La prueba de Abraham
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Saludo.
Hola me alegra verte hoy.
VC 2026
2 Timoteo 4:1–2 "Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina."
Mensaje
Este pasaje es muy conocido, pero hoy quiero refrescarlo a ustedes y también a mí mismo.
Esta historia enseña que la fe implica obediencia y confianza, incluso cuando las instrucciones de Dios parecen incomprensibles. La obediencia de Abraham es un modelo de fe y la respuesta de Dios demuestra Su fidelidad y provisión.
Oremos.
1. Obediencia a ciegas (1-6)
1. Obediencia a ciegas (1-6)
1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
En esta primera sección, vemos la anatomía de una fe que no cuestiona, sino que actúa.
Dios llama a Abraham por su nombre, y su respuesta es inmediata: "Heme aquí". Es una disposición total antes de saber siquiera cuál será la orden.
En esta primera sección, vemos la anatomía de una fe que no cuestiona, sino que actúa.
Dios probó a Abraham: esto fue una prueba.
Stg 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
Son las pruebas las que revelan lo que hay en nuestro corazón.
Stg 1:13-15 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
Debemos tratar con la prueba y la tentación de la misma manera. Cuando enfrentamos una u otra es porque Dios lo permitió. Stg 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Abraham recibió una prueba repentina, pero también difícil.
Vemos en Abraham una fe que no cuestiona, sino que actúa. A la mañana siguiente Abraham madrugó, y cortó leña suficiente para hacer un gran fuego. Preparó su burro y se puso en camino al lugar que Dios le había señalado. Iba acompañado de su hijo Isaac y dos de sus sirvientes.
Al tercer día, Abraham les dijo a sus sirvientes: “Quédense aquí con el burro, mientras mi hijo y yo vamos hasta aquel cerro que se ve allá a lo lejos. Allí adoraremos a Dios, y luego regresaremos con ustedes”.
La biblia no nos dice si durmió o no, si tuvo temor o miedo. Pienso que Abraham tenía fe, por supuesto, estaba lidiando con el hecho de que él degollaría a su hijo pero que Dios lo iba a resucitar, para que se cumpliera la promesa de su descendencia.
La obediencia de Abraham fue inmediata. La obediencia en la fe tiene que ver con una sumisión absoluta a Dios. No demores tu obediencia al mandato de Dios. Evita pretextos para obedecer a Dios.
El llamado y la respuesta: Dios llama a Abraham por su nombre, y su respuesta es inmediata: "Heme aquí". Es una disposición total antes de saber siquiera cuál será la orden.
Hermanos meditemos en la magnitud de la prueba: Dios es específico, le dijo: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas". Dios sabía exactamente lo que estaba pidiendo. Y Abraham por su parte no discute. Se levanta de mañana, prepara la leña y camina tres días. Esos tres días de silencio representan la perseverancia en medio de la prueba.
Pero Abraham manifiesta su fe en el v5 le dice a sus siervos: "El muchacho y yo iremos hasta ese lugar, adoraremos y regresaremos". Abraham creía que si Dios era fiel a su promesa, podía resucitar a Isaac de entre los muertos.
1 Pedro 1:14 "como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia"
La obediencia de Abraham fue completa, no a medias. El rey Saúl en una ocasión recibió una orden, destruir a todos los de Amalec y Saúl dejó vivo al rey y a los animales. Cuando fue confrontado po Samuel, él dijo que obedeció. No podemos elegir obedecer a Dios en unas cosas y otras no.
Hermanos, la verdadera adoración siempre involucra un costo. Adorar no es solo un canto, implica la disposición de entregar lo más valioso que tenemos.
Aunque las instrucciones de Dios parecían imposiblemente difíciles, Abraham confió plenamente en el propósito divino.
2. Confianza en la provisión de Dios (7-14)
2. Confianza en la provisión de Dios (7-14)
7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?
8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Aquí la tensión llega a su punto máximo, revelando el carácter de Dios como nuestro Proveedor.
La pregunta desgarradora: Isaac, con la inocencia de un hijo, pregunta: "¿Dónde está el cordero para el holocausto?". La respuesta de Abraham es profética: "Dios se proveerá de cordero".
Abraham edifica el altar y ata a su hijo. Isaac, joven y fuerte, se somete voluntariamente, prefigurando la sumisión de Cristo.
Entonces cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, Abraham edificó un altar y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
Algunos estudiosos coinciden en que esta es una expresión amorosa de Dios: repetir dos veces el nombre de la persona: Abraham, Abraham. Marta, Marta. Saulo, Saulo. Etc.
v.12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.
En el último segundo, el Ángel de Jehová detiene la mano de Abraham. Dios no buscaba la muerte de Isaac, sino el corazón de Abraham.
v.13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
Jehová Jireh: Aparece un carnero trabado en un zarzal. Abraham llama aquel lugar "El Señor proveerá".
