La gloriosa recompensa
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· 12 viewsAnuncia el evangelio en toda tu vida por mandato del Señor, con la mira en el galardón celestial que recibirás según tu obra
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Introducción
Introducción
¿Qué estarías dispuesto a sacrificar por el evangelio?
En la primavera de 1945, durante la sangrienta invasión de Okinawa en la Segunda Guerra Mundial, un joven soldado llamado Desmond Doss se encontró en una posición imposible. Doss era un cristiano devoto que, debido a sus convicciones religiosas, se negaba terminantemente a portar un arma o a quitar una vida.
Sus compañeros y superiores lo llamaban cobarde. Fue acosado en el cuartel, enfrentó amenazas de consejo de guerra y muchos soldados se negaban a dormir cerca de él, considerándolo una carga "inútil" para el pelotón. Sin embargo, Doss no se dio por vencido; él no se consideraba un "objetor de conciencia", sino un "cooperador de conciencia".
La hazaña en el acantilado de Maeda
Todo cambió en el acantilado de Maeda, una muralla de roca de 120 metros de altura conocida como "Hacksaw Ridge". Tras un contraataque japonés feroz, las fuerzas estadounidenses recibieron la orden de retirada inmediata. Cientos de soldados bajaron por las cuerdas dejando atrás a sus heridos a merced del enemigo.
Doss fue el único que no bajó. Se quedó solo en la cima, sin una sola pistola para defenderse, rodeado de patrullas enemigas y explosiones.
Durante 12 horas seguidas, Doss arrastró a los heridos por el suelo embarrado hasta el borde del acantilado.
Improvisó un sistema de poleas con cuerdas y bajó a los hombres, uno por uno, hacia la seguridad del suelo.
Cada vez que terminaba de bajar a un hombre, susurraba una oración: "Señor, por favor, ayúdame a salvar a uno más".
El resultado
Al final de la jornada, Desmond Doss había salvado la vida de aproximadamente 75 hombres, incluyendo a algunos de los oficiales que meses antes habían intentado expulsarlo del ejército. Fue el primer objetor de conciencia en recibir la Medalla de Honor, el máximo reconocimiento al valor en los Estados Unidos, habiendo servido en el frente de batalla armado únicamente con su fe y un botiquín de primeros auxilios.
"Cuando el mundo entero estaba decidido a quitar vidas, Doss se obsesionó con salvarlas."
El día de hoy hermanos veremos que ese es el mismo sentir de Pablo, solo que no de manera física, sino espiritual, el apóstol, como vimos la semana pasada renunció a su derecho de ser sustentado para no ser obstáculo al evangelio y se salvasen más, pero también hoy veremos que lo hace por la gloriosa recompensa que él veía para el futuro. Y tal y como Pablo nos muestra, el anunciar el evangelio se vuelve una misión, un mandato que tendrá su recompensa gloriosa para nosotros en el futuro, por esa razón debemos anunciar el evangelio, debe ser lo más importante.
Mi objetivo el día de hoy es el siguiente que anuncies el evangelio en toda tu vida por mandato del Señor, con la mira en el galardón celestial que recibirás según tu obra
Un sacrificio para la gloria (v.15)
Un sacrificio para la gloria (v.15)
1 Corintios 9:15 "Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria."
Volvemos a donde lo dejamos anteriormente, ahora Pablo hace un contraste con lo que ha dicho anteriormente de su derecho a sustento y hace una aclaración, porque alguno podría pensar “Oye Pablo, entonces ahora quieres que te sustentemos?” Y Pablo les dice “No, claro que no, incluso prefiero morir antes que nadie me quite esta gloria” Ya veremos lo que es esto más adelante. Pero pongamos ojo a esto, Pablo ahora prosigue su argumento enfatizando de que no les ha escrito para que ahora ellos lo sustenten para nada, él sigue con esa excepción. Como dijimos, esto es una excepción extraordinaria, sin embargo no es la regla.
Pero pongamos ojo acá, porque Pablo sigue estando aún firme en su decisión de no usar el derecho que tiene a tener sustento de parte de los corintios, él bien podría haber dicho “Oye todo este tiempo he tenido la libertad de pedíroslo y nunca lo he hecho pero ¿sabes qué? Ahora si quiero que me sustenten” no, al contrario, él les dice “ni quiero que se me haga esto ahora, es más, prefiero morir” Es fuerte esto, ósea no es algo fácil esto, decir que aunque sea legítimo no va a pedirles sustento es de cuidado. Y eso me hace pensar en el día de hoy hermanos ¿Cuánto estamos nosotros dispuestos a sacrificar por el evangelio? Recuerda que una de las razones que vimos por la que Pablo no usa su derecho es para no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo, pero nosotros ¿Qué estamos dispuestos a dar por ello?
