El Propósito de la Disciplina

Edgar Ismael Barajas Alvarez
Predicando Hebreos  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 23 views

El amor que Dios nos manifiesta se ve en Su corrección hacia nosotros y para ello usa Su disciplina. El Señor nos instruye, reprende y azota con el fin de corregirnos y para mostras que Él es nuestro Padre amoroso que nos guía.

Notes
Transcript

Lectura Inicial

[Salmo 147]
Salmo 147 NBLA
1 ¡Aleluya! Porque bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios, Porque agradable y apropiada es la alabanza. 2 El Señor edifica a Jerusalén; Congrega a los dispersos de Israel; 3 Sana a los quebrantados de corazón Y venda sus heridas. 4 Cuenta el número de las estrellas, Y a todas ellas les pone nombre. 5 Grande es nuestro Señor, y muy poderoso; Su entendimiento es infinito. 6 El Señor sostiene al afligido Pero humilla a los impíos hasta la tierra. 7 Canten al Señor con acción de gracias; Canten alabanzas con la lira a nuestro Dios, 8 El que cubre de nubes los cielos, El que provee lluvia para la tierra, El que hace brotar la hierba en los montes. 9 Él da su alimento al ganado Y a la cría de los cuervos cuando chillan. 10 No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en las piernas ágiles del hombre. 11 El Señor favorece a los que le temen, A los que esperan en Su misericordia. 12 ¡Alaba al Señor, oh Jerusalén! ¡Alaba a tu Dios, oh Sión! 13 Porque Él ha reforzado los cerrojos de tus puertas; Ha bendecido a tus hijos dentro de ti. 14 Él hace la paz en tus fronteras; Te sacia con lo mejor del trigo. 15 Envía Sus órdenes a la tierra; Su palabra corre velozmente. 16 Manda la nieve como lana; Esparce la escarcha cual ceniza. 17 Arroja Su hielo como migas de pan; ¿Quién puede resistir ante Su frío? 18 Envía Su palabra y los derrite; Hace soplar Su viento y el agua corre. 19 Declara Su palabra a Jacob, Y Sus estatutos y Sus ordenanzas a Israel. 20 No ha hecho así con ninguna otra nación; Y en cuanto a Sus ordenanzas, no las han conocido. ¡Aleluya!

El Propósito de la Disciplina

Hebreos 12.5-8

Hebreos 12:5–8 NBLA
5 Además, han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige: «Hijo Mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, Ni te desanimes al ser reprendido por Él. 6 »Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo». 7 Es para su corrección que sufren. Dios los trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? 8 Pero si están sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces son hijos ilegítimos y no hijos verdaderos.

Introducción:

En la gimnasia artística nunca se había visto algo así y no se ha vuelto a ver: Un 10 perfecto en Montreal 1976
(2) Implicación
Venimos viendo que como creyentes, tenemos una carrera, por el gozo que está delante de nosotros, (como Cristo, ahora, nosotros ponemos nuestros ojos en Él) Y Debemos despojarnos de todo estorbo y del pecado (principalmente) para correr /luchar con todas nuestras fuerzas la carrera de la vida cristiana y alcanzar la exaltación a su debido tiempo como aquellos que ya murieron por causa de Cristo dando testimonio de que su vida en la tierra no era su destino final.
Ahora, el autor de Hebreos se dedica a enfatizar sobre el propósito y el resultado de la disciplina en la vida del creyente mientras que corremos la carrera.
La carrera del cristiano implica disciplina, ésta se desarrolla por medio de la corrección y al establecer límites en nuestra vida, para poder conducirnos de mejor manera y llegar a la meta.
El Señor ejerce Su disciplina sobre Sus hijos, porque los ama. Y aunque esto causa sufrimiento, es temporal, con el fin de que acaben la carrera.
(3) Explicación / Bosquejo
El propósito de la Disciplina
Con ella:
I. Dios corrige a Sus hijos (He 12.5-7)
A. Al Reprenderlos
a) No tengas en poco la reprensión
b) No te desanimes
B. Al azotarlos
a) No subestimes el sufrimiento
Con ella:
II. Dios Demuestra quiénes son Sus hijos (He 12.8)

