En otras palabras:
No encuentras justicia y amor por accidente… los encuentras cuando los persigues.
Vivimos en una generación pasiva espiritualmente, superficial moralmente y tibia éticamente, por eso este verso es tan urgente hoy:
si no persigues justicia y amor… terminarás persiguiendo algo más.
Hoy, vamos a descubrir cómo estos principios pueden transformar nuestro caminar diario y acercarnos más a Dios y al prójimo.
Hoy veremos este camino de vida en tres pasos: