Tal cual tu corazón, tal cual tu vida

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Todos vivimos buscando seguridad: dinero, estabilidad, control, un futuro asegurado. Sin embargo, la vida presenta muchos desafíos que nos afectan espiritual, anímica y físicamente.
En el año 2024, la OMS calcula que mas de 300 millones de personas sufrió de trastornos de ansiedad, con una prevalencia mayor en mujeres que en hombres, a razón de 2:1. Asimismo, el grupo de jóvenes de 18 a 25 años son los que mas son afectados por la ansiedad.
Entre las causas que mas se reportan como fuentes de estrés y ansiedad son: el trabajo, la economía, la inseguridad ciudadana, incertidumbre sobre el futuro, crianza de hijos, conflictos matrimoniales y consecuencias derivadas del abuso de las redes sociales u otras adicciones.
El estrés y la ansiedad, esta epidemia moderna que asola al mundo entero, hace estragos igualmente entre los cristianos. Pero, ¿la Palabra de Dios no tiene algo que decir frente a esto? Por supuesto que si. Para ello, vamos a examinar parte del Sermón del Monte, en Mateo capítulo 6 para ver que es lo que Dios tiene que decir con respecto a la ansiedad y el estrés.
Mateo 6:19–24 RVR60
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas? Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Es interesante comprender que aquí en este pasaje Jesús no comienza hablando de pecado externo, sino del corazón y del miedo. La pregunta no es si confiamos, sino en qué o en quién confiamos.
Recuerda esto:_
La vida solo encuentra seguridad verdadera cuando el corazón pertenece a Dios y descansa en su cuidado como Padre.
Oremos al Señor.

¿Dónde está nuestro corazón?

Mateo 6:19–21 RVR60
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
El evangelio de Lucas también hace referencia a este pasaje:
Lucas 12:32–34 RVR60
No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Todo el capítulo 6 del evangelio de Mateo es parte del conocido como Sermón del Monte, este discurso de Jesús que describe el comportamiento y carácter de todo aquel que es un ciudadano del reino de los cielos, es decir de aquel que sigue las pisadas de Jesús por la fe y que obedece sus mandamientos.
El mandamiento inicial se encuentra en el verso 1: “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres”. Este es el mandamiento a vivir, servir, adorar con la mirada puesta en Dios, es decir, para Él, no para lo que las personas puedan decir.
Esto puede graficarse en 3 aspectos principales, que lo vemos en Mateo 6 versos 2 al 18:
Da tu limosna en secreto; es decir, que tu generosidad sea de corazón (Mateo 6:2-4)
Oran en privado a tu Padre para tener comunión con El, no para ser visto (Mateo 6:5-15)
Ayuna en secreto a tu Padre como un sacrificio personal a El (Mateo 6:16-18)
En los tres casos se promete que el Padre que está en el cielo recompensará en público a quien busca a Dios con convicción personal, buscando agradarle.
Ahora, Jesús pasa a enseñar sobre el fundamento de nuestros actos, nuestro corazón y sobre todo lo que valoramos mas. El asunto aquí es que el “tesoro” es lo que mas valoramos en la vida, lo mas importante para nosotros. En ese sentido, el “tesoro” del que habla Jesús no es solo dinero:
Éxito
Salud
Reputación
Familia (esposa e hijos)
Control del futuro
Lo que más protegemos, pensamos y tememos perder revela nuestro corazón. Ahora, lo que la Biblia enseña no es que no tengamos deseos con respecto a esta vida. Es bueno y correcto que el hombre tenga deseos, anhelos y cosas que desea. El motor del progreso humano a lo largo de los siglos ha sido el deseo de poder crecer, avanzar, conocer, etc. Sin embargo, lo que Jesús enseña es que nunca deben convertirse en un tesoro que atraiga por completo nuestra atención y que es mejor hacer tesoros en el cielo.
Recuerda:
Tu corazón siempre sigue a tu tesoro.
Esto significa que aquello que tiene mi atención, mi tiempo y mi dinero es lo que realmente atesoro mas en esta vida.

