Honra se escribe con 1 de Primero.

Primicias 2025  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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La Honra se escribe con lo primero. Obedecer significa que confiamos en Dios

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El Poder de lo Primero

Buenos días a todos, hoy es un día especial por muchas razones, es el primero domingo del mes, tenemos nuestra oración de inicio de mes, compartimos la Comunión, Fiesta de las primicias y es nuestro primer domingo como abuelos, primer nieto, es el último domingo con una sola reunión. No sé tú, pero yo tengo muchas razones para estar agradecido con Dios.
La mayoría somos de Casa, algunos empiezan a hacer de Casa su iglesia y otros están empezando su caminar espiritual en Casa, así que hay personas en diferentes etapas de su caminar con Dios. Si vienes por primera vez ¡bienvenido! En Su providencia Dios te trajo hoy, que sea SU Palabra, para llenar tu vida.
Al ser nuestra fiesta de las primicias, algo que hacemos 1 vez cada año vamos a hablar de las finanzas, pero no es porque Dios lo necesite, sino porque tu libertad financiera lo necesita.
En mensajes anteriores vimos cómo Dios sacó a Israel del desierto, dónde literalmente sobrevivían, era una etapa de su proceso, algunos se acomodaron, pero el destino final para ellos era la Tierra Prometida. Aunque para conquistarla tenían que enfrentar retos y peligros.
La promesa de Dios es esta:
“Sin embargo, a ustedes les he prometido: “Poseerás la tierra de ellos porque yo te la daré a ti como posesión, es una tierra donde fluyen la leche y la miel”. Yo soy el SEÑOR tu Dios, quien te ha separado de las demás naciones.” (Levítico 20:24, NTV)
La tierra de la abundancia, el lugar donde ellos prosperarían, pero hay una regla que nunca cambió: Dios siempre reclama ser el número 1.
En nuestra cultura estamos acostumbrados a dar lo que nos sobra.
Recuerdo que, trabando en una ONG, hicimos una campaña de recaudar donativos de todo tipo para repartir en comunidades necesitadas. Nos llamaron para pasar por una lavadora, cuadernos, artículos de oficina. Vamos emocionados, era de las primeras donaciones recibidas, el caso es que al llegar, los cuadernos habían pasado por una inundación y la lavadora estaba realmente inservible, todos pensamos: esta persona quiere que le hagamos el favor de llevar esas cosas a la basura.
Algo así queremos hacer con respecto a las finanzas y nuestra fidelidad a Dios: pagamos la renta, el teléfono, luz, Liverpool, letra del carro, despensa y si queda “le damos algo a Dios”. Pero la lógica del Reino es al revés, lo que haces con el primer peso ¡determina lo que pasa con los otros nueve!
LA PRIMICIA:
El texto que vamos a leer me gusta porque es muy lógico:
“Honra al SEÑOR con tus riquezas y con lo mejor de todo lo que produces. Entonces él llenará tus graneros, y tus tinajas se desbordarán de buen vino.” (Proverbios 3:9–10, NTV)
Para un agricultor de la época bíblica, la primicia era el primer canasto de grano que salía de la tierra después de meses de hambre y sequía, sus hijos tenían hambre, su esposa tenía necesidades.
Así que entregar ese primer canasto a Dios ¡no era algo que sobraba! ¡Era un riesgo! era un acto de confianza radical. En lo práctico estaban diciendo: “Creo tanto que Tú eres el dueño de la lluvia, que te doy lo primero ¡antes de saber si habrá más”.
Hoy no traemos grano, aunque hay un niño que ha traído a Dios, un poco de miel del panal, una piña. Pero el principio es el mismo: la Primicia es el examen de confianza más grande de este 2026.
Ahora veremos otro verso que nos dará la razón, el propósito, la Conexión, lo vamos a leer en tres versiones diferentes para poder comprender la amplitud de lo que dice:
“Los primeros frutos maduros y todas las ofrendas presentadas al SEÑOR pertenecerán a los sacerdotes. También se entregarán a los sacerdotes las primeras muestras de cada cosecha de grano y lo primero de la harina, para que el SEÑOR bendiga los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NTV)
“…Así mi bendición reposará sobre los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NVI)
“…para hacer reposar la bendición en vuestras casas.” (Ezequiel 44:30, RVA)
La palabra en hebreo para reposar es “Nuaj”, significa que la bendición no viene de visita, sino que se queda a vivir, es poner primero lo mejor y habrá un resultado, una consecuencia.