I. Dios corrije a Sus hijos

[Hebreos 12.5-7]
Los padres siempre procuran aconsejar a los hijos y dirigirlos con amor hacia el bien ¡Eso es educarlos!
Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento - Kittel παιδεύω, παιδεία, παιδευτής, ἀπαίδευτος, παιδαγωγός

Las palabra “disciplina” [παιδεία] se relaciona con

Es lo que decimos que los padres hacen: “La Crianza” Pues es la manera en que los padres demuestran su amor los por sus hijos. Cuando los instruyen, educan y los forman para que se desarrollen en la sociedad.
Desde que los bebés nacen, deben ser instruidos, con palabras, con acciones, con medidas disciplinarias que les enseñen cómo deben ser las cosas.
La Biblia nos provee la instrucción y la corrección necesaria con que Dios:

A. Nos Reprende

Hebreos 12:5 NBLA
5 Además, han olvidado la exhortación que como a hijos se les dirige: «Hijo Mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, Ni te desanimes al ser reprendido por Él.
Job dice que “ser reprendido por Dios” es una “gran bendición y una dicha plena.”
Job 5:17–18 NBLA
17 »Cuán bienaventurado es el hombre a quien Dios reprende; No desprecies, pues, la disciplina del Todopoderoso. 18 »Porque Él inflige dolor, pero da alivio; Él hiere, pero Sus manos también sanan.
Dicha reprensión nos instruye, nos pone límites, nos causa dolor, que nos lleva al temor, pero al mismo tiempo trae alivio.
¿Qué es Reprender?
Salmo 50:21 NBLA
21 »Estas cosas has hecho, y Yo he guardado silencio; Pensaste que Yo era tal como tú; Pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos.
Los pecados, las faltas, acarrean reprensión de parte de Dios.
Es contrastar nuestra vida, nuestras acciones y pensamientos con el estándar de Dios, con Su Ley.
En el pasaje de Proverbios nos dice esto: (de donde se tomó el texto de Hebreos)
Proverbios 3:11–12 NBLA
11 Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor Ni aborrezcas Su reprensión, 12 Porque el Señor ama a quien reprende, Como un padre al hijo en quien se deleita.
Ante la Reprensión tenemos los siguientes mandamientos:

1) No rechaces / No tengas en poco

Esto significa que no debemos menospreciar las Palabras de Dios, sino tomarlas en serio y recibir con buena actitud Su censura y Su condena
Un ejemplo que ya vimos, es el caso de Caín, donde Dios lo “censura” y le reprende haciéndole saber que no es agradable lo que hace y además, que si sigue por el mismo mal camino, terminará dominándolo (por ende destruyéndolo).
Caín se enojó ante la reprensión y la censura de Dios (Gn. 4:5)
Génesis 4:5 NBLA
5 pero no miró con agrado a Caín y su ofrenda. Caín se enojó mucho y su semblante se demudó.
Caín rechazó la reprensión y no corrigió su camino (Gn. 4.8)
Génesis 4:8 NBLA
8 Caín dijo a su hermano Abel: «Vayamos al campo». Y aconteció que cuando estaban en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.
Caín terminó dominado por el pecad y acarreó sobre sí una maldición, por su menosprecio a la disciplina de Dios. (Gn. 4.11)
Génesis 4:11 NBLA
11 »Ahora pues, maldito eres de la tierra, que ha abierto su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.
La disciplina cumple su propósito en nosotros cuando entendemos por medio de la Instrucción y la Reprensión de Dios para Corregir los aspectos que están mal en nuestra vida.