¿Por que no es bueno hacer tesoros en la tierra?

la polilla y el orín corrompen” - Los bienes materiales se deterioran con el tiempo; por ello, hacer de eso nuestro tesoro no es sabio porque todo lo que compremos, aunque sea nuevo y muy valioso en su momento, se va a deteriorar, por mas que lo cuidemos. Aun los bienes no tangibles como una carrera universitaria deben ser actualizadas o en su defecto reemplazadas por nuevo conocimiento.
los ladrones minan y hurtan” - Los bienes materiales tienden a significar inseguridad porque otros codician y desean lo que tu tienes. Mientras mas tienes, mas miedo tienes a perderlo y mas debes asegurarlo porque los bienes materiales de este mundo traen consigo sus complicaciones.
A diferencia de ello, lo que Jesús enseña es que hagamos “tesoros” en el cielo. Esto quiere decir que lo mas importante para nosotros sean las cosas espirituales. Significa que invirtamos la mejor de nuestras fuerzas, el mejor de nuestras finanzas, el mejor de nuestro tiempo y atención en las cosas espirituales que Dios nos muestra en su Palabra: hacer buenas obras, apoyar la obra misionera, avanzar el trabajo evangelístico, etc.
Esto no quiere decir que no trabajemos, que no busquemos crecer o tener algunas cosas. Lo que significa es que todo tiene un tiempo y una prioridad y debemos tener claras nuestras prioridades como hijos de Dios: el Señor es primero siempre.
Mateo 13:44–46 RVR60
Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.
Querido hermano, ¿Qué pasaría si eso que más valoras desapareciera? Los bienes pasan y las cosas que este mundo consumista aprecia son temporales y pasajeras. Busque a Dios y haga de su relación con El su mayor tesoro. No corra con desesperación tras lo que desaparece, envejece y se deteriora con el tiempo.
Lucas 12:15 RVR60
Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
No hay mayor mezquindad de la de aquel que pone su cabeza en una almohada cómoda después de haber trabajado duramente para almacenar bienes y tesoros mientras miles de hermanos en la fe sufren hambre, necesidad y cuando hay miles de lugares donde el evangelio aun no es predicado y cuando hay cientos de pastores que no pueden comprarles ni lo mas básico a sus hijos porque sus iglesias no los sostienen.
El 14 de febrero de 2024, el presidente de Argentina Javier Milei apoyó la criptomoneda $LIBRA. Esto causó que este activo se disparara. Sin embargo, poco tiempo después un puñado de inversores que tenían la mayor parte del activo vendieron a altos valores, desplomando el precio y provocando que miles que habían invertido perdieran todas sus inversiones. Hermano, invierta en lo eterno, lo que nunca desaparece y es completamente segura. Haga tesoros en el cielo.
Querido amigo, en este día te animo a que conozcas al Gran Tesoro de la humanidad: Cristo, el precioso Hijo de Dios que vino a este mundo a vivir una vida recta delante de Dios, a morir por nuestros pecados en la cruz y resucitar de entre los muertos, tal como enseña la Palabra de Dios. Pon tu esperanza en El para salvación de tus pecados. Hay personas en este mundo tan pobres que solo tienen riquezas y dinero; pero Dios te ofrece salvación gratuita por su misericordia si puedes poner tu fe en Cristo Jesús, el Salvador.

¿Cómo mira nuestro corazón?