La primicia no es un pago a Dios por sus servicios, es poner el fundamento correcto para que, cuando vengan los momentos difíciles -porque vendrán-, la bendición de Dios tenga un lugar legal donde reposar en tu casa. En todo caso, estás invirtiendo en tu paz mental para todo el año.
Y preguntamos ¿por qué dinero? Dios no come, no paga renta ¿para qué quiere nuestro dinero? Es verdad, Dios no quiere tu dinero, quiere lo que el dinero representa para ti, porque representa horas de trabajo, sudor, talento, habilidades y sobre todo representa ¡seguridad! Dónde pones tu primer dinero ¡ahí está tu verdadero dios!
“Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón.” (Mateo 6:21, RVA)
Si tu primer dinero va a tus deudas, tu dios es la escasez; si tu primer dinero va a tus cosas materiales, tu dios es el ego; si tu primer dinero va al banco, tu dios es el temor; pero si tu Primer dinero va a Dios, tú le estás diciendo al temor, a la escasez, al ego, al banco: “Tú no me controlas, Dios es mi sustento”.
Es una manera práctica, tangible, real de decir que confiamos en Dios, no solo de palabra sino, de hecho. En ocasiones es fácil decir: “yo confío en Dios”, pero cuando se trata de dar el diezmo, las ofrendas, las primicias y ¡das lo que te sobra, no das lo mejor! en realidad eso de que confías en Dios, no es lo que estás diciendo.
Darle a Dios lo mejor, lo primero es lo más lógico del mundo, si Dios pudo sacarte de la esclavitud, si Dios pudo darte salud para trabajar este mes, si Dios ha guardado a tu familia, tus relaciones, tu matrimonio, tu salud ¿no es lógico que ÉL sea el primero en tu presupuesto? ¿No sería lógico que la obediencia sea total?
La bendición de Dios reposa en tu hogar y se manifiesta de diferentes formas.
Oiremos un testimonio de Omar y Mariana:
Las primicias es ofrecer a Dios lo mejor del primer mes, no lo hacemos por obligación, por miedo, lo hacemos con confianza ¡con alegría! la alegría de quien sabe que ya no vive en el desierto. Sabiendo que la bendición de Dios reposará en el hogar, bendiciendo, prosperando la relación matrimonial.
La generosidad no ocurre por accidente ¡es un plan!
El año 2026 Año de la Conquista. Año de Conquistar la bendición de Dios, que se quedara a reposar.
Como pastores hemos preparado nuestra primicia porque queremos que nuestros hijos y ahora Esdras crezca en una familia donde Dios es el número 1.
Rompamos con la mentalidad de “yo puedo hacer todo sin necesidad de Dios” y caminemos hacia nuestra promesa.
Dice Salmo:
“Bendeciré a esta ciudad y la haré próspera; saciaré a sus pobres con alimento. Vestiré a sus sacerdotes con santidad; sus fieles servidores cantarán de alegría. Aquí aumentaré el poder de David; mi ungido será una luz para mi pueblo.” (Salmo 132:15–17, NTV)
Dios promete bendecir la provisión, el resultado de tu trabajo. Dios no solo da bendición espiritual -que sería suficiente-, sino que bendice con alimento, con el sustento físico, económico.
Vamos a escuchar otro testimonio. Yamil pasa por favor.
La bondad de Dios se ha manifestado de muchas formas, transformando un hogar, sanando un cuerpo. ¿Cómo no darle a Dios lo mejor, lo primero?
Sé que, así como Yamil, hay muchos más aquí en casa que han visto el Poder de Dios, ha visto milagros de sanidad, de fortaleza, la pregunta es ¿le estás dando a Dios lo mejor, lo primero?
Quiero regresar a un verso:
“…Así mi bendición reposará sobre los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NVI)
La palabra hebrea Nuaj (נוּחַ) es algo más que reposar, descansar. No significa tomar una siesta o dejar de trabajar, su significado primario es: “posarse, establecerse o quedar depositado”.
La primera vez que aparece en la Biblia es en Génesis:
“exactamente cinco meses después de que comenzó el diluvio, la barca se detuvo sobre las montañas de Ararat.” (Génesis 8:4, NTV)
El arca venía de un caos, de aguas turbulentas, de no tener un lugar dónde estar, cuando el arca hace “Nuaj”, se detuvo, significa que encontró tierra firme y seguridad.
Al ofrecer tus primicias, tu vida, tú hogar, tu salud, tu economía deja de flotar en la incertidumbre del mundo y se “asienta, se detiene” en la fidelidad de Dios.