2) No aborrezcas / No te desanimes

Pensemos ahora en otro ejemplo: “Jonás”
Dios lo reprende cuando no obedece al mandato de ir y predicar en Nínive, desatando un fuerte viento y una tempestad. (Jon 1.4)
Jonás 1:4 NBLA
4 Pero el Señor desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse.
Jonás sabía que era por su causa que Dios quería hundir el barco.
Jonás 1:12 NBLA
12 Y él les respondió: «Tómenme y láncenme al mar, y el mar se calmará alrededor de ustedes, pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre ustedes»
Dios lo reprende (y azota) cuando:
Lo arrojan del barco en altamar durante la tempestad
Un gran pez se lo come
Pasa 3 días dentro del pez
¿Ya entendió Jonás?
Vamos a ver.
Ahora sí obedece y se fue a Nínive, y proclamó el mensaje que Dios le dijo.
¿Cuál fue el resultado?
La ciudad fue advertida, la gente se arrepintió y Dios perdonó a la ciudad.
¡Mientras que Jonás sigue igual!
¡Su corazón No ha cambiado! La instrucción, la reprensión y los azotes no han logrado cambiarlo.
Jonás siguió enojado y se quería morir como al principio:
1- Él les dijo a los marineros: ¡Tómenme y láncenme al mar! (Jon 1.12)
Jonás 1:12 NBLA
12 Y él les respondió: «Tómenme y láncenme al mar, y el mar se calmará alrededor de ustedes, pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre ustedes»
2- Ahora, está disgustado con Dios, a tal grado que le dice directamente a Dios: “Te ruego que me quites la vida” (Jon 4.3) ¡Él prefería morir que cambiar!
Jonás 4:3 NBLA
3 »Y ahora, oh Señor, te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida».
3- Y aun por tercera vez, cuando se secó la planta que le daba sombra, deseó la muerte con toda su alma (Jon 4.8)(Se desanimó / desfallecía)
Jonás 4:8 NBLA
8 Y sucedió que al salir el sol, Dios dispuso un sofocante viento del este, y el sol hirió la cabeza de Jonás, así que él desfallecía, y con toda su alma deseaba morir, y decía: «Mejor me es la muerte que la vida»
Dios nos da una lección a todos con esta historia, porque aun le tiene la paciencia de enseñarle y reprenderlo una vez más.
El libro de Jonás no nos cuenta el final de la historia, por lo que queda abierto a la posibilidad de un final feliz o uno triste.
Si Jonás responde a la reprensión y la disciplina del Señor, él aprenderá la lección y crecerá en su amor y su temor de Dios, o de lo contrario, el azote será todavía más fuerte o incluso será acreedor a una maldición de parte del Señor peor que cualquier cosa: “¡dejarlo que en su necedad se pierda para siempre en el infierno!”
El propósito de la disciplina es corregir al hijo, por medio de la instrucción y reprensión necesaria para hacerlo cambiar de parecer.
Apocalipsis 3:19 NBLA
19 ’Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete.
Dios provee el siguiente paso en la reprensión:

B. El Azote

Hebreos 12:6–7 NBLA
6 »Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo». 7 Es para su corrección que sufren. Dios los trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline?
Azotar significa “flajelar severamente con un látigo”

una antigua práctica judía común. Era una paliza severa y muy dolorosa

El Señor provee de las consecuencias naturales y especiales para que podamos aprender Su Ley y lo que le agrada. por lo tanto:

1) No subestimes el sufrimiento

Proverbios 13:24 NBLA
24 El que evita la vara odia a su hijo, Pero el que lo ama lo disciplina con diligencia.
El libro de Proverbios nos menciona varias palabras que se refieren a azotar, corregir con golpes, castigar, como medidas disciplinarias para la crianza de los hijos.
Piensa, ahora en las fechas que acaban de pasar: Navidad o Año Nuevo.
Piensa que alguno de tus hijos arruina la cena, tira la comida, incendia el árbol, tropieza a la abuelita, o alguna cosa de esa naturaleza. ¿Qué haces? ó ¿Qué hiciste?
¿La vara sale en tu auxilio?
Yo espero que no haya salido en estas circunstancias, porque son accidentes, más bien espero que salga cuando notas necedad en ellos, cuando por causa de su negligencia y necedad ante la instrucción, la reprensión y la paciencia, ahora sí debe llegar la vara, debe llegar un azote físico que enseñe a los chicos las consecuencias que acarrea la necedad y la desobediencia para que no sean destruidos por ella.
Cuando los hijos crezcan, habrá otras maneras de buscar un “escarmiento” para que ellos aprendan por medio de sufrir alguna consecuencia preventiva para que no sean destruidos.
Los azotes no deben proveer una especie de “insensibilidad” por el dolor, de manera que cuando crezcan reciban toda clase de golpes “sin que les duela” porque entonces la disciplina con azotes no está logrando su objetivo.
De ahí a que no se den tan “barato” el castigo, claro que, cuando se lo merecen, tampoco debemos rehusarlos, pero no debemos ser “la chancla más rápida del oeste.”
Debemos recordar que en última instancia lo que buscamos es que el corazón cambie, no solo la conducta.
De la misma manera el Señor, busca cambiar nuestro corazón por medio de infundirnos temor a las consecuencias, pero la más terrible consecuencia para nosotros debe ser “causarle pesar al Señor.”
Génesis 6:6 NBLA
6 Y al Señor le pesó haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en Su corazón.
Con la aplicación de la disicplina (instrucción, reprensión y azotes)