Mateo 6:22–23 RVR60
La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas?
Lucas 11:33–36 RVR60
Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz. La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.
Este es un pasaje clave dentro de este capítulo y aunque parezca desconectado de todo lo anterior y posterior, si tiene que ver con el argumento de Mateo y las palabras de Jesús con respecto a donde está enfocado nuestro corazón y como mira nuestro corazón; es decir, cual es la perspectiva de la vida que tenemos.
Para ello, el Señor Jesús utiliza una metáfora para dar entender cual es la perspectiva y actitud hacia lo material. Dice Jesús que “la lámpara del cuerpo es el ojo”. Esto quiere decir que así como la lámpara ilumina un cuarto oscuro, el ojo es la entrada de luz para el cuerpo. Esto claramente es una metáfora porque usted sabe que los ojos no son “ventanas” del cuerpo, sino receptores ópticos que transmiten impulsos eléctricos al cerebro que se interpretan como la visión.
Aquí el ojo representa la conciencia y la actitud hacia lo material y en general hacia la vida, es decir “como vemos” la vida y el mundo donde vivimos. Así entonces:
Un ojo bueno”: Si el ojo es bueno, todo el cuerpo está lleno de luz. Si nuestra percepción de la vida es saludable, sencilla, mirando a Dios, sin rencor, ni amargura, ni malicia, ni codicia, entonces toda nuestra vida gozará de dirección clara, paz, pureza moral.
Un ojo maligno”: Si el ojo es maligno, entonces todo el cuerpo está en tinieblas. Si hay envidia, codicia, odio, rencor, etc. entonces toda nuestra vida está condicionada por esa forma de ser y seremos afectados en lo que hacemos.
Esta no es una figura bíblica desconocida. Veamos algunos pasajes:
Proverbios 22:9 RVR60
El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.
Proverbios 28:22 RVR60
Se apresura a ser rico el avaro (lit. de ojo maligno), Y no sabe que le ha de venir pobreza.
Deuteronomio 15:9 RVR60
Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado.
Entonces, un ojo bueno equivale a un corazón íntegro y generoso, mientras que un ojo malo equivale a un corazón codicioso y dividido, que ve las cosas con envidia y mala intención, egoísmo y parcialidad. Este tipo de percepción acarrea terribles consecuencias, pues un corazón amante del dinero siempre terminará naufragando en la fe.
1 Timoteo 6:10 RVR60
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Es interesante que el tema subyacente dentro de este capítulo es la ansiedad y el enfoque del corazón; pero que sin embargo, el tema recurrente con el que se grafica la lucha contra estas situaciones es el dinero.
En el primer bloque, la Palabra nos dice que no hagamos tesoros en la tierra. Y ¿Cómo expresa el hacer tesoros en el cielo la Palabra de Dios? Como vender todo lo que uno tiene y darlo a los pobres y a los que tienen necesidad de Dios. El dinero está involucrado.
En este segundo bloque, la Palabra nos dice que nuestro ojo debe ser bueno para que todo nuestro cuerpo esté lleno de luz. Y ¿Cómo se entiende mejor esto de tener un ojo maligno? Como un ojo codicioso, avaro, que ama el dinero y no desea bendecir a nadie mas. Una vez mas el dinero está involucrado.
Una de las cosas que mas afecta nuestro comportamiento y en la que mas nos cuesta confiar en Dios es el dinero. Y es que el dinero es amoral, es un siervo que puede ser muy útil para la obra de Dios. Con el dinero se pueden hacer maravillas, se puede alquilar estadios, se puede elaborar videos evangelísticos, se pueden construir colegios y hospitales; sin embargo, también puede ser usado para el mal.
¿Qué está mal con el dinero y nuestra percepción de el?
Quien no tiene dinero, reniega y envidia al que tiene dinero
Quien tiene dinero, quiere mas dinero
Quien gana mas dinero, gasta mas dinero
Quien tiene dinero busca vivir un estilo de vida mejor y se siente realizado y satisfecho por ello
Quien no puede conseguir dinero de manera legítima, busca obtenerlo de manera rápida
Ese es el mayor problema con nuestra percepción de las cosas: miramos la vida como una serie de bienes y deseos que alcanzar, en vez de verlo como un tiempo que Dios nos regala en este mundo para cumplir su voluntad y para la cual Dios quiere prepararnos (eso incluye el dinero).
Estos pasajes preparan al lector para la culminación del capítulo: ¿en que descansa nuestro corazón verdaderamente? Esta pregunta es importante porque revela no solo lo que es central para nosotros, sino a que le dedicamos nuestros mayores esfuerzos, nuestras mejores energías y donde depositamos nuestra confianza.

¿En que descansa nuestro corazón?

Mateo 6:24–32 RVR60
Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Lucas 12:29–30 RVR60
Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
Este pasaje empieza con el tercer mandamiento: “No puedes servir a dos señores”. Observemos la progresión antes de entrar en el detalle de este mandamiento:
No hagas tesoros en la tierra, para que tu corazón se enfoque en Dios y en su obra, no en este mundo pasajero.
No tengas una actitud codiciosa, para que puedas ver claramente los propósitos de Dios en tu vida.
No sirvas a Dios con un corazón dividido entre el Señor y las riquezas, porque terminarás abrazando el amor al dinero y despreciando a Dios y su obra.
Si el enfoque de mi corazón se encuentra en los tesoros terrenales de esta vida y por ende mi actitud ante la vida es de desesperación por el dinero y lo que el dinero puede conseguir para mi, entonces voy a menospreciar a Dios y su obra; por ende amaré el dinero y estaré dispuesto a hacer lo que tenga que hacer para conseguir bienes en este mundo, aunque para ello tenga que descuidar mis disciplinas espirituales, mi llamado, mi servicio al Señor y mi testimonio ante el mundo incrédulo.
Si voy a amar el dinero y voy a vivir para que el centro de mi vida sea solo disfrutar de los bienes terrenales, entonces, dado que los bienes terrenales son efímeros e inseguros, viviré en incertidumbre y ansiedad, siempre temiendo perder los bienes que he adquirido, siempre deseando mas y siempre insatisfecho porque siempre hay mas que comprar y mas que disfrutar.
Por ende, el mandato de Jesús se repite 3 veces: en los versos 25, 31 y 34: “No os afanéis”. No vivan en ansiosa inquietud por los bienes materiales, por el dinero. Aquí el asunto no es el dinero per se, sino lo que representa:
El dinero representa seguridad para el futuro
El dinero representa posición social
El dinero representa plenitud de la vida
El dinero representa libertad para hacer lo que uno quiere
El dinero representa poder para cumplir los deseos
Entonces, lo que Cristo enseña a sus discípulos es que no vivan en ansiosa inquietud o desesperación por lo que el dinero puede ofrecer o cualquier otra cosa puede ofrecer lejos de Dios. El núcleo de este capítulo es:
Que tu corazón busque tener una relación personal con Dios a través de la fe, no solo una religión vacía que se practica para agradar a los hombres.
Que tu corazón se enfoque en Dios y en su obra y no en los bienes materiales.
Que tu corazón tenga la perspectiva correcta de la vida en comunión con Dios
Que tu corazón no se desespere ni busque su seguridad en los bienes o en cualquier otra cosa en vez de Dios.

