Imaginen a un marinero en mitad de una tormenta. Sabe que las reglas del mar son su salvavidas. Las leyes del antiguo testamento eran así para los hebreos: un faro que iluminaba su camino en una era de oscuridad moral. Cada mandamiento fue dado en un contexto de amor y protección, los guiaba, así como los principios de navegación guían al marinero hacia aguas tranquilas.