El Juicio Final

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Introducción

En 1998 tenía yo 20 años.
Por primera vez en mi vida fui a una agencia para comprar mi primer coche.
No tenía historial de crédito y por tanto financiar una compra iba a tener una taza de interés muy alto.
Así que el agente de ventas me sugirió un “lease”, que básicamente es un contrato de “alquiler”.
Sería un contrato de 3 años.
Los pagos mensuales serían unos $150 menos que un pago de compra.
Y en tres años tenía yo la opción de comprar el auto o continuar con otro contrato de alquiler.
Lo que no me di cuenta es que un contrato de alquiler tiene una condición muy importante - usted tiene un limite de millas. En mi caso fueron 10,000 millas al año.
Cada milla extra tendría un costo de $0.20.
Ya se imagina usted a un joven de 20 años; más uno que está emocionado por su primer coche.
A los tres años, entregué el coche con 60,000 millas.
Me había olvidado por completo que tenía un limite de 30,000 millas.
Así que ahora debía pagar $6,000 solo por las millas.
La agencia me dijo que me enviarían el cobro por correo - cobro que nunca llegó.
Pasaron las semanas y luego los meses y el cobro no llegaba - es más, hasta daba gracias a Dios porque me había librado del cobro de $6,000.
Hasta que a fin de año me llega el cobro de una agencia de colecciones cobrando los $6,000 más intereses.
VW no iba a permitir que me escapara de mi deuda - debía cumplir los términos del contrato.
A final de cuentas, nadie se puede escapar de las agencias de colecciones; tarde o temprano darán con nosotros.
Hoy veremos que lo mismo sucede con Satanás y la humanidad - ninguno podrá escapar del juicio de Dios.
Satanás y la humanidad se ha rebelado contra Dios - hemos quebrantado su ley.
Desde tiempos antiguos Dios anunció el juicio para los que quebrantan su ley.
Han pasado los siglos y milenios - y parece que hemos escapado del juicio de Dios.
Pero, Juan hoy nos muestra la realidad - que al final de la historia de la creación - Dios juzgará a Satanás y a la humanidad tal como lo anunció desde el principio.
Hoy veremos:
El juicio de Satanás (vv. 7-10)
El juicio de la humanidad (vv. 11-15)

El juicio de Satanás (vv. 7-10)