En el desierto cuando Israel caminaba a la tierra prometida, venía de 40 años de caminar en el desierto, sin descanso, siempre tenía que estar listo para desarmar el tabernáculo y moverse. El desierto es inestabilidad, precariedad.
“... Así mi bendición reposará sobre los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NVI)
En esta frase está prometiendo el fin de la inestabilidad. No es una bendición que pasa, como el maná que se pudría al día siguiente, es una bendición que echa raíces.
Pero va más profundo. De esa raíz “nuaj”, proviene el nombre Noé (Noaj) que significa “Consuelo” o “Descanso”.
Mucha gente puede tener dinero ¡pero no tiene descanso! no tiene Nuaj, paz, viven angustiados por lo que viene...y si me enfermo, y si viene una crisis, y si me muero, si me asaltan, si me roban.
Ezequiel está diciendo que la primicia nos da tranquilidad, el descanso de saber que, al honrar a Dios con lo primero, confías, crees que ¡ÉL se encargará del resto!
“... reposará sobre los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NVI)
La palabra para hogar en hebreo es “Beth”, no solo es el edificio, es tu linaje, tu descendencia. Para quienes le creen a Dios, al honrarlo hace que SU Bendición haga Nuaj sobre sus familias, es una bendición generacional.
Para otros es el favor de Dios que se posa en sus estudios, proyectos, dándoles sabiduría que no viene de esfuerzo humano, sino del reposo divino.
Imagina que la bendición de Dios es una paloma buscando donde aterrizar, si tu casa es un lugar donde hay desorden financiero, falta de honra y honor a Dios, la paloma da vueltas, pero ¡no se queda! no hay un lugar para que pose. Al ofrecer a Dios la primicia estás construyendo un “nido” de honra, de honor. La primicia crea la superficie donde la bendición de Dios se siente cómoda para quedarse.
Para terminar. La palabra Nuaj se tradujo al griego como Anapauo o Epanapauo, que significa: refrescar o dar alivio después de un esfuerzo. Es la misma palabra que usó el Señor Jesús:
“Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso.” (Mateo 11:28, NTV)
Por el uso que le da el Señor Jesús entendemos que al ofrecer a Dios las primicias, le estás dando un respiro a tu salud financiera. Le quitas el peso de la maldición y del esfuerzo humano y permites que el “frescor” de Dios entre en tu cuenta bancaria, en tu alacena, en tu mente.
Palabra de Dios
Vamos a orar.
Ahora vamos a entregar a Dios nuestra ofrenda y nuestros diezmos.
Santa Cena.
Ahora sí nos preparamos para ofrecer a Dios nuestra primicia, lo mejor, lo selecto de este primer mes que ya nos ha bendecido.
Conforma van pasando queremos poner un poco de aceite en cada uno de ustedes.
“»Nos comprometemos a llevar cada año al templo del SEÑOR la primera parte de toda cosecha, sea producto de la tierra o de nuestros árboles frutales.” (Nehemías 10:35, NTV)
Ahora les pido por favor que pasen por familia, el padre ungirá a su esposa e hijos. La madre ungirá a sus hijos.
Históricamente el aceite de unción ser hacía con las primicias de las olivas, no se usaba aceite viejo, así, usaban lo primero para bendecir lo primero del pueblo, es un círculo de honor perfecto.
Al ungirlos declaramos que el Aceite de Dios sella tu primicia, no eres esclavo que vaga en el desierto, eres un hijo que administra la bendición abundante del Padre, que esta unción haga que la bendición no solo llegue a tu casa, sino que repose en ella.
“Honra al SEÑOR con tus riquezas y con lo mejor de todo lo que produces.” (Proverbios 3:9, NTV)
“…Así mi bendición reposará sobre los hogares de ustedes.” (Ezequiel 44:30, NVI)
2026: El Año de la Conquista.
Padre que tu favor no sea una visita pasajera, sino que se asiente, que eche raíces en las finanzas, negocios y en su descendencia.
El cansancio del desierto se acaba hoy, el alivio de tu presencia refresca cada área de tu vida, donde antes hubo turbulencia, hoy hay tierra firme.
Cada familia, cada persona cruza el umbral hacia su conquista. ¡Lo creemos en el Nombre de Aquél que nos dio el descanso eterno, nuestro Señor Jesucristo, Amén!
“Y ahora, he aquí he traído las primicias del fruto de la tierra que me diste...” (Deuteronomio 26:10, RVR60)
BENDICIÓN PASTORAL
PRÓXIMO DOMINGO 2 REUNIONES: 10.00 Y 12.00
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