CRISTOLOGIA - UNA MUERTE AMOROSA Y JUSTA
INTRODUCCIÓN
En un sentido amplio el castigo que Cristo sufrió para pagar por nuestros pecados fue sufrimiento tanto en su cuerpo como en su alma
UNA MUERTE AMOROSA Y JUSTA.
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Por consiguiente,
DESARROLLO DEL BOSQUEJO
JUSTICIA MERECIDA, AMOR INMERECIDO
Ahora bien, Jesús era perfectamente santo. Aborrecía el pecado con todo su ser. El concepto del mal, del pecado, lo contradecía todo en su carácter. Mucho más de lo que nosotros lo hacemos, Jesús se rebelaba instintivamente contra el mal.
JUSTIFICACION INMERECIDA, AMOR REVELADO.
Un condenado a muerte que moría crucificado se veía esencialmente forzado a infligirse él mismo una muerte lenta por asfixia. Cuando los brazos del condenado eran extendidos y sujetados mediante los clavos a la cruz, tenía que sostener la mayor parte del peso de su cuerpo con los brazos. En esa posición, la cavidad torácica tenía dificultades para respirar y obtener aire renovado. Pero cuando la necesidad de aire de la víctima se hacía insoportable, tenía que hacer lo posible por levantarse empujando con sus pies, dando así un apoyo más natural a su cuerpo y aliviando los brazos del peso del cuerpo, y de esa forma podía respirar un poco mejor. Al esforzarse por levantar el cuerpo apoyándose en los pies el crucificado podía aliviar la asfixia, pero resultaba en extremo doloroso para él porque implicaba poner toda la presión de sostener el cuerpo sobre los clavos que le sujetaban los pies, y doblar los codos y empujar hacia arriba sobre los clavos que le sujetaban las muñecas
La Escrituras dicen con frecuencia que Cristo cargó con nuestros pecados: «
Dios el Padre, el Creador todopoderoso, el Señor del universo,
