La genealogía de Jesús: una prueba de la fidelidad de Dios.
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La Genealogía de Jesús
Lc 3:23-38
Introducción
Introducción
Muchas de las personas que vienen de Hispanoamérica a vivir en estos últimos años en España, lo pueden hacer porque tienen en su ascendencia, familiares que nacieron aquí. Esta es una de las utilidades actuales de la genealogía familiar. Utilizando esto, pueden pedir la nacionalidad, hijos, nietos e incluso biznietos. Esto es posible porque una vez que nacemos nos registran en el Registro Civil, y nuestro nombre aparece asociado a “hijo de y de”. Alguien que quiere solicitar la nacionalidad debe demostrarlo yendo al registro civil.
En el texto que providencialmente nos toca meditar es una genealogía, concretamente la de Jesús. Aparentemente es un listado de nombres que puede ser que reconozcamos algunos nombres, pero… poco más. Sin embargo, Dios ha querido dejarla aquí para nuestra edificación espiritual. Pedimos al Señor que nos ayude y que nos hable por Su Palabra.
El pasaje que nos toca compartir es la genealogía de Jesús. Este texto es distinto a todo lo que hemos visto hasta ahora, y la tendencia es pasarlo por encima. Podemos pensar que es solo una lista de nombres que la mayoría de ellos no los conocemos. Pero si Dios en su sabiduría nos lo ha dado, debemos considerarlo como necesario para nuestra alma. Por eso, nos detendremos aquí y miraremos qué nos enseña el Señor de ello.
Para eso, la meditación de hoy tendrá tres partes:
Qué son las genealogías y su importancia en la Biblia.
La genealogía de Lucas 3:23-38
La clave de este listado genealógico
Leámos nuestro texto. Luc 3:23-38
(23) Y cuando comenzó su ministerio , Jesús mismo tenía unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José, quien era hijo de Elí,
(24) y Elí, de Matat; Matat, de Leví; Leví, de Melqui; Melqui, de Jana; Jana, de José;
(25) José, de Matatías; Matatías, de Amós; Amós, de Nahúm; Nahúm, de Esli; Esli, de Nagai;
(26) Nagai, de Maat; Maat, de Matatías; Matatías, de Semei; Semei, de José; José, de Judá;
(27) Judá, de Joana; Joana, de Resa; Resa, de Zorobabel; Zorobabel, de Salatiel; Salatiel, de Neri;
(28) Neri, de Melqui; Melqui, de Adi; Adi, de Cosam; Cosam, de Elmodam; Elmodam, de Er;
(29) Er, de Josué; Josué, de Eliezer; Eliezer, de Jorim; Jorim, de Matat; Matat, de Leví;
(30) Leví, de Simeón; Simeón, de Judá; Judá, de José; José, de Jonán; Jonán, de Eliaquim;
(31) Eliaquim, de Melea; Melea, de Mainán; Mainán, de Matata; Matata, de Natán; Natán, de David;
(32) David, de Isaí; Isaí, de Obed; Obed, de Booz; Booz, de Salmón; Salmón, de Naasón;
(33) Naasón, de Aminadab; Aminadab, de Admín; Admín, de Aram; Aram, de Esrom; Esrom, de Fares; Fares, de Judá;
(34) Judá, de Jacob; Jacob, de Isaac; Isaac, de Abraham; Abraham, de Taré; Taré, de Nacor;
(35) Nacor, de Serug; Serug, de Ragau; Ragau, de Peleg; Peleg, de Heber; Heber, de Sala;
(36) Sala, de Cainán; Cainán, de Arfaxad; Arfaxad, de Sem; Sem, de Noé; Noé, de Lamec;
(37) Lamec, de Matusalén; Matusalén, de Enoc; Enoc, de Jared; Jared, de Mahalaleel; Mahalaleel, de Cainán;
(38) Cainán, de Enós; Enós, de Set; Set, de Adán; y Adán, de Dios.
