La Palabra te ayuda a enfrentar los ataques
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Texto: Salmo 119:81–88
Introducción
El creyente no vive en un terreno neutral. La vida cristiana implica ataques constantes: internos (desánimo, cansancio espiritual), externos (persecución, injusticia, oposición) y espirituales (tentación, duda, presión). El salmista en esta sección del Salmo 119 no niega esos ataques, pero muestra cómo la Palabra de Dios es el medio que lo sostiene, lo guarda y lo vivifica.
Este pasaje nos enseña que la Palabra no quita la batalla, pero nos capacita para permanecer firmes en medio de ella.
Efesios 6:17
“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.”
I. La Palabra sostiene cuando el alma es atacada por el desánimo
I. La Palabra sostiene cuando el alma es atacada por el desánimo
(Salmo 119:81–82)
“Desfallece mi alma por tu salvación,
Mas espero en tu palabra.
Desfallecieron mis ojos por tu palabra,
Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
Exégesis
• La palabra “desfallece” indica agotamiento extremo, no rebeldía.
• El ataque aquí es interno: cansancio emocional y espiritual.
• A pesar del desgaste, el verbo “espero” está en tiempo continuo: su esperanza no se detiene.
• El consuelo tarda, pero la Palabra sigue siendo su punto de referencia.
El salmista no deja de esperar; espera de la manera correcta.
Aplicación
Cuando el ataque viene en forma de desánimo profundo, la Palabra nos impide rendirnos.
Esperar en la Palabra es confiar en que Dios cumplirá su promesa, aun cuando no sentimos alivio inmediato.
Referencias cruzadas
Salmo 130:5
“Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;
En su palabra he esperado.”
Isaías 40:31
“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas;
levantarán alas como las águilas…”
II. La Palabra preserva la fe durante ataques prolongados
II. La Palabra preserva la fe durante ataques prolongados
(Salmo 119:83–84)
“Porque estoy como el odre al humo;
Pero no he olvidado tus estatutos.
¿Cuántos son los días de tu siervo?
¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?”
Exégesis
• El odre al humo se seca, se deforma y pierde flexibilidad: imagen de desgaste prolongado.
• El ataque no es momentáneo, es continuo.
• A pesar de ello, afirma: “no he olvidado tus estatutos”.
• El clamor por justicia no es venganza, es una súplica confiada en la justicia divina.
Aplicación
La Palabra nos guarda cuando el sufrimiento se prolonga más de lo que entendemos.
Podemos preguntar “¿hasta cuándo?”, sin dejar de confiar en Dios.
Referencias cruzadas
Hebreos 10:36
“Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”
Habacuc 2:3
“Aunque la visión tardará aún por un tiempo… aunque tardare, espéralo.”
III. La Palabra afirma la verdad cuando somos atacados injustamente
III. La Palabra afirma la verdad cuando somos atacados injustamente
(Salmo 119:85–86)
“Los soberbios me han cavado hoyos,
Pero no proceden según tu ley.
Todos tus mandamientos son verdad;
Sin causa me persiguen; ayúdame.”
Exégesis
• “Soberbios” describe a quienes rechazan la autoridad de Dios.
• “Cavar hoyos” implica trampas premeditadas.
• El salmista contrasta la mentira del enemigo con la verdad absoluta de la Palabra.
• Su defensa no es justificarse, sino clamar: “ayúdame”.
Aplicación
Cuando somos atacados injustamente, la Palabra nos recuerda que la verdad de Dios no cambia aunque otros mientan. Nuestra seguridad está en lo que Dios dice, no en lo que otros hacen.
Referencias cruzadas
Juan 17:17
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
Romanos 8:31
“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
IV. La Palabra fortalece para no caer cuando el ataque es intenso
IV. La Palabra fortalece para no caer cuando el ataque es intenso
(Salmo 119:87)
“Casi me han echado por tierra,
Pero no he dejado tus mandamientos.”
Exégesis
• “Casi” indica cercanía real al colapso.
• La fidelidad no se expresa en victoria visible, sino en perseverancia.
• No dejó los mandamientos: no abandonó la obediencia ni la fe.
Aplicación
A veces la victoria no es avanzar, sino permanecer fiel cuando todo invita a rendirse. La Palabra nos da la fuerza para seguir obedeciendo aun en debilidad.
Referencias cruzada
2 Corintios 4:8–9
“Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados… perseguidos, mas no desamparados.”
1 Corintios 10:13
“Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir…”
V. La Palabra vivifica para seguir enfrentando los ataques
V. La Palabra vivifica para seguir enfrentando los ataques
(Salmo 119:88)
“Vivifícame conforme a tu misericordia,
Y guardaré el testimonio de tu boca.”
Exégesis
• “Vivifícame” es un clamor por renovación espiritual.
• La base no es el mérito, sino la misericordia de Dios.
• La vida renovada produce obediencia continua.
Aplicación
La Palabra no solo nos defiende; nos revive para seguir caminando. Dios nos levanta no solo para sobrevivir, sino para seguir dando testimonio fiel.
Referencias cruzadas
Salmo 19:7
“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma…”
Lamentaciones 3:31–33
“Porque el Señor no desecha para siempre… antes si aflige, también se compadece.”
Conclusión
Salmo 119:81–88 nos enseña que:
• Los ataques son reales.
• El desgaste es profundo.
• Pero la Palabra de Dios es suficiente para sostener, afirmar y vivificar al creyente.
La Palabra no elimina los ataques,
pero te capacita para enfrentarlos sin abandonar la fe.
Santiago 4:7
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros
