La Gran Cena de Dios
Notes
Transcript
Introducción
Introducción
El buitre se clasifica como una ave de rapiña.
Esto se refiere a una ave que caza a su presa para alimentarse.
A diferencia de otras aves de rapiña, el buitre es capaz de comer cadáveres que ya están en proceso de descomposición.
…y esto sin enfermarse ya que su estomago tiene una pH de 0 - bastante ácido.
Lo podríamos comparar con el ácido de una batería de auto que tiene una pH de 0.8.
Todo lo que el buitre come es capaz de digerirlo.
En el Antiguo Testamento, el profeta Ezequiel profetiza de un tiempo en que Dios mismo llamará a todas las aves de rapiña para comer los cadáveres de aquellos que se levantaron contra Dios.
17 »Hijo de hombre, así dice el Señor y Dios: Diles a todas las aves del cielo y a todas las bestias del campo que se reúnan de todos los alrededores y vengan al sacrificio que les ofrezco, un gran sacrificio sobre los montes de Israel. Allí comerán carne y beberán sangre:
18 carne de poderosos guerreros, sangre de los príncipes de la tierra, como si fuera de carneros o corderos, de machos cabríos o novillos, todos ellos engordados en Basán.
19 Del sacrificio que voy a preparar, comerán grasa hasta hastiarse y beberán sangre hasta emborracharse.
20 En mi mesa se hartarán de caballos y de jinetes, de guerreros valientes y de toda clase de soldados. Yo, el Señor y Dios, lo afirmo.
Es una imagen horrenda, pero real que algún día ha de suceder.
Es precisamente este el enfoque de Juan en Apocalipsis 19:11-21.
En Apocalipsis 19:11-21 vemos:
La segunda venida de Jesús
La gran cena de Dios
La segunda venida de Jesús
La segunda venida de Jesús
Uno de los puntos fundamentales de la fe Cristiana es el hecho histórico del nacimiento de Jesús en Belén, Israel.
Creemos que Jesús nació hace unos 2,000 años.
Nació para cumplir las Escrituras como:
14 Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo y lo llamará Emanuel.
Creemos que Jesús vivió 33 años sobre la tierra, fue arrestado, juzgado, crucificado, muerto, sepultado, resucitó al tercer día, y después de 40 días ascendió a los cielos.
Ahora está sentado a la diestra de Dios.
55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios.
56 —¡Veo el cielo abierto —exclamó—, y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios!
En este tiempo presente creemos que Jesús está reinando a intercede por nosotros.
Pero hay algo más que ha de suceder.
Jesús ha de regresar a la tierra físicamente.
Así como vino hace 2,000 años; algún día ha de venir.
Este evento se conoce como la segunda venida de Jesús.
Dios, en su propio tiempo y en su propia manera, traerá el mundo a su fin apropiado. De acuerdo a su promesa, Jesucristo regresará a la tierra en gloria de manera personal y visible; los muertos resucitarán; y Cristo juzgará a todos los hombres en justicia.
Este maravilloso evento es lo que Juan describe en Apocalipsis 19:11-16. Notemos los detalles.
Jesús viene motado sobre un caballo blanco.
11 Luego vi el cielo abierto y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra.
El caballo blanco está asociado con la victoria.
No solo es victorioso por su obra en la cruz sino que es victorioso porque ahora viene a ejecutar juicio sobre sus enemigos.
Por eso es que Juan dice que “con justicia dicta sentencia y hace la guerra”.
Él no viene con capricho.
No viene de manera impulsiva.
Viene a dar a los hombres el juicio que merecen a causa de sus obras.
Juan ahora menciona su apariencia - y son cosas que ya hemos visto a lo largo del Apocalipsis.
12 Sus ojos resplandecen como llamas de fuego y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino solo él.
13 Está vestido de un manto teñido en sangre y su nombre es «el Verbo de Dios».
Ojos como llama de fuego - nada se puede esconder de su mirada, todo lo ve, su mirada penetra todo.
Tiene muchas diademas sobre su cabeza - no como las 7 o 10 diademas del falso profeta y el anticristo.
Viene acompañado de lo que parece ser un ejército de ángeles.
14 Lo siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de tela de lino fino, blanco y limpio.
Aunque vienen vestidos de lino fino, blanco, limpio - lo más probable es que son ángeles porque “ejércitos del cielo” normalmente se refiere a los ángeles.
Viene con un arma - la Palabra de Dios; y es él mismo que ha preparado el vino de su juicio.
