El Propósito de la Disciplina
El amor que Dios nos manifiesta se ve en Su corrección hacia nosotros y para ello usa Su disciplina. El Señor nos instruye, reprende y azota con el fin de corregirnos y para mostras que Él es nuestro Padre amoroso que nos guía.
Lectura Inicial
El Propósito de la Disciplina
Hebreos 12.5-8
Introducción:
I. Dios corrije a Sus hijos
Las palabra “disciplina” [παιδεία] se relaciona con
A. Nos Reprende
Significa
1) No rechaces / No tengas en poco
2) No aborrezcas / No te desanimes
B. El Azote
una antigua práctica judía común. Era una paliza severa y muy dolorosa
1) No subestimes el sufrimiento
yasár
tokekjá
musár
II. Dios demuestra quiénes son Sus hijos
Así como la educación apuntaba a inculcar obediencia a la ley de Dios y respeto a la autoridad, los lectores “hebreos” necesitaban una exhortación pastoral a someterse a la disciplina. Dios los educa como a hijos para que ellos puedan tomar su lugar al lado del Hijo de Dios.
Jerónimo, el traductor de la Biblia al latín dijo:
“La ira más grande de todas es cuando Dios ya no está airado con nosotros”.
La aflicción suprema es volverse incorregible para Dios. Cuando el Señor nos disciplina, deberíamos decir: “Gracias, Señor. Has probado una vez más que me amas y que soy tu hijo”.
Tales hijos no tenían derecho a herencia; eran causa de vergüenza y turbación para su padre; y se les negaba la disciplina, el adiestramiento y la preparación que recibían los verdaderos hijos.
Estos hijos no tienen derecho a la filiación espiritual ni a una herencia espiritual—es decir, la salvación—a la cuál el escritor de Hebreos se refiere repetidamente
Conclusión
El Señor es tierno y cuidadoso en su disciplina.
Nada es más sensible que el amor infinito de Dios, Él es infinitamente sensible a las necesidades y sentimientos de sus hijos. Sufre cuando sufrimos. No le alegra la disciplina dolorosa de sus hijos como no le alegra la muerte de los incrédulos (
