NUESTRAS VIDAS SON UN REFLEJO DE NUESTRAS PRIORIDADES..y las verdaderas prioridades resultan en un comportamiento habitual.
33 »Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.
15 »Ustedes demostrarán que me aman, si cumplen mis mandamientos.
Lo que quiere resaltar Pablo es lo siguiente. En el Bautismo, el cristiano muere y resucita. Al cerrarse las aguas sobre su cabeza es como si se le enterrara; cuando sale del agua es como si resucitara a una nueva vida. Ahora bien: si es así, el cristiano debe surgir del Bautismo como una persona diferente. ¿Dónde está la diferencia?
Debemos captar exactamente lo que Pablo quiere decir con esto. Es seguro que no está proponiendo un otromundismo que haga que el cristiano se retire de las ocupaciones y responsabilidades de este mundo para no hacer otra cosa que meditar en la eternidad.
Esto no podrá por menos de darle una nueva escala de valores. Las cosas que el mundo considera importantes dejarán de obsesionarle. Las ambiciones que dominan el mundo serán incapaces de impactarle. Seguirá usando las cosas del mundo, pero las usará de una manera nueva. Por ejemplo: valorará el dar por encima del obtener; servir, por encima de dominar; perdonar, por encima de vengarse. El baremo del cristiano será el de Dios, no el de los hombres
Ya hemos visto repetidamente que los cristianos originales veían el Bautismo como un morir y un resucitar. Cuando una persona moría y era sepultada, los griegos solían decir que estaba oculta en la tierra; sin embargo el cristiano había experimentado una muerte espiritual en el Bautismo, y no estaba escondido en la tierra, sino en Cristo. La experiencia de los cristianos originales era que el mismo acto del Bautismo revestía a la persona con Cristo.
En el versículo 4 Pablo otorga a Cristo uno de los grandes títulos de la devoción: Cristo, nuestra vida. Aquí tenemos un pensamiento que le era muy querido al corazón de Pablo. Escribiendo a los filipenses les decía: «Para mí, el vivir es Cristo» (
