Prudencia

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Discernimiento sabio y cuidadoso, el evitar la conducta o el hablar temerario, el buen manejo de los talentos y recursos, y el mostrar tacto y sabiduría en las relaciones con otras personas.

Notes
Transcript

El vínculo entre prudencia y sabiduría

Proverbios 8:12 LBLA
Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y he hallado conocimiento y discreción.
Ver también Pr 1:1–6

Características de la prudencia

Discernimiento

Proverbios 14:15 LBLA
El simple todo lo cree, pero el prudente mira bien sus pasos.
Ver también Pr 14:8; Pr 12:16; Lc 14:28–32

La previsión y la precaución

Proverbios 22:3 LBLA
El prudente ve el mal y se esconde, mas los simples siguen adelante y son castigados.
Ver también Am 5:13; Pr 23:1–3

El sabio uso del conocimiento

Proverbios 12:23 LBLA
El hombre prudente oculta su conocimiento, pero el corazón de los necios proclama su necedad.
Ver también Pr 14:18; Mt 7:6

El hablar sabiamente

Proverbios 21:23 LBLA
El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias.
Ver también Sal 39:1; Stg 3:5–8

Un espíritu dispuesto a aprender

Proverbios 15:5 LBLA
El necio rechaza la disciplina de su padre, mas el que acepta la reprensión es prudente.

La prudencia involucra el buen manejo de los talentos y los recursos

La buena administración es elogiada

Proverbios 6:6–11 LBLA
Ve, mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos, y sé sabio. La cual sin tener jefe, ni oficial ni señor, prepara en el verano su alimento, y recoge en la cosecha su sustento. ¿Hasta cuándo, perezoso, estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como un hombre armado.
Ver también Mt 25:14–30; Pr 24:27; Gn 41:33–40

Advertencias contra transacciones financieras imprudentes

Proverbios 22:26–27 LBLA
No estés entre los que dan fianzas, entre los que salen de fiadores de préstamos. Si no tienes con qué pagar, ¿por qué han de quitarte la cama de debajo de ti?
Ver también Pr 6:1–5; Mt 5:25–26

Ejemplos de conducta prudente

Al evitar un desastre

1º Samuel 25:14–35 LBLA
Mas uno de los mozos avisó a Abigail, mujer de Nabal, diciendo: He aquí, David envió mensajeros desde el desierto a saludar a nuestro señor, y él los desdeñó. Sin embargo, los hombres fueron muy buenos con nosotros; no nos maltrataron ni nos faltó nada cuando andábamos con ellos, mientras estábamos en el campo. Como muro fueron para nosotros tanto de noche como de día, todo el tiempo que estuvimos con ellos apacentando las ovejas. Ahora pues, reflexiona y mira lo que has de hacer, porque el mal ya está determinado contra nuestro señor y contra toda su casa, y él es un hombre tan indigno que nadie puede hablarle. Entonces Abigail se dio prisa y tomó doscientos panes, dos odres de vino, cinco ovejas ya preparadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientas tortas de higos, y los puso sobre asnos. Y dijo a sus mozos: Id delante de mí; he aquí, yo os seguiré. Pero nada dijo a su marido Nabal. Y sucedió que cuando ella cabalgaba en su asno y descendía por la parte encubierta del monte, he aquí que David y sus hombres venían bajando hacia ella, y se encontró con ellos. Y David había dicho: Ciertamente, en vano he guardado todo lo que este hombre tiene en el desierto, de modo que nada se perdió de todo lo suyo; y él me ha devuelto mal por bien. Así haga Dios a los enemigos de David, y aun más, si al llegar la mañana he dejado tan solo un varón de los suyos. Cuando Abigail vio a David se dio prisa y bajó de su asno, y cayendo sobre su rostro delante de David, se postró en tierra. Y se echó a sus pies y dijo: Señor mío, solo sobre mí sea la culpa. Te ruego que permitas que tu sierva te hable, y que escuches las palabras de tu sierva. Ruego a mi señor que no haga caso a este hombre indigno, Nabal, porque conforme a su nombre, así es. Se llama Nabal, y la insensatez está con él; mas yo tu sierva no vi a los jóvenes que tú, mi señor, enviaste. Ahora pues, señor mío, vive el Señor y vive tu alma; puesto que el Señor te ha impedido derramar sangre y vengarte por tu propia mano, sean pues como Nabal tus enemigos y los que buscan el mal contra mi señor. Y ahora permite que este presente que tu sierva ha traído para mi señor se dé a los jóvenes que acompañan a mi señor. Te ruego que perdones la ofensa de tu sierva, porque el Señor ciertamente establecerá una casa duradera para mi señor, pues mi señor pelea las batallas del Señor, y el mal no se hallará en ti en todos tus días. Y si alguno se levanta para perseguirte y buscar tu vida, entonces la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven con el Señor tu Dios; pero Él lanzará la vida de tus enemigos como de en medio de una honda. Y sucederá que cuando el Señor haga por mi señor conforme a todo el bien que Él ha hablado de ti, y te ponga por príncipe sobre Israel, esto no causará pesar ni remordimiento a mi señor, tanto por haber derramado sangre sin causa como por haberse vengado mi señor. Cuando el Señor haya hecho bien a mi señor, entonces acuérdate de tu sierva. Entonces David dijo a Abigail: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, que te envió hoy a encontrarme, bendito sea tu razonamiento, y bendita seas tú, que me has impedido hoy derramar sangre y vengarme por mi propia mano. Sin embargo, vive el Señor, Dios de Israel, que me ha impedido hacerte mal, que si tú no hubieras venido pronto a encontrarme, ciertamente, para la luz del alba, no le hubiera quedado a Nabal ni un varón. Recibió David de su mano lo que ella había traído y le dijo: Sube en paz a tu casa. Mira, te he escuchado y te he concedido tu petición.
Ver también Gn 32:3–21

Al evitar persecución

Hechos de los Apóstoles 14:5–7 LBLA
Y cuando los gentiles y los judíos, con sus gobernantes, prepararon un atentado para maltratarlos y apedrearlos, los apóstoles se dieron cuenta de ello y huyeron a las ciudades de Licaonia, Listra, Derbe, y sus alrededores; y allí continuaron anunciando el evangelio.
Ver también Mt 12:14–16 Jesucristo

Pablo:

Hch 9:23–25; Hch 9:29–30
Hch 12:17 Pedro

Prudencia en el trato con otras personas

Gn 26:26–31 Abimelec hace un trato con Isaac; Gn 32:3–21 Jacob se prepara para su encuentro con Esaú; Neh 2:1–6 Nehemías hace peticiones a Artajerjes; Dn 1:8–14 La diplomacia de Daniel al evitar la comida de Nabucodonosor; Dn 2:10–16 La sabiduría y tacto de Daniel enfrentando la muerte; Mt 22:15–22 La sabiduría de Jesucristo ante la pregunta sobre pagar los impuestos al César; Hch 5:33–40 El discurso de Gamaliel ante el Sanedrín
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