El nacimiento del Salvador Jesucristo

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Hermanos, durante 400 años, el cielo había estado cerrado para Israel. Desde los días del profeta Malaquías, no había habido visión, ni profecía, ni una palabra directa de Jehová. Cuatro siglos de guerras, de imperios que se levantaban y caían (persas, griegos, y ahora la bota de hierro de Roma aplastando el cuello del pueblo judío). Cuatrocientos años donde la gente se preguntaba: '¿Se ha olvidado Dios de nosotros? ¿Siguen vigentes las promesas?'.
Si nosotros hubiéramos sido los guionistas de la historia de la salvación, habríamos roto ese silencio con truenos sobre Roma, o con un ejército de ángeles descendiendo sobre el Templo de Jerusalén ante los sumos sacerdotes. Habríamos buscado el escenario más grande y las luces más brillantes.
Pero Dios, en su infinita sabiduría, decidió romper cuatro siglos de silencio... en el lugar más inesperado y con la persona menos pensada. No fue en Roma, la ciudad del poder. No fue en Jerusalén, la ciudad de la religión. Fue en Nazaret, un pueblo polvoriento y de mala fama del que nadie esperaba nada bueno. Y no fue ante un rey, sino ante una jovencita campesina, probablemente adolescente, que tenía poco que ofrecer al mundo excepto su propio corazón.
Hoy vamos a ver cómo el Rey del Universo no busca palacios para nacer, sino corazones humildes para habitar. Por favor, leamos el evangelio de Lucas, capítulo 1, versos 26 en adelante:
Lucas 1:26–33 RVR60
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
Oremos al Señor

