)
Y de nuevo, con la misma rapidez con la que se levantó la tormenta, así también vino este endemoniado a los pies de Jesús. Y llegamos a esta escalada máxima del conflicto, donde una legión de demonios que nadie puede someter, se encuentre frente a frente con el Rey.
Aquellos que lo odian y desprecian, que están en guerra no solo con este mundo, sino contra el Rey de reyes. Los demonios se encuentra frente a Jesús. Así como los vientos y los mares desafiaban la barca. Ahora los demonios se encuentra frente a aquel a quien ellos desafían.
¿Qué va a ocurrir?
Jesús muestra nuevamente su autoridad y poder como Rey sobre el caos espiritual.
En esta ocasión sin siquiera abrir su boca ni mencionar palabra alguna, el demonio mismo reconoce la imponente presencia del Rey, y entonces no tiene más opción que caer rendido a sus pies. No por voluntad sino por fuerza.
Leer conmigo el texto: Marcos 5:6-7.
Ahora no son los discípulos los que pregunta a Jesús. Ahora es esta legión de demonios la que hace la pregunta: ¿Qué tengo yo que ver contigo Jesús, Hijo de Dios?
Los demonios sin querer respondieron a la pregunta de los discípulos ¿Quién es éste que aún el viento y el mar le obedecen? Los demonios contestan: Jesús, Hijo de Dios. Quien tiene autoridad sobre la creación y sobre todo espíritu inmundo.
Y es aquí donde vemos algo sorprendente, un demonio orando a Dios: Te imploro que no me atormentes.
RESOLUCIÓN (Marcos 5:8-20)
¿Qué hace el Señor? Pone orden donde reinaba el caos espiritual. Lo que vemos a continuación es un diálogo entre Jesús y la legión de demonios que resulta en una manada de cerdos arrojándose por un despeñadero.
Jesús expulsa a toda una manada de demonios mostrando quién es el que manda.
Cuando vemos un mundo lleno de caos espiritual, donde lo único que reina es la maldad. Donde nos sentimos que lo único que vemos es injusticia, incluso rituales satánicos siendo promovidos de forma cada vez más descarada, nos preguntamos ¿quién puede poner orden a tanta maldad y caos?
Esta historia responde a esa pregunta. Jesús es quien tiene todo poder y autoridad -no solo sobre la creación- sino sobre satanás y todos su demonios.
¿Cuál fue el resultado? Quien antes vivía haciéndose daño y atemorizando a toda esa región, ahora experimentaba una calma y paz como nunca antes. El que antes era esclavo, ahora era libre gracias al Rey.
Leer: Marcos 5:14–15 "Los que cuidaban los cerdos huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Y la gente vino a ver qué era lo que había sucedido. Vinieron* a Jesús, y vieron* al que había estado endemoniado, sentado, vestido y en su cabal juicio, el mismo que había tenido la legión...
El que antes andaba por los sepulcros de noche y de día gritando e hiriéndose con piedras, ahora estaba sentado, vestido y en su cabal juicio.
La imagen es igual de gráfica que la tormenta: Caos, terror, peligro, que ahora están en perfecta paz y serenidad gracias al Rey.
APLICACIÓN: Pero no quiero que pasemos por alto un detalle importante, ¿cuál fue la reacción de las personas de aquella región?
Marcos 5:15 "Vinieron* a Jesús, y vieron* al que había estado endemoniado, sentado, vestido y en su cabal juicio, el mismo que había tenido la legión; y tuvieron miedo."
El mismo contraste sutil entre los discípulos y la tormenta lo encontramos aquí en esta historia. Al ver el gran poder de Jesús, en vez de responder en fe y rogarle que se quedara con ellos, su corazón incrédulo se llenó de temor y le pidieron que se fuera.
Muchos piensan que se debió al hecho de que la liberación de este hombre implicó pérdidas económicas para aquellas personas, después de todo, unos 2000 cerdos se lanzaron por el despeñadero. Pero creo que el texto es claro, más que la pérdida económica, fue el corazón incrédulo lleno de temor el que los llevó a rechazar al Rey.
Él había traído paz en medio del caos espiritual, pero temieron en vez de creer.