El creyente debe estar dispuesto a sacrificar todo por amor a Cristo, tu reputación, tu status, tu trabajo, tu familia, por amor al evangelio.
Pero ¿sabe lo hermoso de todo esto hermanos? Es que Dios nos da una razón muy de peso para poder hacer esto porque la pregunta es ¿por qué Pablo está teniendo esta firmeza en su decisión? Bueno el final del versículo nos lo está diciendo “antes que nadie desvanezca esta mi gloria” es decir, Pablo preferiría morir antes de que los corintios le quitasen la gloria que ha ganado de renunciar a su derecho, la pregunta es ¿Qué gloria es esta que dice Pablo? Pues como veremos más adelante esa gloria es un galardón, una recompensa, por eso el título del sermón es “La gloriosa recompensa” porque hermanos, para nosotros también hay una gloria más grande adelante, un galardón más hermoso si estamos dispuestos a hacer la obra del evangelio acá en la tierra.
Ahora probablemente alguno de nosotros piense “Oye entonces la gloria de Pablo estaba en predicar el evangelio” Pero si miras bien el siguiente texto te darás cuenta que no es tan así, el predicar el evangelio para Pablo era una imposición, un imperativo, algo que se DEBE de hacer.
La comisión encomendada que no tiene gloria (v.16-17)
La comisión encomendada que no tiene gloria (v.16-17)
1 Corintios 9:16–17 "Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada."
Pablo nos destaca acá que el anunciar el evangelio para él, no era algo de lo que pudiera jactarse o de inflar el ego (eso significa la palabra gloriarse acá) ¿Por qué era así? Porque me es impuesta necesidad, ahí literalmente lo que dice es que lo golpea el hacerlo es decir, hay una imposición en él para hacerlo y ¿Qué nos dice al final del versículo 16? “Ay de mí si no anunciare el evangelio”. No sé si alguno recuerda cuando su mamá le daba una advertencia para alguna cosa, a mí mi mamá me decía “Ay de vos hijo sino haces esto, cuidadito, cuidadito” Acá muchas madres probablemente lo tengan así a sus hijos, ¿Qué típicamente significa eso? Advertencia, debes temer y evitar hacer eso que te dicen, pues lo mismo es acá, Pablo se dice como advertencia a sí mismo “Ay de mí, ay de mí, sino predico el evangelio” Y esto hermanos nos enseña, que para Pablo el anunciar el evangelio más que un lujo, era una responsabilidad, un mandato de parte del Señor y ay de él, si no lo hacía. El apóstol Pablo era movido y golpeado en su interior para predicar el evangelio, este hombre estaba dispuesto a hacer lo que sea (y esto lo veremos en la siguiente prédica) con tal de ganar a muchos más para Cristo y es que hermanos para el creyente la gran comisión no es una gran sugerencia (como bien dicen) es un mandato del Señor.
Tal y como vimos la semana pasada, de que la iglesia es mandada por el Señor Jesús sustentar a sus pastores, también somos llamados a hacer discípulos, esto no es misión del pastor solamente, es de todos los creyentes, incluyendo a los que no son líderes de célula, si, a tí que muchas veces solo vienes a cumplir de venir los domingos, a tí que solamente vas a la célula pero en la semana el Señor no es tu prioridad ni su evangelio. Hermanos que esto sea un llamado de atención para aquellos que piensan que la vida cristiana consiste en simplemente venir a la iglesia y hacer un par de discipulados y ya, no, claro que no.
Si algo quiero que te quedes en este sermón, tal y como lo dije la semana pasada y en el siguiente punto lo enfatizar aún más, es que tú llamado y el mío está clavado ahí y es el hacer discípulos a todas las naciones, glorificar a Dios en todas las áreas de tu vida, que el evangelio llene toda tu vida de tal manera que no solo tu boca hable sino que también tus acciones, sino hermanos estás siendo inútil para el reino y eso no solamente es una desgracia, sino que también el Señor te lo va a cobrar en la eternidad, no para lanzarte al infierno, pero si para avergonzarte y preguntarte ¿Qué hiciste con lo que te di?