El nacimiento de Jesucristo nos muestra que Dios obra entre los humildes

Lucas 1:26–30 RVR60
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
En la Palabra de Dios solo encontramos dos lugares donde se describe los acontecimientos alrededor del nacimiento y los primeros años de infancia del Señor Jesús. Uno de ellos está en Mateo 1:18-2:23 y el otro aquí en Lucas. Antes del advenimiento del angel Gabriel a la joven María, vemos que, en versos anteriores, Dios envía a su angel al sacerdote Zacarías, esposo de Elizabeth, para anunciarle el nacimiento de su hijo, a quien habría de llamar Juan. Este sería conocido como Juan el bautista, precursos de la venida del Señor y un gran hombre de Dios. Zacaría en una primera instancia duda del anuncio del angel:
Lucas 1:11–20 RVR60
Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
Zacarías junto a su mujer eran intachables delante de Dios. No tenian hijos; pero Dios les bendijo en su vejez. El nombre Zacarías significa “Dios recuerda”. Dios no había olvidado a Israel, a pesar de sus pecados. De este hombre y su mujer Dios también se acordó para bendecirlos con un hijo, y que hijo, el que seria llamado el precursor del Rey. Sin embargo, este hombre dudó en incredulidad por su vejez y la de su esposa. Por ello, fue disciplinado quedandose mudo hasta el tiempo del nacimiento de su hijo Juan.
Ahora vemos a Gabriel, el mensajero de Dios yendo despues de 6 meses a una ciudad de Galilea llamada Nazaret a una joven llamada María. Esta ciudad era pequeña, humilde y poco conocida. Hoy actualmente es sede de la Basilica de la Anunciación, el lugar donde Gabriel se presentó ante María. Culturalmente, las doncellas judías se comprometian en matrimonio alrededor de los 12 y 14 años, lo que contrasta con la vejez de Elisabet, esposa de Zacarías.
El nombre María puede significar “amada por Dios”. La genealogía descrita en el capítulo 3 del evangelio de Lucas nos indica que ella era descendiente del rey David, así como José su prometido. Este hombre es presentado en la Biblia como un hombre justo, descendiente de David y carpintero de profesión en Nazaret. Su rol fue proteger y proveer para Jesús durante su infancia y a su familia.
Esta muchacha, llamada María, virgen que no habia conocido varón en su vida, de una familia humilde, en un pueblo humilde, fue escogida por Dios por su gracia y misericordia. Por ello es que, cuando el angel vino a María, le dijo: “¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo, bendita tu entre las mujeres”. María era bendecida y favorecida no por algo que ella hubiera hecho o por su estatus o posición económica o social. Dios la había escogido a ella y a José su prometido para que fueran los padres terrenales de Jesús.
José se mostró como un hombre justo, que recibe a una muchacha embarazada por orden de Dios, cuidandola y criando a su familia, protegiendola del mal
María se mostró como una muchacha piadosa, que tiene un corazón humilde y obediente. Cuando el angel Gabriel le anuncia el nacimiento de Cristo, ella cree y se somete a la voluntad de Dios. A diferencia de Zacarías, ella dispone su vida para la obra que Dios quiere hacer.
La Biblia nos enseña que “Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Es increible que Dios realizó la grande y maravillosa de la encarnación de su Hijo Santísimo en medio de tan humildes condiciones. Aun el nacimiento del Señor se realizó en una posada, en un humilde pesebre, teniendo como unicos espectadores un grupo de humildes pastores en una noche que para muchos fue una noche cualquiera, pero no lo fue. Fue la noche del nacimiento del Salvador del mundo, la noche que partió la historia de la humanidad en dos.
De la misma manera, hoy para muchos la navidad es una noche cualquiera, tal vez de comida y regalos; pero es la noche en que recordamos y celebramos, aunque realmente Cristo no nació el 25 de Diciembre, lo celebramos como la noche en que el Salvador nació. En 1847 fue compuesto un cantico que hoy es mundialmente conocido llamado “O Holy night”:
Oh noche santa de estrellas refulgentes,esta es la noche en que el salvador nació.Tanto esperó el mundo en su pecado,hasta que Dios derramó su inmenso amorUn canto de esperanza, al mundo regocija,por el que ilumina una nueva mañana;ponte de rodillas, escucha reverente,¡Oh noche divina! Cristo nació,¡Oh noche divina! nació Jesús
El nacimiento de Jesús nos recuerda que Dios obra y muestra su obrar entre los humildes. Nuestro Dios soberano podía detener la historia de la humanidad y entre rayos, truenos y conmoción universal hacer su ingreso en este mundo. Pero no quiso hacerlo así. Decidió encarnarse en este mundo como un bebe indefenso, en un pesebre humilde a unos pocos corazones que se dispusieron a la voz de Dios.
Amigo, disponga su corazón. Abandone el orgullo de pensar que usted no necesita de Dios. Abandone toda presunción o idea de que puede ganar el camino al cielo por si mismo. En este día, mientras miles viven sus vidas y solo esperan noche buena para cenar y beber y regalarse cosas los unos a los otros, Dios busca corazones dispuestos que oigan y ven lo que El hizo hace mas de 2000 años: envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores. Benditos los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. Benditos los que reconocen su pecado y responden al llamado de Dios como lo hizo la joven María: “Señor, haz como tu quieras”.
Proverbios 28:13 RVR60
El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