CAOS FÍSICO Y SOCIAL: LA ENFERMEDAD Y LA VERGÜENZA (Marcos 5:21-34)

Sin embargo, este temor no siempre se manifiesta de la misma forma. Es decir, no siempre es el temor de la situación, sino el temor que produce vergüenza. Y esto veremos en la siguiente escena.
EL CONFLICTO: ENFERMEDAD Y VERGÜENZA (Marcos 5:21-28)
Jesús se va de Gádara y vuelve a Galilea, la zona judía. Y rápidamente, la multitud lo volvió a seguir, ya que se encontraba nuevamente en el lado judío de la región. Es aquí cuando uno de los oficiales de la sinagoga, se acerca a Jesús y le pide que sane a su hija enferma. Jesús rápidamente atiende el llamado, y se pone en marcha a la casa de este hombre llamado Jairo, seguido de una multitud que lo sofocaba por completo.
Es en medio de esta situación que Marcos introduce nuestra siguiente escena. La historia de una mujer con dolor físico, una enfermedad crónica que afecta toda su vida, no solo en lo físico sino también en lo social.
Esta mujer padece de un flujo de sangre continuo que no paraba, lo que obviamente la debilitaba físicamente, pero además de eso:
No le permitía casarse, pues la Ley prohibía las relaciones sexuales durante la menstruación de la mujer, al tener un fluido de sangre constante, era evidente para todos (Levítico 20:18).
Tampoco podía participar de la vida religiosa del pueblo, pues, la ley la descalificaba para estar en contacto con la adoración en el templo (Levítico 15:25-33).
En líneas generales, esta mujer era completamente impura. Una condición que la Ley de Moisés aplicaba a todo hombre y mujer que tuviera algún fluido corporal. En el caso de la mujer, era su flujo de sangre.
Además de su dolencia física, estaba la vergüenza y el desprecio social que esta mujer sufría.
Su cuerpo no funcionaba bien y sus relaciones tampoco. Todo en su vida era un caos total.
Y, al igual que los discípulos en la barca, y que los hombres en Gádara. Esta mujer también había intentado por esfuerzos humanos solucionar su problema. Había gastado todo su dinero en médicos, pero el problema solo había empeorado. Una vez más vemos como el esfuerzo humano es incapaz de poner orden al caos que vemos en este mundo.
Quiero que te imagines por un momento a esta mujer, el caos que había en su cuerpo y relaciones la habían condenado al sufrimiento y la soledad. A que nadie quisiera acercarse a ella.
Su nivel de desesperación la llevó a meterse en medio de la multitud buscando pasar desapercibida. Quizás nadie la notaría, pero ella tenía que buscar alguna solución.
Y en el versículo Marcos 5:27–28 Leemos que “Cuando ella oyó hablar de Jesús, se llegó a Él por detrás entre la multitud y tocó Su manto. Porque decía: «Si tan solo toco Sus ropas, sanaré»"
EL CLIMAX Y RESOLUCIÓN (Marcos 5:29)
Ahora bien, en la Ley se decía que toda persona que tocare a otra persona impura se contagiaba de su impureza, es decir, era ceremonialmente sucio. Pero cuando la impureza toda al Rey, en vez de infectar al Rey, la impureza misma desaparece.
Marcos 5:29 "Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción."
En vez de la enfermedad afectar a Jesús con impureza, es el Rey con su poder y autoridad el que poner orden en el caos físico que la enfermedad genera.
Pero no es solo el caos físico el que Jesús restaura, sino que también es el caos social de las relaciones rotas que la impureza produce.
Ésta vez la pregunta no viene de un discípulo ni de un demonio, sino de Jesús mismos: Marcos 5:30-32.
La reacción de Jesús es cuanto menos curiosa. Hay dos cosas que parecen ser absurdas acerca de la pregunta de Jesús:
Él es omnisciente, y Marcos así lo ha demostrado en el capítulo 2 ¿Por qué un ser omnisciente, que todo lo sabe, preguntaría algo?
Jesús estaba rodeado de gente, por lo tanto muchas personas lo estaban tocando al mismo tiempo porque estaban todos encima de Él. Parece ilógico querer encontrar quién me ha tocado si estoy en medio de una multitud. La respuesta parece ser obvia, te ha tocado mucha gente en todo momento.
Eso es lo que los discípulos responde. Señor, ¿cómo que quién te ha tocado? Todos te están tocando.
Pero de nuevo, debemos entender que el Rey está haciendo esta pregunta de forma intencional. No es que Jesús quiera saber algo que no sabe, la pregunta fue escuchada por la mujer del flujo de sangre. La pregunta no era para Él mismo, sino para ella.
Jesús quería exponer público lo que había ocurrido con esta mujer en secreto. De hecho, la única forma que Marcos y los otros evangelistas tienen de saber acerca de este milagro es porque la mujer se vio confrontada por la pregunta. Ella misma salió a responder.
Pero, mira cómo describe la actitud de esta mujer: Marcos 5:33.
El temor aparece nuevamente, no como incredulidad, sino por la vergüenza de ser expuestos públicamente por algo que el Señor ha hecho en privado.
Es vergonzoso para esta mujer que no debía estar ahí presente en primer lugar. Es probable que todos aquellos que se dieran cuenta que la mujer estaba ahí pensaran inmediatamente que los había contagiado de su impureza.
Pero Jesús no va a dejar que el temor a la vergüenza de esta mujer sea lo que domine la situación, sino la obra que Él ha efectuado en su vida. Es Jesús quien hace de este milagro secreto algo público.
Pero, ¿por qué? Porque a pesar del temor de la mujer, lo mejor que le podía pasar era que públicamente su sanidad y restauración fuesen declaradas.
Su condición era tan evidente para todos en la sociedad, que su impureza era notoria a todo el mundo. Pero Jesús, la expone públicamente, pero no para vergüenza sino para restauración.
Ahora, ella no es la mujer que siente temor, dolor y vergüenza, sino la que tuve fe para ir al único que podía poner orden en todo el caos que había en su vida.
Marcos 5:34 "«Hija, tu fe te ha sanado», le dijo Jesús; «vete en paz y queda sana de tu aflicción»."

