La provisión divina para la familia

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IDD. SAL Y LUZ A LAS NACIONES
Predica semanal
Sermón Temático
Luis Andrés Estupiñán Ch
Bogotá, enero 17 de 2026
A.INTRODUCCION
Comienza el año 2026 para nuestra comunidad IDD Sal y Luz a las Naciones.
Esperamos que este tiempo de encuentro con las familiashaya sido de mucho beneficio para cada uno de ustedes. De nuestra parte, fue un lapso de reflexión, de oración, de encuentro, de motivación y muy buenos de deseos, por el bienestar y provisión, de nuestra comunidad.
Retomamos nuestro fondo de trabajo sobre el “devenir de la familia cristiana” del cual hemos adelantado tres temas para nuestra reflexión y ajustes en nuestra vida familiar.
a. Sujeto o tópico
Uno de los principales temas de la Biblia es “la providencia divina”, y entre las tareas primordiales que tenemos los creyentes se encuentra la de aprender a confiar en Dios como proveedor y sustentador de la familia.
b. Tema
Tenemos que remarcar en nuestra casa esta verdad: El Señor cuida de nosotros y nos ayuda a superar las crisis.
Él es nuestro Padre bondadoso a quien podemos acudir en las dificultades con la certeza de que nunca nos abandonará, ni a nosotros ni a nuestros hijos.
De la premisa del día identificamos dos ideas centrales para reflexión:
b.1. Dios como proveedor
La palabra proveedor viene del latín provisio[1]. Provisión es la acción y efecto de proveer (facilitar lo necesario para un fin).
Podemos deducir entonces que la provisión es dar lo que se necesita para resolver un problema. En el diccionario de la lengua española, encontramos varias acepciones para este vocablo así:
b.1.1. La Provisión como Previsión (Ver antes)
Como se señala en la etimología, proveer viene de "ver con antelación". Bajo esta óptica, Dios no reacciona a nuestras necesidades; Él las anticipa.
Implicación: La provisión divina no es un auxilio de emergencia de último minuto, sino un plan preparado de antemano porque Él ya "vio" el futuro.
b.1.2. Dios como Abastecedor de lo "Necesario y Conveniente"
El diccionario menciona que proveer es dar lo necesario para un fin determinado.
Enfoque: Esto sugiere que la provisión de Dios tiene un propósito. No es acumulación de recursos sin sentido, sino la entrega de herramientas (económicas, emocionales o espirituales) para cumplir un destino o una misión específica.
b.1.3. El Aspecto Legal y Resolutivo
Es muy interesante la acepción del Derecho que incluyes: "Dictar una resolución".
Justicia: Ver a Dios como proveedor en este sentido significa que Él es quien tiene la última palabra sobre un conflicto. Cuando un asunto está "sin proveer" por un juez, está en pausa; cuando Dios "provee" en un sentido legal, está desbloqueando una situación y dictando una sentencia a favor de la vida o la justicia.
b.1.4. La Provisión de "Cargos y Empleos"
La definición menciona "dar un cargo o empleo".
Identidad: Esto eleva el concepto de proveedor. Dios no solo da "cosas" (comida, dinero), sino que provee lugar, pertenencia y propósito (posiciones de servicio o autoridad).
· Un concepto de Provisión Divina
Dios es descrito en las Escrituras como el proveedor de todo
lo que necesitamos, simbolizando su capacidad para
satisfacer todas nuestras necesidades, tanto físicas como
espirituales.
Este concepto se refleja en varios versículos bíblicos que   destacan su fidelidad y cuidado hacia su pueblo. Por ejemplo, en Filipenses 4:19, se afirma: "Y mi Dios suplirá todas vuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Esto indica que Dios no solo    se preocupa por nuestras necesidades materiales, sino       también por nuestro bienestar espiritual y emocional.
Podemos concluir que la provisión divina es el ejercicio de la soberanía de Dios mediante el cual, Él:
o Anticipa la necesidad (Pro-videre).
o Suministra el recurso exacto para el fin propuesto (Proveedor).
o Mantiene la estabilidad del necesitado para que no colapse (Sustentador).
o Resuelve el conflicto legal o espiritual que agobiaba a la persona (Juez/Redentor).
b.2. Sustentador de la familia
Complementando el análisis de Dios proveedor, la figura de Dios como sustentador añade una dimensión de continuidad y estabilidad que la palabra "proveedor" no agota. Mientras que la provisión puede verse como el acto de entregar el recurso, el sustento es el acto de mantener ese recurso en el tiempo.