La importancia de la vida

Por ello el Señor dice: No se desesperen por su vida física, por lo que han de comer o lo que han de beber, ni por su cuerpo, por lo que han de vestir. No deben hacer eso porque la vida y el cuerpo son mas importantes que los bienes.
La vida humana, el alma humana son mas importantes que los bienes que se pueden adquirir. La advertencia tiene mucho sentido pues hay personas que dedican su vida a acumular bienes y correr tras el dinero; sin embargo, nunca cultivaron su alma, nunca crecieron en su conocimiento de Dios, nunca pusieron sus dones espirituales al servicio de Dios. Esto es muy triste puesto que el amor por el dinero invierte las prioridades, nubla nuestro juicio y nos desvía de los propósitos de Dios para la vida de las personas.
Mateo 16:26 RVR60
Porque ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Ilustraciones del cuidado de Dios

Para entender mejor ello, el Señor Jesús describe 3 ilustraciones:
Mateo 6:26 RVR60
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Las aves no se desesperan por conseguir su alimento; sin embargo el Padre celestial las alimenta porque El las creó y las sostiene. Jesús enseña que la vida del ser humano es mas valiosa que la de los animales. Entonces podemos inferir que así como el Señor sostiene de su criaturas, también puede sostener a los seres humanos.
Mateo 6:27 RVR60
¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
La ansiedad y el estrés no tiene sentido pues no puede cambiar nada. La enseñanza es clara: por mas que uno se afane, el ser humano tiene limitaciones y hay aspectos de la vida que no podemos cambiar y solo nos queda esperar y depender de la buena voluntad de Dios como nuestro padre.
Mateo 6:28–30 RVR60
Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
Aun las plantas, como los lirios del campo, han sido diseñadas por Dios con una hermosura y unas características que le permiten vivir y fructificar sin mediar acción de ellas. Es decir, Dios no solo sostiene a su creación, sino que el Señor ha diseñado todo para que funcione correctamente y de gloria a su nombre. La ansiedad nos lleva a no buscar y no confiar en el diseño de Dios y buscar conseguir las cosas a nuestra manera, en nuestra carne, sin depender del Señor.
La implicancia es clara:
Las personas que no conocen a Dios se desesperan por las cosas materiales, por el sustento diario y por lo que ha de venir. Pero quienes han puesto su confianza en el Señor como suficiente Salvador saben que si Dios no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó para que todo aquel que creyera en El no se pierda mas tenga vida eterna. Por lo tanto, confíe en que si Dios le otorgó lo mas difícil que es la solución al problema del pecado, ¿como no podrá ayudarlo a sostenerse cada día?
Jesús dice: “vuestro Padre celestial sabe de que cosas tienen necesidad”. Dios conoce a su creación y conoce a cada persona en particular. El sabe de que tenemos necesidad de salvación, de que estábamos condenados y por ello envió a su Hijo a morir por nuestros pecados en la cruz.
Descansa en el hecho de que Dios es Salvador, es Proveedor y Cuidador de su creación. No significa que no hagamos nada por la vida. Significa que hacemos lo que está en nuestras manos y descansamos en la providencia y soberanía del Señor.
Salmo 127:1–2 RVR60
Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
No necesariamente prospera el que mas duro trabaja, sino quien mas hace la voluntad del Señor. Un refrán dice que en este mundo para avanzar en la vida no interesa cuanto sabes realmente, sino a quien conoces. Tiene cierta sabiduría este refrán. Conoce al Señor, asegúrate de tener una correcta relación con El y luego haz lo que venga a tu corazón porque el Señor está contigo.

