La ciudad de la gracia común
INCONTENIBLE: LA GRACIA QUE PERSIGUE • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 2 viewsLa verdadera transformación ocurre cuando la confrontación con el juicio de Dios nos despoja de nuestra autosuficiencia y nos lanza a la esperanza de Su misericordia soberana.
Notes
Transcript
Handout
Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.
Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
5 Entonces la gente de Nínive creyó el mensaje de Dios y desde el más importante hasta el menos importante declararon ayuno y se vistieron de tela áspera en señal de remordimiento.
6 Cuando el rey de Nínive oyó lo que Jonás decía, bajó de su trono y se quitó sus vestiduras reales. Se vistió de tela áspera y se sentó sobre un montón de cenizas. 7 Entonces el rey y sus nobles enviaron el siguiente decreto por toda la ciudad:
«Nadie puede comer ni beber nada, ni siquiera los animales de las manadas o de los rebaños. 8 Tanto el pueblo como los animales tienen que vestirse de luto y toda persona debe orar intensamente a Dios, apartarse de sus malos caminos y abandonar toda su violencia. 9 ¡Quién sabe!, puede ser que todavía Dios cambie de parecer, contenga su ira feroz y no nos destruya».
10 Cuando Dios vio lo que habían hecho y cómo habían abandonado sus malos caminos, cambió de parecer y no llevó a cabo la destrucción que les había amenazado.
Intro
Intro
¿Es posible que alguien esté demasiado lejos de la presencia de Dios?
Imagina por un momento que caminas por la zona más peligrosa de tu ciudad.
Piensa en el centro durante la noche, o quizás en las calles de Valle de Lincoln, incluso en nuestra misma colonia…
Es ese lugar donde instintivamente apresuras el paso, donde el aire se siente pesado y donde la desconfianza es el único lenguaje que se habla.
En esos rincones, el fuerte devora al débil y el orgullo parece ser la única ley que rige las interacciones humanas. Esa era Nínive.
Para el profeta Jonás, y para cualquier israelita de su época, Nínive no era solo una ciudad enemiga; representaba lo «irrecuperable».
Era una metrópolis que personificaba todo lo que solemos odiar en el «otro».
Y A menudo, TU miras tu entorno y clasificas a las personas. Es nuestra tendencia por defecto.
Estructuramos el mundo entre los que son «como nosotros» y «aquellos» que parecen estar demasiado lejos de la mano de Dios.
Pero el relato de Jonás nos muestra que la ciudad que más despreciamos (las personas) suele ser el escenario donde Dios decide exhibir Su gloria más asombrosa.
Nínive no era solo una ciudad de pecadores; era una ciudad bajo el peso de la gracia común de Dios que estaba a punto de experimentar una intervención específica y transformadora.
Lo que vemos en este pasaje es que el problema no es solo la violencia que los ninivitas tenían en sus manos, sino la autonomía radical de sus almas.
El ser humano prefiere ser su propio legislador, su propio juez y su propio dios.
Vivimos en una «Nínive espiritual» cada vez que creemos que nuestra moralidad nos hace superiores a otros o cuando pensamos que nuestra maldad es tan grande que Dios no puede alcanzarnos.
ECC | Nuestra condición natural caída se manifiesta en la dureza de un corazón que prefiere el juicio ajeno antes que el arrepentimiento propio. Como Jonás, a menudo preferimos ver la destrucción del enemigo antes que su redención.
¿Qué es lo que realmente produce un cambio radical en un corazón y en una cultura que parece haber perdido toda brújula moral?
IC | La verdadera transformación ocurre cuando la confrontación con el juicio de Dios nos despoja de nuestra autosuficiencia y nos lanza a la esperanza de Su misericordia soberana.
MAPA:
I. El Reconocimiento de la Ruina (v. 5)
II. El Abandono de la Autonomía (vv. 6–9)
III. La Respuesta de la Redención (v. 10)
I. El Reconocimiento de la Ruina (v. 5)
I. El Reconocimiento de la Ruina (v. 5)
Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.
El relato alcanza un punto de quiebre cuando leemos: «Los habitantes de Nínive creyeron a Dios» (v. 5).
