La Palabra Viva
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🎙️ La Palabra Viva
🎙️ La Palabra Viva
(respira… deja un pequeño silencio antes de comenzar)
Déjame hacerte una pregunta…
ÂżCĂłmo escuchas la Palabra de Dios?
No me refiero solo a si lees la Biblia cada mañana
o si la escuchas los domingos en la iglesia…
Me refiero a algo más profundo.
Nuestra actitud hacia la Palabra
determina el lugar que Dios ocupa
en nuestra vida diaria.
(pausa)
Porque la Palabra…
nunca fue diseñada para ser como cualquier libro.
Como dice Hebreos 4:12:
“La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.”
No es informaciĂłn.
No es solo tinta sobre papel.
La Palabra siempre deberĂa ser el Padre hablándonos.
Tan real…
como cuando JesĂşs dijo en Juan 16:27:
“Pues el Padre mismo os ama.”
(deja que repose)
No lo dice en general.
No lo dice al mundo.
Te lo dice a ti.
Y luego, en Juan 14:23, JesĂşs dice:
“El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”
Es como si JesĂşs se inclinara y dijera:
—El Padre y yo vamos a vivir contigo.
(pausa más larga)
Y entonces, en medio de tus luchas,
en medio de tu cansancio,
recuerda IsaĂas 41:10:
“No desmayes, porque yo soy tu Dios.”
“Cuando llegue la debilidad,
recuerda que Él es tu fortaleza.”
Y cuando necesites provisiĂłn,
Mateo 6:8 te asegura:
“Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad.”
Y tĂş puedes decir en tu corazĂłn,
como en Filipenses 4:19:
“Mi Dios suplirá todo lo que me falta.”
(respira)
Las palabras del hombre mueren rápido.
Pero la Palabra de Dios es eterna.
Como dice 1 Pedro 1:23:
“Porque habéis nacido de nuevo, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”
Y Hebreos nos recuerda, en 4:13,
“Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia.”
(pausa)
La Palabra adopta personalidad.
Se convierte en Cristo mismo.
Como dice Juan 1:1:
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
Nuestro contacto con JesĂşs hoy
es a través de su Palabra.
(pausa)
Eso significa que cuando abres la Biblia,
estás entrando en una conversación viva.
Como dice 1 Tesalonicenses 2:13:
“Recibisteis la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.”
Ese fue el alimento de la iglesia primitiva.
(pausa)
Y como dice Hechos 19:20:
“AsĂ crecĂa y prevalecĂa poderosamente la palabra del Señor.”
Cristianismo es lo que la Palabra dice
sobre la redenciĂłn.
Como dice Romanos 10:17:
“La fe viene por el oĂr, y el oĂr, por la palabra de Cristo.”
Llegamos a ser como JesĂşs
en la medida en que la Palabra crece en nosotros.
Porque la Palabra
es Cristo revelado.
Como dice Colosenses 3:16:
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros.”
La Palabra es el Padre hablando hoy.
No ayer.
No mañana.
Hoy.
(pausa suave)
Es pan del cielo.
JesĂşs lo dijo en Mateo 4:4:
“No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
🎙️ La Palabra Viva – Parte 2
🎙️ La Palabra Viva – Parte 2
(voz suave… respira profundo antes de comenzar)
Hay algo que sucede…
cuando un hijo de Dios aprende a ver la Palabra de Dios como la veĂa Job.
Job no tenĂa una Biblia en sus manos.
No tenĂa textos impresos.
No podĂa abrir una aplicaciĂłn en su telĂ©fono.
Job tenĂa la Palabra hablada…
recibida por medio de ángeles.
Y aun asÅ esa Palabra era tan real para él,
que gobernaba su vida diaria.
Nosotros, hoy, tenemos la Palabra escrita.
La llevamos en el bolsillo.
La tenemos en mĂşltiples versiones.
Está al alcance de un toque.
…y aun asĂ…
qué poco hemos apreciado su valor.
(pausa)
“Envió su palabra, y los sanó” — Salmos 107:20
(silencio breve)
Esa Palabra viva que el Padre envió…
fue JesĂşs.
No fue solo un mensaje.
Fue una Persona.
Y después que el Señor les habló, fue recibido arriba en el cielo…
pero no los dejĂł solos.
Dice Marcos:
“Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguĂan” — Marcos 16:19–20
(pausa lenta)
Observe esto…
el Señor trabajaba con ellos.
No solamente los enviaba.
Caminaba con ellos.
Yo creo profundamente que un avivamiento podrĂa surgir en cualquier lugar…
si la Palabra volviera a ser real para quienes la predican.
Tan real… como lo fue para la iglesia primitiva.
Hoy muchas veces la palabra del hombre tiene más peso que la Palabra de Dios.