El remedio de Jesús para el corazón

Mateo 6:33–34 RVR60
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
En vez de afanarse, desesperarse y poner el corazón en las cosas de este mundo, lo que Cristo dice es que todo ese afán, toda esa preocupación, toda esa energía que muchas veces destinamos a tratar de construir una vida apacible, prospera y segura, la destinemos a buscar con esfuerzo el reino de Dios y su justicia. ¿El resultado? Las cosas por las que tanto nos desesperamos nos serán añadidas por el Señor.
Esto tiene ecos con la Palabra de Dios:
Salmo 37:4 RVR60
Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Salmo 84:11 RVR60
Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.
Buscar el reino de Dios y su justicia implica conocer a Dios a través de la fe en Jesús, someterse al diseño de Dios que nos ha dado en su Palabra como sus hijos y vivir haciendo su voluntad como sus siervos, buscando vivir su justicia en nosotros. Recuerde que nuestro tesoro no es el dinero que tenemos en la cuenta o las posesiones que hemos adquirido. Nuestro mayor tesoro es nuestra vida, nuestra alma eterna que Dios nos ha dado y por la que hemos de dar cuentas.
¿No es el alma y la vida mas importantes que la ropa, la comida o las comodidades que el dinero puede comprar? Si. ¿No es nuestra alma mas importante que la existencia de los animales? Si. ¿Dios no cuida de su creación? Si. ¿Por que dudamos de que Dios puede cuidarnos? ¿Por que dejamos de lado el cuidado de nuestra alma, nuestra relación con Dios con tal de seguir acumulando dinero? ¿Por que nos desesperamos para comprar siempre lo mejor, lo mas moderno, gastando como si no hubiera un mañana? ¿Por que nos abrumamos y nos sentimos tristes cuando falta el dinero? ¿Por que siempre estamos tomando decisiones en base al dinero?
Lo hacemos porque realmente el dinero es nuestro dios. Lo amamos y no podemos vivir sin el. El dinero se ha vuelto en nuestro amo y dicta lo que debemos pensar, sentir y hacer. No nos importa que nuestra alma padezca y languidezca con tal de seguir acumulando dinero.
No mi hermano y amigo, no se confunda. No enseñamos que hay que ignorar el dinero o buscar intencionalmente ser pobre o no proveer para nuestras familias. Lo que decimos es que:
El dinero no puede ser el centro de nuestras vidas
Hay cosas mas importantes que el dinero
Nuestra relación con Dios y nuestra obediencia a El son mas importantes que el dinero
Nuestra seguridad, sentido de plenitud y satisfacción no puede venir del dinero
El dinero Dios nos lo da para administrarlo y usarlo sabiamente
Con el dinero podemos hacer grandes cosas para la obra de Dios
Si debo escoger entre el dinero y obedecer a Dios, debo escoger obedecer a Dios
El dinero es un esclavo muy bueno, pero un amo terrible
Cada día tiene su propio afán. Siempre habrán necesidades nuevas. No controlamos el futuro. ¿Por que desesperarnos por El? ¿No es mejor confiar en Dios? ¿No es mejor buscarle y confiar en su providencia? Dios es nuestro Padre. Y un padre provee. Un padre protege. Un padre suple las necesidades. Ponga su confianza en el Señor y busque hacer su voluntad. Dios sabe recompensar a sus hijos. El no es deudor de nadie.

Aplicaciones para la vida

Usted puede conocer hoy al Dios proveedor y sustentador a través de la fe en Cristo Jesús. Hoy le invito y animo a que deje de amar el dinero y desesperarse por El.
Deje de gastar obsesivamente el dinero, endeudándose, metiéndose en préstamos para comprar cosas con dinero que no tiene, para satisfacer deseos y no necesidades y aparentar un estilo de vida que no puede sostener en el tiempo.
Deje de ahorrar obsesivamente el dinero, pensando que solo el dinero puede darle seguridad en el futuro. Recuerde al rico insensato de Lucas 12.
Deje de buscar desesperadamente ganar mas dinero, sobre todo si eso le lleva a descuidar su relación y servicio al Señor, su familia o las cosas mas importantes de la vida. Dios nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos: 1 Timoteo 6:17 "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos."
Deje de afanarse por las cosas que no puede controlar. Deje de preocuparse excesivamente por el futuro porque usted no lo maneja. Si teme las consecuencias de su pecado, entonces ore a Dios, pida perdón por su pecado y busque hacer su voluntad. La preocupación no cambia nada, solo empeora su salud y comunión con Dios.
Lucas 12:16–21 RVR60
También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.
Oremos al Señor
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