Corazones Estables en Tiempos Inestables
Don Mingo
Días Especiales • Sermon • Submitted • Presented
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1. Dios Puede Calmar Nuestras Mentes, Pensamientos, y Corazones Cuando Surgen Temores y Presiones.
1. Dios Puede Calmar Nuestras Mentes, Pensamientos, y Corazones Cuando Surgen Temores y Presiones.
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
2. La Fe Puede Perdurar Aún Cuando la Vida y las Personas Nos Fallan.
2. La Fe Puede Perdurar Aún Cuando la Vida y las Personas Nos Fallan.
Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Efeso. Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos. Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.
En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.
3. La Esperanza es Sustentada al Acordarnos de Jesucristo.
3. La Esperanza es Sustentada al Acordarnos de Jesucristo.
Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio,
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
Tal vez Dios no calme la tormenta alrededor nuestro, pero cuando nos acordamos de Jesucristo, Él calma la tormenta dentro nuestro.
Tal vez Dios no calme la tormenta alrededor nuestro, pero cuando nos acordamos de Jesucristo, Él calma la tormenta dentro nuestro.
