La insensatez de practicar pecados ocultos

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Los lideres religiosos de Judá en tiempos del cautiverio Babilónico, por una parte pretendían adorar a Dios pero en oculto adoraban dioses paganos, lo cual Dios lo revela a su siervo Ezequiel.

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La insensatez de practicar pecados ocultos

Ezequiel 8:1–6
1En el sexto año, en el mes sexto, a los cinco días del mes, aconteció que estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí se posó sobre mí la mano de Jehová el Señor. 2Y miré, y he aquí una figura que parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos para arriba parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente. 3Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. 4Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo.
5Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada. 6Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores.

Introducción

Nos ubicamos en el periodo de la caída de Jerusalén.
Los Babilonios habían atacado la ciudad la primera vez donde llevaron cautivos a muchos nobles, entre ellos a Daniel y sus amigos.
En el segundo ataque 10 años después, nuevamente llevan cautivos a personas importantes, artesanos y sacerdotes, entre ellos a Ezequiel.
11 años después se da el ataque definitivo donde es destruida la ciudad y el templo.
Pero antes de la destrucción final, Ezequiel en Babilonia inicia su ministerio profético, a unos 1400 kilómetros de distancia de Jerusalén.
Mientras que Jeremías profetizaba en Jerusalén, Ezequiel lo hacía desde Babilonia.
Ezequiel se ganó el respeto de sus compatriotas y como en este caso, estaba reunido con los ancianos de Judá (los que habían sido llevados cautivos), en Babilonia.
El Señor le muestra una visión en la que es llevado hasta el templo en Jerusalén, para ver los pecados que practicaban en oculto los lideres religiosos y el pueblo.
Ellos practicaban la idolatría y sus ritos detestables en oculto.
En Jerusalén pretendían cumplir con las tradiciones, ritos y estatutos de la ley de Dios porque esperaban ser liberados del yugo de Babilonia… pero su corazón estaba lejos de Dios.
Habían muchos falsos profetas que anunciaban la liberación, de manera que los líderes religiosos presentaban ofrendas y oraciones a Dios delante del pueblo para ser librados, pero en lo oculto adoraban dioses paganos.
El pecado oculto es practicado por muchas personas que pretenden ser cristianas y creen que aparentando una vida de piedad podrán escapar de las consecuencias de su pecado.
Se sientes satisfechos porque son muy hábiles para ocultar sus pecados, pero no entienden que de Dios no se pueden ocultar. Hebreos 4:13 "Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta."

El primer mandamiento

La idolatría es un pecado detestable delante de Dios.
Desde el principio de su relación con Israel Dios reveló a su pueblo sus mandamientos de los cuales el primero y el segundo declaran: Éxodo 20:3–4 "No tendrás dioses ajenos delante de mí. (2)No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra."
Aquellos que desean ser hijos de Dios deben voluntariamente someterse a obedecer esto mandamientos. Tener como único Dios a Jehová El Señor, y no hacer ninguna imagen, ya sea de Él o de otro ser.
Hoy día los dioses que se adoran no son imágenes de personas o animales sino deportes, trabajos, personajes famosos, aparatos de entretenimiento, incluso el ego.
Aquello que le dedicas más tiempo, más esfuerzo, más dedicación que a Dios se convierte en ídolo. Mateo 6:21 "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón."
Cuando entraron a la tierra prometida Josué confronta a estos israelitas y les da a elegir: Josué 24:14–15 "Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. 15Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová."
Debían tomar una decisión radical de elegir a Jehová o a los dioses paganos.
El pueblo eligió: Josué 24:16 "Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses;"
Josué les advirtió: Josué 24:20 "Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, Él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien."
Como cuando se firma un contrato y no se cumple, queda expuesto a las sanciones.
Siglos después Elías volvió a confrontar al pueblo para que tomaran una decisión: 1º Reyes 18:21 "Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra."
Aunque el pueblo no rechazaba a Jehová, tampoco querían dejar de adorar dioses paganos.
Durante siglos Dios envió a sus profetas para hacer volver al pueblo de su pecado, pero estaban cegados, obstinados y rebeldes, no quisieron someterse a sus mandatos.
Por esa razón fueron castigo por su rebelión.

Pecados ocultos

Los líderes religiosos en Jerusalén aparentaban temor a Jehová en público pero en lo oculto, dentro del templo practicaban pecados detestables: Ezequiel 8:6 "Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores."
Ezequiel 8:12 "Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra."
El primer lugar ellos creían que Dios no los vería: Jeremías 23:24 "¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?"
Ellos siendo maestros de Israel debían saber que nada hay oculto a Dios, pero por su pecado su mente estaba nublada, habían perdido la inteligencia. Juan 12:40 "Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane."
El pecado oscurece el entendimiento, embota la mente… aun cuando se les esté predicando no entienden y no aceptan su pecado.
Culpan a Dios de su desgracia porque creen que los ha abandonado. “…Jehová ha abandonado la tierra."
No es que Jehová los halla abandonado, es que ellos lo estaban rechazando y despreciando.
Ezequiel 8:6 "Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores."
Si ellos no habían sido destruidos es porque El Señor aun estaba con ellos, a pesar de su rebelión. Ezequiel 8:16Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.
El profeta ve en visiones como el pueblo y los lideres religiosos cometían pecados ocultos… esta visión era literal pero también simbólica, porque al estar de espaldas al templo estaban rechazando a Dios.
La dureza de corazón y la obstinación impiden ver el pecado y comprender que es el hombre que desprecia a Dios y no Dios al hombre.
Ellos no comprendía que si la presencia de Dios los abandonaba ellos caerían en desgracia.
Lamentablemente el capítulo 10 declara el abandono de la presencia de Dios del templo.
Es donde ocurre la mayor desgracia.

Pecados descubiertos

Pero ellos creyendo que nadie los veía, Dios muestra en visiones a su siervo Ezequiel lo que hacían en lo oculto. Ezequiel 8:3 "Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos."
Dios saca a la luz su pecado, para vergüenza pero también para mostrarles que todavía está interesado en ellos y que tienen oportunidad para arrepentirse.
Amós 3:7 "Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas."
Nada hay que quede oculto, Dios traerá a luz los pecados ocultos: Lucas 8:17 "Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz."
Dios aborrece la hipocresía, pretender ante los hombres ser luz pero en lo interior son tinieblas.
Es mejor decidirse, si escoge a Dios debe hacerlo por completo, pero si prefiere el pecado no espere obtener el favor de Dios. Santiago 4:4 "¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios."
Aquella persona que encubre su pecado se engaña a sí mismo y no obtiene ningún provecho de ello, la gracia de Dios no está sobre ellos.
Ellos piensan que nadie se ha dado cuenta de su pecado pero es evidente, Dios nos manda a apartarnos de ellos, no consentirlos: 2 Tesalonicenses 3:6 "Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros."
1 Corintios 5:9–11 "Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis."
Dios en su paciencia y misericordia aun no lo ha abandonado: Lamentaciones 3:22–23 "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
Pero llegará el momento en el que la presencia de Dios le abandonará y quedará expuesto al dolor.

Conclusión

Es mejor se honestos con nosotros mismos y tomar una decisión: Deuteronomio 30:19 "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;"
Con todo mi corazón te pido que escojas la vida porque es la mejor decisión para ti y para tu familia.
Es una decisión que tiene consecuencias eternas.
Proverbios 28:13 "El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia."
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