La importancia de las genealogías en la Biblia
La importancia de las genealogías en la Biblia
En el AT las genealogías servían para :
Determinar el lugar de residencia y los derechos sobre la tierra. Rut 3:9
Establecer la sucesión real, ya que el mismo estaba vinculado con el linaje de David. 1 Rey 11:36
Ejercer el sacerdocio ya que estaba relacionado con su linaje sacerdotal
Una genealogía es un registro de la descendencia o ascendencia de una persona o un clan, desde un antepasado o partiendo de la misma persona. Se compilan para mostrar la descendencia biológica, el derecho de la herencia, la sucesión a un puesto o relaciones etnológicas o geográficas. Vemos muchos listados de este tipo en la Biblia. En Esdras 2:1-63; 8:1-20 y Nehemías 7:7-63 nombran por familia los que volvieron con Zorobabel del cautiverio babilónico. Eran necesarias para preservar su revelación hasta que mandara a su Hijo.
Estas listas, eran características de las tradiciones históricas del Asia Occidental. De ahí las dinastías que permitían la sucesión en el reinado de las naciones. Por eso, un monarca tenía que afirmar descendencia del linaje apropiado dentro de una tribu. Por ejemplo: un rey para poder mantener el reinado debía tener “hijos varones”. Hay listados de reyes babilonios que reinaron por más de 1000 años.
Pero para los judíos, los primeros lectores del AT las genealogías eran muy importantes:
Después de la conquista de Canaán, la genealogía servía para determinar el lugar de residencia de la familia, porque por decisión de Dios, la ocupación de la tierra era según las tribus, las familias y las casas de los padres. Num 26:52-56; 33:54. El reparto de la tierra no fue caprichoso ni arbitrario, estaba en función de la cantidad de personas que pertenecían a una tribu.
Si uno se establecía en un territorio distinto del que le correspondía, podía ser llamado desertor o fugitivo, Jueces 12:4.
La transferencia de una propiedad exigía el conocimiento exacto del linaje Rut 3:9, 12-13; 4:1-10.
En la tribu de Judá, la sucesión real estaba vinculado con el linaje de David 1 Reyes 11:36; 15:4.
Cuando volvieron de Babilonia, y alguno pretendía ejercer de sacerdote, tenía que demostrar su linaje sacerdotal, si no lo hacía quedaba excluido del oficio.
Jesús fue inscrito en Belén, porque era descendiente de David, y ellos tenían que conocer la línea genealógica.
Muchas genealogías del AT fueron compuestas para establecer legitimidad, ya sea real o de otra clase. Se encuentran sobre todo en el Pentateuco, Rut, Crónicas, Esdras y Nehemías. En el AT se encuentran dos tipos de genealogías. Una genealogía segmentada exhibía un «árbol familiar» y presentaba la relación de los hijos con otros miembros de la familia (p.ej. Gn 35:22–26). Las genealogías lineares eran listados de nombres que conectaban a una persona con un antepasado o antepasados y mostraba su relación. Un listado linear ascendente (p.ej., Esd 7:1-5) presentaba a una persona como el hijo de otro, y trazaba el linaje de alguien hasta un antepasado importante. Un listado linear descendente (p.ej., Gn 4:17–22) presentaba a un padre que «engendraba» a un hijo, y normalmente daba información en cuanto a la edad y obras de la persona. Estas genealogías no necesariamente eran completas (esto es, enumerar todas las personas en línea directa, una tras otra), ya que su propósito era establecer la descendencia y, por lo tanto, legitimidad de un antepasado o antepasados en particular.
Sin embargo, las genealogías son menos frecuentes en el NT. Tenemos dos y nos muestran el linaje de Jesús: Mateo 1:1–17, que traza su origen desde Abraham; y Lucas 3:23–38, que revierte el orden y continúa hasta Adán. Ambas son Jesús. Estos listados son distintos después de David. En el NT Pablo advierte a Timoteo y a Tito de que algunos utilizaban las genealogías para discutir sobre ellas. De esta manera en el NT pierde importancia, porque Cristo haría un nuevo pueblo, no por descendencia genealógica sino por un nacimiento nuevo uniéndolos a Él.