El nacimiento de Jesucristo nos muestra que Dios cumple sus propósitos

Lucas 1:31–33 RVR60
Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
El anuncio del angel Gabriel a María no solo era para decirle que habia recibido la gracia de Dios. Había un plan mucho mayor en marcha. Dios había decidido en su soberanía y poder enviar a su Hijo al mundo a través de una mujer humana. “Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”. El Señor Jesucristo vendría al mundo por los medios ordinarios: concebido en el vientre de una mujer y nacido como los demas niños humanos. Aquí hay que tener unas consideraciones importantes:
Jesucristo sería concebido un ser humano comppleto en el vientre de María su madre. No tendría padre humano, como lo veremos en un momento, para no heredar la naturaleza humana pecaminosa.
Jesucristo nacería en este mundo de la manera convencional: su madre le daría a luz. Después de su concepción, el cuerpo de Cristo sería desarrollado de la manera convencional para todo ser humano. Su madre sufriría los dolores del alumbramiento y el bebe Jesús nacería indefenso y dependiente de su madre. Sin embargo, El es Jehová, Dios todo poderoso, encarnado en un ser humano, adoptando una naturaleza humana, pero sin dejar de ser Dios.
Esto hace referencia a la identificación del Señor con la humanidad. Cristo es Dios y Cristo se hizo hombre para poder representarnos y ser un perfecto sustituto para pagar por nuestro pecado.
Gálatas 4:4–5 RVR60
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Filipenses 2:5–8 RVR60
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
El angel le dice ademas a María que el nombre de este niño sería Jesús. Es curioso que en el Antiguo Testamento, el profeta Isaías anunció al Mesías como Emanuel:
Isaías 7:14 RVR60
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Esto mismo le fue anunciado a José también:
Mateo 1:20–23 RVR60
Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
El nombre Emanuel significa “Dios con nosotros” y hace referencia al titulo e identidad del Mesías: Dios presente en medio de su pueblo. Adicionalmente, el nombre Jesús significa “Jehová Salva” y es el nombre personal del Mesías, que alude a su función y misión: El es el Salvador de su pueblo.
El angel le dice a María que este Jesús será grande y será llamado Hijo del Altísimo. Imagine por un momento la sorpresa que debió abrazar el corazón de María. Su hijo Jesús no sería cualquier salvador. El Cesar romano era considerado salvador. Un heroé como Judas Macabeo era considerado un salvador. Pero Jesús no era cualquier Salvador. El sería un gran Salvador porque era el Hijo mismo del Altísimo, el Hijo de Dios que venia al mundo para salvar a la humanidad de sus pecador. No solo era el salvador de Israel, sino de cada ser humano que se encontraba en condenación.
También le dice a María que el Señor Dios le dará el trono de David su padre. Este Jesús también era Rey: descendiente del rey David, legítimo heredero del trono de Israel. Después del exilio babilónico, Israel nunca volvió a tener un rey. Despues de ello, tuvieron gobernantes, pero siempre estuvieron bajo el dominio persa, griego, romano. Incluso hoy, Israel no es libre pues se encuentra rodeado de enemigos y depende de las naciones mas grandes y poderosas que el. Sin embargo, Cristo viene como el legitimo heredero del trono de Israel, el verdadero rey del pueblo de Dios. El restaurará las consecuencias del pecado del pueblo de Dios y cumplirá las promesas de Dios a su pueblo.
Por último, el ángel le dice a María que este Jesús reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin. Su reinado no será temporal como los demas reyes del pueblo de Dios. El reinará para siempre, gobernando con amor, paz, justicia y verdad eternamente y para siempre en medio de su pueblo y de la nueva tierra que va a crear para los que creen en Él. Miren el mundo hoy: presidentes caen, economías colapsan, las fronteras cambian. Vivimos en una inestabilidad constante. Pero la Navidad nos trae la noticia política más importante de la historia: Hay un Rey que no puede ser derrocado, hay un gobierno que no tiene corrupción y hay un Reino que no entrará en recesión. Poner tu fe en Jesús es asegurar tu vida para la eternidad.
Este pasaje nos enseña que nuestro Dios es soberano y cumple sus propósitos. Adoramos a Dios porque El hace y cumple lo que ha planeado y sus propositos son buenos y santos. Cristo no vino a un mundo que le esperaba y que le recibió con gozo. No, fueron unos pocos que se gozaron de su primera venida y a los humildes se les mostró la bendición de Dios. Y aun así, Cristo vino conforme lo que el Señor habia anunciado y prometido desde siglos antes.
Amigo, hoy el mundo no espera al Señor. No creen en Dios, se burlan de la Palabra de Dios. Tal vez, aun tu mismo le has dado la espalda al Salvador y haz vivido ignorando sus mandamientos y dando la espalda al hecho que Cristo volverá por segunda vez. Por que Dios prometió que su Hijo vendría al mundo y vino. Cristo prometió que moriría y asi lo hizo. Cristo prometió que resucitaría de entre los muertos y así fue. Cristo prometió que volvería por segunda vez y así lo hará.
Así el mundo no espere al Señor, te animo a que te arrepientes de tus pecados y esperes su venida. Así como todo el mundo se configuró para la primera venida del Señor, así el mundo ahora se prepara bajo la mano providencial de Dios para el retorno inminente y seguro del Señor Jesús. Preparáte para venir al encuentro de Dios creyendo en Cristo, el salvador de los hombres.