Pero el Padre sigue haciendo lo mismo:
Él confirma Su Palabra
en las vidas de hombres y mujeres
que se atreven a ponerla en práctica.
(pausa)
JesĂşs dijo:
“Y he aquĂ yo estoy con vosotros todos los dĂas, hasta el fin del mundo” — Mateo 28:20
(silencio)
Tal vez todos se olviden de ti.
Pero hay Alguien…
que jamás se irá.
Y lo que más se ha grabado en mi corazón es esto:
Dios es real… en Su Palabra.
Él no solo está en ella.
Él sopla vida a través de ella.
JesĂşs dijo:
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allà estoy yo en medio de ellos” — Mateo 18:20
(pausa)
¿Dónde está Él?
En medio de ellos…
en la Palabra.
Y también dijo:
“El que me ama, mi palabra guardará… y vendremos a él, y haremos morada con él” — Juan 14:23
(silencio para contemplar)
Cuando abrimos la Biblia…
no estamos leyendo letras.
Estamos sembrando vida.
La Palabra es Dios presente,
hablándonos ahora.
No ayer.
No mañana.
Ahora.
Es Su voz.
Romanos 10:8 la llama:
“la palabra de fe”.
Y esa Palabra es la que da a luz la fe dentro del creyente.
Porque Dios es un Dios de fe…
y siempre usa palabras.
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios” — Hebreos 11:3
(pausa profunda)
EscĂşchalo susurrar:
“Por mà mismo he jurado” — Génesis 22:16
Él estaba en esa Palabra.
No puedes separar a una persona de sus palabras…
tampoco puedes separar al Padre de las Suyas.
Hebreos dice que JesĂşs es la certeza del nuevo pacto.
Él es la garantĂa de la Palabra.
JesĂşs y Su Palabra son uno.
Y Él es tan real ahora
como el dĂa que resucitĂł.
Su Palabra también.
Late en ella.
Fluye en ella.
Vive en ella.
Escucha estas palabras vivas…
déjalas entrar en tu corazón:
(lee lentamente)
“Jehová es mi pastor” — Salmos 23:1
“Yo soy el buen pastor” — Juan 10:14
“No temas, porque yo estoy contigo” — IsaĂas 41:10
“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” — Romanos 8:31
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” — Filipenses 4:13
“Jehová es la fortaleza de mi vida” — Salmos 27:1
“Mi Dios suplirá todo lo que os falta” — Filipenses 4:19
“Mi socorro viene de Jehová” — Salmos 121:2
“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas” — Salmos 84:5
“En Dios está mi roca fuerte” — Salmos 62:7
(pausa larga)
Estas no son frases bonitas.
Son realidades espirituales.
Si te alimentas de ellas…
te edificarán.
Cuando vienes a la Palabra como Su mensaje personal para ti…
Él la confirma en tu vida.
JesĂşs dijo:
“Si me amáis, guardad mis mandamientos” — Juan 14:15
Y más adelante:
“El que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré” — Juan 14:21
(silencio)
Y el EspĂritu Santo…
“convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” — Juan 16:8–11
¿Cómo lo hará?
Por medio de la Palabra viva
en labios de fe.
La Palabra toma el lugar de JesĂşs visible.
Tiene la misma autoridad
como si Cristo estuviera frente a ti hablándote.
JesĂşs dijo:
“Conforme a vuestra fe os sea hecho” — Mateo 9:29
Cuando meditas en la Palabra…
y actúas sobre ella…
se vuelve real.
Este libro
tiene a Dios dentro.
Meditar en la Palabra
es como visitar a JesĂşs.
Por eso Dios le dijo a Josué:
“Medita en ella de dĂa y de noche” — JosuĂ© 1:8
…vive en ella.
(voz más Ăntima)
Y ahora…
te dejo con esta pregunta:
¿Es la Palabra solo algo que escuchas…
o es algo que estás viviendo?
Porque cuando un hijo de Dios ve la Palabra como la veĂa Job…
deja de ser información…
y se convierte en transformaciĂłn.
(pausa final)
Abre tu corazĂłn.
Recibe Su voz.
Actúa en lo que Él te ha dicho.
La Palabra sigue viva.
Y hoy…
te está hablando a ti.
✨
🎙 La Palabra Viva – Parte 3 y Final
🎙 La Palabra Viva – Parte 3 y Final
(Respira profundo… deja que el silencio te envuelva unos segundos.)
Hoy llegamos al final de este viaje.
No es un cierre cualquiera…
es una invitaciĂłn.
JesĂşs dijo:
“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, serĂ©is verdaderamente mis discĂpulos.”
(Juan 8:31)
… pausa …
Permanecer.
No visitar.
No escuchar ocasionalmente.
Permanecer.
La Palabra no fue diseñada para quedarse en la mente.