CAOS FINAL: LA MUERTE (Marcos 5:35-43)

En medio de esta declaración, Marcos vuelve a dirigir nuestra atención a la hija de Jairo.
EL CONFLICTO (Marcos 5:35-40)
Mientras todavía estaba hablando, llegaron unos que habían sido enviados desde su casa para darle las peores noticias que un padre puede escuchar: “Tu hija ha muerto”, éste es el caos final al que el ser humano se enfrenta, la muerte.
Ésta es la única historia en la cual no vemos ningún esfuerzo humano, no hay intentos de marineros, ni cadenas para el endemoniado ni médicos para la enfermedad, solo hay resignación: ¿Para qué molestas al maestros? preguntan los de la casa. ¿Ya para qué? ¿Ya no hay nada que hacer?
El caos final pone en evidencia el caos total que hay en un mundo donde el temor y el sufrimiento reinan. Donde la esperanza humana parece terminar con el último respiro. La gran mayoría de las personas teme a la muerte porque saben que es el único problema ante el cual todo esfuerzo humano fracasa. Una vez que se da el último aliento y los ojos se cierran para siempre, ya está. No hay nada más que hacer.
Al menos, esto es lo que Jairo está pensando.
Y al escuchar las noticias, mira cómo Jesús responde: Marcos 5:36 "Pero Jesús, oyendo lo que se hablaba, dijo* al oficial de la sinagoga: «No temas, cree solamente»."
Jesús vuelve a confrontar el temor con la fe. La incredulidad que se manifiesta en temor y desesperanza, y anima a Jairo a tener fe.
Jesús invita a Jairo a tener fe porque Jesús sabe que Él es Rey incluso sobre la muerte misma.
CLÍMAX: ¡JESÚS ESTÁ LOCO! (Marcos 5:40)
A pesar de las devastadoras noticias, Jesús decide ir a la casa de Jairo: Marcos 5:37-40.
De nuevo, el Señor hace un comentario un tanto absurdo a los oídos de los presentes. Se burlaban de Él porque decía que la niña estaba dormida, pero era evidente que estaba muerta. Su muerte era tan clara que todos los que estaban ahí se burlaron de Jesús: “¿Y éste es el maestro que Jairo mandó a llamar? ¿Cómo iba a ayudar a la niña si ni siquiera saber reconocer a alguien que está vivo o muerto?
LA RESOLUCIÓN: LEVÁNTATE (Marcos 5:41-43)
La muerte misma, aquella que somete a todo hombre y mujer, de toda clase social, sin importar cuántos títulos tenga, ni si hace ejercicio o no, o si tiene si viene de buena familia, es más, no importa si viene o no a la iglesia, todos, absolutamente todos nos enfrentaremos a la muerte. Y al igual que Jairo y su hija, tampoco podremos vencerla por nosotros mismos.
Pero es ahí donde entra el Rey Jesús. Aquel que tiene todo poder para gobernar en un mundo dominado por el caos de la muerte. Y aún la muerte misma se rinde ante el Todopoderoso.
Jesús devuelve esta hija que había muerto a sus padres, y evidencia de esto es que ella come y es fortalecida.
APLICACIÓN
En todas estas historias encontramos el mismo patrón, el caos de este mundo se manifiesta en la naturaleza, en lo espiritual, en los físico y en lo social hasta llegar al caos final de la muerte. Y en cada historia vemos la autoridad redentora del Rey que lo gobierna todo.
Marcos capítulo 5 es en realidad la respuesta a la pregunta de los discípulos, quienes llenos de temor preguntaban «¿Quién, pues, es Este que aun el viento y el mar le obedecen?»"
Marcos 5 responde diciendo: Éste es Jesús, el Hijo de Dios, el Rey que tiene toda autoridad para traer orden en un mundo de caos. Vida en un mundo de muerte. Salvación en un mundo de pecado.

