AMAS A TU IGLESIA.
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 23 viewsY se entrego asi mismo por ella..
Notes
Transcript
El término “iglesia” experimenta una evolución significativa entre el Antiguo y Nuevo Testamento, aunque mantiene un hilo conductor común.
El término “iglesia” experimenta una evolución significativa entre el Antiguo y Nuevo Testamento, aunque mantiene un hilo conductor común.
En el Antiguo Testamento
En el Antiguo Testamento
En la versión griega del AT, ekklēsía se utilizaba para referirse al pueblo de Dios (Israel) cuando se reunía con un propósito importante[1]. La LXX traduce como ekklesia el término hebreo kãhãl, que designa la asamblea o congregación de Israel[2]. Se trataba fundamentalmente de un concepto de asamblea nacional—el pueblo convocado para tratar asuntos de importancia colectiva.
En el Nuevo Testamento
El significado se expande y se especializa. El término griego ekklesía significa “llamados”[3], y está reservado exclusivamente en el NT para los seguidores del Señor Jesucristo, vistos colectivamente, ya sea como un cuerpo local de creyentes o como la suma de creyentes de todas partes[3].
Los significados principales incluyen:
* **Iglesia universal**: La totalidad de aquellos internamente llamados por fe unidos a Cristo, extendiéndose a todos los lugares donde el cuerpo de Cristo tiene sus miembros[4]. En Efesios y Colosenses, el término tiene un sentido abarcador que alude al conjunto de todas las iglesias existentes, sirviendo como germen del concepto de iglesia universal[5].
* **Iglesia local**: La congregación de creyentes que se reúnen en un lugar o ciudad concretos[4].
* **Asamblea cívica**: En unos pocos casos, ekklesía es una asamblea cívica convocada para tratar temas de interés común[5].
Crucialmente, ekklesía en el NT no conlleva el significado de edificio[3]. El NT entiende iglesia como la expresión visible de seguidores de Jesucristo reunidos que han sido injertados a la comunidad creada por Dios, bajo el estandarte de Jesucristo[1], incorporando anticipadamente los valores de la nueva creación.
En la versión griega del AT, ekklēsía se utilizaba para referirse al pueblo de Dios (Israel) cuando se reunía con un propósito importante[1]. La LXX traduce como ekklesia el término hebreo kãhãl, que designa la asamblea o congregación de Israel[2]. Se trataba fundamentalmente de un concepto de asamblea nacional—el pueblo convocado para tratar asuntos de importancia colectiva.
En el Nuevo Testamento
El significado se expande y se especializa. El término griego ekklesía significa “llamados”[3], y está reservado exclusivamente en el NT para los seguidores del Señor Jesucristo, vistos colectivamente, ya sea como un cuerpo local de creyentes o como la suma de creyentes de todas partes[3].
Los significados principales incluyen:
* **Iglesia universal**: La totalidad de aquellos internamente llamados por fe unidos a Cristo, extendiéndose a todos los lugares donde el cuerpo de Cristo tiene sus miembros[4]. En Efesios y Colosenses, el término tiene un sentido abarcador que alude al conjunto de todas las iglesias existentes, sirviendo como germen del concepto de iglesia universal[5].
* **Iglesia local**: La congregación de creyentes que se reúnen en un lugar o ciudad concretos[4].
* **Asamblea cívica**: En unos pocos casos, ekklesía es una asamblea cívica convocada para tratar temas de interés común[5].
Crucialmente, ekklesía en el NT no conlleva el significado de edificio[3]. El NT entiende iglesia como la expresión visible de seguidores de Jesucristo reunidos que han sido injertados a la comunidad creada por Dios, bajo el estandarte de Jesucristo[1], incorporando anticipadamente los valores de la nueva creación.
Pablo escribe que <CRISTO amo ala iglesia y se dio EL mismo por ella> efesios (5:25) ¿se podria ańadir algo mas para subrayar y establecer la importancia de la iglesia para la vida cristiana?
Pablo escribe que <CRISTO amo ala iglesia y se dio EL mismo por ella> efesios (5:25) ¿se podria ańadir algo mas para subrayar y establecer la importancia de la iglesia para la vida cristiana?
EFESIOS 5:25 "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,"
Cristo entregó su vida por la iglesia con el propósito específico de santificarla y glorificarla. Esta acción no fue incidental ni contingente, sino el cumplimiento deliberado del plan divino de redención.