Aplicaciones
Aplicaciones
Aplicaciones
Dios se interesa por los individuos, muchos de ellos desconocidos para el gran público.
Sirvamos a Cristo con sencillez de corazón, con lo que somos, donde Dios nos ha puesto.
Cristo es la consumación de la revelación de Dios.
Esto no lleva a pensar tres cosas:
Dios se interesa por los individuos. Si leemos las biografías de los hombres que aparecen en la lista, encontraremos que Dios se relacionaba personalmente con ellos, que los llama por su nombre. Son personas reales con vidas normales.
Dios se ha valido de muchas personas desconocidas para el gran público para cumplir sus propósitos. Cuando miramos la genealogía encontramos muchos nombres conocidos a los que la Biblia dedica mucho espacio. Pero la mayoría son desconocidos para muchos de nosotros. Y solo se nombran en los listados, forman parte del desarrollo del plan de redención. Sus nombres están escritos en el libro de la vida. Hermanos, no aspiremos a “hacernos un nombre” como los habitantes de Babel. Busquemos servir a Cristo en nuestro tiempo, con sencillez de corazón, con lo que somos, cuando y donde Dios nos ha puesto. El Señor sabrá cómo recompensarnos.
El hecho de que en el NT pierdan la relevancia que tienen en el AT, nos recuerda que Cristo es la consumación de la revelación de Dios. Una vez que llegó el Salvador, ya las genealogías no son necesarias, porque nuestros nombres están inscritos, no en un registro humano, ni un libro hecho por los hombres, sino en el libro de la vida que está en el cielo. Cristo nos ha rescatado del diablo, nos ha dado nueva vida y nos ha dado Su Espíritu.
La genealogía de Lucas
La genealogía de Lucas
La Genealogía de Lucas
Datos generales
Empieza con la edad en que Jesús, y termina con Dios.
Es distinta a la de Mateo.
Está dirigida a los gentiles
Enfatiza la universalidad de la salvación.
Lo primero que dice Lucas es que Jesús tenía 30 años cuando comenzó su ministerio, situando el inicio de su ministerio alrededor el 26 d.C. En Num 4:47 dice que “entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión”. José también tenía treinta años cuando “fué presentado ante Faraón” Gen 41:46, y también cuando David empezó a reinar 2 Sam 5:4. ¿Coincidencia o sabiduría de Dios? Dios tiene sus tiempos. ¿Por qué esperó hasta los 30 años? Probablemente por la función como sumo sacerdote, y como había que cumplir toda justicia,... ¡Qué detallista el Señor con las cosas de Su Padre! A veces tenemos que esperar el momento oportuno.
Dios tiene un momento señalado para todo aquel que quiera servirle. Y tenemos que esperar, a que El Señor soberano, indique el momento oportuno.
Para aquellos que no son lectores habituales de la Biblia deben saber que tenemos registradas otra genealogía en el NT sobre Jesús, y la encontramos en Mateo 1:1-17. Al leerlas vemos que encontramos algunas diferencias.
Diferencias
Mientras la genealogía de Mateo empieza en Abraham y llega hasta José, la de Lucas empieza en Jesús y llega hasta Dios.
El evangelio de Mateo empieza con la genealogía, la de Lucas está en el capítulo 3, una vez que el Señor empieza su ministerio.
La de Mateo registra 3 mujeres, mientras que no encontramos ninguna en la de Lucas. No se mencionan mujeres en esta genealogía.
La genealogía toma la descendencia de David y en lugar de seguir por la línea de Salomón, utiliza la vía de Natán.3. Un hijo de David, nacido en Jerusalén (2Sa 5:13 Después que vino de Hebrón, David tomó más concubinas y mujeres de Jerusalén; y le nacieron a David más hijos e hijas. 2Sa 5:14 Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón). Esta línea de descendencia se cita en Zac. 12.12 y en la genealogía de nuestro Señor en Lc. 3.31.
