El Cuerpo de Cristo: la Iglesia

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1. El Cuerpo de Cristo: la Iglesia
a) Escrituras clave
1 Corintios 12:12-27 Colosenses 1:18 Efesios 5:23-32 Colosenses 2:19 Romanos 12:4-8 Efesios 1:22-23
Hebreos 10:24
b) ¿Cuál es el cuerpo de Cristo?
El cuerpo de Cristo es aquel cuerpo de creyentes nacidos de nuevo que han sido unidos a Jesucristo por el Espíritu Santo (1 Corintios 12:12-14),
1 Corintios 12:12-14 Reina-Valera 1960
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
 para llevar a cabo la tarea que El comenzó de testificar y establecer el reino de Dios. Jesús dio al creyente la autoridad de Su nombre y el poder del Espíritu Santo (Marcos 16:17-18; Hechos 1:8)
Marcos 16:17-18 Reina-Valera 1960
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Hechos 1:8 Reina-Valera 1960
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
para que, de parte suya, estemos involucrados en el establecimiento del reino de Dios aquí en la tierra. Todos los discípulos de Jesús están unidos en esta labor, teniendo cada uno un papel que jugar. Estos discípulos necesitan trabajar juntos como un cuerpo de muchos miembros con Jesús como cabeza.
Nuestra lealtad como discípulos de Jesús es: primero a Cristo Jesús y su iglesia universal, y después a la iglesia local donde nos ha colocado. Todos los creyentes en la iglesia universal de Dios obviamente no pueden reunirse a la vez, por tanto, Dios ha ordenado que nos reunamos en grupos más reducidos, bien sea en una iglesia de ciudad (1 Corintios 1:2)
1 Corintios 1:2 Reina-Valera 1960
2 a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:
 o en una iglesia en una casa (Romanos 16:5).
Romanos 16:5 Reina-Valera 1960
5 Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.
 Esto es el cuerpo visible de gente comprometida. Esta iglesia local no consiste en un sacerdote o vicario (o artista) y gente (o espectadores). Consiste en creyentes nacidos de nuevo, todos los cuales son sacerdotes (1 Pedro 2:9).
1 Pedro 2:9 Reina-Valera 1960
El pueblo de Dios
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
Jesús está comprometido a edificar su iglesia en la tierra y no va a permitir que Satanás la venza (Mateo 16:18).
Mateo 16:18 Reina-Valera 1960
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro,[a] y sobre esta roca[b] edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Como discípulos de Jesús, deberíamos dedicarnos a la iglesia, que es la vida compartida en Cristo (Hechos 2:42).
Hechos 2:42 Reina-Valera 1960
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
c) Varias imágenes
No existe ninguna imagen que por sí sola pueda describir adecuadamente lo que Dios tiene en mente para su pueblo. Pablo usa unas cuantas imágenes para ilustrar varios aspectos de la revelación de Dios acerca de. la iglesia:
1. Un templo
Esto revela el propósito divino de edificar un pueblo unido para que sea morada de Dios por su Espíritu Santo (Efesios 2:19-22; 1 Corintios 3:16).
Efesios 2:19-22 Reina-Valera 1960
19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
1 Corintios 3:16 Reina-Valera 1960
16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Somos piedras vivas edificadas en una casa espiritual, para que podamos ser un sacerdocio santo ofreciendo sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1 Pedro 2:4-5).
1 Pedro 2:4-5 Reina-Valera 1960
La piedra viva
4 Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
2. Una familia
Esto nos ayuda a apreciar el propósito de Dios de envolvernos en su familia y hacernos coherederos con nuestro hermano mayor, el Señor Jesús (Romanos 8:17; Hebreos 2:10,14-17).
Romanos 8:17 Reina-Valera 1960
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
Hebreos 2:10 Reina-Valera 1960
10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.
Hebreos 2:14-17 Reina-Valera 1960
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. 16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. 17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.
 La iglesia es un estilo de vida y no una actividad. La iglesia no es un club religioso en el que decides matricularte, sino que es la familia de Dios a la que fuiste añadido (Hechos 2:47).