En HECHOS 20:28, Pablo declara que Dios adquirió su iglesia mediante la sangre de Cristo, lo que significa que por su muerte, Cristo compró la iglesia como posesión de Dios. La imagen del “comprar” subraya tanto el costo como la intención: Cristo no simplemente murió de manera general, sino que su muerte tuvo como objetivo específico la adquisición y transformación de su pueblo.
En la teología cristiana, la expiación constituye la doctrina central de la fe y abarca todo lo que Jesús logró para nosotros en la cruz, siendo una expiación vicaria o sustituta. Cumplió perfectamente la ley en nuestro lugar y luego pagó la pena por nuestros pecados al morir en la cruz.
Comentario Al Nuevo Testamento DESARROLLO DEL PENSAMIENTO DE PABLO (Efesios 5:22–33) (continuación)
Y es en Efesios donde encontramos la auténtica enseñanza de Pablo sobre el matrimonio: que el matrimonio cristiano es la relación más preciosa de la vida, cuyo único paralelo es la relación entre Cristo y la Iglesia
El amor del creyente hacia la iglesia debe fluir naturalmente de su experiencia del amor de Cristo. Puesto que experimentamos el amor extraordinario de Jesús, nuestro amor por otros debe brotar de esa realidad transformadora
Amar a Cristo implica amar aquello que Él más ama sobre la tierra—la iglesia. Profesar amor por Cristo pero carecer de amor por la iglesia constituye una contradicción fundamental. Este amor debe manifestarse en dimensiones prácticas y concretas. Implica ofrecer hospitalidad y recibir a los visitantes con calidez de modo que deseen regresar y participar en el cuerpo de creyentes. Las iglesias que crecen saludablemente practican la hospitalidad conforme los creyentes invitan a otros a sus hogares como parte normal de su estilo de vida cristiano, pues las personas no quieren solo oír hablar del amor, sino experimentar cómo es el amor cristiano realmente.
El amor debe caracterizarse por múltiples cualidades. Es sacrificial, tomando como modelo el amor de Cristo quien se entregó a sí mismo por la iglesia. Es un amor no fingido, conectado íntimamente con el nuevo nacimiento espiritual. Además, es un amor que debe crecer continuamente; aunque los creyentes ya han aprendido a amarse unos a otros, se les exhorta a que abunden en ello más y más.FILIPENSES 1:9
Prácticamente, el creyente debe andar junto a otros compartiendo preocupación auténtica, sacrificando planes y comodidades, sufriendo juntos, y orando fervientemente con propósito por el crecimiento espiritual de los demás. La comunión ocurre cuando los creyentes se conocen, se cuidan, son responsables por su comportamiento, reciben instrucción y se animan mutuamente en seguir a Cristo
PERSONAJES QUE AMARON A LA IGLESIA EN EL NT
El Nuevo Testamento presenta varios personajes cuya dedicación a la iglesia primitiva resulta ejemplar. Bernabé destaca como colaborador que promovió la unidad eclesial, particularmente al integrar a Saulo recién convertido a la comunidad de creyentes, demostrando así el compañerismo que caracteriza a los cristianos unidos por el Espíritu[1].
Gayo encarna el amor de la iglesia mediante la hospitalidad hacia los hermanos que proclamaban el evangelio[1], una práctica crucial en contextos donde los evangelistas viajeros dependían de los santos para alimentación y alojamiento[1].
PRISCILA, junto a su esposo Aquila, funcionó como colaboradora valiosa para Pablo y la iglesia, mostrando que la comunidad cristiana se constituye como un cuerpo de colaboradores[1].
Por contraste, DIÓTREFES representa el miembro que obstaculiza el crecimiento eclesial: buscaba preeminencia, levantaba falsas acusaciones contra el liderazgo apostólico y expulsaba injustamente a otros creyentes[1].
La iglesia ha sido sostenida por héroes anónimos, como se evidencia en la lista de ROMANOS 16, que demuestra cómo Pablo no solo se dedicaba a la teología sino que amaba profundamente a las personas[2]. Al referirse a estos colaboradores, Pablo empleaba lenguaje honorífico y cercano, similar al que usaba con Timoteo y Epafrodito[2].
Estos personajes ilustran que el amor a la iglesia se manifiesta tanto en el sacrificio colaborativo como en la hospitalidad generosa, contrastando con actitudes que buscan poder personal en lugar del bienestar comunitario.