15 De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con cetro de hierro». Él mismo exprime uvas en el lagar para sacar el vino del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso.
Notemos que la espada que sale de su boca es su arma.
No necesita ejércitos que peleen por él. En cambio el anticristo y el falso profeta necesitan a los reyes de la tierra para hacer guerra contra Dios.
Pero su arma es incomparable - es la Palabra de Dios. Con una sola palabra ha de vencer a sus enemigos.
Finalmente, vemos el título que lo distingue.
16 En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: rey de reyes y señor de señores.
Es Rey sobre todos los reyes, es Señor sobre todos los señores.
Los ejércitos de la tierra se levantan contra él, pero su poder de ellos es limitado. En cambio el poder de Jesús es absoluto.
Nada puede en contra de su poder - es inútil que se levanten contra él.
Con su espada vencerá a todos sus enemigos.
Este es el Cristo a quien servimos.
No servimos a un Cristo derrotado que vive angustiado porque la humanidad lo ha rechazado.
No servimos a un Cristo débil que no puede ser feliz porque el mundo le ha dado la espalda.
Servimos a un Rey soberano que triunfó sobre sus enemigos en la cruz del Calvario y que vendrá para sellar la derrota de sus enemigos.
La gran cena de Dios
La gran cena de Dios
Los cadáveres de los enemigos de Dios ahora se encuentran esparcidos por la faz de la tierra; y Dios hace un llamado a las aves del planeta tierra.
17 Vi a un ángel que, parado sobre el sol, gritaba a todas las aves que vuelan en medio del cielo: «Vengan, reúnanse para la gran cena de Dios,
18 para que coman carne de reyes, de jefes militares y de magnates; carne de caballos y de sus jinetes; carne de toda clase de gente, libres y esclavos, grandes y pequeños».
Así como en Apocalipsis 19:9 se extiende una bendición e invitación a la cena de las bodas del Cordero; ahora Dios llama a las aves de rapiña a comer…las carnes de tos enemigos de Dios.
Todos los enemigos de Dios - grandes y pequeños - han sido destruidos. Ninguno ha quedado de pie porque nadie podrá escapar al juicio divino.
De pronto podemos pensar que solo la humanidad ha de ser juzgada por Dios.
Debemos reconocer el impacto de semejante juicio - es un juicio universal que abarca el planeta tierra y a todos sus habitantes.
Pero, no olvidemos que la humanidad ha sido engañada, la humanidad ha escuchado la voz de la bestia y el falso profeta - estos seres demoniacos que son empoderados por el mismo Satanás.
Así que la camará ahora se enfoca sobre el juicio que vendrá sobre ellos.
19 Entonces vi a la bestia y a los reyes de la tierra con sus ejércitos, reunidos para hacer guerra contra el jinete de aquel caballo y contra su ejército.
20 Pero la bestia fue capturada junto con el falso profeta. Este es el que hacía señales en presencia de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y adoraban su imagen. Los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego y azufre.
21 Los demás fueron muertos por medio de la espada que salía de la boca del que montaba a caballo. Todas las aves se saciaron devorando la carne de ellos.
Son capturados, son arrojados vivos al lago de fuego y azufre.
Y la humanidad entera es aniquilada para ser comida para las aves del cielo.
Conclusión
Conclusión
Algunos hoy preguntarán - ¿qué tiene que ver esto con nosotros?
Bueno, para los que aun no han puesto su esperanza en Jesús - esto tiene que ver mucho.
Notemos los que serán aniquilados por el poder de la Palabra de Jesús.
Los que siguen a la bestia y no siguen a Jesús, los que adoran su imagen y no adoran a Jesús - estos serán juzgados.
Es interesante que ahora somos salvos mediante la Palabra de Jesús.
Es mediante su Palabra que nosotros llegamos a conocer la verdad. Su Palabra ahora es la espada que penetra nuestro corazón para que podamos conocer la verdad.
12 Sin duda, la palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
Pero en la segunda venida de Jesús - su palabra será la que destruirá a sus enemigos.
Solo hay dos opciones - o ahora creemos en su palabra y seremos salvos al conocer la verdad…o rechazamos a Jesús y seremos destruidos por su palabra que sale de su boca.
En segundo lugar, ¿acaso no es maravilloso ver al Cristo triunfante?
¿Acaso no es asombroso ver como Jesús demuestra ser el Rey sobre todos los reyes y Señor sobre todos los señores?
¿Acaso no es maravilloso ver que Jesús ha de juzgar a los enemigos de Dios y enemigos de su pueblo?