No se trata simplemente de que aceptaron la existencia de una deidad más en su panteón; lo que el texto implica es que aceptaron Su veredicto. Recuerdas a los marineros del capítulo 1 versiculo 5… ellos no dudaron, ni cuestionaron… creyeron en él!
Lo mismo con estos ninivitas…Entendieron quienes eran ellos…le creyeron…dijeron siiii, somos nosotros, vivimos de esta manera … y les hizo sentido lo que Dios decía respecto a su condición pecaminosa.
Y amados…El primer paso hacia la gracia es el reconocimiento de la depravación total.
Imagina que estás en tu casa y, de repente, una cuadrilla de inspectores llega a decirte que los cimientos de tu edificio están a punto de colapsar. Tienes dos opciones: puedes expulsarlos argumentando que has pintado las paredes y que las cortinas son nuevas, o puedes creerles y salir corriendo.
Los ninivitas no trataron de «pintar las paredes» de su moralidad.
Ellos simplemente «creyeron a Dios».
Dejaron de dar excusas.
Admitieron que el diagnóstico del cielo sobre su corrupción interna era, aunque doloroso, absolutamente exacto.
Esta respuesta es lo que hace que la predicación de Jonás sea considerada uno de los eventos más impactantes de toda la Biblia.
Jonás no era un comunicador lleno de compasión; de hecho, quería que la ciudad fuera destruida.
Pero el poder no residía en la simpatía del mensajero, sino en la autoridad del mensaje.
La unción de Dios estaba sobre esas palabras de tal manera que penetraron la coraza de la ciudad más violenta del mundo…AMADOS LO ÚNICO QUE PUEDE TRANSFORMAR ES LA PALABRA DE DIOS CUANDO ESTÁ ES PREDICADA CON FIDELIDAD… CUANDO TU TE VAS DE AQUÍ NO CON ALGUNA HISTORIA CHISTOSA SINO AL SER CONFRONTADO CON SU PALABRA… NO ES EL CARISMA DEL RPEDICADOR…ES EL MENSAJE…QUE MENSAJE ESTAMOS ESCUCHANDO TU Y YO… DE VERDAD DEBE DE VENIR DE LA PALABRA PARA QUE ESTEA HAGA SU EFECTO!!!
por qué debemos basar la obra de transformación en la palabra. Porque si no la fundamentamos en ella le estaremos fundamentando no en sino en nosotros piensa por un momento si fundamentas tu vida cristiana en base a lo emocional, va a pasar el día que no tengas ganas de , de leer la Biblia, de ofrendar, de servir grupo, de involucrarte más y más. Te vas a venir abajo,
pero SI TÚ vida y transformación ESTÁ FUNDAMENTADA en la palabra y al escuchar y ser transformado por ella al meditar en cuando no tengas ganas de hacer todo lo mencioné vas a poder RECORDAR Y CLAMAR SEÑOR AYÚDAME!!!! INCLINA MI CORAZÓN… PORQUE NO QUIERO, NO TENGO GANAS… OBRA ESO EN MI PORQUE ERES EL ÚNICO QUE TIENE PDOER PARA HACERLO…
Y VE LO QUE PROVOCA CUANDO SOMOS EXPUESTOS A LA PREDICACION FIEL DE LA PALABRA.. JONAS HABLO LO QUE DIOS LE DIJO QUE HABLARA…NO SUS IDEAS… NO SUS BUENAS INTENCIONES… QUIZÁS JONAS LUCHABA CON LA IDEA DE DECIR LOQ EU TENÍA QUE DECIR…JONAS QUIZÁS NO QUIERE QUE SE SALVEN!!! PERO PRÉDICA..SALVACIÓN……TU debes notar la reacción: ellos proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio, desde el mayor hasta el menor. )V.5
¿PORQUE LO HICIERON? POR EL SER EXPUESTOS A LA PALABRA DE DIOS…Y es porque El pecado, en su raíz, no es solo romper reglas.. PECADO NO ES SOLO HACER COSAS MALAS…; es intentar ser tu propio salvador y señor mediante cualquier cosa que no sea Dios.
Nínive se había construido sobre el poder y la crueldad, convencidos de que eran los dueños de su destino. Pero ante la Palabra de Dios, el rey mismo se levantó de su trono, se despojó de su manto y se sentó sobre ceniza (v. 6).