Hechos 2:47 Reina-Valera 1960
47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
3. Una novia
Esto nos ayuda a comprender la unidad que Cristo y su iglesia han de experimentar juntos, en mutua relación y compromiso personal (Efesios 5:22-32; Juan 17:11,21).
Efesios 5:22-32 Reina-Valera 1960
22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
Juan 17:11 Reina-Valera 1960
11 Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
4. Un cuerpo
Esto nos ayuda a comprender el deseo de Cristo de usar su cuerpo presente, la iglesia, para ministrar vida y sanidad de la misma manera que la ministraba El en su caminar terrenal (1Corintios 12:1-31).
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular
(1 Corintios 12:27)
Esto es un llamamiento tremendamente rico que exige un cuerpo de personas que estén funcionando en las mismas esferas de poder y autoridad en que ministraba Jesús. Antes que al hombre se le pueda confiar tal autoridad y poder, debe hacer un reconocimiento de los principios divinos de jefatura y una sumisión a Cristo, la cabeza del cuerpo.
Recuerda, Dios originalmente no planeó las denominaciones, por ejemplo, iglesia anglicana, metodista, bautista, etcétera, han llegado a ser por las divisiones humanas a lo largo de la historia de la iglesia. Jesús fundó y está edificando una iglesia, un cuerpo, al que todo creyente nacido de nuevo pertenece (Efesios 4:4; Mateo 16:18).
Efesios 4:4 Reina-Valera 1960
4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
Mateo 16:18 Reina-Valera 1960
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro,[a] y sobre esta roca[b] edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
d) Características de la Iglesia
1. La jefatura de Jesús
Jesús estableció la iglesia. La está edificando y la controla y dirige (Colosenses 1:18; Colosenses 2:19; Efesios 1:22-23; Efesios 4:15-16).
Colosenses 1:18 Reina-Valera 1960
18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;
Colosenses 2:19 Reina-Valera 1960
19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
Efesios 1:22-23 Reina-Valera 1960
22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Efesios 4:15-16 Reina-Valera 1960
15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Nosotros, como el cuerpo de Cristo, compartimos en su vida y estamos bajo su control. La manera en que funciona el cuerpo físico es haciendo lo que la cabeza le dice que haga. Esto necesita que cada parte del cuerpo esté funcionando debidamente, obedeciendo las señales provenientes de la cabeza. El cuerpo de Cristo funciona de la misma manera.
2. Unidad del Espíritu (1 Corintios 12:12-13; Efesios 4:2-3,32)
1 Corintios 12:12-13 Reina-Valera 1960
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Efesios 4:2-3 Reina-Valera 1960
2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
Efesios 4:32 Reina-Valera 1960
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Todos los creyentes son parte de un cuerpo y existe una unidad invisible entre ellos, porque todos comparten en el mismo Señor Jesús. Jesús oró por la unidad total entre todos los creyentes (Juan 17:20-23).
Juan 17:20-23 Reina-Valera 1960
20 Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Tal como cada uno de nosotros tiene un cuerpo con muchos miembros, y de estos miembros no todos tienen la misma función, así en Cristo, nosotros, que somos muchos, formamos un cuerpo y cada miembro, aunque tiene distintas funciones, pertenece a todos los demás miembros. No podemos ser independientes. Esto sería parecido a quitarte la mano y esperar que opere independientemente del cuerpo. La iglesia incluye toda clase de personas, algunas de las cuales nunca habrías escogido como amigo. Pero Dios los escogió a ellos y a ti, y en su sabiduría los juntó. Quizás hizo esto para moldearte en lo que necesitas serlo. (Proverbios27:17).
Proverbios 27:17 Reina-Valera 1960
17 Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
Esto requiere amor. El amor de Dios es el cemento que mantiene la iglesia unida. Cuando el Espíritu Santo vino a ti en salvación te trajo aquel amor (Romanos 5:5).
Romanos 5:5 Reina-Valera 1960
5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
3. Variedad de dones y funciones
El cuerpo no está compuesto de una parte sino de muchas (1 Corintios 12:14).
1 Corintios 12:14 Reina-Valera 1960
14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
 Hay distintas clases de dones, servicio y obras, pero el mismo Dios, que los obra todos en cada hombre (1 Corintios 12:4-11).
