Termómetros de la vida espiritual

Evaluación  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 3 views
Notes
Transcript
Hermanos, ¿alguna vez han escuchado a un padre decir: 'Voy a contar hasta tres'? Esa frase tiene un poder singular. El 'uno' es una advertencia. El 'dos' es una gracia, una última oportunidad. Pero el 'tres'... el tres significa que el tiempo de hablar se acabó y el tiempo de actuar ha llegado.
Hoy, al abrir 2 Corintios 13, nos encontramos exactamente en ese momento. Pablo les dice: 'Esta es la tercera vez que voy a vosotros'. La cuenta ha llegado a tres. La iglesia de Corinto había pasado meses criticando a Pablo, mirando por la ventana para juzgar a su pastor, cuestionando si tenía autoridad o si era demasiado débil. Pero Pablo, en este capítulo final, hace algo magistral: les quita el binocular con el que miraban a otros y les pone un espejo frente a su propio rostro.
El mensaje de hoy no es cómodo, pero es vital. Pablo nos enseña que una vida espiritual sin disciplina es una fantasía, y que antes de cuestionar la espiritualidad de los demás, debemos pasar por el escáner de Dios nosotros mismos. Hoy hablaremos de por qué 'Es necesaria la disciplina para una buena vida espiritual'."

Es necesaria la disciplina para una buena vida espiritual

2 Corintios 13:1–4 RVR60
Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto. He dicho antes, y ahora digo otra vez como si estuviera presente, y ahora ausente lo escribo a los que antes pecaron, y a todos los demás, que si voy otra vez, no seré indulgente; pues buscáis una prueba de que habla Cristo en mí, el cual no es débil para con vosotros, sino que es poderoso en vosotros. Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.
El capítulo 13 del libro de 2 Corintios marca el capítulo final de esta carta. En este pasaje, el apóstol Pablo cierra su defensa contra los falsos maestros que habían trabajado para poner en contra a los hermanos contra su antiguo pastor. Asimismo, Pablo quiere preparar a la iglesia para su tercera visita. La iglesia de Corinto se encontraba lamentablemente en una situación de carnalidad y pecado:
2 Corintios 12:20–21 RVR60
Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes; que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

Disciplina en el liderazgo de la iglesia

Pablo apela a la ley para poder hacer notar a los hermanos que su visita traerá orden y decisiones con respecto al pecado. La Ley decía lo siguiente:
Deuteronomio 19:15 RVR60
No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.
Esto tiene que ver no solo con el testimonio y comportamiento de los corintios, algo objetivo y de lo cual había evidencia. Esto mas tenía que ver con las acusaciones que los creyentes corintios hacían contra Pablo, acusaciones falsas, no objetivas y que requerirían testigos, como vemos en las instrucciones de Pablo a Timoteo:
1 Timoteo 5:19–20 RVR60
Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos. A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.
Esto quiere decir que el liderazgo debe estar bajo disciplina y obediencia al Señor. El problema de los corintios era que juzgaban por emociones o apariencias (subjetividad). La disciplina bíblica requiere hechos concretos (objetividad). Los líderes no estamos exentos de estar bajo la Palabra de Dios. Aun con mas razón, los líderes deben modelar la obediencia a la Palabra de Dios. Ellos deben ser ejemplo ante la grey del Señor y por ello deben estar sujetos a disciplina y obediencia. La autoridad no nos exime de responsabilidad.

Disciplina en la membresía de la iglesia

2 Corintios 13:2 RVR60
He dicho antes, y ahora digo otra vez como si estuviera presente, y ahora ausente lo escribo a los que antes pecaron, y a todos los demás, que si voy otra vez, no seré indulgente;
La llegada de Pablo a Corinto tiene como fin traer orden y disciplina a la Iglesia del Señor. El apóstol Pablo promete que a su llegada no perdonará (gr. φείδομαι). La idea es que los que han pecado y se mantienen en pecado han tenido tiempo para la reflexión y el arrepentimiento. Los líderes en la iglesia no han querido actuar como manda la Palabra de Dios en estos casos. Por ello, Pablo debe ir a poner disciplina en la iglesia
1 Corintios 5:11–13 RVR60
Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.
2 Tesalonicenses 3:6 RVR60
Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.
2 Tesalonicenses 3:14–15 RVR60
Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.
Romanos 16:17 RVR60
Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.
Tito 3:10–11 RVR60
Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.
1 Timoteo 5:20 RVR60
A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.
La disciplina no es venganza, sino restauración y protección a la iglesia, su testimonio ante el mundo y la pureza y santidad de la congregación. Siempre se busca primero la amonestación privada y el arrepentimiento. Cuando hay persistencia en el pecado o enseñanza destructiva, la iglesia debe separar al hermano para preservar la santidad. Sin embargo, la disciplina termina en perdón y restauración cuando hay arrepentimiento.