IGLESIA
Bernabé: Bernabé es un ejemplo de hermano que busca la unidad de la Iglesia y la amistad. Fue un colaborador valioso en la Iglesia primitiva. Él incluyó a un Saulo recién convertido al círculo de los creyentes, mostrando así el compañerismo que los cristianos tienen por la unidad del Espíritu.
HECHOS 9:26–28. Saulo es salvado por el Señor. Su conversión había sido traumática, y Bernabé fue quien lo indujo a la compañía de los cristianos que desconfiaban de él, ya que Saulo les había perseguido antes de ser salvo.
Por contraste, DIÓTREFES representa el miembro que obstaculiza el crecimiento eclesial: buscaba preeminencia, levantaba falsas acusaciones contra el liderazgo apostólico y expulsaba injustamente a otros creyentes[1].
Diótrefes: Diótrefes representa el tipo de miembro de una iglesia que no contribuye para el crecimiento y la madurez de esta, e incluso puede llegar a ser nocivo para el cuerpo de Cristo.
3 JUAN 11–12. Diótrefes fue un cristiano arrogante; le encantaba tener la preeminencia en la iglesia, buscaba posición y prestigio, no respetaba el liderazgo de la iglesia levantando falsas acusaciones en contra del apóstol Juan, se rehusaba a ayudar a los hermanos, y era un tirano que expulsaba de la iglesia a las personas de manera injusta. Este tipo de miembros destruyen una iglesia y entristecen al Espíritu Santo, debemos esforzarnos para no caer en los pecados de Diótrefes y mantenernos humildes para servir a la iglesia.
GAYO: Gayo es una demostración de que la Iglesia es un grupo de personas que demuestran el amor de Dios acogiendo a los hermanos que sirven por causa del Señor.
3 JUAN 1–8. Para la iglesia es una bendición tener miembros que sean como Gayo, que se destacaba por la hospitalidad con aquellos hermanos que salían a anunciar el evangelio de Cristo. Teniendo presente que era una época en la que no había hoteles, sino solo posadas incómodas que solían ser peligrosas, los evangelistas viajeros dependían de los santos para su alimentación y alojamiento. La actitud de Gayo en nuestros días debe ser algo que los miembros de la iglesia deben procurar imitar, pues es la manera como la Iglesia vive y crece para la Gloria de Dios.
PRISCILA: la hermana Priscila fue parte de la iglesia junto a su esposo, y son un ejemplo de colaboradores valiosos para la iglesia, y también para Pablo en muchos momentos de su vida. Pablo les menciona siempre con mucho cariño en el Señor, y por medio de la vida de Priscila nos muestra que la Iglesia es un cuerpo de colaboradores también.
ROMANOS 16:5. Pablo agradece a Priscila y Aquila —a quienes llama “mis colaboradores”— el haber arriesgado su vida por él. Pero eso no es algo que solo lo agradezca Pablo, todas las iglesias de los gentiles le reconocen eso a ellos, mostrando que la iglesia es un vínculo estable de creyentes que colaboran.
COLABORADORES SIGNIFICADO: En el Nuevo Testamento, “colaborador” traduce el término griego synergós, que Pablo utilizó frecuentemente para identificar a sus asociados en la obra misionera. La palabra combina el prefijo “syn” (junto con) y “érgon” (obra), refiriéndose fundamentalmente a quien presta ayuda en una tarea común.
Esto revela que Pablo no operaba en soledad, sino que construyó redes de trabajo cooperativo donde múltiples personas compartían responsabilidad en la expansión del evangelio.
El uso del término implica tanto participación activa como compromiso mutuo en la misión común. No era un título honorífico vacío, sino una descripción funcional de quienes trabajaban codo a codo con Pablo en la predicación, el establecimiento de iglesias y el cuidado pastoral de las comunidades cristianas.
IGLESIA Y MINISTERIO
ARQUIPO: Arquipo es llamado compañero de milicia por Pablo, era más que un colaborador, ya que posiblemente era el pastor de la iglesia que se reunía en la casa de Filemón (FIL 2) o tenía responsabilidades pastorales en la iglesia de Colosas.
COLOSENSES 4:17. Estas son las últimas palabras de Pablo antes de su saludo, y se dirigen a Arquipo, alentándolo para que continúe fielmente en su ministerio, también Pablo con estas palabras le recordó que su ministerio era un regalo de Dios, y que él era un administrador que rendiría cuentas ante el Señor. Evidentemente Arquipo tenía un ministerio importante que realizar, y Pablo le exhorta con palabras parecidas a las que solía emplear escribiendo a sus compañeros más jóvenes.
