Vidas Transformadas

Legado  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 7 views
Notes
Transcript
¿Cuantos conocen a ese hombre que está en la foto?
Su nombre es Nicky Cruz
Nicky Cruz nació en Puerto Rico, hijo de padres que practicaban brujería y violencia extrema. Desde niño fue rechazado, golpeado y despreciado. Aprendió una sola ley: odiar antes de que te odien.
A los 15 años termina en Nueva York. No como inmigrante soñador…Sino como líder de una de las pandillas más violentas de la ciudad.
Su reputación era clara:
nadie se le acercaba,
nadie lo retaba,
nadie le hablaba
Un día, en una calle peligrosa de Nueva York, un joven predicador se le acerca y le dice:
“Nicky, Jesucristo te ama.”
Nicky se ríe y le responde:
“Te voy a matar.”
Y el predicador contesta algo que nadie esperaba:
“Aunque me mates, Jesús te sigue amando.”
Nicky confesó después:
“Yo había visto miedo toda mi vida… pero nunca amor que no retrocediera.”
Dice que Esa noche no durmió. El hombre más temido de la calle no pudo huir de una frase simple:
Jesús te ama.
Días después Nicky se entregó a Cristo por completo, dejó la violencia y comenzó a predicar a Cristo donde mismo infundía miedo.
Hoy a sus 80 años Nicky ha predicado a más de 50 millones de personas en más de 60 países.
Este es el poder del evangelio, este es el poder del amor y perdón de Cristo en las personas.

Dios ha permitido corazones rebeldes simplemente para que se conviertan en el escenario de Su Gracia.

Dios ha sanado corazones heridos para que se conviertan en aquellos que hagan manifestar Su gracia.

Dios es experto en transformar corazones imposibles. A Dios le gusta resolver casos díficiles, pero necesita gente que se levante a predicar del amor de Cristo.
Si David Wilkerson no hubiese comenzado Teen Challenge con las gangas de Nueva York, Nicky no hubiese conocido a Cristo.
Por eso Dios te sana, te levanta, te perdona, te da de su Espíritu y te envía. Alguien necesita a Cristo.
El tema de hoy es Vidas Transformadas. El poder único del Espíritu para cambiar el rumbo de las personas.
Antes que Pablo se llamará así, su nombre fue Saulo.
Un hombre que amaba a Dios, la ley y al pueblo y tradiciones judías.

Cuando Cristo resucitó, hubo una revolución que cambió la historia.

Y Saulo lo vio como un grupo que se levantaba en contra de la fe judía y que era una falsa religión.
Y comenzó a perseguir, arrestar, incluso matar a los que creían en Cristo.
Hechos de los Apóstoles 7:54–60 NTV
54 Los líderes judíos se enfurecieron por la acusación de Esteban y con rabia le mostraban los puños; 55 pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, y vio la gloria de Dios y vio a Jesús de pie en el lugar de honor, a la derecha de Dios. 56 Y les dijo: «¡Miren, veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie en el lugar de honor, a la derecha de Dios!». 57 Entonces ellos se taparon los oídos con las manos y empezaron a gritar. Se lanzaron sobre él, 58 lo arrastraron fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Sus acusadores se quitaron las túnicas y las pusieron a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Mientras lo apedreaban, Esteban oró: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». 60 Cayó de rodillas gritando: «¡Señor, no los culpes por este pecado!». Dicho eso, murió.

Saulo no lanzó la piedra, pero estaba de acuerdo con su muerte.

Dice que pusieron las ropas de los acusadores a los pies de un joven llamado Saulo.
la Mishna, un documento legal de los judios decia: “Los testigos se tenían que quitar sus vestiduras exteriores para ejecutar la sentencia sin impedimento.”
Muchos han predicado que el manto de esteban ese día pasó a Saulo, pero la realidad es que las ropas no eran de esteban sino de sus acusadores y ponerlas a los pies de alguien soolo señalaban a quien estaba a cargo de la ejecución, la persona que tenía autoridad, en otras palabras el encargado aprobar la ejecución.
Tiempo después Pablo narrando su conversión dijo:
Hechos de los Apóstoles 22:19–20 RVR60
19 Yo dije: Señor, ellos saben que yo encarcelaba y azotaba en todas las sinagogas a los que creían en ti; 20 y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo mismo también estaba presente, y consentía en su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban.
Aun así la gracia lo alcanzó.

No hay vida que su gracia y amor no pueda alcanzar. No llames imposible al testimonio que Dios está preparando.

Y allí estaba Saulo en su próxima asignación para seguir persiguiendo a los Cristianos, pero dice que de repente en el camino Una Luz se le apareció.
Hechos de los Apóstoles 22:6–9 NTV
6 »Cuando iba de camino, ya cerca de Damasco, como al mediodía, de repente una intensa luz del cielo brilló alrededor de mí. 7 Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. 8 »“¿Quién eres, señor?”, pregunté. »Y la voz contestó: “Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”. 9 La gente que iba conmigo vio la luz pero no entendió la voz que me hablaba.

Allí estaba la cita inesperada con el Amado. Mientras Saulo respiraba odio y muerte tropezó con aquel que cambiaría el rumbo de su vida.

Dios un día planificó una cita de la que tu no estabas al tanto, para darte vida y pudieras experimentar su gran amor.

Quizás para algunos la cita es hoy.
Preparó la mesa para su perseguidor y le dio a comer su Gracia. Alumbró su condición y habló a su corazón.
Quizás por eso todos vieron la luz pero no entendieron la voz. Por que la evidencia es visible pero lo que Dios habla a tu corazón es para ti.
Dios cambió a Saulo en un segundo y el aceptó : ¿Qué quieres que haga?

Muchos han visto su luz, pero aun no han contestado su llamado.

Dios no quiere cambiar tu vida sino:
mentalidad,
propósito,
identidad
y dirección.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.