Buscando cambios que perduran en la vida.

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                                     1 Sm 7:3–12.
         Buscando cambios que perduran en la vida.
Introducción: muchos prometen cada año hacer cambios en su cuerpo físico, entrar a dieta e ir al gimnasio dos o tres veces por semana, pero no logran ese cambio porque no cumplen sus promesas y/o están dispuestos a pagar el precio necesario. Lo mismo ocurre en el terreno espiritual
Todos deseamos y anhelamos vivir una vida plena en la vida espiritual. Deseamos que nuestras oraciones sean respondidas por Dios, deseamos que haya cambios en nuestra forma de vivir, deseamos ser creyentes maduros en la fe, deseamos tener un buen matrimonio a la manera de Dios. Deseamos que nos vaya bien en todos días de nuestra vida, deseamos prosperidad económica y espiritual, pero triste y lamentablemente no llega lo que anhelamos, nos estancamos en el camino y no avanzamos, y no nos percatamos de la razón de este problema: el problema es que tenemos el corazón dividido en amores y adoración. Queremos la bendición de Dios, pero deseando estar bien con el mundo, no estamos dispuestos a pagar el precio. Veamos esta ilustración:
La luna es 400 veces más pequeña que el sol, pero también está 400 veces más cerca a la tierra que el sol. Aunque la luna es muy pequeña logra eclipsar el sol, y la razón es porque está muy lejos del sol. “Al igual que la Luna, es que más pequeña que el Sol, el hombre es más pequeño que Dios y, aun así, “ha logrado eclipsarlo” (Miguel Núñez). Hemos apago la grandeza de Dios en nuestras vidas, cada vez más a Dios como algo sin importancia en nuestra vida, vemos a un Dios sin santidad y empezamos a vivir a nuestra manera, aunque nos llamamos cristianos. “cuando el hombre se aleja de Dio, lo hace parecer más pequeño en su mente” (Núñez). Del tamaño de Dios en nuestra mente, así es el tamaño de nuestra adoración que le damos. “un Dios distante que luce pequeño debido a la lejanía del hombre y un hombre con un sentido de grandeza y autosuficiente nunca antes visto” (Núñez).
Cuando nos alejamos de Dios, creamos otros dioses a nuestra manera y adoramos a esos dioses y le rendimos pleitesía porque nuestro corazón fue diseñado para ser adorador. Somos adoradores por naturaleza.
Proposición: en esta predicación vamos a ver 4 puntos clave. En primer lugar, vamos a ver que el arrepentimiento tiene dos lados: dejar las cosas del mundo y luchar por el amor de Dios. En segundo lugar, para buscar el cambio debemos confesar nuestros pecados de manera genuina. En tercer lugar, nuestra reverencia debe ser únicamente a Dios y él estará a nuestro lado; finalmente, recordamos la fuente de nuestra ayuda “Ebenezer”.
Propósito: para que cada uno de nosotros hagamos buen rayos X en nuestro corazón para ver donde estamos patinando y luego nos vamos a la presencia de Dios para confesar esos pecados, y solo así, solamente así volveremos avanzar en esta meta.
I. Los dos lados del verdadero arrepentimiento. 3-4.
A. Dejar a los dioses falsos. 3
dioses ajenos. Baal, baales. “era reconocido particularmente como dios del trueno y la lluvia, cuya tarea era hacer que la tierra produjera” (cabeza de los dioses cananeos) o como el hijo de Dagán (deidad de Mesopotamia)
Astarot. Astarot (o Astoret) (Afrodita) era la diosa del amor y de la guerra. Muchas mujeres se entregaban a esta diosa buscando ayuda: para pedir fruto de la tierra y de la vida, piden hijos a estas deidades. Salmón se postró ante esos dioses y su reino fue dividido (1º Reyes 11:31–33 "y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel;
por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre."
Los israelitas, el pueblo de Dios, habían levantado lugares altos para adorar a estos dioses. Era una violación del primer mandamiento (Exo. 20:3).
Tanto Baal y Astarot son dioses que producen lluvias y amor: producen vida.
Estas son las partes esenciales en la vida de cada ser humano: lluvia/dinero/trabajo y amor.
B. Una consagración solamente a Jehová. 4
Dios no comparte su gloria con nadie. No puedes adorar a medias, Él exige exclusividad de amor y adoración. Debemos quitar todos los otros ídolos que ocupan el lugar de Dios en nuestro corazón para poder servirle a Dios con todo nuestro corazón. 
Corazón. El corazón es a menudo mencionado en las Escrituras como el asiento de los afectos y de las pasiones, y también de la sabiduría y del entendimiento
Volver. “regresar, o sea, realizar un movimiento lineal regresando a un punto del que previamente se había partido. Arrepentirse, volver a una asociación anterior. regresar, volver a poner en su lugar, o sea, poner algo en su sitio” Diccionario de idiomas bíblicos: Hebreo
Quitar. Apartar, deshacerse de, detener, desvanecer, o sea, causar el estado de que algo deje de existir. (ver Pro. 27:22)
Preparar. Imperativo. “formar, moldear, o sea, hacer un producto habiéndolo diseñado. ser decidido, o sea, tener una conclusión firme en un proceso de pensamiento. preparar, hacer adecuado o equipar con antelación para un propósito en particular o para algún uso”
Servir. trabajar, afanarse, hacer, o sea, esforzarse de manera considerable e intensa en una tarea o función. adorar, servir, ministrar, trabajar en el ministerio, o sea, esforzarse de manera considerable y con devoción en el culto a Dios.
Librar. Proteger, salvar, rescatar, defender, facilidad, o sea, causar que uno esté seguro y fuera de peligro.