ARQUIPO SIGNIFICADO: (entrenador del caballo). Un creyente de Colosas, reconocido como campeón del evangelio, amigo íntimo (quizá el hijo) de Filemón, un ministro en la iglesia (Col. 4:17; Film. 2).
EPAFRAS: Epafras fue el fundador de la iglesia en Colosas (COL 1:7–8). Había sido guiado a Cristo por medio del ministerio de Pablo en Éfeso, y había regresado a su tierra para llevar las buenas nuevas de salvación. Es probable que Epafras también haya fundado las iglesias de Laodicea y de Hierápolis. Pablo lo llamó “nuestro consiervo amado… un fiel ministro de Cristo”.
COLOSENSES 4:12–13. Epafras creía en el ministerio de la iglesia local, y en el trabajo conjunto de lo s creyentes, y es llamado “siervo de Cristo”, la identidad de su ministerio, y la razón por la cual hacia lo que hacía era Cristo. Pablo elogia a Epafras por su ministerio de oración, y es de admiración el hecho de que este hombre piadoso, orara por los creyentes de tres ciudades diferentes.
Lucas: Lucas era un hombre muy importante en la iglesia primitiva, era médico, y amado profundamente por Pablo. Era un gentil, y aun así Dios lo escogió para escribir el evangelio según San Lucas y el libro de los Hechos. Lucas se unió a Pablo y su grupo en Troas, y viajo con el apóstol a Jerusalén (HECHOS 20:5–6) y también a Roma (HECHOS 27–28). Su vida es un ejemplo de servicio en el ministerio.
2 TIMOTEO 4:11. No hay duda alguna de que la presencia y la habilidad profesional de Lucas fueron de mucho aliento para Pablo durante sus viajes. Lucas permaneció con Pablo hasta el último momento, cuando otros le habían abandonado, es un ejemplo sobresaliente de un hombre profesional que usó sus habilidades para el servicio del Señor y estuvo dispuesto a servir dondequiera que Dios le enviara. Gracias a Lucas podemos tener la historia inspirada de la iglesia primitiva y del ministerio de Pablo. Él era un creyente muy querido, un médico competente, un amigo devoto y un historiador cuidadoso.
IGLESIA: COMUNION Y UNIDAD.
Aquila: Aquila y su esposa Priscila son mencionados muchas veces como grandes colaboradores en la obra del ministerio. Se debe resaltar su comunión y unidad en la iglesia para la extensión del evangelio.
(ROMANOS 16:3–5.) Aquila y su esposa se destacaron por su celo cristiano (1 COR 16:19), fueron capaces de arriesgar la vida por Pablo, lo acompañaron también a Éfeso, y posteriormente regresaron a Roma, en donde convirtieron su casa en sitio de reunión de la iglesia, y después volvieron a Éfeso para continuar la obra del Evangelio. Todos los esfuerzos de esta pareja a la comunión y la unidad estaban encaminados al progreso del evangelio.
Filipenses: la iglesia de Filipos estuvo formada por un grupo de hermanos que había entendido su responsabilidad ante el Señor y que se encargaron de sostener a Pablo en momentos difíciles, así como de procurar su cuidado en lo económico, demostrando con ello la comunión y unidad genuinas.
FILIPENSES 4:10–16. Los filipenses son un ejemplo de comunión y unidad al participar de las tribulaciones de Pablo, ya que estuvieron al tanto del cuidado de Pablo y proveían ayuda una y otra vez para las necesidades del apóstol.
Hermógenes: Hermógenes es un ejemplo contrario a la comunión y unidad que existe en la iglesia del Señor.
2 TIMOTEO 1:15. Sobre Hermógenes no se sabe mucho, pero es probable que fuera un líder de la iglesia que junto con Figelo, falló en brindar apoyo al apóstol Pablo en tiempos de necesidad, seguramente cuando se encontraba encarcelado.
Onesíforo: Onesíforo es recordado por su solicitud en la comunión con la iglesia, reflejado en el amor ejemplar que mostró a los creyentes de Éfeso.