II. Dios demuestra quiénes son Sus hijos

[Hebreos 12.8]
Hebreos 12:8 NBLA
8 Pero si están sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces son hijos ilegítimos y no hijos verdaderos.
Lo más triste que podemos ver en nuestra vida es “no ser disciplinados por el Señor” pues eso singificaría que ¡No somos hijos de Dios!
Si en nuestra vida podemos pecar deliberadamente y no pasa nada, entonces estamos viviendo una falsedad.
Simon Kistemaker - Comentario de Hebreos 3. Soportad las dificultades (12:7–11)

Así como la educación apuntaba a inculcar obediencia a la ley de Dios y respeto a la autoridad, los lectores “hebreos” necesitaban una exhortación pastoral a someterse a la disciplina. Dios los educa como a hijos para que ellos puedan tomar su lugar al lado del Hijo de Dios.

A nuestro Padre le importan Sus hijos, y procura su corrección, procura infundirles temor y hace que dejemos el pecado “por las buenas o por las malas”
El Señor no es un mal Padre. aun si nosotros siendo malos, intentamos educar y criar a nuestros hijos con disciplina y amonestación, el Señor que es perfecto y bueno, lo hace mucho mejor.

Jerónimo, el traductor de la Biblia al latín dijo:

“La ira más grande de todas es cuando Dios ya no está airado con nosotros”.

La aflicción suprema es volverse incorregible para Dios. Cuando el Señor nos disciplina, deberíamos decir: “Gracias, Señor. Has probado una vez más que me amas y que soy tu hijo”.

Sin disciplina, uno puede considerarse “hijo ilegítimo”
Simon Kistemaker - Comentario de Hebreos 3. Soportad las dificultades (12:7–11)

Tales hijos no tenían derecho a herencia; eran causa de vergüenza y turbación para su padre; y se les negaba la disciplina, el adiestramiento y la preparación que recibían los verdaderos hijos.

Estos hijos no tienen derecho a la filiación espiritual ni a una herencia espiritual—es decir, la salvación—a la cuál el escritor de Hebreos se refiere repetidamente

(4) Redención
Jesús nos ha dado el más grande ejemplo de sometimiento a la voluntad del Padre, renuncia a Sí mismo, sufrimiento a manos de la disciplina que Dios le dió, pues fue: (Isaías 53.3-4)
Isaías 53:3–4 NBLA
3 Fue despreciado y desechado de los hombres, Varón de dolores y experimentado en aflicción; Y como uno de quien los hombres esconden el rostro, Fue despreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, Y cargó con nuestros dolores. Con todo, nosotros lo tuvimos por azotado, Por herido de Dios y afligido.

Conclusión

¿Quieres hijos honestos, de buen corazón, amables, llenos de justicia y bueas obras, con un corazón entregado a adorar a Dios?
¿Qué crees que el Señor quiere para ti?

El Señor es tierno y cuidadoso en su disciplina.

Nada es más sensible que el amor infinito de Dios, Él es infinitamente sensible a las necesidades y sentimientos de sus hijos. Sufre cuando sufrimos. No le alegra la disciplina dolorosa de sus hijos como no le alegra la muerte de los incrédulos (

Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.