Dios es el sustentador de la familia, ofreciendo fortaleza, protección, aliento y consuelo en momentos de necesidad. La Biblia enseña que, al aceptar a Jesucristo como nuestro salvador, somos adoptados en la familia de Dios, lo que nos permite confiar en su constante cuidado y provisión.
Se detalla cómo las definiciones de "sustentar" enriquecen la comprensión de la naturaleza divina:
b.2.1. Dios como soporte estructural ("La columna")
La definición menciona que la columna es un elemento sustentador.
Aplicación: Dios no solo está "fuera" entregando provisiones; Él está "debajo" cargando el peso. En momentos de crisis, su función no es solo dar algo, sino ser la estructura que evita el colapso. Es la base sobre la cual se mide la eficacia de todo lo demás.
b.2.3. El equilibrio frente a la gravedad ("Sin Caer")
El ejemplo de la piedra de Tandil[2]es muy ilustrativo. Sustentar es mantener algo en un medio donde, por lógica natural, debería caer.
Aplicación: La sustentación divina es a menudo sobrenatural. Define la capacidad de Dios para mantener a una persona de pie en situaciones donde las leyes de la lógica, la economía o la salud dicen que debería derrumbarse.
b.2.4. Preservación del Estado ("Permanecer en la misma condición")
Sustentar es hacer que algo no se deteriore.
Aplicación: Aquí Dios actúa como el preservador. Así como "la falta de noticias sustentaba su esperanza" en tu ejemplo, la presencia constante de Dios sustenta la paz o la fe del creyente, impidiendo que estas se desgasten con el paso del tiempo o la prueba.
b.2.5. El sustentador de ideas y propósitos ("Defender una teoría u opinión")
Esta acepción es poco común pero muy profunda: sustentar es mantener una postura sin variarla.
Aplicación: Dios es el sustentador de sus propias promesas. Él no cambia de opinión ("sin variarla"). Lo que Él dijo que haría, lo sustenta con su fidelidad hasta el final.
· ¿Qué significa que Dios es sustentador?
Que Dios sea nuestro sustentador significa mucho más que una simple provisión material. Implica que Él es la fuente primordial de nuestra fortaleza, la muralla protectora que nos resguarda del peligro, el aliento renovador que nos impulsa hacia adelante y el consuelo inagotable que nos alivia en el dolor.
En esencia, Dios como sustentador es quien nos capacita para enfrentar las pruebas de la vida, proveyéndonos de una fuerza que trasciende nuestras propias limitaciones humanas.
Su poder para sostener, nutrir y mantener va mucho más allá de cualquier capacidad o recurso que pudiéramos encontrar en nosotros mismos o en el mundo que nos rodea.
En la práctica, entender a Dios como sustentador transforma nuestra perspectiva sobre la vida. Nos permite reconocer que, a pesar de nuestras debilidades y fragilidades, no estamos solos.
Quienes hemos aceptado a Jesús como nuestro Salvador, somos adoptados en la familia de Dios, y como tales, disfrutamos de su constante cuidado y provisión.
Podemos acudir a Él en momentos de flaqueza, sabiendo que Él nos fortalecerá; en tiempos de incertidumbre, confiando en su protección; en medio de la desesperanza, buscando su aliento; y en el torbellino del sufrimiento, encontrando su consuelo.
La comprensión de que Dios es nuestro sustentador nos lleva a una dependencia gozosa y a una fe inquebrantable, porque sabemos que su poder ilimitado está a nuestra disposición.
El sustento de Dios en tiempos difíciles es la fortaleza en la debilidad:
En los momentos de profunda vulnerabilidad, cuando las fuerzas flaquean y la esperanza parece desvanecerse, es cuando la promesa de Dios como sustentador resuena con mayor intensidad.
