No temas a las amenzas

Asamblea anual  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 4 views

Los planes de Dios para su pueblo son perfectos aun cuando nosotros no entendamos.

Notes
Transcript

No temas a las amenazas

Éxodo 14:5–9 (RVR60)
5Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva?
6Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo;
7y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos.
8Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y él siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa.
9Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefón.

Introducción

Hay ocaciones en las que pedimos a Dios nos abra puertas donde nosotros creemos que es lo mejor… pero Dios nos abre puertas en otro lugar donde creemos que no es conveniente.
¿Qué decisión tomamos? ¿Obedecemos a Dios o a nuestro razonamiento?
En esta historia veremos como Dios dirige a su pueblo por un camino que ellos no esperaban.
Dios libera a su pueblo Israel con mano poderosa de la esclavitud de Egipto, pero el proceso de liberación no fue fácil… no porque Dios no tuviera el poder para facilitarles las cosas… sino porque es a través de las dificultades, esfuerzo y disciplina que conocemos a Dios, crecemos y maduramos espiritualmente.
Desde que Moisés salió de Madián a Egipto las cosas no fueron fáciles. Éxodo 4:24 "Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo."
Luego Moisés se reúne con Aarón y los ancianos de Israel y les anuncia la liberación ellos se alegraron pero no fue así de fácil.
Después del encuentro de Moisés con Faraón, Faraón castiga al pueblo y el pueblo aborrece a Moisés (Éxodo 5,6)
Vienes las 10 plagas que en cada una el Faraón no daba su brazo a torcer, pero Israel y Egipto estaban siendo testigos del poder de Dios.
Al final (Éxodo 12) Israel sale de Egipto pero esto no era el final, apenas estaba Dios comenzando con ellos.

El camino que ellos no esperaban

Al final con la 10ma plaga Faraón deja ir al pueblo, deben salir apresuradamente y de noche.
El camino más fácil y directo era a la izquierda por la tierra de los filisteos, pero Dios los guió a la derecha rumbo al mar y el desierto. (Ver Mapa)
Para los israelitas no tenía sentido la ruta que Dios les indicaba… No lo entendían pero no tenían alternativa, debían seguir ese camino porque debían alejarse de los egipcios y no porque confiaban en Dios.
Cuantas veces nos enfrentamos a esta situación en la que no entendemos porqué Dios nos conduce por ese camino, no lo entendemos pero confiemos… debes aprender a confiar en El Señor.
No caigas en el error de exigirle a Dios que te bendiga en lo que tu quieres… rinde tus deseos a la voluntad de Dios: Isaías 55:8–9 "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."
Los planes de Dios son mejores que los nuestros: Jeremías 29:11 "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
Algunos enseñan que debemos presentar a Dios con lujo de detalles lo que queremos, y aunque podemos hacerlo, lo que no podemos hacer es exigir a Dios que lo cumpla porque creemos que es lo mejor.
Veamos cómo presentó el Señor su petición: Mateo 26:39 "Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú."
El camino que los israelitas seguían los llevaba al mar, donde quedarían atrapados, según el razonamiento humano.
Pero Dios tenía planes gloriosos para ellos.

La amenaza del enemigo

Éxodo 14:5–6 "Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? 6Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo;"
Las cosas para los israelitas parecían no ir bien, no solamente Dios los enviaba por un camino que ellos no esperaban, ahora se presenta la amenaza del ejército Egipcio.
Ya habían pasado algunos días y el Faraón se estaba recuperando del dolor de la muerte de su primogénito…estaba sumamente furioso por la humillación.
Escogió los mejor de su ejército y salió con mucha furia con el propósito de desquitarse con los israelitas.
Los israelitas iban a pie y los egipcios iban a caballo, en poco tiempo los alcanzaron.
Los israelitas aunque quisieron avanzar más aprisa se toparon con el mar de frente y por detrás los egipcios.
Fueron presa del pánico, pensaron que este era su fin:
Éxodo 14:10–11 "Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. 11Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?"
La reacción inmediata fue tener miedo y quejarse.
¿Cuántas veces, a pesar de que procuramos buscar y servir a Dios, nos enfrentamos a amenazas que nos hacen desfallecer? ¿Qué hacemos en esas circunstancias?
Moisés habla al pueblo y les exhorta a confiar en Dios: Éxodo 14:13–14 "Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. 14Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos."
Tu única alternativa y esperanza es Dios: Salmo 121:1–2 "Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? 2Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra."
Habla a tu alma: Salmo 42:5 "¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío."
En 1999 mi esposa, Emanuel y yo se nos descompuso el carro en una de las carreteras más peligrosas de Guatemala a las 9:00 pm…
Pon tu esperanza en Dios porque Él nunca te va a defraudar: Salmo 34:5–7 "Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. 6Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias. 7El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende."