Hermanos, se nos ha mandado a que así como Cristo nos ha salvado y nos ha hecho sus hijos, contemos este evangelio a otros y hagamos discípulos también. Porque ponte a pensar en lo siguiente hermano ¿Qué tan grande ha sido la salvación de Dios para tí? Gigantesco, enorme, la obra de Dios que ha hecho en todos es sobrenatural ¿no es así? Entonces ¿no quisieras que otros también a tu alrededor tuvieran esa obra sobrenatural? Pues debes ir y hacer discípulos
Ora a Dios por oportunidades para mostrar a Cristo y predicar el evangelio en los lugares que ahora mismo te encuentres, en tu familia, en tu hogar, en tu empresa, en tu trabajo, en tu ministerio, en tus viajes
Porque hermano si seguimos en el siguiente versículo, mire lo que dice Pablo en el versículo 17 (leerlo) . Acá hay un contraste, Pablo nos destaca que si predica el evangelio voluntariamente, es decir, de buena gana, existe una recompensa para él, un galardón como estamos viendo el día de hoy, sin embargo, si Pablo lo hace por obligación, es decir, de mala gana, una comisión le ha sido dada, es decir tiene un mandato que cumplir, hermano, los mandatos muchas veces no nos gustan pero se nos han sido dados por el Señor, Pablo estaba obligado a hacerlo, no era algo opcional y nosotros hermanos, ese mandato del Señor Jesús, no es opcional para nosotros.
Ahora hermano quiero aclarar una cosa, nadie acá puede hacer discípulos de su propia voluntad, como hablamos esta semana en las células, el hombre no puede conocer a Dios por sí mismo sino de que Dios debe revelarse al hombre, de la misma manera es acá, solamente Dios puede hacernos hacer discípulos a través del evangelio.
La pregunta acá es hermano ¿Qué tanto es el evangelio importante en tu vida? Si no lo ha sido, arrepiéntete de estar desobedeciendo a Dios, porque es un mandato que hagamos discípulos. Tal y como Pablo lo está diciendo.
Pero entonces hermano ¿Cuál es la gloria de la que ha estado hablando Pablo en el v.15?
La gran recompensa gloriosa de Pablo (v.18)
La gran recompensa gloriosa de Pablo (v.18)
1 Corintios 9:18 "¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio."
Cuando habla de galardón, se refiere a recompensa, y estate atento, para Pablo su gloria, su recompensa era esta Pues que al predicar el evangelio pueda presentarlo gratuitamente, sin hacer valer mi derecho. (NVI) Osea para Pablo su gloria era de que a los corintios, una iglesia llena de dones , almas convertidas al Señor, ellos fueron salvos por la predicación del evangelio de Pablo de manera plenamente gratuita. Déjeme decírselo de otra manera hermano, todos acá sabemos que la salvación es gratis, nadie niega eso, si tú crees que puedes hacer algo para obtener la salvación es equivocado, pero sabemos de que el predicador tiene derecho a tener un sustento de parte de la iglesia en la que sirve, pues Pablo lo que dice es que incluso eso de cobrar él no lo hace y eso lo convierte en un predicador que ha dado el evangelio de manera completamente gratuita, él puede decir que definitivamente el evangelio a los corintios les ha llegado completamente gratis. Eso es impresionante hermanos.
Pablo veía una gloria especial en el hecho de no cobrar nada ¿por qué? Porque así el evangelio no había tenido obstáculo entre los corintios y llegó a muchos más, hermanos eso es IMPRESIONANTE, Pablo puede decir con toda seguridad que su recompensa más grande es que ha dado el evangelio gratis, sin que lo sostuvieran y sin nada, él cumplió el mandato aunque no haya reclamado su derecho. Probablemente para muchos de nosotros esto sea loco, pero esto es lo que el evangelio hace en nuestras vidas hermano, nuestra perspectiva siempre va a tender a ser terrenal, a ver las cosas en el aquí y ahora, pero la Biblia nos llama a que no solo veamos el presente, sino también el futuro. Y Pablo veía el futuro y decía, mi recompensa, mi galardón es más glorioso porque puedo decir que el evangelio a la iglesia de Corinto se lo he dado completamente gratuito.