La Biblia está repleta de ejemplos de individuos que, al reconocer su propia insuficiencia, se aferraron a la diestra de Dios y encontraron en Él una fortaleza que trascendía sus limitaciones. David, en sus salmos, clama a un Dios que lo levanta del polvo y lo consuela en la angustia.
Es en ese acto de rendición y dependencia donde se revela la verdadera magnitud del poder sustentador de Dios.
En tiempos difíciles, Dios nos da la fuerza para seguir adelante y nos protege de todo mal.
Su amor incondicional es una fuente de consuelo y esperanza, y su poder ilimitado está a nuestra disposición para enfrentar las pruebas de la vida.
c. Texto
2 Reyes 4:1–7
El aceite de la viuda
4 La viuda de uno de los profetas presentó a Eliseo la siguiente súplica:
«Mi esposo, siervo tuyo, ha muerto. Tú bien sabes que él era temeroso del Señor. Pero nuestro acreedor ha venido ahora y quiere llevarse a mis dos hijos para venderlos como esclavos.»
2 Eliseo le dijo:
«¿Y en qué te puedo ayudar? Dime qué es lo que tienes en casa.»
La viuda dijo:
«Esta sierva tuya no tiene en casa más que una vasija de aceite.»
3 Entonces Eliseo le dijo:
«Ve y pide a tus vecinos que te presten algunas vasijas vacías. ¡Todas las que puedas conseguir!
4 Luego, entra en tu casa y enciérrate con tus hijos. Echa aceite en todas las vasijas, y ve apartándolas conforme las vayas llenando.»
5 La viuda se fue a su casa, cerró la puerta tras de sí y se encerró con sus hijos; y conforme ellos iban trayendo las vasijas, ella las iba llenando de aceite.
6 Cuando todas las vasijas estuvieron llenas, ella le pidió a uno de sus hijos que le pasara una vasija más. Pero en cuanto su hijo le contestó que ya no había más vasijas, el aceite se terminó.
7 Entonces ella fue a contárselo al varón de Dios, y éste dijo:
«Ahora ve y vende el aceite, y págale a tu acreedor, y tú y tus hijos vivan de lo que les quede.» 
En este pasaje del Antiguo Testamento, la viuda de uno de los profetas fieles al Señor consultó a Eliseo sobre un serio problema: su difunto esposo había muerto sin pagar una deuda. Según la costumbre de la época, para sufragar la deuda el acreedor podría hacer esclavos a sus dos hijos.
Este relato de la viuda y el aceite (2 Reyes 4:1–7) es el escenario perfecto para aplicar las definiciones de proveedor y sustentador que se han analizado. Aquí vemos cómo la etimología se convierte en una experiencia de vida.
o Dios como proveedor: La resolución del conflicto
Recordando la definición: "Provisión es dar lo necesario para resolver un problema".
El problema: Una deuda legal que amenazaba con la esclavitud de sus hijos.
La provisión: Dios no solo envió "aceite"; envió un recurso comercializable. Al mandarle a vender el aceite, Dios se manifiesta como el proveedor que "dicta una resolución" (acepción de derecho) sobre la demanda del acreedor.
Pagar y vivir: La provisión fue tan completa que cubrió el pasado (la deuda) y el futuro (sustento para los tres), cumpliendo con la definición de "abastecer de lo necesario para un fin determinado".
o Dios como Sustentador: El Milagro en lo Privado
Aplicando la definición: "Mantener un cuerpo en un medio sin caer".
La puerta cerrada: Al cerrar la puerta, la viuda y sus hijos quedaron a solas con el sustentador. En ese "espacio vacío" de la casa, donde antes solo había carencia, Dios se convirtió en la columna (elemento sustentador) de ese hogar.
El Aceite que fluye: El aceite se mantuvo fluyendo mientras hubo vasijas. Esto refleja la acepción de "hacer que algo se mantenga en el mismo estado". Mientras hubo fe y diligencia (vasijas), Dios mantuvo el flujo del milagro; no permitió que la bendición "cayera" o se agotara prematuramente.
El Sostén de la Vejez: Como bien mencionas, perder a sus hijos era perder su sostén. Dios, al rescatar a los hijos, sustenta la estructura familiar y asegura la supervivencia de la viuda a largo plazo.