Este monte (Moriah) es, según la tradición, el mismo lugar donde siglos más tarde se edificaría el Templo y cerca de donde Jesús fue crucificado, La diferencia es que, en el Calvario, Dios no detuvo su mano.
v.14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
3. El resultado de la fidelidad (15-19)
3. El resultado de la fidelidad (15-19)
15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo,
16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;
17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
La prueba finalmente terminó y lo que sigue es la confirmación de un pacto eterno.
Por cuanto Abraham no rehusó a su hijo, Dios jura por sí mismo. Cuando nuestra obediencia es total, la bendición de Dios se desata de manera ilimitada.
Dios le ratifica a Abraham que su descendencia sería tan numerosa, como las estrellas y como la arena. Pero lo más importante es que dijo "en tu simiente serán benditas todas las naciones".
La promesa de Dios incluye que su descendencia poseería las puertas de sus enemigos. La obediencia nos posiciona en un lugar de autoridad espiritual.
Abraham regresó a su vida cotidiana, el v.19 nos dice que volvieron a Beerseba. Abraham regresa transformado. Ya no solo conoce a Dios como el creador o el amigo, sino como el proveedor.
Queridos hermanos, la obedienciaa Dios afecta tus bendiciones futuras. Cada acto de confianza y obediencia es una puerta abierta a un futuro asegurado por el propósito divino. Confía que al seguir a Dios con fe, se reflejará en bendiciones para ti y las generaciones futuras.
Conclusión
Este pasaje narra la prueba de fe que Dios impone a Abraham, cuando le ordena sacrificar a su hijo Isaac. Abraham obedece sin dudar y demuestra su confianza en Dios. Al final, Dios provee un carnero como sustituto, reafirmando su promesa y mostrando su provisión.
Aplicación
1) ¿Cómo reaccionas en el momento de la prueba?
Job aún con las pruebas que atravesó, no pecó contra Dios.
El apóstol Pablo, mientras estaba encarcelado, escribió a los Filipenses que podían encontrar alegría incluso en las pruebas. Este enfoque sorprendente nos enseña que con fe, podemos convertir nuestros momentos difíciles en oportunidades para crecer y bendecir a otros. La forma en que reaccionamos ante la adversidad puede reflejar nuestra fortaleza espiritual y nuestra esperanza en Dios.
2) ¿Estas dispuesto a obedecer?
Debemos estar dispuestos a obedecer a Dios. También hijos a sus padres. Quizás en tu vida te enfrentes a decisiones que requieran una confianza similar, recordando que el primer paso, como lo hizo Abraham, es obedecer sin vacilar a Dios, confiando en que Él tiene un plan mucho mayor.
Debemos obedecer por fe, aunque no lo comprendamos. Vemos a Pedro en Lucas 5:5 "Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red". Un experimentado pescador, confió en las palabras de Jesús.
Debemos confiar en Dios a pesar de nuestras propias ideas. No debemos confiar en nuestra propia prudencia. Prov 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. En cuanto a la crianza de los hijos, hay que colocarle límites. Cuando toque disciplinarlos, hay que disciplinarlos en amor.
También quisiera preguntarte ¿Cuál es tu Isaac? ¿Qué es aquello que te da miedo soltar? Recuerda que el Dios que te pide que entregues algo, es el mismo que ya entregó a Su propio Hijo por ti. Cuando soltamos lo que amamos en las manos de Dios, nunca perdemos; simplemente dejamos espacio para que Él provea algo eterno.
¿Cuál es tu Isaac? la procratinación? la vanidad? el orgullo? la pereza espiritual? el resentimiento?
¿Estas dispuesto a obedecer?
3) Confía en la provisión de Dios
Quizás te encuentres dudando de la provisión de Dios en medio de pruebas difíciles. El acto de provisión divina para Abraham cuando el carnero apareció como sustituto de Isaac demuestra que incluso cuando no lo vemos, Dios siempre tiene un plan para proveer.
De manera que cuando la situación se complique, si mantienes tu fe, podrás experimentar la sorprendente manera en que Dios cuida de sus hijos.
Consideremos el relato del profeta Elías, quien fue alimentado por cuervos en un momento de necesidad. Mientras el mundo a su alrededor estaba sufriendo hambre, Dios utilizó lo inusual para proveerle. Esto nos enseña que Dios tiene maneras sorprendentes de cuidar de nosotros; solo necesitamos confiar y estar atentos a las formas en que Él cumple Su promesa de provisión.
Palabras finales
A tarvés del pasaje de hoy vimos que en el contexto de toda la Biblia, esta historia prefigura el sacrificio de Cristo, el Hijo unigénito de Dios, quien fue ofrecido en nuestro lugar. Así como Dios proveyó un carnero para Abraham, Él proveyó a Su propio Hijo para nuestra redención.
Leamos una vez más el VC.