1 Corintios 12:4-11 Reina-Valera 1960
4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
 Tal como las partes del cuerpo humano son variadas en función, así son los miembros del cuerpo de Cristo. Todos tenemos una parte concreta que desempeñar, aunque todavía puede que no esté claro cuál sea esa parte o papel. No hay partes de repuesto en el cuerpo de Cristo. Hemos sido escogidos y puestos en ese cuerpo para un propósito especial. Su papel será adaptado a tus dones y personalidad.
4. Dominio de Dios (1 Corintios 12:11)
Es Dios quien ha organizado las partes del cuerpo y quien hace nombramientos en él (1 Corintios 12:27-28).
1 Corintios 12:27-28 Reina-Valera 1960
27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.
 A veces puede que haga saber su voluntad por medio de su autoridad delegada (Hebreos 13:17).
Hebreos 13:17 Reina-Valera 1960
17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Los miembros del cuerpo de Cristo necesitan aceptar su lugar. Muchos intentan ser lo que Dios no les ha llamado a ser (1 Corintios 12:14-17).
1 Corintios 12:14-17 Reina-Valera 1960
14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
Necesitamos averiguar cuál es nuestra función en Dios y aceptarla, aferrarnos a ella, desarrollarla y llevarla a cabo. Si un discípulo de Jesús intenta funcionar en un área a la que Dios no le ha llamado, entonces él nunca tendrá éxito y en el cuerpo de Cristo faltará una función. El cuerpo de Cristo funciona mejor cuando cada miembro está haciendo lo que Dios le ha llamado a hacer. Si Dios te ha puesto en el cuerpo, entonces tendrá algo para que hagas dentro de él.
5. Debidamente relacionado
Los miembros del cuerpo de Cristo necesitan estar debidamente relacionados con la Cabeza, Jesucristo, y los unos con los otros. Nos necesitamos los unos a los otros (1 Corintios 12:21)
1 Corintios 12:21 Reina-Valera 1960
21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
, por tanto, debemos aceptarnos los unos a los otros como Cristo nos aceptó (Romanos 15:7),
Romanos 15:7 Reina-Valera 1960
El evangelio a los gentiles
7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.
aprendiendo a perdonar (como Él nos ha perdonado) y soportándonos los unos a los otros (Efesios 4:2; Colosenses 3:12-14).
Efesios 4:2 Reina-Valera 1960
2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
Colosenses 3:12-14 Reina-Valera 1960
12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Mucho de tu crecimiento y desarrollo como cristiano vendrá por medio de tu relación con otros creyentes. Esto no sólo sucederá por lo que compartan los líderes y otras personas contigo, sino también por lo que compartas tú con ellos. El desánimo, probablemente, es el arma más eficaz de Satanás para empezar a dominar a los cristianos. Reconociendo esta verdad, Dios espera que su pueblo se reúna, contrarrestando tal situación por medio del ánimo mutuo (1 Corintios 14:26; Colosenses 3:16; Hebreos 10:24-26).
1 Corintios 14:26 Reina-Valera 1960
26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
Colosenses 3:16 Reina-Valera 1960
16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
Hebreos 10:24-26 Reina-Valera 1960
24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Advertencia al que peca deliberadamente
26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
Necesitamos edificar y animar el cuerpo de Cristo y todos trabajar juntos como debiéramos (1 Tesalonicenses 5:11).
1 Tesalonicenses 5:11 Reina-Valera 1960
11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
La palabra "animar" en el griego es "oikodomeite" la cual es una palabra compuesta de "oikia" que significa "casa" y "demo" que significa "edificar". Somos llamados, como discípulos de Jesús, para estar involucrados juntos en una obra que Dios ya está haciendo, es decir, edificar Su iglesia (Romanos 14:9; Romanos 15:2).
Romanos 14:9 Reina-Valera 1960
9 Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.
Romanos 15:2 Reina-Valera 1960
2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.
 Jesús nos describe como la sal de la tierra (Mateo 5:13). Uno de los usos de la sal es dar sabor a la comida, para que disfrutemos la comida en todo su sabor. Como la sal de la tierra, somos llamados a sacar lo mejor en otros, de ese modo edificamos tanto a ellos como a nosotros mismos a la vez.
