Tiempo de reflexión (El hijo pródigo)
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· 4 viewsEl hijo pródigo reflexionó de su situación cuando tocó fondo, se propuso volver a casa del Padre y actuó. En el Padre encontró perdón y restauración.
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Tiempo de reflexión
Tiempo de reflexión
Lucas 15:17–19
“Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.”
Introducción
Introducción
El hijo pródigo se refiere al hijo que desperdicia o mal gasta los bienes heredados del padre.
Este es un hijo que no aprecia las bendiciones que disfrutaba en casa del padre y anhela los placeres del mundo… se revela y le exige a su padre la herencia antes de su muerte.
Este es un hombre insensato que no sabe apreciar lo más importante.
La atracción de los placeres del mundo entorpecen la mente de los insensatos…
Piensan que la vida es solo de disfrutar y gozar de los placeres terrenales desenfrenadamente y desprecian las cosas espirituales… una vida así solo conduce a la pobreza, tristeza, dolor y angustia… pero lo más terrible es que destruyen su alma y la alejan de Dios.
El hijo pródigo despilfarró los bienes del padre en placeres creyendo que le durarían toda la vida.
Experimentó en carne propia que los placeres no satisfacen, al contrario, un poco de placer tiene un costo muy alto que se paga con tristeza, decepción.
Quiso comprar amigos que lo abandonaron cuando se acabó el dinero.
En casa del padre no tenía los placeres mundanos, pero gozaba del amor, compañía, lealtad, bienestar y cuidados del padre.
No lo supo apreciar y cayó en la trampa de Satanás.
Afortunadamente el hijo pródigo tuvo oportunidad de corregir su error.
Para ello fue necesario experimentar dolor, humillación que lo llevaron a aceptar su situación y tomar acción.
La crisis
La crisis
Lucas 15:14 "Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle."
El hijo pródigo confiaba en la fortuna que su padre le dio… pero si no se administra bien se acaba, este es el engaño de las riquezas (espinos): Marcos 4:19 "pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa."
Llegó la crisis, la poca fortuna que le quedaba para sobrevivir se terminó.
Estaba fuera de la casa del padre, se había apartado del abrigo del altísimo, estaba fuera de la sobra del omnipotente.
Los que estaban en casa del Padre también fueron amenazados por la crisis, pero ellos estaban bajo la protección del Padre: Salmo 34:10 "Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien."
Cuando viene la crisis afecta a todos, pero los que están en casa del Padre no sufrirán y tendrán siempre provisión. Filipenses 4:19 "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús."
Pero aquellos que se alejan y ponen su confianza en sus riquezas o en su sabiduría, un día estas faltarán o fallarán y se encontrarán solos y desprotegidos.
No padecen porque Dios sea malo, sino porque ellos mismos prefirieron escoger las cosas de este mundo por sobre las cosas espirituales de Dios.
La reflexión
La reflexión
Lucas 15:17 "Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!"
El camino que el hijo pródigo escogió prometía placer y bienestar pero todo fue un engaño, esos pequeños momentos de placer y desenfreno se convirtió en interminable dolor, angustia y soledad.
Tuvo que tocar fondo para comprender lo equivocado que estaba.
El orgullo y los deseos de la carne nos hacen ignorar los llamados de la conciencia que nos indican que estamos actuando mal.
Ignorar la conciencia la cauteriza: 1 Timoteo 4:2 "por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,"
Pero la crisis golpeará como un martillo cada vez más fuerte y sin piedad, de tal manera que quebrantará el orgullo y nuevamente la conciencia nos hará reflexionar de nuestra condición.
El hijo pródigo pudo haberse evitado todo este dolor si se hubiera arrepentido antes.
Lamentablemente somos duros de corazón para entender razones, para aceptar la Palabra de Dios, hasta que la crisis venga con fuerza y nos quebrante.
Hoy que iniciamos terminamos este año y estamos a punto de iniciar uno nuevo, es un muy buen momento para que reflexionemos en nuestra vida y aceptemos que estamos en rebeldía a la voluntad del padre.
La Biblia nos dice: Proverbios 3:7 "No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal;"
Hoy es un día de despojarnos de todo orgullo y de volver en sí, de meditar y aceptar nuestra condición, no esperes que la crisis te golpee con mucha fuerza porque deja mucho dolor y huellas profundas.
Ven a Cristo hoy que tienes la oportunidad.
Acción
Acción
Lucas 15:18 "Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti."
Luego de comprender su condición, el hijo pródigo se propone actuar, decide que volverá a casa del Padre humillado pidiendo perdón.
Su crisis era tan grave que le bastaba ser un sirviente en casa del Padre. Lucas 15:19 "Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros."
Cuando no comprendemos nuestra situación, reclamaremos con arrogancia las promesas y nuestros derechos como el hijo pródigo al principio…
Pero cuando golpea la crisis por la necedad, entonces entenderemos que no somos dignos de reclamarle nada a Dios y vendremos con humildad clamando un poco de misericordia, como la mujer sirofenicia que le bastaban las migajas. Mateo 15:27 "Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos."
El hijo ahora estaba dispuesta a trabajar con alegría en la casa del Padre, no exigiendo más que el sustento y bienestar que solo el Padre podía dar. 1 Timoteo 6:8 "Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto."
Pero el hijo prodigo no solamente lo pensó, también actuó: Lucas 15:20 "Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó."
Reconocer y actuar
Reconocer y actuar
No basta con saber o reconocer que estamos mal, debemos actuar, conducirnos a casa del Padre.
El camino es largo y difícil, no porque el Padre esté lejos: Salmo 145:18 "Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras."
Sino porque tenemos que luchar contra nuestra carne, orgullo, inseguridad, incredulidad y temor. Pero vale la pena vencer esos obstáculos y acudir a casa del Padre humillados. El promete: Hebreos 4:16 "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
El hijo pródigo no recibió rechazo o reproches del Padre, sino que salió a recibirlo, lo abrazó y lo besó.
Dios nunca despreciará a un corazón humillado: Salmo 51:17 "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios."
Conclusión
Conclusión
Si estás esta noche en este lugar es porque reconoces que Dios es nuestro Padre, y que en Él hay protección y provisión.
No basta solo con que lo creas: Santiago 2:19 "Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan."
Debes actuar, mostrar interés, deseo genuino y sincero de estar bajo la protección y cuidado del Padre…
Hoy termina un año e iniciamos el otro, por sobre cualquier plan u objetivo que tengas para este año nuevo, que el principal sea serle fiel a Dios por sobre todas las cosas.
Este año el Señor te ha dado vida, tienes mucho que agradecerle, lo mejor es reconocer que separados de Él no podemos hacer nada.