Lucas incluyó 20 nombres previos a Abraham, y afirmó que Adán era hijo de Dios
Mateo ofrece una genealogía para oyentes judíos, mientras que Lucas lo hace para gentiles, enfatizando la universalidad de la salvación.
Similitudes
Desde Abraham hasta David con casi iguales y después de éste se nombran algunos nombres en común.
Aparentes contradicciones.
Ahora bien, si las comparamos encontramos también aparentes contradicciones. Esto es algo que no puedo obviar. Y los estudiosos no se ponen de acuerdo. Hay razones para defender que una es la de José (Mateo) y la otra es la de María (Lucas). Para ayudarnos a superar las aparentes diferencias, tenemos que aplicar un principio básico de interpretación bíblica: conocer la intención del autor. Este principio indica que es el autor el que define el significado de su escrito.
Objetivos de Lucas con esta genealogía
Objetivos de Lucas con esta genealogía
Objetivos
Establecer que la salvación se ofrece a toda la humanidad.
Poner de manifiesto la relación orgánica de Cristo con toda la humanidad.
Lucas 1:4 dice “para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”. Lucas escribe su historia de Jesús como un científico investigando la historia críticamente. Él quiere que no quede ninguna duda de que Cristo realmente era quien dijo que era, y que es la solución para la salvación de toda humanidad. Entonces, en su evangelio, Lucas refiere a Jesús como el “Hijo del hombre” (7:34; 9:22-26, 44, 56-58; 11:30-32; 12:8-10, 40; 17.22-30; 18:8, 31; 19:10; 21:27, 36-38; 22:22, 67-69; 24:7)
Más allá de las diferencias en la genealogía, el gran aporte teológico de Lucas es el haber relacionado a Jesús no sólo con Abraham—como hace Mateo—sino en remontar sus antepasados hasta Adán y Dios. De hecho, Lucas coloca a Abraham casi como uno más del listado.
Esto es un claro argumento de que la salvación de Dios se ofrece a toda la humanidad, y no sólo a una nación en particular—Israel—. Lucas remarca estratégicamente sobre esta tesis teológica: la salvación es universal. Jesús vino a buscar y salvar a los perdidos, tanto judíos como gentiles (comp. 2:32). La idea clave de Lucas para escribir esta genealogía fue establecer la relación orgánica de Cristo con toda la humanidad. Al remontar la lista hasta Adán, Lucas presenta a Jesús como el principio de vida para todos (comp. Rom. 5:12–21).
Cuando Lucas en Hch 2:29- 33, registra la predicación de Pedro el día de Pentecostés, les dijo a los oyentes que Dios juró a David que de su descendencia, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono. Ese Mesías, ese descendiente de David, murió y fue resucitado por Dios.
Para eso están la genealogía aquí. Para demostrar también que Jesús descendía de David. Que no era un farsante, sino que era el cumplimiento del pacto que hizo con David. Ubica al Señor en medio de la humanidad, con ascendientes que pertenecen a un pueblo concreto. No hay duda. El Señor es descendiente de David, de Abraham y de Adán.
Aplicaciones
Aplicaciones
Implicaciones
Los primeros capítulos de la Biblia recogen hechos y personajes históricos reales.
Es una prueba de la fidelidad de Dios.
Me gustaría comentar dos:
Los primeros capítulos del génesis no son fábulas. Los hombres que aparecen allí no son seres imaginarios o ficticios. Si fuera así, nuestra fe, nuestra salvación estaría fundada en mentiras, cuentos o relatos no verdaderos. Por el contrario, las personas que se recogen aquí existieron en el tiempo y el espacio. Y Dios, al inspirar a Lucas a escribir este evangelio y darle la autoridad divina, establece como verídicos estos hechos.