6. Compromiso
Debido a los propósitos únicos que Dios ha anunciado por el cuerpo, el plan tremendo que tiene para él, y debido a las relaciones complejas en el cuerpo, ningún creyente verdadero puede encontrar realización y satisfacción fuera del cuerpo de Cristo: la iglesia. El no identificarte con el cuerpo visible de Cristo, es decir, la iglesia local, es separarte del cuerpo de Cristo en su totalidad. El cuerpo sólo puede crecer cuando cada miembro funciona como debiera. Esto exige un compromiso. Entonces el cuerpo verdaderamente será la expresión de Jesús en la tierra (Efesios 4:16). Necesitamos hacernos la pregunta: "¿Qué puedo invertir yo en el cuerpo?" y no siempre preguntarnos: "¿Qué puedo conseguir yo de esto?" Necesitamos dar desinteresadamente de nosotros mismos (2 Corintios 8:5). Los que más invierten más reciben de este compromiso.
7. Servicio
Tu actitud real a Jesucristo se ve por tu actitud hacia su cuerpo, la iglesia (1 Juan 4:20). Una vida de servicio para Dios es la vida más satisfecha que existe, porque somos creados por Dios para servirle. Existen un número de actitudes hoy día que impiden o detienen el libre fluir de un espíritu de servicio. Muchas veces puede haber una falta de inclinación a aceptar un papel que parece ser menos importante, o un papel que está en sumisión a otro. La gente cree que esto desmerecería su dignidad. También puede haber muchas veces un deseo de dominar o dirigir, cuando no hay ni la habilidad ni el llamamiento para hacerlo. Una buena voluntad de aceptar la dura disciplina de responsabilidad, y una actitud de humildad de servicio que Jesús ejemplificó tan claramente, ha de ser el centro de una vida que sea llamada al liderazgo. Además de todo esto, puede haber un desgano de aceptar tareas bajas, porque el servicio se ve sólo en términos de lo que es claramente recompensado o agradable. Nunca deberíamos comparar ni tasar ministerios, ni tampoco ningún servicio para Dios. Dios no lo hace nunca. Él no tiene un ministerio sobre otro. Para El todos son importantes. En primer lugar, el da el ministerio de servicio. Todo lo que busca es un vaso utilizable que sea fiel en hacer aquello que Él ha deseado.
Los miembros del cuerpo que parecen más débiles son necesarios (1 Corintios 12:22). Puede parecer que algunos miembros tienen sólo una parte pequeña que jugar en el cuerpo, pero son necesarios para el debido funcionamiento del mismo. En efecto, Dios muchas veces les da más honra (1 Corintios 12:24). Los miembros del cuerpo de Cristo deberían respetarse, cuidarse y honrarse los unos a los otros. No debería de haber división en el cuerpo de Cristo sino que todos los miembros del cuerpo deberían tener el mismo cuidado los unos de los otros (1 Corintios 12:25-27).
Mientras esperas a descubrir tu papel en el cuerpo, haz lo que se necesite hacer con toda tu fuerza (Eclesiastés 9: 10). También necesitamos ir con cuidado respecto a nuestros motivos para el servicio (1 Corintios 13:1-3). No deberíamos hacer nada principalmente para nuestro propio beneficio o satisfacción, sino hacer todo para la gloria de Dios y la extensión de su Reino. Deberíamos desear servir a nuestros condiscípulos de Jesús, que son parte del cuerpo de Cristo. Jesús enseñó que el servir a otros es el camino hacia la. promoción en su Reino. Jesús mismo no vino para tener un siervo, sino para ser un siervo, y nosotros necesitamos hacer lo mismo (Mateo 20:25-28; Mateo 25:40).
e) Cómo cumplir tu función en el cuerpo de Cristo
1. Sé lleno del Espíritu Santo (1 Corintios 12:13).
2. Desempeña tu papel sin envidiar el de otro. Usa tus dones y habilidades para servir al cuerpo como buen administrador de Jesucristo (1 Corintios 12:15-16; 1 Pedro 4:10).
3. Haz sitio para otros (1 Corintios 12:17) y no intentes hacerlo todo tú mismo. Puede que otros hagan algunas cosas mejor que tú.