Es como si un alto ejecutivo, en medio de una junta de accionistas donde todos esperan que presuma sus éxitos, se quitara el traje de marca, apagara su teléfono y se sentara en el piso a reconocer que ha defraudado a todos.
El arrepentimiento no es un ajuste cosmético a tu vida; es una abdicación total.
Es bajar del trono de tu propio ego para admitir que no tienes nada que ofrecer a Dios excepto la miseria de tu rebelión.
——El cilicio era el uniforme de quien se sabe en bancarrota espiritual.
Incluso los animales fueron incluidos en esta señal de duelo (v. 7).
Esto nos recuerda que nuestra rebelión no solo nos afecta a nosotros, sino que arrastra a toda la creación.
Cada vez que los habitantes escuchaban el gemido de un animal hambriento, eran confrontados con el peso de su propia maldad.
El lamento de los animales era el eco del juicio divino que ya estaba a la puerta.
El rey pidió que cada uno se convirtiera de su «mal camino» y de la «violencia que hay en sus manos» (v. 8).
El arrepentimiento genuino siempre produce frutos de justicia que son visibles para todos.
AMADO..AMADA…
1. No puedes decir que has creído a Dios si sigues intentando negociar con Su veredicto sobre tu pecado.
2. No puedes decir que el mensaje ha penetrado tu corazón si sales de aquí alabando el carisma del predicador pero ignorando la autoridad de la Palabra.
3. No puedes decir que tu vida está fundamentada en la Roca si tu obediencia depende únicamente de cómo te sientes al despertar.
4. No puedes decir que te has vestido de cilicio mientras sigues modelando con orgullo el traje de tu propia justicia.
5. No puedes decir que te has arrepentido si solo lamentas las consecuencias de tu pecado, pero sigues amando el placer que te brinda.
6. No puedes decir que te has bajado del trono si todavía exiges que Dios y los demás se sometan a tu voluntad y a tus planes.
7. No puedes decir que reconoces tu bancarrota espiritual si todavía vienes ante Dios presentándole una lista de tus «buenas intenciones».
8. No puedes decir que has escuchado la voz del Cielo si tus manos siguen manchadas con la misma violencia y egoísmo de ayer.
9. No puedes decir que abrazas la gracia de Cristo mientras intentas comprar su favor con tu servicio, tus ofrendas o tu religión.
10. No puedes decir que eres Suyo si no hay un eco de clamor en tu alma que diga: «¡Señor, ayúdame, porque sin Ti no puedo nada!».
ASI TERMINA EL VERSICULO 8…CON UN LLAMADO A CLAMAR A DIOS… PERO NO HABLA DE UN GRITAR ESCANDALOSO.. EL CLAMOR NO ES CONDICIONADO A VERSE ASI… SINO DE UN CORAZON CONTRITU Y HUMILLADO… EN EL GRITAR MAS NO HAY MÁS ESPIRITUALIDAD…EL CORAZON ES EL TEMA…Y QUE Dios nos lleve a clamar asi… no tanto con gritos o escándalo…no necesariamente…sino con un corazon que clama… se propicio salvador!
II. El Abandono de la Autonomía (vv. 6-9)
II. El Abandono de la Autonomía (vv. 6-9)
Pero aquí surge una pregunta que a menudo podemos tener en mente:
¿Es suficiente el arrepentimiento para detener el juicio?
El versículo 9 contiene una de las expresiones más honestas de la Biblia:
«¿Quién sabe si Dios se volverá y se arrepentirá, y apartará el ardor de Su ira para que no perezcamos?».
estas personas, así como el rey, los niniVitas, y los marineros han entendido algo que deberíamos también nosotros entender…
Dios no es un Dios que puede ser manipulado por las oraciones humanas. Él es el soberano y hace lo que le place de ellos, el corazón humillado el entender su condición. Ellos entienden que eso incluso la ayunar y vestirse de silicio. Nunca pueden merecer la anulación de la sentencia de Dios hacia ellos.
Por eso ellos no están afirmando que Dios los perdonará, y ni se ponen a exigirle el perdón a Dios, por ellos haberse humillado y arrepentido, sino que ellos contemplan la posibilidad de recibir SU perdón que depende de su soberana, voluntad y misericordia y dejan eso en sus manos.