Juan anuncia que se han cumplido los mil años del reinado de Cristo y esto resulta en la liberación de Satanás de su prisión
Apocalipsis 20:7 NVI
7 Cuando se cumplan los mil años, Satanás será liberado de su prisión
Recordemos que en 20:1-3 Satanás fue encadenado y encerrado en una prisión para que no pudiera engañar a las naciones durante el reinado de Cristo.
Pues ahora que se ha cumplido el tiempo de su reinado, Satanás es soltado. Ahora, ¿qué hará?
Apocalipsis 20:8–9 NVI
8 y saldrá para engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra —a Gog y a Magog—, a fin de reunirlas para la batalla. Su número será como el de las arenas del mar. 9 Marcharán a lo largo y a lo ancho de la tierra y rodearán el campamento del pueblo de Dios, la ciudad amada. Pero caerá fuego del cielo y los consumirá por completo.
Satanás reune a todas las naciones de la tierra (los cuatro ángulos de la tierra).
De hecho, Juan menciona a Gog y a Magog. Estos dos nombres aparecen en Ezequiel 38-39.
Este pasaje de Ezequiel habla de alguno naciones vecinas de Israel que se levantan contra el pueblo de Dios (incluye a Persia, Cus y Fut, Ezequiel 38:5)
Con el tiempo, los judíos tomaron a Gog y a Magog como una representación de los enemigos del pueblo de Dios. Es como cuando alguien dice, “Kim Jong Un es otro Hitler”.
No quiere decir que sea la reencarnación de Hitler.
Significa que es otro hombre que ha actuado con la misma maldad y opresión de Hitler.
Así que cuando Juan menciona a Gog y a Magog se refiere a los enemigos del pueblo de Dios.
Veamos el ejército masivo que logra reunir Satanás - como las arenas del mar.
Es un ejército universal, sus reclutas vienen de los cuatro ángulos de la tierra.
Su objetivo - destruir el campamento del pueblo de Dios.
Esto trae a la mente la imagen de un pueblo peregrino, como Israel en el desierto que acampaba en tiendas mientras se dirigían a la Tierra Prometida.
Pues en Apocalipsis vemos la misma imagen:
Apocalipsis 12:6 NVI
6 Y la mujer huyó al desierto, a un lugar que Dios le había preparado para que allí la sustentaran durante mil doscientos sesenta días.
Aquí vemos a la mujer - que es el pueblo de Dios que es llevado al desierto para ser sustentado durante el tiempo de tribulación.
La palabra campamento también trae a la mente la realidad de como los hebreos acampaban en orden como el campamento de un ejército.
No son cualquier pueblo.
Son el pueblo de Dios, el ejército de Dios.
Juan escribe todo esto para declarar:
Al final de los tiempos se desatará una última batalla contra el pueblo de Dios que permanece con vida.
Ahora mismo vemos persecución contra el pueblo de Dios. Pero los ataques contra la Iglesia de Jesucristo se intensificarán al punto que llegará el día en que todas las naciones de la tierra se unirán para participar en su destrucción.
Pero, esto no puede ser.
Mateo 16:18 NVI
18 Yo te digo que tú eres Pedro. Sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas de los dominios de la muerte no prevalecerán contra ella.
Y mientras Satanás ha engañado a todas las naciones de la tierra, mientras se han unido todos los ejércitos en su odio y hambre por destruir al pueblo de Dios, y mientras que el campamento del pueblo de Dios parece estar expuesto y al borde de la destrucción…
Notemos como el texto bíblico ni siquiera da la más remota posibilidad de que estos ejércitos puedan triunfar.
Si esto fuera una carrera, esperamos escuchar, “corredores, en sus marcas, listos, ya”; pero en este caso solo escuchan, “corredores en sus marcas…” y sucede lo inevitable.
Apocalipsis 20:9 NVI
9 …Pero caerá fuego del cielo y los consumirá por completo.
El mismo Dios que envió fuego sobre Sodoma y Gomorra, el mismo Dios que hizo descender fuego sobre el sacrificio en el monte Carmelo cuando oró el profeta Elías…ahora hace descender fuego sobre los enemigos del pueblo de Dios.
Y en un abrir y cerrar de ojos Dios destruye a los enemigos del pueblo de Dios.
Dios sale una vez más a defender a su pueblo.
Si así Dios hará al final…cuánto más hará por nosotros ahora. Dios guarda y protege a su pueblo del ataque de sus enemigos. Y aunque algunos mueren al ser atacados por sus perseguidores - no olvidemos que la muerte de un creyente es ganancia.
Pero, el triunfo de Dios sobre sus enemigos continúa:
Apocalipsis 20:10 NVI
10 El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
El diablo es lanzado al lago de fuego y azufre donde tamién están la bestia (el anticristo) y el falso profeta.
Algunos piensan que el infierno es el dominio de Satanás y que él es rey sobre el infierno.
Creen que allí Satanás torturará a los condenados por toda la eternidad.
Pero, la Biblia nos dice que él mismo es uno de los condenados, y él mismo será atormentado por toda la eternidad.