4. Conoce tu lugar en el cuerpo (1 Corintios 12:18-20) porque esto trae seguridad y confianza (Romanos 12:3).
5. Admite tu necesidad de otra gente (1 Corintios 12:21). La iglesia es tu máquina de respiración artificial, por tanto, no tengas miedo de aprovechar la vida de Dios por medio de otros en la iglesia. No seas tan independiente que no te puedan ayudar, aconsejar, ni corregir.
6. Valora a otros creyentes (1 Corintios 12:22-24) y anímalos.
7. Cuida del cuerpo (1 Corintios 12:26), practica la hospitalidad (Romanos 12:13; 1 Pedro 4:7), y busca maneras prácticas para compartir y ayudar a tus hermanos en la iglesia (Hebreos 10:24; Gálatas 6:10).
8. Haz que el amor sea tu meta y desea de todo corazón los dones espirituales (1 Corintios 13:1-3; 1 Corintios 14:1).
F) Preguntas y puntos de discusión
1. ¿Está el cuerpo de Cristo, del cual eres parte, llevando a cabo la labor que comenzó Jesús de testificar y establecer el Reino de Dios?
2. ¿Tiene tu iglesia local a Jesús como cabeza?
3. ¿Sabes que eres llamado a trabajar dentro de la parte local del cuerpo de Cristo a la cual asistes? Si no sabes cuál es la función o tarea de
Dios para ti, entonces pide a Dios que te la enseñe. Si no sientes ganas de hacer nada, ni que te necesitan para hacer algo, entonces quizás no te
estés juntando con la iglesia local correcta. Todo el mundo debería ser fructífero para Dios dentro de su propio marco local. Ora y pide a Dios guía
en este asunto y también ve a tus líderes y pide su consejo.
4. Como miembro del cuerpo de Cristo, ¿te ves como una parte necesaria del cuerpo y estás plenamente comprometido con él?
5. ¿Es posible funcionar independientemente del cuerpo de Cristo? Discútelo.
6. Antes que Dios pueda confiar a los miembros del cuerpo de Cristo poder y autoridad, necesita haber un
reconocimiento de los principios divinos de jefatura y sumisión a Cristo, la cabeza del cuerpo. Discútelo.
7. ¿Te haces la pregunta: "¿Qué puedo yo invertir en ]aparte local del cuerpo de Cristo?" o te haces las preguntas: "¿Qué puedo yo sacar de esta
iglesia local?" o "¿Qué debería hacer esta iglesia local para mí?"
8. ¿Existe unidad entre los miembros de tu iglesia local? Sino es así, ¿porqué no? ¿Hay algo que tú puedes hacer para fomentar la unidad? ¿Cuál
es la actitud de Jesús ante la unidad de su iglesia? (Juan 17:20-23).
g) Resumen y aplicación
1. Jesús nos ha comisionado, como miembros de su iglesia, a hacer discípulos y capacitarlos para crecer en el contexto de la parte local del
cuerpo de Cristo, es decir, la iglesia local.
2. La iglesia crecerá en-cantidad y calidad sólo cuando cada miembro trabaje como debiera y lleve a cabo la función que Dios le ha dado. Entonces se convertirá en el cuerpo que sea verdaderamente la expresión de Jesús en la tierra.
3. Jesús es la cabeza de la iglesia y pretende que su Iglesia llegue a ser un lugar de unidad y sumisión a su gobierno.
4. Todos los miembros del cuerpo de Cristo están interrelacionados entre sí y son necesarios para el debido funcionamiento de la iglesia universal.
5. Para que un discípulo de Jesús se realice, necesita reconocer que su realización ocurrirá sólo cuando encuentre su lugar en el cuerpo local de Cristo, y se comprometa a acabar lo que Dios le pide que haga en ese lugar.
6. Tu actitud hacia tu iglesia local reflejará algo de tu actitud hacia su cabeza, Jesucristo.
7. Dios no tiene preferidos. No tasa un ministerio más alto que otro. Sólo espera que nosotros, como discípulos suyos, le sirvamos obedeciendo su voluntad, cueste lo que cueste.
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