Porque el Señor nos ha salvado de nuestra vana manera de vivir y se sacrificó por nosotros ahora él nos manda a proclamar ese evangelio que nos salvó por su poder (cf. Mateo 28:19-20, Marcos 16:15, Hechos 1:8) y esto es a lo que Pablo ha sido llamado y mandado como a todos los creyentes a predicar el evangelio, es un mandato y es imperativo hacerlo, sin embargo, tenemos un galardón, como Pablo también lo tenía, él tenía la gloria de haber podido proclamar el evangelio de manera plenamente gratuita y a nosotros el Señor ha prometido darnos una recompensa en el cielo por ello, podemos verlo en las parábolas de Jesús, de los talentos, de las minas, incluso en estos pasajes Apocalipsis 22:12, 1 Corintios 3:14.
Se nos promete que según haya sido nuestro obrar en la tierra, así será nuestro galardón en los cielos, por eso también dice Jesús que nos hagamos tesoros en los cielos (cf. Mateo 6:19-21) La misión de proclamar el evangelio no es del pastor sino de toda la iglesia, así que hay que hacerlo porque así no solamente el Señor será proclamado sino que nos espera una gran recompensa en el cielo.
Aguarda la recompensa y trabaja por ella, Dios nos dará una recompensa en los cielos no en base a lo exitosos que fuimos sino en base a lo fieles que fuimos a su Palabra y la entrega que tuvimos para con el evangelio
Ten en mente eso hermano, trabaja por ello. Hay una recompensa en el cielo
Nuestra gran recompensa en los cielos
Nuestra gran recompensa en los cielos
Hermano, haz del evangelio tu propósito de vida, tu cotidianidad, predícalo en todas las áreas de tu vida.
Para los trabajadores, muestra en tu trabajo por medio de ser responsable, activo y eficiente para la empresa y en tus conversaciones con tus compañeros que muestres al Señor.
Para los empresarios, tu empresa no está para hacer dinero primordialmente, tu prioridad debe ser glorificar a Dios anunciando su evangelio, tanto por medio de cómo manejas la empresa, como tratas a tus trabajadores, como inviertes el dinero, como das tu servicio, como transmites el evangelio a tus trabajadores.
Para los desempleados y sin papeles, confía en el Señor y ahora mismo aférrate a Él y pregúntale, Señor en los lugares en donde estoy yo ¿cómo puedo yo ser un agente del evangelio acá? ¿cómo puedo predicarlo? ¿qué trabajo sería más provechoso para que le dé la gloria a Dios?
Para los padres, tu campo son tus hijos, ellos te escuchan a tí, predícales el evangelio con tus palabras y acciones, que vean que amas a tu esposa/esposo, que vean como el Señor que te salvó te hace actuar, y si tu esposo o esposa no es cristiano lo mismo aplica.
Para los solteros, que todos tus amigos sepan que si estás así no es para aprovechar tu vida, que sepan que ya tienes una vida eterna, que sepan que el sentido de tu vida es Jesús y que su evangelio te ha salvado
Recuerda hermano:
Aguarda la recompensa y trabaja por ella, Dios nos dará una recompensa en los cielos no en base a lo exitosos que fuimos sino en base a lo fieles que fuimos a su Palabra y la entrega que tuvimos para con el evangelio
Y si eres no creyente, un amigo que nos visitas:
Hoy el evangelio te es predicado a ti, Jesús vino por pecadores para salvarlos, ven a Él, hay una gloria más grande que lo que este mundo puede ofrecer, Él vino para que tuviéramos vida y en abundancia cree hoy en Él y arrepiéntete y cuando lo hagas te aguarda esa gloria que Pablo está diciendo, te aguarda tu recompensa, estarás tan feliz de tener este mensaje que lo predicarás a todos y allá arriba tendrás una corona en los cielos
Ahora hermanos Pablo ha actuado de esta manera con los corintios para poder tener ese galardón de predicar el evangelio de manera plenamente gratuita, pero ahora lo lleva a todo su ministerio, ya que siendo libre de todos se ha hecho siervo de todos para que más se puedan ganar para el evangelio y enumera a los distintos grupos de los cuales se ha hecho siervo, a todos se ha hecho de esto para que por todos los medios alguno se salve y esto Pablo lo hace por causa del evangelio, para hacerse copartícipe de él
Por lo tanto hermanos, anuncia el evangelio en toda tu vida por mandato del Señor, con la mira en el galardón celestial que recibirás según tu obra
