ESTRATEGIAS PARA MOVILIZAR NUESTRAS IGLESIAS A LA MISIÓN (2)
ESTRATEGIAS PARA MOVILIZAR NUESTRAS IGLESIAS A LA MISIÓN (2)
1. COMENZAR SIMPLE:
a) Cosas a enfocar:
b) Cosas a involucrarnos eventualmente:
c) Cosas buenas, pero por ahora no
Declaración de Misiones IBSJ
2. COMENZAR DESPACIO:
● Tu meta de 6 meses:
● Tu meta de 6 a 12 meses:
● Tu meta de 12 a 24 meses:
3. COMENZAR PEQUEÑO:
● Involucra a otros personalmente:
● Involucra a otros socialmente:
● Involucra a otros corporativamente:
II. El legado de William Carey
sólo Dios está obligado a salvar a los elegidos sin necesidad alguna de actividad humana. Los contemporáneos de Carey, por lo tanto, suponían que los pasajes de la Gran Comisión en los evangelios sinópticos y en Hechos se aplicaban sólo a los apóstoles originales.
Por el contrario, a Carey, su estudio lo llevó a la conclusión de que el mandamiento de predicar el evangelio a toda criatura y de hacer discípulos de todas las naciones se aplicaba a los cristianos de todos los tiempos. Y un ardiente deseo de evangelizar a los que vivían fuera de Europa cautivó su pensamiento.
«¡Esperad grandes cosas de Dios; emprended grandes cosas para Dios!»
«¿No han pensado los hermanos que la disposición dictada por nuestro Señor a los apóstoles de enseñar a todas las naciones, obliga hasta el fin del mundo a todos los ministros, sus sucesores, y que tiene la misma extensión la promesa que la acompaña?»
Su intención fue ser el primer voluntario para la agenda misionera y así «emprender grandes cosas para Dios». Con magros recursos, no obstante, Carey cedió a la necesidad de la Sociedad de equipar a John Thomas, un cirujano que ya había estado en la India. Cuando Thomas mencionó que era muy probable que un misionero pudiera autosostenerse en la India, las esperanzas de Carey aumentaron, e inmediatamente se ofreció como voluntario para servir junto a Thomas. Era el 9 de enero de 1793, y había nacido el equipo misionero de Carey y Thomas.
1- La extension del evangelio por todos los medios posibles;
2- La distribución de Biblias en el idioma de la gente para aumentar el conocimiento del evangelio;
3- El establecimiento de iglesias lo antes posible;
4- El estudio en profundidad del entorno y el pensamiento de los pueblos receptores no cristianos;
5- La provisión para la pronta capacitación del liderazgo nativo.
A través de su emprendimiento y su testimonio como misionero, Carey impulso a que se formaran:
- la Sociedad Misionera de Londres (1795),
- las Sociedades Misioneras de Glasgow y Escocia (1796),
- la Junta Americana de Comisionadores par las Misiones Foráneas (1810), y;
- la Convención General Misionera de la Denominación Bautista de los Estados Unidos de América para Misiones Foráneas (1814).
Es un misterio cómo pudo Carey realizar tantas cosas como las que llevó a cabo en los campos evangélico y escolar soportando, al mismo tiempo, las penalidades y los ataques lanzados contra su ministerio.
«Lo que Lutero fue para la Reforma Protestante, fue Carey para el movimiento misionero cristiano».
El tratado que William Carey tituló en 1792 Una investigación acerca de la obligación de los cristianos de usar medios para la conversión de los paganos, puede haber sido el más convincente llamado misionero jamás escrito, reservándole un lugar junto a las Noventa y cinco tesis de Lutero.
Desde la edad apostólica se hicieron muchos otros esfuerzos por sembrar el evangelio, considerablemente exitosos, no obstante que una gran parte de la humanidad se halla todavía envuelta en toda la oscuridad del paganismo. Todavía se están haciendo algunos esfuerzos, pero son ínfimos en comparación con lo que podría lograrse si el cuerpo completo del cristianismo se entregara de corazón al espíritu del divino mandamiento sobre esta cuestión. Algunos piensan un poco en ello, otros están desinformados del estado del mundo, y otros aman su bienestar más que las almas de sus congéneres.