Esto nos trae a la mente la fidelidad de Dios. Él se ha revelado a un pueblo formado por hombres y mujeres con nombres y apellidos que ha preservado a lo largo de la historia. Ha preservado a ese pueblo a lo largo de la historia para mostrar su fidelidad a los pactos y compromisos que ha adquirido. En su soberanía ha levantado hombres y mujeres para que su palabra se fuera transmitiendo de generación en generación hasta que llegó el Señor. Cumplió la promesa dada a Adán, a Noé, a Abraham, a David.
La clave de esta genealogía: Jesús y Adán.
La clave de esta genealogía: Jesús y Adán.
Cuando estudiamos un texto, lo esencial es establecer relaciones legítimas con el evangelio, porque el tema central de toda la Biblia es Cristo. Por tanto, debemos preguntarnos ¿Dónde está aquí el evangelio? En la relación que hay entre Adán y Cristo. El Salvador tenía que ser un hombre, porque sólo un hombre podía ofrecer un sacrificio perfecto por los pecados. Esto es coherente con el propósito del evangelista. Esta relación la encontramos claramente en Rom 5:12-21. Miremos lo que dice de Adán y de Cristo
Rom 5:12-21
(12) Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron;
(13) pues antes de la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa cuando no hay ley.
(14) Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.
(15) Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión. Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos.
(16) Tampoco sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel que pecó; porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en condenación; pero la dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en justificación.
(17) Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
(18) Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres.
(19) Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.
(20) Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia,
(21) para que así como el pecado reinó en la muerte, así también la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.
Viajemos al inicio de los tiempos, a ver lo que sucedió en el huerto de Edén. Génesis 1-3.
Allí Dios creó al hombre Gén 1:26-31 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. (27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (28) Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (29) Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. (30) Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. (31) Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Adán tenía todo lo necesario. Un lugar donde vivir, un trabajo que realizar, una persona igual con el que relacionarse, el sustento necesario… Estaban en el mejor lugar del mundo. Y sobre todo disfrutaban de una relación directa y personal con Dios
Estando allí, tuvo una visita que lo cambió todo. El diablo usa la serpiente para proponerle algo distinto, y cuestionar la bondad de Dios. Tuvieron una conversación y como resultado de ella, Adán desobedeció el mandato de Dios de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Y esto trajo consecuencias cósmicas porque su desobediencia no solo fueron a nivel particular sino que afectó a sus relaciones y a toda la creación.
Creyó el engaño del diablo de que Dios era un mezquino que no quería que el hombre viviera una vida plena. Creyó que Dios lo engañaba y no le dejaba vivir tranquilo. Que tenía propósitos ocultos para que no fuera como Dios. Que Dios era un mentiroso y que su mandato era una excusa para mantenerlo controlado. Que comer del fruto le daría libertad y una vida verdadera. Que no iba a morir. En definitiva, que no pasaría nada por comer del fruto de aquel árbol. ¡Todas estas ideas entraron en la mente de Eva, y luego de Adán!. ¿Te suenan? Es lo mismo que nos pasa a tí y a mí hoy.
Fíjate, un solo pecado. Solo comer de un árbol que Dios había prohibido. Tenía todo un huerto inmenso para comer, pero el diablo hizo que se fijara en un pequeño detalle, un árbol, una fruta. Esta es la condición de los hombres hoy.
Amigo mío, esto es así hoy también. El diablo sigue engañando a los hombres diciéndoles que lejos de Dios está la verdadera felicidad. Bueno cuando las cosas van bien, parece que sí. Pero sigue el vacío, da igual lo que tengas o lo que logres. Les dice que Dios te quiere tener controlado y que no disfrutes de la vida. Y ¿Dios? No, no quiero eso. Quiero vivir mi vida.
Pero sabes, el diablo no le dijo TODA LA VERDAD. No le contó nada de las consecuencias tan terribles que tendría desobedecer a Dios. No le contó lo que pasaría con su descendencia, en aquel momento, ni en la eternidad. No le contó lo que pasaría con la relación con Aquel que lo había creado, ni su relación con Eva, no le contó nada de las consecuencias para sí mismo,...