Disciplina que muestra la real perspectiva de las cosas

2 Corintios 13:3–4 RVR60
pues buscáis una prueba de que habla Cristo en mí, el cual no es débil para con vosotros, sino que es poderoso en vosotros. Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.
Aunque sabemos por el testimonio de Pablo en sus cartas que la iglesia corintia se encontraba en pecado y en carnalidad, ellos habían tomado una actitud sorprendente: se paraban a juzgar la autenticidad del ministerio de Pablo y cuestionaban su liderazgo. Influenciados por estos falsos maestros que se oponían al evangelio y a Pablo, ellos cuestionaban y criticaban a su padre espiritual. Pedían pruebas de que Cristo hablaba por medio de Pablo.
Pablo responde que están buscando en el lugar equivocado: En vez de buscar de que Cristo habla por medio de Pablo, ellos deberían ver si Cristo mora con poder en sus propias vidas. El Señor Jesucristo habita con poder en medio de sus hijos. Los creyentes deben vivir en el poder de Dios. Los pastores y líderes asimismo viven en una eterna tensión. En medio de su debilidad viven por el poder de Dios.
2 Corintios 4:7–12 RVR60
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida.
En un sentido, Pablo está diciendo: Hermanos, en vez de fijarse en los detalles de la vida de los obreros de Dios, fíjese en los aspectos de su propia vida. No significa que no debemos examinar a los lideres, lo que significa es que si no tenemos disciplina en nuestra vida espiritual, nunca podremos tener la vida y la mente clara para poder juzgar como Dios quiere.

Es necesario el autoanálisis para una buena vida espiritual

2 Corintios 13:5 RVR60
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
La orden apostólica es clara entonces: Hermanos, examínense a si mismos. Pruébense a si mismos. Estas dos palabras griegas nos muestran las dos dimensiones del análisis espiritual que cada creyente debe realizar:
Gr. πειράζω = un examen riguroso, como una prueba que puede revelar fallas. Hace referencia a ser tentado, ser probado.
Gr. δοκιμάζω = un proceso que busca confirmar lo verdadero, como el oro refinado prueba su pureza.
En otras palabras, Pablo no solo pide que los creyentes se “pongan a prueba” (peirázō), sino que también demuestren que su fe es auténtica y aprobada (dokimázō).
La prueba a la que debe responder los creyentes corintios es: pruébense si están en la fe, analícense a ustedes mismos. Conozcan si Cristo está en ellos. Determinan si son reprobados o aprobados en la fe. Esto hace referencia a que puedo estar engañado en mi mente y corazón. Puedo pensar que estoy andando correctamente, pero eso no ser cierto.
¿Qué pruebas o marcas me pueden indicar una vida espiritual saludable?
Frutos visibles – Mateo 7:16–20 "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis." → Preguntarse: ¿Mis acciones reflejan la fe que profeso?
Carácter transformado – Gálatas 5:22–23 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." → Evaluar si el fruto del Espíritu se manifiesta en mi vida diaria.
Obediencia a Cristo – Juan 14:15; 1 Juan 2:3–6 "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." → ¿Estoy guardando sus mandamientos como expresión de amor?
Fervor espiritual – Apocalipsis 3:15–16 "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca." → ¿Mi fe es tibia o ardiente?
Generosidad – 2 Corintios 9:7 "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre." → ¿Doy con alegría y confianza en Dios?
Amor fraternal – 1 Juan 3:14 "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte." → ¿Mi trato hacia los hermanos refleja que he pasado de muerte a vida?
Deseo de congregar – Hebreos 10:25 "no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca." → ¿Busco la comunión y exhortación mutua en la iglesia?
Hambre por la Palabra – 1 Pedro 2:2 "desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación," → ¿Tengo deseo genuino de crecer en el conocimiento de la Escritura?
Oración constante – 1 Tesalonicenses 5:17 "Orad sin cesar." → ¿Mantengo una relación viva con Dios en oración?
Perseverancia en la fe – Colosenses 1:23 "si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro." → ¿Permanezco firme en el evangelio a pesar de las pruebas?
Gozo en medio de pruebas – Santiago 1:2–3 "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia." → ¿Veo las dificultades como oportunidades de crecimiento espiritual?
Es necesario que como creyentes seamos diligentes en examinarnos a nosotros mismos y no caer en una triste ceguera espiritual o peor aun estar engañados pensando que estamos en la fe cuando no estamos en ella.
1 Corintios 11:28 RVR60
Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
Gálatas 6:4 RVR60
Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;
Lamentaciones 3:40 RVR60
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová;
Salmo 139:23–24 RVR60
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