CAOS SILENCIOSO: LA INCREDULIDAD (Marcos 6:1-6)

Pero Marcos no ha terminado, él quiere mostrarnos un caos más, uno que es imperceptible muchas veces. Uno que no tiene efectos tan evidentes como los que hemos visto hasta ahora con las otras historias.
Marcos quiere mostrarnos el caos silencioso de la incredulidad. Esta incredulidad no se manifiesta en temor sino en un rechazo al Rey.
En Marcos 6:1-6 encontramos que Jesús fue a su ciudad natal, Nazaret, con el deseo de predicar y anunciar el reino de Dios. Pero ellos nuevamente hacen la pregunta, aunque con una actitud muy diferente a la de los discípulos. Los seguidores del Rey se preguntaban asombrados, confundidos y llenos de temor.
Pero quienes estaban en Nazaret lo hacían cuestionándolo y rechazando lo que veían con sus propios ojos.
Marcos 6:2–3 "Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos que escuchaban se asombraban, diciendo: «¿Dónde obtuvo Este tales cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros que hace con Sus manos? »¿No es Este el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están Sus hermanas aquí con nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él."
El texto nos muestra que Jesús no pudo hacer nada allí por la falte de fe de ellos. Éste es uno de los textos más usados por los predicadores de la prosperidad para decir que es tu fe la que condiciona el poder de Dios.
Pero todo este pasaje nos muestra que todos estaban luchando con su falta de fe, de hecho, tanto a los discípulos como a Jairo les anima a tener fe. Y reconoce la fe de la mujer del flujo, quien también estaba luchando con su temor y vergüenza.
El problema no era una fe débil como enseñan los predicadores de la prosperidad, y tampoco es que Dios no puede actuar a menos que haya fe.
No, el problema es que la actitud de los habitantes del pueblo era de rechazo. Es decir, no es que Jesús estuviera limitado, sino que sabía que sin importar lo que Él hiciera, ellos no iban a creer en Él como Rey.
Es más, la misma pregunta de la gente es prueba de esto. Ellos dijeron: “¿De dónde ha sacado éste tanta sabiduría y tantas señales?” Aunque reconocían estas cosas, no estaban dispuestos a reconocerlo a Él como Rey, sino porque el simple carpintero humano que ellos habían conocido antes.
CONEXIÓN CON EL EVANGELIO: Amados amigos que hoy nos visitan, ésta es la pregunta que debes responder hoy ¿Quién es Jesús? ¿Uno más entre todas las otras figuras relevantes de la humanidad? ¿Un influencer? ¿O es el Rey Eterno que gobierna todo y quiere darte vida eterna? Tu respuesta a esta pregunta es la que determinará cómo vivirás tu vida -no solo en este mundo lleno de caos- sino también en el venidero.
Si quieres saber más acerca de cómo Jesús puede traer paz al caos que hay en toda tu vida, me encantaría poder conversar contigo al final del culto.

APLICACIONES

Ahora, ¿cómo podemos poner esto en práctica como iglesia?
No dejes que el temor que produce el caos mine tu fe, Jesús es Rey a pesar de cualquier situación.
Así que vemos en todo este texto lo que Marcos nos muestra, que no existe ningún caos que Jesús no pueda someter, excepto el de un corazón que se niega a creer.
¿Amén?
Oremos.
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