Una vez que pecó Dios lo llamó y le dijo lo que el diablo no le había contado:
Consecuencias:
Entró la muerte (física y espiritual) y ésta se extendió a todos los hombres.
La separación de Dios, la ruptura de esa relación.
Condenación eterna.
Que entró la muerte y que esta se extendió a todos los hombres, como Dios le había dicho. Entró la muerte física y la separación total del Dios bondadoso y Todopoderoso. La relación entre ambos se rompió.
La muerte la cual se extendió a todos los hombres, porque hemos pecado. ¿Cuál es la evidencia del pecado? La muerte física y la muerte espiritual. La física viene por la maldición de Dios sobre la creación, la espiritual por la justicia de Dios por la desobediencia. El diablo no le dijo nada de esto, y tampoco nosotros queremos saber nada de ello. ¿Ves? si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, … por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres…
El pecado afectó a todas las esferas de la vida del hombre y las sumió en unas profundas tinieblas que permanecen hasta hoy. Afectó a sus relaciones sociales, a la relación con su semejante, con la creación, consigo mismo. El hombre en su condición se quedó en tinieblas, sin esperanza, sin Dios, sin consuelo, desesperado, desorientado. ¡Perdido!
¡¡Y NO HAY SOLUCIÓN POSIBLE!!. No había nadie que pudiera revertir la situación creada, porque no hay nadie que pueda satisfacer la justicia de Dios por mí. Y lo único que puedo hacer yo, es morir por mí pecado. Es la condenación eterna. Hay que satisfacer la justicia del Dios Justo y Santo. Hay que pagar por el pecado.
Pero, HAY UNA BUENA NOTICIA,
En aquel momento de la historia, Dios no abandonó a su suerte a la raza humana, como hacemos y decimos nosotros: - Si hizo mal que asuma las consecuencias eternas.¡Nadie lo mandó! ¡Se lo advertí! ¡Ahora, que se busque la vida!
Primero, los vistió con pieles y evitó que comieran del árbol de la vida, y se perdieran eternamente. Amó tanto al hombre que Dios proveyó una solución. Prometió que enviaría a alguien que venciera al diablo, y a la muerte, que cumpliera con la justicia de Dios y reconciliar a los hombres con Él.
Para ello, tenemos que viajar en el tiempo desde Adán hasta hace 2000 años.
Uno que viviera una vida perfecta y estuviera dispuesto a dar su vida por los pecadores, por aquellos que les dió la espalda, que lo ofendieron y que no lo reconocieron como Dios y Señor que es. Pero no había ningún hombre que lo pudiera hacer. Ninguno, ha vivido de tal manera que tenga derecho a vivir. No hubo nadie en todo este tiempo.
Entonces, desde la eternidad decidió Él mismo hacerse hombre y vivir entre nosotros, como hemos estado viendo. Dios se hizo hombre, y la genealogía lo demuestra. Vivió entre nosotros una vida de obediencia perfecta a todos los mandamientos de Dios, y cuando fue el tiempo, ocupó tu lugar en la cruz del Calvario. Él no tenía que estar allí, no se lo merecía como tú y como yo. Era justo, puro, nunca pecó a pesar de vivir como un ser humano normal que era. Cumplió escrupulosamente toda la ley de Dios, y no se le pudo pillar en lo más mínimo.
Pero te amó tanto, que ocupó tu lugar para que la justicia de Dios en lugar de caer sobre tí, cayera sobre Él. Dijo en aquella última cena que “daba su cuerpo y derrama su sangre por nosotros” Lucas 22:19-20.
Isa 53:3-12 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (4) Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. (5) Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. (6) Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. (7) Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. (8) Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. (9) Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. (10) Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. (11) Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. (12) Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
Mira, dar la vida por alguien que nos ha hecho bien, es posible. ¿Pero por uno que me ha ofendido y que tiene una deuda conmigo que no puede pagar? ¿Reconciliarme con un enemigo y pagar la deuda que él tiene con la justicia? ¿Cumplir yo la sentencia que la justicia ha dictado sobre Él? Esto es lo que hizo Cristo por tí ante Dios.
