1 Co 9:24–27. Una carrera que dura toda la vida.
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1 Co 9:24–27.
Una carrera que dura toda la vida.
Introducción: Sin toda la gran mayoría admiramos a grades jugadores que juegan en las ligas mayores, puede ser Messi o Cristiano Ronaldo, etc. NO encanta ver sus jugadas y admirados la habilidad que tienen, y deseamos hacer lo que ellos hacen. Pero solamente vemos una parte de lo que hacen, es el iceberg de sus vidas. No vemos todo el sacrificio que hacen, las disciplinas rígidas diarias, horarios de dormir y levantar, el tipo de comida que comen, evitar ciertas actividades que otras personas puede disfrutar. Ellos se esfuerzan mucho para ganar esa fama, por los balones de oro; pero lamentablemente la fama no dura toda la vida, muchos han sido famosos, pero en la actualidad están en el olvido.
En la vida cristiana vemos algo parecido, pero con una gran diferencia. La Biblia nos llama a luchar y sacrificar como ellos hacen, debemos sacrificar nuestro tiempo para ser luchar en la vida cristiana, nos manda a evitar ciertas cosas que nos impide la vida cristiana.
Pero la gran diferencia es que por nuestro sacrificio y disciplinas en la vida cristiana tiene un premio que dura toda la eternidad.
Así que, si ellos luchan por algo temporal, nosotros debemos luchar por lo que vale y dura toda la eternidad.
con el texto que vamos a leer veremos que Pablo anima a los creyentes a correr con la concentración y determinación del corredor. Debe tener en mente la meta final, la corona.
Proposición: En este mensaje vamos a ver dos puntos. Vamos a ver en primer lugar, dos ejemplos de la carrera cristiana. El de maratón y el que lucha en un rin. En segundo lugar, Pablo nos enseña que la carrera tiene una meta, no es una carrera sin destino.
Propósito: que todos los creyentes empiezan a correr la carrera con esfuerzo y valentía, que en este año sean intencionales a luchar con sacrificio en la vida cristiana, y también que todos entiendan que cada sacrificio tiene su recompensa eterna.
I. Dos ejemplos de la carrera cristiana.
A. Los que corren. Un maratón.
Premio. recibido como premio o recompensa (una corona de laureles. “En el mundo antiguo, segundo en importancia a los juegos olímpicos estaban los juegos ístmicos, los cuales se llevaban a cabo a unos 16 kilómetros de Corinto. Los juegos se celebraban uno de cada dos años, atrayendo a numerosos atletas y espectadores de todas partes del mundo” (Simon J. Kistemaker)
Los corintios Estaban bien informados de los que corrían carreras cortas de velocidad o largas de resistencia. Los que participaban tenían que prepararse durante diez meses antes de los juegos.
Los únicos que podían participar en los juegos eran los ciudadanos griegos, y tenían que obedecer las reglas, tanto en el entrenamiento como en la competencia.
Ellos sabían que aunque todos los atletas corrieran en una carrera, sólo uno recibía el premio.
Corred…Obtener. adquirir, obtener con esfuerzo.
“Pablo usa la metáfora de una carrera para indicar que todos los creyentes participan en una carrera espiritual. En las carreras solo uno lleva el premio, el vencedor. En la vida cristiana, todos debemos correr, hay premios para todos, pero para todos lo vencedores. Los que se mantienen firme en esta lucha. El premio se individual.
La competencia del creyente no es unos contra otros, sino contra los obstáculos espirituales que nos puede dificultar.
B. Los que luchan. En un rin.
Lucha. competir, luchar, pelear, con énfasis en el esfuerzo. Pacquiao o Canelo
Abstener. ejercer dominio propio. guardar continencia, imponerse privaciones. Se privan de ciertos deseos personales: comida, bebida, etc.
“Un atleta debe ser disciplinado si quiere ganar el premio. Disciplina significa abandonar lo bueno en función de lo mejor. El atleta debe cuidar tanto su dieta como sus horarios. Debe sonreír y decir “No, gracias” cuando la gente le ofrece postres engordantes o lo invitan a fiestas nocturnas” Warren W. Wiersbe.