B.CUERPO
Tres elementos para el “devenir de la familia cristiana” entorno a la provisión de Dios y sustento de nuestras familias:
a. Dios debe ser el primer recurso para suplir nuestras necesidades. (4:1)
Un profeta fiel sirvió al Señor toda su vida, pero la muerte llegó cuando todavía tenía esposa e hijos que dependían de él. Había adquirido deudas que no pudo liquidar y los acreedores quisieron pasar la factura a la viuda y a sus hijos, tomando a los muchachos como sirvientes.
La mujer en su angustia acudió al profeta Eliseo para solicitar una respuesta divina. Ella había aprendido que Jehová respondía por sus servidores, y tenía la confianza en que sus oraciones serían contestadas.
El feliz final de la historia nos dice que aquella dama recibió un milagro divino de provisión que la ayudó a pagar por completo lo que debía y le sobraron recursos para mantener a su familia sin problema.
Nosotros tenemos que aprender el principio de buscar al Señor como primer recurso en nuestras crisis económicas. Antes de procurar la ayuda humana tenemos que orar al Padre para que abra puertas de bendición para nuestra familia. Es importante que los hijos vean la fe de sus padres y tengan un testimonio fiel de lo que es depender de Dios y sus beneficios.
Nos libraríamos de crisis mayores, de cadenas de pagos subyugantes y de dolores de cabeza innecesarios si practicáramos la disciplina de poner a Cristo en primer lugar.
Es posible que el mundo nos cierre la mano, que nos fallen las personas, o que nos nieguen la ayuda, aquellos en los que más confiamos, pero podemos estar seguros de que Jehová es bueno y que su amor y su misericordia son tan grandes que siempre velará por el bien de nuestro hogar.
b. Nuestra fe en el Señor se debe mantener a pesar de que parezca imposible superar la crisis.(4:2–5)
Cuando la viuda acude a Eliseo en busca de apoyo recibe una respuesta que parece no ayudar mucho. Él le pregunta: ¿Qué tienes en tu casa? Su respuesta nos habla de la situación tan precaria que atravesaba. Todo lo que poseía de valor era una vasija de aceite (4:2). La instrucción del siervo de Dios es que toda la familia se integre en buscar la solución. Saldrán la mujer y sus hijos con los vecinos a pedir prestados los recipientes vacíos y las reunirán en su hogar (4:3). Luego se encerrarán y de la vasija llena pondrán el aceite en las demás (4:4). ¡Imaginemos la sorpresa de aquella madre cuando la hacen quedarse con lo poco que tiene y llenar su habitación de recipientes sin nada!
Pero ella obedeció y sus hijos también. No replicaron a la orden del profeta, aunque parecía un absurdo y, aparentemente no resolverían nada con la instrucción, ellos se mantuvieron firmes en su fe. Confiaban que de la nada Jehová podría sacar la provisión. Creían en los milagros (4:5).
En ocasiones nuestra fe es probada como la de esta familia. Buscamos ayuda y parece que no la recibimos, los consejos que nos dan no representan una solución.
Esperamos dinero, comida, bienes materiales, trabajo y nos dan sugerencias e instrucciones que no satisfacen. Pero tenemos que aprender a no dudar de la bondad de Dios, aunque la crisis se agrande.
No dejemos de confiar en la fidelidad del Señor. De una vasija de aceite Él puede hacer que se llenen mil. Es capaz de multiplicar los escasos recursos con los que contamos hasta que sean suficientes para salir del problema y aun nos quede sobrante para suplir otras necesidades que no teníamos contempladas.
Involucremos a toda nuestra gente en el milagro. Que todos busquen al Creador, que oren y que sean testigos del poder maravilloso que emana del cielo.
c. Después de la crisis tenemos que administrar la bendición que el Señor nos dé. (4:6, 7)
Una vez que la familia del profeta ve el milagro de provisión regresa la mujer con Eliseo para testificar y para recibir nueva instrucción (4:6).
El varón de Dios la instruye para que administre la bendición divina, de tal modo que no viva en crisis permanente. Ella debe vender el aceite, quizá a las mismas personas que le prestaron las vasijas vacías o a otros vecinos.