¿Cuáles son las consecuencias?
Reconciliarnos con Dios, quitándonos la deuda impagable que teníamos con Su Justicia. La relación con Dios es restaurada, y podemos volver a estar con Él, podemos conocerle, llamarle Padre, disfrutar de su cuidado, de su protección, de su trato. Hace posible que podamos hablar con Él, como hablaba Adán en el huerto. Que podamos conocerle personalmente, que podamos disfrutar de su compañía, de su dirección, de su dulzura, de su trato, de su bondad, de su misericordia, de su justicia, de su luz…
Somos declarados justos. Nuestros pecados son perdonados y olvidados por Dios. No somos condenados. Porque la vida justa de Cristo, se nos imputa a nosotros. Tenemos las obras justas de Cristo en nuestra cuenta.
Adoptarnos como hijos de Dios.
Hacer de nosotros una nueva criatura. Ahora podemos estar con Dios, ahora vemos las cosas de manera clara, podemos conocer la verdad de las cosas. Nos da Su Espíritu, para que nos enseñe las voluntad de Dios por su palabra. Para que trate con nuestros corazones y nos santifique.
Aquellos que se miran a sí mismo delante de Dios, que reconocen que han pecado y que merecen la justa condenación, del Dios Justo, y vienen a Cristo en arrepentimiento y fe, haciendo suyo el sacrificio de Cristo tendrán vida eterna y reinarán con Cristo en la eternidad, librándolos del infierno eterno. Nada de esto lo merecemos. Dios no tiene por qué hacerlo. Es un regalo que Dios nos da porque quiere, no porque hagamos cosas para merecerlo.
Este es nuestro Glorioso Salvador.
Amados míos éste es el énfasis de Lucas, conectar a Jesús de Nazaret con Adán y para esto está esta genealogía.
Aplicaciones
Aplicaciones
Este listado habla de la fidelidad de Dios con los hombres, con Su verdad, con su fiabilidad. Hizo una promesa y la cumplió. Este listado es una muestra. La primera persona del listado es el cumplimiento de la promesa dada por el último nombre del mismo listado. Jesús es el cumplimiento de la promesa dada por Dios a Adán. Eso nos llena de tranquilidad. Dios cumple lo que promete. Sus promesas son ciertas y seguras. Dios es confiable, y no se olvida de nada de lo que promete.
Aquí tenemos en la práctica la providencia y la soberanía de Dios. Dios levantó a hombres que quiso para cumplir sus propósitos, los guió a cada uno por caminos distintos para revelar a su Hijo de manera progresiva.
Tenemos un ministerio, una labor que desarrollar. No estamos para ser elementos pasivos, ni decorativos en el reino. Cristo empezó su ministerio ¿Y tú? ¿Has empezado tu ministerio?¿Cuál es? El reino de Dios es una realidad presente y futura que debe ser instalado en el corazón de muchos. Todavía nos queda mucho por hacer.
Dios vino a mostrarse a las naciones no solo a una. La salvación que Dios ofrece y la extiende hasta tí. Una salvación que se fue revelando de manera progresiva a lo largo de la historia de la humanidad. ¡Cuánto amor y cuánta sabiduría la que muestra Dios.
La Biblia no es un conjunto de fábulas. Los primeros capítulos de Génesis no son fábulas o relatos imaginarios. Son hechos reales, con personas reales que Lucas incluye como ascendientes del Salvador. Imagínate que no fueran reales. Nuestra salvación se cimentaría en un mentiroso.
Todos los hombres de esta genealogía son pecadores. No son superhombres. Cristo no pertenecía a una super raza de hombres. Eran hombres comunes y corrientes, pecadoras, débiles. Algunas de ellas cometieron pecados atroces. Pero quiso Dios en su sabiduría, llamarlos al arrepentimiento y usarlas en su propósito redentor.
Conclusiones
Conclusiones