Dios nunca responderá nuestra oración cuando hay pecados claros en nuestro corazón. Digo claro, cuando sabemos que estamos mal delante de Dios, y persistimos en esa condición sin arrepentimiento.
Todos ser humano sirve a algo, a alguien o a Dios.
¿Cuáles son los ídolos modernos?
Naturalmente cuando pensamos en ídolo o dioses falsos, pensamos en imágenes talladas de manos de hombres, imaginamos a personas ofreciéndoles inciensos y candelas prendidas.
“La idolatría tiene que ver con el amor -mi amor por Él-mi amor por los demás-mi amor por el mundo” (Elyze Fitzpatrick. Ídolos del Corazón. Pág. 12)
Cualquier pecado oculto en nuestro corazón, es un ídolo y está ocupando el lugar de Dios.
Pueden ser:
· el trabajo.
· Tu familia
· Una relación del sexo opuesto. (noviazgo, pero ocupa el lugar de Dios)
· Algún pecado del cual no quieres abandonar.
Entre todos estos está la confianza y la adoración. “confiar en Dios quiere decir descansar en él”  
Debemos actuar como hicieron los israelitas: v 4.
II. Se exige una Confesión genuina 5-6.
Dos cosas hicieron en esta confesión:
A. Un símbolo del agua.
Sacar agua y verterla delante de Dios expresa por un lado su condición lastimosa y triste (Lam. 2:18, 19; 2 Sam. 14:14). Expresa la abundancia de sus lágrimas derramadas.
 Por el otro lado expresa su deseo de que vengan lluvias de bendición. Y de su sincero deseo de derramar sus corazones en arrepentimiento ante Dios”
B. Reconocer sus pecados. Idolatría. Ayunaron.
Pecado. “hacer mal, llevar una culpa, ser culpable, o sea, cometer una infracción a la ley o a un acuerdo, lo que implica que una sanción debe ser pagada o el derecho perdido”
El arrepentimiento requiere confesión genuina, reconocimiento de nuestro pecado delante de Dios. No debemos ocultar nuestros pecados, debemos llamarlos por su nombre “enojo, avaricia, adulterio, borrachera, amor al dinero, etc.”
Ayuno. El ayuno fue una señal de tristeza o congoja (Sal. 35:13). También tenía que ver con una búsqueda concentrada en Dios (Esd. 8:23). Elimina la necesidad de afán por la comida y enfoca el propósito singular de convergir todos los esfuerzos en lo más importante.
Deseas que haya un cambio en tu vida.
Debes confesar tus pecados delante de Dios y confiar en su perdón. (1 Jn. 1:9).
Abandonar ese pecado, es un juego entre tu y Dios cuando confiesas y vuelves hacer lo mismo después de la confesión. Abandonar el pecador es una lucha fuerte, pero con la ayuda de Dios se hace posible.
Uno que tiene vicios con la droga, alcohol, va a luchar con todas las fuerzas.
Cuando hay real reverencia ante Dios, Él estará a nuestro lado. Los problemas enfrentaremos Él nos tenderá la mano y nos socorra con su poder. Punto III.
III. Se busca el temor al Dios verdadero. 7-11. (Pr. 16:7)
Como sabemos, la vida cristiana está envuelto de miedos y temores. Pero nuestra cultura nos está enseñando una “santidad en microondas” “señor, ayúdame a vencer este pecado, a crecer en vida espiritual, etc. amén” Pero exige de nosotros un esfuerzo tanto físico y espiritual.
“¡Cuando hay avivamiento podemos esperar la oposición del enemigo! No se hizo esperar. Siempre ha sido así. Mientras no se reúne el pueblo de Dios, el enemigo no se preocupa” (Mundo Hispano)
· El sentimiento humano. Temor. tener miedo, estar atemorizado, o sea, estar en un estado de sentir gran angustia, y profunda preocupación por dolor o por una circunstancia desfavorable”
· Mi responsabilidad. Clamar. Pedir ayuda, apelar, gemir, llorar, o sea, hacer sonidos audibles de dolor físico y angustia emocional, con un enfoque en la posibilidad de que alguien responda al llanto.
· La respuesta divina. Atemorizar. trastornar, causar pánico, o sea, causar un gran alboroto social. “El estruendo fue grande, ensordecedor, alborotador. El resultado fue confusión. El hebreo aquí da la impresión de que en su confusión los filisteos se echaron a correr o a moverse desorganizadamente” (Mundo Hispano)
Cuando queremos hacer las cosas bien, nuestra lucha se intensifica. La lucha empieza en la mente, tu carne te lanza dudas, temores, miedo; pero nuestro amoroso Dios nos ayuda y obra en nuestro crecimiento espiritual. Nuestra vida se irá cambiando lentamente, pero estaremos avanzando hacia adelante.
IV. Un recordatorio de la ayuda divina. 12.
Vemos muchas veces que Dios o Jesucristo es la piedra (o roca) como en Génesis 49:24 o la piedra del ángulo como en el Salmo 118:22. En Isaías 28:16 es una piedra probada o de “prueba”. Israel levantaba piedras a menudo para conmemorar algo grande. La gloria de cada victoria en la vida cristina es siempre a Jehová nuestro Dios.
Conclusión: Todos luchamos en alguna área en nuestra vida, pero si no nos alejamos de lo que nos hace pecar, esa “cosa” se convertirá en nuestro ídolo y ocupará el lugar de Dios en nuestro corazón. Se requiere cambio de nuestra parte, y debemos ser intencional para alejarnos de lo que nos hace pecar contra nuestro Dios. Deseamos una prosperidad espiritual, sí claro, pero debemos pagar el precio.
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