La fuente de Bronce

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Notes
Transcript

Estamos estudiando el tabernaculo y entendemos todo el proposito por FE
Atravez del contexto histórico nos ayuda a entender
Lavamiento, Santificación todo el que ministraba delante de Dios debla santificarse
Levítico 24:5–8 RVR60
5 Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas; cada torta será de dos décimas de efa. 6 Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante de Jehová. 7 Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como perfume, ofrenda encendida a Jehová. 8 Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo.
La construcción del lavacro
Éxodo 30:17–21 RVR60
17 Habló más Jehová a Moisés, diciendo: 18 Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua. 19 Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies. 20 Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Jehová, 21 se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones.
Como nosotros fuimos lavados
1 Corintios 6:9–11 RVR60
9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
Este proceso del lavamiento lo vemos reflejados en
1 Corintios 11:26–28 RVR60
26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
Este pasaje forma parte de la instrucción de Pablo a los corintios sobre la participación en la Cena del Señor, y se refiere a la necesidad de que cada creyente realice un examen personal antes de participar en esta ordenanza.
El examen consiste en colocarse delante del tribunal de la propia conciencia, reconociendo la presencia de quien entregó su cuerpo y derramó su sangre. Sin embargo, es importante aclarar qué implica este examen. No se trata de un llamado a la introspección personal para determinar si uno es digno de la Cena. En cambio, significa preguntarse si nuestras relaciones en el cuerpo de Cristo reflejan el carácter del Señor que encontramos allí.
La instrucción de Pablo enfatiza que el mandamiento no es abstenerse, sino participar después de este examen. Pablo nunca dice que quien se ha probado no coma; por el contrario, hay un mandamiento claro: “coma así del pan y beba de la copa”. Si tenemos conciencia de un problema pendiente, debemos resolverlo y entonces participar con el corazón tranquilo, o si no es factible, prometer al Señor solucionarlo lo antes posible.
Participar en la Cena del Señor nos recuerda que nuestra experiencia de salvación debe mantenerse actualizada, en un caminar espiritual donde debemos abrir continuamente nuestro corazón para ser purificados. El propósito central es que los participantes proclamen la salvación por medio de la muerte de Cristo, significada en el pan y la copa.
1 Corintios 11:29–30 RVR60
29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
1 Pedro 2:9 TLA
9 Pero ustedes son miembros de la familia de Dios, son sacerdotes al servicio del Rey, y son su pueblo. Dios mismo los sacó de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.
1 Pedro 2:1 NTV
1 Por lo tanto, desháganse de toda mala conducta. Acaben con todo engaño, hipocresía, celos y toda clase de comentarios hirientes.
Debo probarme y examinarme dirimente, reflejando mi vida en Cristo
Santiago 1:21 RVR60
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Santiago presenta aquí una condición fundamental para que la Palabra de Dios transforme nuestras vidas: desechar el pecado es una condición previa para recibir la palabra implantada, ya que antes de que la Palabra pueda producir su justicia en nosotros, debemos eliminar el pecado que se interpone entre nosotros y esa justicia1.
La exhortación utiliza un lenguaje vívido. Santiago emplea la palabra para “despojarse” que se usa cuando alguien se quita la ropa, instando a sus lectores a desembarazarse de toda corrupción como quien se quita una prenda asquerosa, o como la serpiente que abandona su piel vieja2. La “inmundicia” puede referirse a lo que cierra nuestros oídos a la verdadera Palabra de Dios, pues así como la cera acumulada en los oídos causa sordera, los pecados pueden hacer que una persona sea insensible a la voz de Dios2.
El mensaje se dirige específicamente a creyentes. Santiago no habla a incrédulos, sino a seguidores de Jesucristo, reconociendo que muchos cristianos tenían la antigua manera de vivir y necesitaban cambiar sus actitudes y modos de pensar en muchas áreas3. La palabra “alma” se refiere a la mente, al intelecto, a la voluntad y a las emociones3.
El propósito es salvación integral. Aunque Cristo es quien nos salva, la Biblia es la fuente de nuestro conocimiento de Cristo y su poder salvador; sin la Palabra no habría conocimiento de su amor redentor ni fe ni obediencia, siendo este el medio que Dios usa para llevarnos a Cristo4. La “mansedumbre” con que debemos recibir la Palabra implica una actitud de humildad y disposición para permitir que transforme nuestro pensamiento y conducta.
Es importante que constantemente, nos reflejemos en el palabrea de Dios la cual nos va a mostrar nuestra condicion.
1 Corintios 11:30 RVR60
30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
Debo de probarme y exhaminarme cada dia reflejandome en la fuente
Tito 3:5 NTV
5 él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo.
Vayamos constantemente a la palabra
Salmo 119:105 NTV
105 Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.
¿ Como nos probamos y examinarnos?
Mateo 6:14–15 RVR60
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Debo reflejarme en la fuente y ver lo que la fuente nos dice
Salmo 139:23–24 RVR60
23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
la palabra es nuestro lavacro
Juan 15:3 RVR60
3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
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