La protección de Dios

Éxodo 14:19–20 "Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas, 20e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros."
Una nube guiaba al pueblo en su camino, esta nube y el ángel de Jehová se colocaron detrás del pueblo para defenderlos.
Los egipcios los alcanzaron a orillas del mar, pero la nube los protegía, era tiniebla para los egipcios y luz para los israelitas.
Durante la noche los egipcios no pudieron acercarse a los israelitas, pero ellos no se rendirían a pesar del poder de Dios.
Los israelitas pasaron una noche de angustia, esperando el día para ser ejecutados por los egipcios, pero Dios tenía otros planes.
Éxodo 14:15–16 "Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco."
Dios ordena avanzar… aunque no veas camino Dios te ordena avanzar porque Él es quien abre caminos.
Moisés obedeció, golpeó el agua y durante la noche un viento fuerte separó las aguas… al amanecer los israelitas pudieron pasar en tierra seca, mientras la nube detenía a los egipcios.
Al amanecer los israelitas tenían un camino donde escapar.
Mientras los israelitas cruzaban la nube impedía que los egipcios se hacercaran.
Una vez terminaron de cruzar la nube se apartó y los egipcios pudieron continuar.

La victoria total

Éxodo 14:23 "Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo."
A pesar de este maravilla manifestación del poder de Dios, los egipcios no se detenían, estaba decididos a desatar toda su furia y vengarse de los israelitas.
Los israelitas se preguntaban hasta cuando se librarían de los egipcios, en medio de la manifestación del poder de Dios la amenaza no terminaba.
Tu puedes estar gozando de la gloria de Dios, pero las amenazas no cesan, ves como avanzan y no parece que no hay solución.
Debes aprender a esperar en el Señor con paciencia. Salmo 23:4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento."
Por muy furiosos y decididos que estaban los egipcios, no pudieron tocar ni siquiera el cabello de un israelita. Salmo 121:7–8 "Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre."
Pero Dios había endurecido el corazón de Faraón con el propósito de manifestar su poder, de que su pueblo Israel lo conociera y también para castigar a Faraón de todos sus pecados, pues había sido testigo del poder de Dios y no se había arrepentido.
Cuando los egipcios entraron al mar, El Poder sobrenatural de Dios dañó las ruedas de los carruajes, se torcieron otros se atascaron y no pudieron seguir avanzando.
Éxodo 14:27–2827Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. 28Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.
Finalmente los egipcios se dieron cuenta del poder de Dios y quisieron escapar pero ya era demasiado tarde.
Tuvieron oportunidad de rendirse a Dios pero no quisieron, cuando llegaron a entender el poder y autoridad de Dios ya era demasiado tarde: Proverbios 1:24–2824Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 25Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis, 26También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; 27Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. 28Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
Pero para los israelitas era motivo de gozo y celebración.
Este acontecimiento Dios lo permitió porque los Israelitas aun eran incrédulos y las señales y prodigios Dios las hace debido a la incredulidad. Éxodo 14:31 "Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo."

Conclusión

Ahora los israelitas podían estar tranquilos de la amenaza de los egipcios, pero el trato de Dios apenas comenzaba…iniciaban la ruta al desierto donde Dios trataría con ellos y los moldearía a su voluntad.
El evento del mar rojo fue un bautismo: 1 Corintios 10:2 "y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar" El bautismo es un inicio a un nuevo camino, a un nuevo propósito bajo la dirección de Dios.
Aprendemos que el concepto de bendición que tenemos es muy diferente al de Dios. Bendición no es disfrutar de los placeres y bienestar de este mundo, todo eso es un engaño y es pasajero.
La bendición de Dios es recibir recompensa debido a nuestra obediencia a la Palabra de Dios, aun cuando no sea razonable a las opiniones del mundo.
Los israelitas no gozaron en el desierto de las abundancias y lujos de este mundo, pero gozaron de la protección y bendición de Dios. Deuteronomio 2:7 "pues Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado."
Cuando aprendieron a depender y confiar en Dios, entonces vino la abundancia, la comodidad y bienestar.
Sométete a Dios, quizá estes en aflicción ahora pero si confías en Dios Él te sacará en victoria y te honrará.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.