El nacimiento de Jesucristo nos muestra que para Dios no hay nada imposible

Lucas 1:34–38 RVR60
Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.
Ante este maravilloso anuncio del Angel Gabriel a María, la joven sorprendida le pregunta al angel como sería posible ese anuncio, pues ella era virgen y no habia tenido contacto sexual con ningun hombre. Aquí es clara la diferencia con Zacarías, quien pidió una prueba de lo que Gabriel le habia anunciado. María no pide pruebas, solo quiere conocer como sería posible lo que el angel le anunciaba. No hay incredulidad en sus palabras, sino la inocencia y curiosidad de una jovencita sorprendida por semejante anuncio. Zacarías era un anciano sacerdote de Dios, que conocía la Palabra que debia tener una fe fuerte y madura. María era una muchacha que estaba por salir de su hogar pero que recien empezaba su vida.
El angel Gabriel le explica a María la maravillosa doctrina de la encarnación de Cristo Jesús:
Jesús sería concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de María. Jesús no tendría un padre humano, aunque si una madre humana. María es la madre de la naturaleza humana de Jesús. María no es madre de Dios, no puede serlo porque Dios no tiene origen ni fin.
Jesús sería concebido sin pecado. El angel le dice a María que Jesús sería un “santo ser”, un ser humano completo pero sin pecado. Solo Adán y Eva vivieron un tiempo sin pecado antes de caer; pero despues de ello, ningun ser humano ha sido concebido en santidad y sin relación con el pecado.
Jesús sería concebido sin abandonar su relación y naturaleza divina como Hijo de Dios. El hecho de que se llame “Hijo de Dios” no significa que es en una relación menor al Padre. Jesús, el Padre y el Espíritu Santo son Dios, Jehová mismo. El santo Dios existe en tres personas iguales en poder y gloria, revelados en 3 roles diferentes: El Padre que envía a su Hijo. El Hijo que es engendrado por el Espíritu Santo. El Hijo que se somete a su Padre y viene al mundo para encarnarse en un ser humano, vivir una vida perfecta y morir por nuestros pecados en nuestro lugar para que nosotros no seamos condenados.
Hermanos, esto es un misterio tan profundo que nuestras mentes finitas apenas pueden rasguñarlo. ¿Cómo puede ser Dios y hombre a la vez? Algunos padres en la fe, en la Confesión de 1689, intentaron poner en palabras este milagro con una precisión que nos lleva a la adoración. Miren cómo describen a nuestro Salvador:
El Hijo de Dios, la segunda persona en la Santa Trinidad, siendo Dios verdadero y eterno, el resplandor de la gloria del Padre, consustancial con aquel e igual a él, que hizo el mundo, y quien sostiene y gobierna todas las cosas que ha hecho,1 cuando llegó la plenitud del tiempo, tomó sobre sí la naturaleza del hombre, con todas sus propiedades esenciales y con sus debi lidades concomitantes, aunque sin pecado; siendo concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, al venir sobre ella el Espíritu Santo y cubrirla el Altísimo con su sombra; y así fue hecho de una mujer de la tribu de Judá, de la simiente de Abraham y David según las Escrituras; de manera que, dos naturalezas completas, perfectas y distintas se unieron inseparable mente en una persona, pero sin conversión, composición o confusión alguna. Esta persona es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, aunque un solo Cristo, el único mediador entre Dios y el hombre.
Confesión Bautista de Fe de 1689 - Capítulo 8, artículo II
Lo que era imposible para el ser humano, engendrar un hijo sin pecado, Dios lo hizo posible. Lo que era imposible para la humanidad, ser salva de sus pecados, Dios lo hizo posible:
Romanos 8:3–4 RVR60
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Asimismo, el angel Gabriel le hace saber a María que su parienta Elisabet, quien era esteril y anciana, junto con su esposo, habia concebido también una criatura. “Por que no hay nada imposible para Dios” concluye el angel.