El juicio de la humanidad

¿Y ahora qué sigue?
Ahora lo único que queda es una tierra destruída, una creación contaminada, los cadáveres de todos los enemigos de Dios, en pocas palabras - hay destrucción total.
Juan eleva sus ojos al cielo y ve algo:
Apocalipsis 20:11 NVI
11 Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, sin dejar rastro alguno.
Ve un maravilloso trono, resplandeciente, blanco - símbolo de pureza y santidad.
Alguien está sentado sobre él.
Aunque no nos dice quien está sentado sobre el trono podemos concluir que es Dios mismo.
Y de pronto dejan de existir la tierra y el cielo.
Ocurre una de-creación.
Desaparece toda la creación que ha existido desde el momento que Dios habló y todo comenzó a existir.
Todo lo que hemos conocido hasta este momento desaparece.
Algo solemene está por suceder.
Ya hemos visto el juicio de Satanás, la bestia falso profeta.
Pero, hay algo pendiente.
Hay una deuda que pagar.
La humanidad que ha existido desde Adán y Eva hasta este momento tiene cuentas pendientes con Dios.
La humanidad ha sido caracterizada por una constante rebelión contra Dios - adulterios, fornicación, vicios, engaños, maltratos, ofensas, idolatría, falta de perdón/ rencor, odio, desprecio, orgullo, etc.
Por tanto inicia el juicio final de toda la humanidad.
Apocalipsis 20:12–14 NVI
12 Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros y luego otro que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros. 13 El mar devolvió sus muertos, la muerte y sus dominios devolvieron los suyos; entonces cada uno fue juzgado según lo que había hecho. 14 La muerte y sus dominios fueron arrojados al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda.
De pronto vuelven a la vida todos los seres humanos.
Grandes y pequeños - nadie está exento del juicio final.
Los muertos de todas las edades vuelven a la vida para comparecer ante el juez.
En un juicio esperamos ver el lado acusador que presenta los cargos y las evidencias contra el acusado.
Pero en este caso no hay necesidad de testigos.
No ha necesidad que nadie presenta testimonio contra la humanidad.
Es más, todo ha quedado registrado en “los libros”.
Se abren los libros y se hace un repaso de todas las maneras en que cada ser humano quebrantó la ley de Dios.
Cada pensamiento, cada acción, cada falta de actuar - todo ha quedado registrado.
Dios es omnisciente - todo lo conoce - y nada sucede fuera de su conocimiento.
Este escena debe ser aterradora para todo aquel que ha pecado contra Dios.
Creemos que allí solamente estarán los asesinos, los narcotraficantes, los dictadores.
Pero ¿qué dice la Biblia?
Romanos 3:10–11 NVI
10 Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; 11 no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios.
Toda la humanidad ha pecado. Así que allí estará cada ser humano que ha vivido sobre la tierra.
Nadie podrá escapar del juicio final.
Si hoy se dieran a conocer cada uno de nuestros pecados ante los que estamos aquí - sería algo bastante vergonzoso.
Pero, en aquel día no estará la humanidad preocupada por la verguenza de que se den a conocer sus obras, sino por el juicio = el lago de fuego que es la segunda muerta.
Ser lanzado a este lugar será un terror para los condenados - porque entrarán a un lugar de castigo que será eterno.
Su tormento no tendrá fin.
Los libros de Dios continúan registrando las obras de cada ser humano asegurando la evidencia de culpa contra cada ser humano.
Pero, hay otro libro, existe otro libro que será abierto.
Apocalipsis 20:15 NVI
15 Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego.
De pronto se dará lectura a los nombres que están escritos en este libro.
Y en lugar de ser condenado por causa de sus obras - será librado de la segunda muerte.
No habrá evidencia de culpa contra ellos, no se presentarán cargos en su contra.
¿Por qué?
¿Qué tan especial es este libro?
Apocalipsis 21:27 NVI
27 Nunca entrará en ella nada impuro, ni los idólatras ni los farsantes, sino solo aquellos que tienen su nombre escrito en el libro de la vida, el libro del Cordero.
Este es el libro del Cordero.
Sus nombres están escritos en este libro porque están asociados con el Cordero.
Han creído en lo que hizo el Cordero.
Han aceptado el perdón que ofrece el Cordero.
No se presentarán cargos en su contra, porque el Cordero fue sacrificado para su perdón.
Amados hermanos, estas son grandes noticias.
Cuando creímos en la obra de Jesús y lo aceptamos como Salvador de nuestras almas, en verdad Dios nos perdonó y borró nuestras maldades, las sepultó en lo más profundo del mar.
Dios no perdona como perdonamos los seres humanos - que decimos que perdonamos pero guardamos rencor, no olvidamos, no pasamos la pagina, o volvemos a sacar en cara lo que nos hicieron - Dios en verdad perdona.
Y como evidencia de esto - vemos que como creyentes aun hemos cometido faltas contra Dios - y Dios en lugar de presentar evidencia en nuestra contra, acepta la obra de sacrificio de su hijo y no se presenta ningún cargo contra nosotros - nos libra de la condenación, en base a lo que hizo el Cordero por nosotros.

Conclusión

La idea del juicio final debe ser algo aterrador para la humanidad que no ha confiado en Jesús como Salvador.
Pero, a la vez debe ser algo alentador para el pueblo de Dios cuyo nombre está escrito en el libro de la vida porque no tenemos nada que temer - el sacrificio de Jesús fue suficiente para borrar cada uno de nuestros pecados; él pago el precio y canceló nuestra deuda.
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