Corona. stephanos) guirnalda, corona entretejida de vencedor (1 Co 9:25), hecha de oro (Ap 4:4); o para burlarse (Mr 15:17); 2. LN 57.121 premio (2 Ti 4:8; Stg 1:12; 1 P 5:4; Ap 2:10). Este tipo de corona es para los vencedores, muy diferente a las coronas de reyes.
La Biblia presente cinco clases de corona. Todas ellas son para los que luchan, son premios. Incorruptible, de gozo (1 Tes. 2:19); de justicia (2 Tim. 4:8); de vida (Sant. 1:12) y la de gloria (1 Ped. 5:4).
Comparación:
· En el caso de la carrera todos corren, el llamado para los creyentes es que corramos de esa misma manera.
· También debemos ser como los que lucha, de todo se abstienen.
¿Qué nos puede dificultar la carrera? ¿de qué debemos abstenernos? Ver Hebreos 12:1–2
"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios."
No todo lo que es licito en la vida nos conviene, hay cosas que llegan a ser estorbos en la vida espiritual.
· Ellos se disciplinan por una corona de temporal, pero el creyente por una incorruptible.
Aplicación: Debemos examinar que es lo que impide nuestro crecimiento espiritual.
¿Qué estorba mi lectura de la palabra de Dios?
¿Qué impide que yo sirva a Dios?
¿Cuál es la razón de nuestra falta de oración?
II. La carrera es un con propósito claro. 26-27.
A. Sabe hacia dónde está corriendo. Conoce bien su meta, “ventura” sin metas.
Cuando entendemos la meta, nuestro propósito de vida, podremos correr con valentía y con esfuerzo, sabemos que la mete merece la pena.
Los momentos de crisis en la vida, nos puede debilitar, nos llega momentos de duda, pero cuando volvemos entender que nuestra meta es el cielo y que nuestro sacrificio tiene recompensas eternas, volvemos a levantar.
B. Sabe donde golpear.
Golpear. boxear, luchar con los puños, como entrenándose para un desafío atlético.
Conoce a sus enemigos. Conoce su lucha, su carne-los deseos carnales que impiden su meta. Sabe que no tiene lucha contra sangre y carne sino contra enemigos espirituales.
C. Firmeza constante. Tiene temor de ser eliminado. Heraldo es que anuncia las reglas del juego para y como ganar los premios. Eliminado, no aprobado en la competencia para ganar la corona. Para ganar los premios debe sujetarse bajo las normas de los juegos, no debe lucha a su manera. El creyente también debe vivir el estilo de vida cristiana de acuerdo a la palabra de Dios para alcanzar la corona que le espera.
Aplicación.
1. Al que está firme en esta lucha. Sigue firme en esta lucha, no te rindas ni te canses. Pon tus ojos en la meta, el cielo. Tu sacrificio en la vida espiritual, tus obras merecen la pena. Si tienes algún ministerio, cantar o cualquier ministerio, sigue firme.
2. Si estás débil en la fe y te sientes cansado. Puede hallas caído en algún pecado y te sientes estancado, vuelve a poner los ojos en la meta final. La carrera no ha terminado, hay camino que correr, así que levántate y vuelve a estar firme en la fe.
3. Si no eres creyente, pero estás escuchando este mensaje. En primer lugar, debemos reconocer a Jesús como tu Señor y Salvador para que así entres en esta carrera tan valiosa.
Conclusión: Pablo compara la vida cristiana con la vida de los que corren, todos corren para ganar su premio, el creyente también debe correr de la misma manera. También la vida del creyente es comparada con los que luchan en un rin, ellos se sacrifican, se abstienen de ciertas cosas que les impide luchar. El creyente también debe luchar y hacer cambios en la vida para luchar con eficacia. ¿Estás dispuesto a luchar en esta carrera? Esto es solo para hombres y mujeres valientes. El Señor dará la recompensa si luchas fielmente hasta el fin.