Esto es lo que llamamos la esperanza del desposeído.
Los ninivitas no tenían una promesa formal.
No conocían el sistema de sacrificios,
ni los pactos,
ni la ley de Moisés.
Solo tenían la palabra de un profeta renuente. Su esperanza no se basaba en la calidad de sus lágrimas, sino en el carácter desconocido pero posible de Dios…
Entendieron que el arrepentimiento no es una moneda con la que compramos el perdón.
Si tú le debes un millón de pesos al banco y vas a llorar a la oficina del gerente, tus lágrimas no pagan la deuda.
El perdón es siempre una decisión libre de quien ha sido ofendido.
Imagina que estás en medio de un naufragio nocturno.
No tienes bote salvavidas. Solo ves a lo lejos una luz que parece ser un faro.
No tienes la certeza absoluta de que te han visto, pero nadas hacia esa luz porque es tu única posibilidad de vida.
Eso es el «¿Quién sabe?» de Nínive. Ellos se lanzaron al vacío de la misericordia de Dios sin tener garantías, simplemente porque sabían que su propia justicia no los salvaría.
Aquí es donde el Evangelio brilla con una intensidad para los ninivitas y para nosotros que incluso no podemos imaginar.
TU tienes una seguridad que ellos no tenían.
Mientras ellos clamaban en la oscuridad: «¿Quién sabe si Dios tendrá piedad?», nosotros levantamos la mirada al madero ensangrentado y proclamamos: «¡Sabemos que la tiene!».
“Porque el evangelio SOLO es una buena noticia cuando entendemos la mala” R.C. Sproul
QUIERO QUE IMAGINEMOS por un momento la escena que el universo contempló en silencio.
El Padre, el Dueño de todo lo que existe, no envió a un profeta renuente como Jonás; envió a Su propio corazón.
¿Te imaginas la despedida en las cortes celestiales?
El Padre entregando al Hijo, sabiendo que no iba a una ciudad a predicar un juicio, sino a recibirlo.
Tú no enviarías a tu hijo a una pandilla de torturadores para salvar a los que lo odian. Lo protegerías con tu vida.
PERO Dios, en un acto que desafía toda lógica humana, no escatimó ni a su propio Hijo. Lo entregó a los escupitajos, a los clavos, a la burla y al abandono total.
El Padre le dijo: «Hijo, ve... Yo descargaré sobre Ti el fuego que ellos merecen, para que ellos puedan recibir el abrazo que Tú posees».
La esperanza de Nínive era una probabilidad estadística; tu esperanza en Cristo es una certeza histórica.
No descansamos en la calidad de nuestras lágrimas O GRITOS…ni en lo fuerte que podemos ayunar.
Descansamos en el hecho de que la tumba está vacía y el precio está pagado.
Si Dios no escatimó lo más precioso que tenía, si no se guardó a Su propio Hijo, ¿cómo puedes dudar de Su disposición para recibirte hoy? El juicio es real, la sentencia era justa, pero la salida ha sido pagada con sangre divina.
Ya no tienes que vivir en el «¿quién sabe?»; puedes vivir en el «¡Consumado es!».
III. El Refugio en la Redención (v. 10)
III. El Refugio en la Redención (v. 10)
El versículo diez nos muestra el desenlace de esta colisión entre la miseria humana y la misericordia divina:
Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Algunos se confunden con este lenguaje y piensan que Dios cambia de opinión como un ser humano.
Pero debemos entender que Dios no cambia Su esencia, sino Su trato hacia nosotros cuando nosotros cambiamos de posición respecto a Su Palabra.
Si tú estás caminando hacia un precipicio y alguien te advierte que vas a morir, y tú te detienes y das media vuelta, esa persona ya no tiene que advertirte de la muerte, sino que te ofrece el camino de regreso.
Dios es un fuego consumidor: si te acercas con el rastrojo de tu orgullo, serás consumido; si te acercas a través del arrepentimiento, ese mismo fuego calienta tu alma.
Imagina a un padre que ha advertido a su hijo que si rompe una regla habrá una consecuencia seria. El hijo la rompe. Pero cuando el padre llega para disciplinarlo, encuentra al hijo llorando con un corazón destrozado, admitiendo su falta y pidiendo una oportunidad para cambiar.