Es necesario un liderazgo saludable para una buena vida espiritual

2 Corintios 13:6–10 RVR60
Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados. Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados. Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra perfección. Por esto os escribo estando ausente, para no usar de severidad cuando esté presente, conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.
Por último, el apóstol Pablo enseña a los creyentes acerca del liderazgo.
El liderazgo es débil y frágil, muchas veces mas que los hermanos puesto que están sometidos a mas presión, cansancio y tentaciones que el cristiano que no se encuentra en esa situación.
Sin embargo, Dios fortalece a sus siervos para hacer su obra y para vivir y servir en el poder del Espíritu de Dios.
Un liderazgo fiel a Dios, aunque no es perfecto, está aprobado delante de Dios. Pablo era un ejemplo de esto. Era un hombre aprobado por Dios para el ministerio. Esta aprobación es el respaldo de Dios a su siervo.
Un liderazgo saludable sabe que no luchamos contra carne y sangre, sino que nos encontramos en medio de una lucha espiritual. Por ello, oran por el pueblo para que Dios les santifique y renueve para su gloria.
Un liderazgo saludable busca el bienestar espiritual de su pueblo. Busca por medio de la enseñanza, el animo, la exhortación, aun la disciplina que el pueblo de Dios piense en lo bueno, sienta lo bueno, busque lo bueno y haga lo bueno.
Un liderazgo saludable está dispuesto a aun ser criticados, ser despreciados, no buscando la gloria personal, sino el avance de la obra de Dios.
2 Corintios 12:15 RVR60
Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
Un liderazgo saludable predica la verdad, vive la verdad, enseña la verdad.
Un liderazgo saludable es consciente de su propia debilidad. El pueblo debía ser consciente también de esto y con empatía y temor de Dios no debería buscar ni esperar perfección de sus líderes, porque los líderes no buscan ni esperan perfección de sus hermanos.
Un liderazgo saludable tiene por adecuada recompensa que el pueblo de Dios avance y crezca para la gloria del Señor.
¿Por que debe buscar y orar el liderazgo de la iglesia? ¿Qué debe buscar un creyente en el liderazgo de una iglesia?
Los lideres deben enseñar el evangelio
Los lideres deben motivar al auto análisis sincero
Los lideres deben orar pidiendo que los creyentes sean aprobados por Dios, hagan lo bueno, sean fuertes en su fe y crezcan en perfección
Por ello, los lideres y siervos del Señor han recibido autoridad delegada por Dios para edificación de su iglesia. Los lideres han recibido autoridad aun en medio de su propia debilidad y deben usarla con temor y temblor pues ellos mismos pueden ser tentados. Ellos deben motivar a la disciplina a los hermanos para que la iglesia crezca en santidad aun cuando somos débiles. Los hermanos deben examinarse a si mismos con el objetivo de crecer espiritualmente y ser sabios para cuidar de sus hermanos a quienes Dios ha puesto como autoridad.

Aplicaciones para la vida

Hemos visto que la disciplina no es crueldad, es amor que busca restaurar. Hemos visto que un liderazgo sano no es el que nunca falla, sino el que vive por el poder de Dios en medio de su debilidad. Pero nada de esto importa si salimos por esa puerta igual que como entramos.
El versículo 5 no es una sugerencia, es una orden: Examinaos a vosotros mismos. No dice 'examina a tu esposo', ni 'examina al pastor', ni 'examina al hermano que no te saludó'. Dice: Examinaos a vosotros mismos.
Quiero invitarles a cerrar sus ojos por un momento. Vamos a hacer ese examen ahora mismo, no mañana.
Pregúntate en el silencio de tu corazón:
¿Hay algún pecado oculto que estás acariciando mientras criticas los errores de otros?
¿Tu cristianismo se vive solo los domingos o hay fruto real de paciencia y amor en tu casa?
¿Estás en la fe o solo estás en la iglesia?
Si hoy, al mirarte en el espejo de la Palabra, el Espíritu Santo te muestra una mancha, no te desesperes. Recuerda lo que Pablo dijo: oramos para vuestra perfección, para vuestra restauración. La disciplina de Dios siempre tiene una puerta abierta llamada arrepentimiento.
Si estás aprobado, ¡gózate y sigue creciendo! Pero si te sientes reprobado en alguna área, hoy es el día de volver a la Cruz. El mismo poder que levantó a Cristo de los muertos es el que está disponible hoy para levantarte de tu debilidad.
Señor, no queremos ser jueces de otros, queremos ser aprobados por ti.
Examina nuestro corazón hoy.
Oremos al Señor
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.