El dinero resultante debe ser distribuido en dos cauces: pagar la deuda y vivir con el resto (4:7). Se trataba de recursos suficientes para salir del problema y no volver a entrar más en él.
Muchas veces sufrimos tensiones extras porque no administramos la bendición que el Señor nos da. No pocos pedimos un milagro de provisión, y cuando llega la respuesta somos tentados a no liquidar la deuda, sino usar el dinero en otras cosas.
Otra de las tentaciones es la de gastar rápido lo que nos quedó y no guardar nada para después. Si clamamos a Dios que nos dé para pagar una cuenta y salir de una crisis, y Él atiende la oración, hay que finiquitarla a la brevedad para no tener más cargas con acreedores.
Si nos sobra, debemos ahorrar el resto para el futuro. Usemos los recursos sabiamente, valoremos la intervención milagrosa del Señor y honremos su favor siendo buenos mayordomos de los bienes que él nos entrega.
d. Conclusión y sus partes
a. Reafirmación de la proposición
Uno de los principales temas de la Biblia es la providencia divina, y entre las tareas primordiales que tenemos los creyentes se encuentra la de aprender a confiar en Dios como proveedor y sustentador de la familia.
b. Resumen o sinopsis de las divisiones principales
Se identifico como debemos entender a Dios como proveedor y sustentador de la familia
Se efectúo reflexión sobre:
· Dios debe ser el primer recurso para suplir nuestras necesidades.
· Nuestra fe en el Señor se debe mantener a pesar de que parezca imposible superar la crisis.
· Después de la crisis tenemos que administrar la bendición que el Señor nos dé.
c. Aplicación final del mensaje
· Todos tenemos problemas y lo primero que debemos hacer es acudir a Dios con fe y obediencia. Debemos trabajar y esforzarnos más con paciencia y perseverancia[3].
Dios nos provee según sean nuestras necesidades. Quizás usted no tienes necesidades económicas, pero quizás estas sufriendo de alguna enfermedad o quizás necesitas que tu familia sea restaura. Yo hoy quiero que entienda que Dios puede proveerle, si confía y clama Él lo escuchara desde los cielos.
· Nuestro Padre celestial ha prometido cuidar de nosotros siempre. Cristo nos pide que confiemos en él y que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia, y nos promete que todas las demás cosas nos serán añadidas (Mateo 6:33). Así que, cuando atravesemos por tiempos de crisis, acerquémonos al trono de la gracia como primer recurso.
Nunca pero nunca sea cual sea la situación que vive crea que se va a hundir antes de que llegue el socorro de los cielos. Su actitud determinara Su espera.
· Que nuestra familia aprenda a unirse en oración para enfrentar los tiempos malos, y que nuestros hijos sean testigos de la intervención milagrosa del Todopoderoso para suplir toda necesidad.
Dios cuenta con recursos sobrenaturales que usted y yo no tenemos. Nosotros debemos hacer lo natural y Él se encargará de lo sobrenatural.
d. Invitación o llamado a responder el mensaje
Manténgase firmes en nuestra fe, en la bondad del Creador, y utilicemos sabiamente los bienes que él nos otorga.
Hagamos que en nuestra casa sea reconocida la “providencia divina”.
Cristo la esperanza de Colombia
Amen
[1]  ETIM Préstamo (s. XIII) del latín providere ‘ver con antelación’; en este significado fue sustituido por prever, mientras que proveer sufre un cambio semántico pasando a significar una de las consecuencias de la previsión: ‘preparar o suministrar las cosas necesarias para un fin’. Mantiene una forma antigua de ver: videre > veer > ver, de donde surgen las dos e del infinitivo y de otras formas verbales. De la familia etimológica de ver (V.)
[2]La Piedra Movediza de Tandil es un famoso fenómeno geológico y un símbolo cultural de la ciudad de Tandil, Argentina, conocida por su equilibrio inusual y su caída en 1912. Historia y Características
La Piedra Movediza era una enorme roca de granito que pesaba aproximadamente 300 toneladas y se encontraba en equilibrio al borde de un cerro en Tandil.
[3]Daniel Carro et al., Comentario bı́blico mundo hispano 1 Reyes, 2 Reyes, y 2 Crónicas, 1. ed. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993–), 201.
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