El padre, al ver que el corazón del hijo ha sido transformado por la advertencia, decide que el castigo ya no es necesario para el propósito de la corrección. ¿Cambió el padre su estándar de justicia? No, pero la actitud del hijo permitió que la misericordia fluyera sin violar la justicia.
Cuando Dios ve a una persona que deja de pelear por su propia justicia —que deja de justificarse y de señalar los pecados de otros para ocultar los propios— y simplemente clama por misericordia, Su respuesta es inmediata.
El impulso natural de Dios no es el castigo, sino la acogida del pecador que regresa a casa.
Nínive se convirtió en el monumento más grande de la gracia en el Antiguo Testamento porque fue la ciudad que menos la merecía y la que más rápido la buscó.
¿Qué significa esto para tu lunes por la mañana?
¿Qué significa esto para tu lunes por la mañana?
Toda esta narrativa no es solo una historia de hace tres mil años; es el mapa para tu vida cotidiana. Entender la gracia de Dios en Nínive significa que no tienes que vivir bajo la sombra del miedo al juicio.
Significa que, sin importar cuán "peligrosa" sea la zona de tu pasado o cuán "irrecuperable" parezca tu situación actual, la gracia es lo suficientemente grande como para cubrir tu oscuridad y darte una nueva dirección.
El Evangelio no es solo el mensaje para los que están "allá afuera" en el centro de la ciudad o en Valle de Lincoln; es el mensaje para el que está sentado en la silla de la iglesia creyéndose superior.
Porque el orgullo de Jonás era tan destructivo como la violencia de Nínive.
La salvación es la base de cómo tratas a tu cónyuge cuando hay un conflicto, de cómo manejas tus finanzas cuando el egoísmo te tienta, y de cómo ves a ese vecino que parece estar demasiado lejos de Dios.
Si Dios tuvo misericordia de la violencia de Nínive, ¿quién eres TU para negar la gracia a quienes te han ofendido? Cuando comprendes que eres un «ninivita perdonado», tu vida se transforma en una expresión de gratitud radical. Dejas de ser un juez para convertirte en un testigo. Ya no miras a los demás desde el trono de tu moralidad, sino desde la ceniza de la humildad, sabiendo que lo único que te diferencia del "peor pecador" es que tú ya te has rendido ante el Rey.
Conclusión
Al final de este pasaje, vemos una ciudad transformada.
No fue por una reforma política ni por un programa de civismo, sino por la irrupción de la gracia a través de la Palabra.
La gloria de Dios se manifiesta cuando el juicio es detenido por la fe de los que se saben perdidos.
Jesús dijo que los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra la generación que lo rechazó en Mateo 12.41
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.
¿Por qué?
Porque ellos no tuvieron la Biblia completa, ni vieron los milagros de Jesús, ni conocieron la gloria de la resurrección; y aun así se arrepintieron.
Nosotros tenemos a «algo más grande que Jonás» aquí presente.
Tenemos la obra terminada de Cristo, quien nos ofrece no solo un perdón condicional, sino una justicia perfecta.
Mañana, cuando salgas a la calle, recuerda que caminas por una ciudad que Dios ama con gracia común, y que TU eres el portador de la esperanza.
Vive con la libertad de quien sabe que su «manto real» de orgullo ha sido cambiado por la «túnica de justicia» que solo Cristo puede dar.
Dios no destruyó a Nínive porque decidió que el juicio caería, siglos después, sobre Su propio Hijo en una cruz. En esa sustitución está nuestra paz, nuestra libertad y nuestro futuro.
Vive hoy como alguien que ha sido rescatado de la ciudad de la destrucción para caminar en la ciudad de Dios y busca a otros que necesitan caminar contigo en este viaje hasta que lleguemos en su presencia.
EN NINIVE QUIZO MOSTRAR SU GRACIA..EN TU VIDA, TU FAMILIA, ESCUELA, TRABAJO, LO PUEDE HACER TAMBIÉN… SANTA MARÍA, EN GARCÍA, NUEVO LEÓN, MÉXICO Y HASTA LO ÚLTIMO DE LA TIERRA