Fue diseñada para entrar en tu sangre…
en tu sistema…
para convertirse en parte de ti.
… silencio …
Porque lo que Dios habla tiene vida.
JesĂşs lo dijo asĂ:
“Las palabras que yo os he hablado son espĂritu y son vida.”
(Juan 6:63)
Cada palabra que sale de Dios lleva vida dentro.
No es informaciĂłn.
Es imparticiĂłn.
… pausa lenta …
Hebreos nos recuerda:
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz.”
(Hebreos 4:12)
No envejece.
No pierde poder con las generaciones.
No se debilita con el tiempo.
Las palabras de los hombres mueren…
pero la Palabra de Dios vive.
… deja unos segundos de silencio …
Me gusta pensar en ella como la Palabra prevaleciente.
Asà conquistó Éfeso.
AsĂ transforma ciudades.
AsĂ gobierna hoy en los corazones rendidos.
La Palabra tiene autoridad.
Tiene justicia.
Tiene poder recreador para el inconverso.
Tiene poder sanador para el enfermo.
Es pan del cielo para el alma hambrienta.
… pausa …
Y aquĂ viene algo profundo:
Cuando tomas la Palabra,
es como si Dios mismo estuviera contigo.
Porque la Palabra es la actitud del Padre hacia tu vida.
Hacia el pecado.
Hacia la redenciĂłn.
Hacia la justicia.
Hacia la vida eterna.
La Palabra es la voluntad del Padre.
… silencio reverente …
Dios cuida su Palabra.
Él es celoso de ella.
Lo que Dios dice… será.
“Yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.”
(JeremĂas 1:12)
Si Él lo dijo…
no hay más que decir.
… pausa …
Para algunos, es solo papel y tinta.
Pero para los que aman a Dios…
es vida,
es salud,
es gozo inexplicable.
… respira …
Jesús nos enseñó en Mateo 13 que predicar es sembrar.
La Palabra cae en todo tipo de corazones.
Pero la cosecha depende del sembrador.
Si regamos con oración…
y a veces con lágrimas…
está destinada a dar fruto.
“AsĂ será mi palabra… no volverá a mĂ vacĂa.”
(IsaĂas 55:11)
… pausa …
Muchos caminamos por vista.
Los sentidos intentan robarle su lugar a la Palabra.
Pero cuando el espĂritu vuelve a tomar autoridad,
la Palabra regresa a su trono.
Recuerda esto:
Tu palabra eres tĂş.
Si no honras tu propia palabra,
difĂcilmente honrarás la Palabra de Dios.
La fe más alta comienza aquĂ:
siendo una persona de verdad.
“Sea vuestro sĂ, sĂ; y vuestro no, no.”
(Mateo 5:37)
… silencio …
Y ahora, déjame preguntarte algo —
con cariño,
sin prisa:
La Palabra está en tus manos…
¿Qué vas a hacer con ella?
¿La vivirás?
¿O solo la estudiarás?
¿La dejarás gobernar tu vida?
¿O será un ejercicio intelectual?
… pausa larga …
Porque esto es serio:
La Palabra está tomando el lugar del Maestro en tu vida.
Lo que hagas con la Palabra hoy
determinará lo que la Palabra hará en ti mañana.
Ella puede construir en ti la vida de Jesús…
o juzgarte en el dĂa final.
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros.”
(Colosenses 3:16)
… silencio profundo …
Si la predicas y la vives,
obrará en ti.
Te revelará tu herencia.
Te dará valor para caminar en ella.
Formará el carácter de Cristo dentro de ti.
Y solo Dios sabe lo que hará a través de ti.
Ha salvado multitudes.
Ha sanado enfermos.
Ha levantado generaciones.
… pausa …
La Palabra se hizo carne una vez…
ahora se está haciendo espĂritu en tu espĂritu.
Se mezcla con tu oraciĂłn.
Con tus convicciones.
Con tu práctica diaria.
Hasta que tu palabra y Su Palabra se vuelven una.
Hablas…
pero es Dios hablando en ti.
“Si permanecĂ©is en mĂ, y mis palabras permanecen en vosotros…”
(Juan 15:7)
… silencio …
Recuerda:
“La palabra de Dios vive y permanece.”
(1 Pedro 1:23)
Declárala sin temor.
Permite que viva en ti gloriosa y abundantemente.
(voz más suave, cierre lento)
Y ahora…
antes de terminar…
tĂłmate un momento.
Pregúntale al Señor en silencio:
¿Qué haré con Tu Palabra?
… pausa final …
Porque no se trata solo de escucharla.
Se trata de permitir que te transforme.
Que te habite.
Que te use.
Que viva en ti.
Y cuando eso ocurre…
ya no caminas solo.
La Palabra Viva camina contigo.
Amén.