2 TIMOTEO 1:16–17. Onesíforo fue un verdadero amigo cristiano. Había proporcionado consuelo al apóstol Pablo en momentos de dificultad, y se había esforzado para encontrarlo en Roma cuando estuvo encarcelado. Su conducta marcó un gran contraste con otros cristianos que habían abandonado a Pablo en ese momento de necesidad. La actitud de unidad y amor por parte de este creyente no solo fue experimentada por Pablo sino también por otros creyentes de Éfeso, de lo cual Timoteo era testigo. Este personaje es una inspiración a la comunión y unidad prácticos.
IGLESIA:LIDERAZGO
Apolos: Apolos es mencionado en las cartas como una columna de la iglesia y un líder sobresaliente por su servicio.
(1 CORINTIOS 3:5–8.) Apolos es un caso ejemplar de liderazgo. A pesar de su gran elocuencia, nunca se aprovechó de su circunstancia de popularidad o aceptación por parte de algunos de la iglesia de Corinto. Apolos, al igual que Pablo se negó a participar del espíritu partidista que había en la iglesia, no buscó popularidad, ni proselitismo personal, ni compitió dividiendo la iglesia. Al contrario, es descrito por Pablo como servidor, y menciona él como “nuestro hermano Apolos” (1 CORINTIOS16:12), lo anterior apuntando a la unidad en el liderazgo que este siervo tenía con Pablo.
Pablo: Pablo es un ejemplo de la importancia y conveniencia de un liderazgo colectivo de ancianos en la iglesia.
(HECHOS 14:23.) Pablo resalta la importancia de constituir un liderazgo compartido en cada iglesia, por esto, tanto al comienzo como al final de su ministerio, instruyó a otros para designar un grupo de ancianos que cuidasen de las iglesias que había fundado o establecido. Pablo no consideraba que la iglesia estuviera plenamente desarrollada hasta que tuviera ancianos activos y calificados: “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé” (TIT 1:5).
Pedro: Pedro es un ejemplo del liderazgo cuidadoso de un pastor por las ovejas, tarea que le había sido encomendada por el mismo Jesús cuando le dijo “apacienta mis ovejas” (JUAN 21:17).
(1 PEDRO 5:1–3.) Pedro como líder natural, orador principal, y hombre de acción, desafiaba, rogaba, fortalecía y animaba a los ancianos de las iglesias. La advertencia que hace a los ancianos en cuanto al señorío sobre los santos está basada en su propia experiencia con Cristo, recordándonos la lección de Jesús en cuanto a la verdadera grandeza (LUCAS 22:24–30), así como también las otras ocasiones cuando él enseñó a sus discípulos en cuanto a la humildad y al servicio. Pedro pudo enseñar y ministrar eficazmente a los ancianos sobre apacentar al pueblo de Dios a través del buen ejemplo, por el testimonio vivo que tenía del Pastor de los pastores.
IGLESIA: NATURALEZA.
Febe: Febe es una demostración de que la naturaleza de la iglesia consiste en ser un grupo de obreros que sirven. Pablo, en sus saludos finales, reconoce el trabajo de la hermana Febe como ayudadora.
(ROMANOS 16:1.) Febe ejemplifica la naturaleza de la iglesia como un compañerismo de siervos que se ayudan mutuamente. No solamente Febe había sido diligente en la ayuda a otros, (posiblemente había ayudado con recursos económicos a la iglesia en Roma), sino que también ella sería objeto de ayuda de los hermanos de la fe “…que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros”.
Pablo: Pablo aclara a Timoteo las razones por las cuales se debe comportar con cuidado en la iglesia, ya que esta no es como cualquier otra organización humana, sino que su naturaleza está establecida por Dios mismo.
(1 TIMOTEO 3:15.) La iglesia según Pablo es columna y baluarte de la verdad. Nota importante de este versículo es que: la iglesia no es la verdad, pero sí la sostiene y la defiende. Pablo le pide a Timoteo que su conducta esté a la altura de la naturaleza de la iglesia.
Timoteo: Timoteo es una demostración de que la iglesia se caracteriza por tener creyentes que se animan mutuamente.
(FILIPENSES 2:20–22.)Timoteo se caracterizó por un interés genuino por sus hermanos en la fe. Este joven ministro sobresalía por su amor desinteresado en un mundo egoísta, y podemos pensar que seguramente aprendió del ejemplo de Pablo por quien había sido discipulado y quien a su vez muchas veces le alentó cuando al parecer tuvo problemas físicos y emocionales (1 TIM 5:23; 2 TIM 1:4). Esta dinámica de aliento mutuo es característica de la iglesia de los santos.