Esto es la frase clave de este pasaje: No hay nada que Dios no pueda hacer. El es soberano y todo poderoso.
El ser humano no puede encontrar salvación por si mismo; pero Dios si puede otorgar salvación a quien se acerca a El en arrepentimiento y fe.
El ser humano no puede cambiar su naturaleza pecaminosa, salir de sus adicciones, limpiar su corazón; pero Dios si puede sanar un corazón herido y quebrantado
El ser humano no sabe como lidiar con las tristes consecuencias del pecado; pero Dios puede restaurar al mas vil pecador. El puede sanar un matrimonio roto, El puede liberar a quien está preso de adicciones, El puede librar de odio y amargura el corazón de las personas. El puede traer esperanza y gozo a quien ha perdido la alegria.
Hermanos, el pecado de Israel no pudo detener los propósitos de Dios. La rebeldía de los fariseos y la incredulidad de los primeros discipulos de Jesús no pudieron detener los propósitos de Dios. La maldad creciente, el descalabro económico, la inmoralidad sexual, el paganismo, los planes malvados de los políticos corruptos no pueden detener los propósitos de Dios. !Nada puede detener a Dios porque no hay nada imposible para Dios!
El es el Salvador y El va a salvar a todo el que se acerque a Cristo en fe. Amigo, El hoy te quiere salvar. El hoy quiere que tu creas en Jesús y seas salvo por la fe en El. No hay pecado tan grande que Dios no pueda perdonar. No hay consecuencias tan terribles que Dios no pueda restaurar. Ven amigo a Cristo hoy, arrepientete de tus pecados que Cristo te puede salvar y sanar.
El relato termina con una maravillosa disposición: la jovencita María no se niega ante el llamado de Dios, sino que con humildad y disposición de corazón dice: “He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra”.
Las palabras de María denotan:
Disponibilidad: María no dice “mañana, pasado”. Ella dice, “hoy aquí estoy lista para obedecer al Señor”.
Humildad: María se identifica como “la sierva del Señor”, lista y dispuesta para someterse a la voluntad de Dios.
Dependencia: María no pone condiciones en su servicio a Dios. Ella dice, “que el Señor haga conmigo conforme El desee”.
¡Que tremendo ejemplo de disposición a lo que Dios quiere hacer! Nuestro Señor es soberano, El quiere y va a obrar poderosamente para hacer su voluntad y por medio de ella glorificarse, bendecir a la humanidad y exaltar a Jesucristo como Señor y Salvador. Pero se requieren corazones humildes y disponibles, que confien en Dios y le obedezcan.

Aplicaciones para la vida

Quizás hoy te sientes como Nazaret: insignificante y olvidado. Dios tiene gracia para ti. Quizás te sientes como Israel: esperando una promesa que no llega. Dios tiene un propósito para ti. O quizás te sientes ante una situación muy dificil o imposible, como María preguntando '¿cómo será esto?'. Dios tiene poder para ti. No hay nada imposible para Él. Si Él pudo poner al infinito Dios en el vientre de una virgen, Él puede poner vida eterna en tu corazón hoy mismo. En este dia y en noche buena, analicemos el corazón. Dios sigue obrando hoy como hace mas de 2000 años. Cristo volverá por segunda vez; pero esta vez ya no como un bebe indefenso en un humilde pesebre, sino como el Rey de Reyes y Señor de Señores, en las nubes del cielo, con poder y gran gloria, para darle al mundo su merecido, para exaltar a su pueblo, para sentarse en el trono de David y reinar poderoso y santo, trayendo justicia y paz verdadera al mundo.
¿Como te encontrará la venida del Señor? Que nos encuentre en humildad, disposición y obediencia como María, para la gloria del Señor y el bienestar de su pueblo.
Oremos al Señor
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