Tíquico: el ministerio de Tíquico es un ejemplo de que en la naturaleza de la iglesia está presente el reconocimiento mutuo y la comunión.
(EFESIOS 6:21.) Pablo se refiere a Tíquico como “hermano amado y fiel ministro en el Señor”, quién trabajó en el ministerio arduamente como mensajero de Pablo, confortó y consoló a las iglesias (COLOSENSES 4:8) y posiblemente relevó a Timoteo en el ministerio por un tiempo (2 TIM 4:12). Todos estos aspectos nos dan una idea de cómo Pablo reconoce la gran ayuda que brindó Tíquico con su servicio, y nos deja ver cómo el esfuerzo de este hombre trascendió, ayudando a los ancianos de otras iglesias, enseñándonos la unidad y el aliento mutuos que deben existir en una iglesia bíblica.
Segar, Antonio. 2023. Luces y sombras: Lecciones prácticas de personajes bíblicos que enriquecerán tus sermones. Editado por Equipo de editores de Faithlife. Suite de Predicación 2. Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico.
Cuando un cristiano ama genuinamente a la iglesia, ese amor se expresa mediante acciones concretas y compromisos tangibles. Amar a alguien incluye amar las cosas que esa persona ama, y amar a Cristo implica amar aquello que Él más ama en la tierra: la iglesia.
El amor por la iglesia se manifiesta primordialmente en participación activa y consistente. La membresía de la iglesia significa estar incorporados en formas prácticas al cuerpo de Cristo, viajando juntos como extranjeros y extraños en este mundo mientras se dirigen al hogar celestial. Esto va más allá de la asistencia ocasional; implica no solamente asistir a la iglesia, sino unirse a una iglesia.
El cristiano que ama la iglesia también invierte emocionalmente en su bienestar. Derrama lágrimas por ella, eleva oraciones por su causa, y dedica sus cuidados y esfuerzos a su beneficio. Este compromiso incluye apoyar el liderazgo pastoral y respetar a quienes cuidan espiritualmente de la congregación.
Además, unirse a una iglesia local particular refleja el amor interno por Cristo y Su pueblo, y el mayor amor raramente es espontáneo sino que es comúnmente planeado, premeditado y caracterizado por el compromiso. Esto incluye el compromiso de, cuando cambien de residencia, unirse tan pronto como sea posible con otra iglesia que comparta el espíritu de su pacto y los principios de la Palabra de Dios.
Finalmente, el amor por la iglesia se demuestra en ser testimonio vivo de esa devoción. El cristiano es una carta conocida y leída por todos los hombres, cuya fidelidad a la iglesia influye en otros creyentes, especialmente en los más jóvenes, a valorar también la comunidad de fe.
¿QUIENES NO AMAN ALA IGLESIA.?
La actitud de quien no ama a la iglesia se caracteriza por la indiferencia, la resistencia y la desobediencia deliberada hacia el propósito de Dios para la comunidad de fe.
Algunos adoptan una postura de “tómalo o déjalo” hacia la iglesia, sin sentimientos negativos hacia ella ni viéndola como algo significativo en sus vidas, considerándola simplemente un lugar al que pueden asistir o no los domingos por la mañana.1 Otros van más lejos: se oponen a la “religión organizada” y expresan sentimientos negativos sobre la iglesia, ya sea por experiencias negativas del pasado o porque carecen del deseo de conocer a Dios.1
Esta falta de amor refleja un problema espiritual más profundo. La negativa a unirse a una iglesia local equivale efectivamente a declarar que no se está interesado en la responsabilidad ante Dios.2 Cuando se ama a Cristo, se ama a su pueblo y se desea estar con él; es una señal preocupante cuando el alejamiento de Dios ha llegado al punto de descuidar la asistencia a las reuniones de la iglesia.3
Quienes rechazan la membresía de la iglesia se tratan a sí mismos como no-creyentes, siendo voluntariamente desobedientes a los mandatos de Dios y negándose neciamente los beneficios de la comunidad divina.2 Esta actitud contrasta radicalmente con lo que Dios desea: Dios nunca quiso que la iglesia fuera así, ni envió a su Hijo a morir simplemente para que pudiéramos asistir a una reunión una vez a la semana.1 La falta de amor por la iglesia, por tanto, representa un rechazo fundamental al propósito redentor de Cristo.
